Cómo tener la mejor sonrisa

Una sonrisa bonita puede influenciar en tu vida laboral, social y amorosa. Las investigaciones han demostrado que las personas que sonríen con más frecuencia son consideradas más optimistas y competentes, y los estudios a largo plazo indican que los que sonríen con más frecuencia son más optimistas y felices en la vida. Mejorar tu sonrisa puede abrirte las puertas de nuevas oportunidades y hacer que te sientas más feliz y satisfecho con tu vida.

Cuidar tus dientes

  1. Cepíllate los dientes correctamente. Lo más importante que debes hacer para mantener tus dientes sanos es cepillarlos dos o tres veces al día, con la técnica adecuada. Muchas personas no cumplen con esto, así que asegúrate de comprender exactamente cómo debes cepillar tus dientes.
    • Cada vez que cepilles los dientes, debes hacerlo por unos dos minutos. Usa un cronómetro para que te ayude a hacerlo en el tiempo correcto.
    • Coloca tu cepillo a un ángulo de 45 grados y cepíllate con movimientos cortos y de arriba hacia abajo, asegurándote de cepillar la parte posterior y delantera de todos tus dientes, incluso los que son difíciles de alcanzar.
    • Presiona suavemente a medida que te cepilles. Presionar con mucha fuerza en realidad puede causar daños permanentes en tus encías, así que cepíllate con menos fuerza si te sientes incómodo.
    • No te cepilles más de tres veces al día, ya que podrías dañar más tus dientes.
    • Espera al menos treinta minutos después de comer antes de cepillarte los dientes para que no esparzas el ácido alrededor de tu boca ni desgastes tu esmalte.
  2. Compra el cepillo adecuado. En la actualidad, existen muchas opciones de cepillos, pero por suerte escoger el correcto para ti será algo simple. Busca un cepillo con el que te sientas cómodo y con el que te sea fácil limpiar tus dientes por completo.
    • Asegúrate de que el cabezal de tu cepillo sea lo suficientemente pequeño para que pueda alcanzar todas las superficies de tus dientes, incluso los posteriores.
    • Los cepillos de cerdas suaves son los mejores para la mayoría de las personas. Tus encías no deben irritarse cuando te cepilles.
    • Un cepillo eléctrico puede hacer que te sea fácil cepillarte correctamente, pero puedes conseguir los mismos resultados si usas un cepillo manual de la manera correcta. En realidad, depende de los gustos personales.
    • No te olvides de cambiar tu cepillo manual o el cabezal de tu cepillo eléctrico cada tres o cuatro meses.
  3. Compra la pasta dental adecuada. Las pastas dentales de flúor son las mejores. Las que combaten el sarro o las blanqueadoras pueden dañar tu esmalte y la estructura de tus dientes. Si usas estos productos, es bueno que solo sea por un periodo de tiempo corto.
  4. Usa hilo dental por lo menos una vez al día. Es mejor que uses el hilo dental en la noche para eliminar todas las partículas de alimentos que se hayan acumulado a lo largo del día. Al igual que en el cepillado, existe una técnica adecuada.
    • Usa unos 46 cm (18 pulgadas) de hilo dental y envuelve las puntas alrededor de tus dedos medios de ambas manos. Después, mantén el centro del hilo dental tenso entre tus dedos pulgares e índices.
    • A medida que pases el hilo dental por cada diente, hazlo de arriba hacia abajo suavemente, llegando a la línea de las encías y alrededor de cada diente.
    • Usa una parte limpia de hilo dental en cada diente.
    • Diferentes dientes requieren diferentes tipos de hilo dental. Asegúrate de conseguir el hilo dental que encaje bien entre tus dientes sin causarles dolor. Los cepillos interdentales, enhebradores del hilo dental y los irrigadores bucales también funcionan bien en algunas personas.
  5. Considera usar un enjuague bucal con flúor. Los enjuagues bucales con flúor pueden fortalecer el esmalte débil. Sin embargo, es mejor esperar al menos una hora después de cepillar tus dientes para usar un enjuague bucal, ya que puede desactivar los ingredientes activos de la pasta dental.
    • No uses enjuagues bucales que contengan gluconato declorhexidina, ya que pueden manchar tus dientes.
    • Tampoco uses enjuagues bucales que contengan alcohol, ya que pueden resecar tu boca y causar mal aliento.
  6. No consumas bebidas ni alimentos malos para tus dientes. Muchos alimentos comunes, en especial aquellos con un alto contenido de azúcar o ácidos, pueden corroer el esmalte de tus dientes. Otras sustancias, como el café, té y el vino tinto, pueden dañar tus dientes. Evita consumir estos alimentos en la medida de lo posible y considera enjuagar tu boca con agua inmediatamente después de consumirlos.
    • Si te preocupa manchar tus dientes, toma bebidas oscuras con una cañita. Esto también puede ser útil con las bebidas ácidas, ya que mantiene una gran cantidad del ácido alejado de tus dientes.
    • Las fuentes comunes del ácido son las bebidas energéticas, las bebidas deportivas, las gaseosas, las frutas cítricas, los golosinas ácidas y el vinagre.
    • No debes comer golosinas pegajosas, como los caramelos, ya que puede ser muy difícil eliminar todas las partículas que se queden entre tus dientes.
    • Fumar también oscurecerá y manchará tus dientes.
  7. Ve al dentista con frecuencia. La mayoría de los dentistas recomiendan que uno se haga chequeos cada seis meses, pero algunos estudios indican que los adultos pueden extender ese periodo hasta cada 18 a 24 meses.
    • Si tienes caries, manchas en los dientes u otros problemas dentales, tendrás que ir con más frecuencia que alguien que no tiene problemas dentales.
    • Aunque no tengas problemas dentales evidentes, debes ir al dentista con frecuencia, ya que puede encontrar caries u otros problemas (como la enfermedad periodontal y el cáncer oral) a tiempo.
  8. Blanquea tus dientes. Si tus dientes están manchados, puedes considerar blanquearlos en casa con pastas de tienes o geles blanqueadores que se venden en las tiendas. Tu dentista también puede blanquear tus dientes de manera profesional, que probablemente te dará mejores resultados.
    • Si los productos blanqueadores hacen que experimentes sensibilidad en tus dientes, deja de usarlos.
    • Si tienes manchas más allá de la superficie de tus dientes, es probable que tengas que ir al dentista para recibir un servicio de blanqueamiento profesional.
  9. Consulta con tu dentista sobre un posible procedimiento dental. Si te sientes muy incómodo con tus dientes, considera someterte a un procedimiento dental. Existen muchas opciones de tratamiento que abordan diferentes problemas.
    • Si tus dientes están chuecos o desalineados, los frenillos o alineadores transparentes pueden corregir este problema. El tipo de tratamiento que recibas dependerá de la recomendación de tu ortodontista.
    • Si no te gusta la forma de tus dientes, un profesional de la salud dental puede contornearlos con una forma natural.
    • Si tus dientes están astillados o dañados, a lo mejor quieras preguntarle a tu dentista sobre las coronas, que son capas delgadas de porcelana que se unen a los dientes. También pueden ayudarte si quieres cambiar la forma de tus dientes.
    • Si te falta algún diente, puedes considerar ponerte implantes de dientes, dentaduras postizas o puentes.
    • Si tienes un exceso de tejido en tus encías, puedes someterte a un procedimiento quirúrgico denominado alargamiento de la corona, que expondrá más parte de tus dientes.

Cuidar tus labios

  1. Toma suficiente agua. Mantenerte hidratado evitará que tus labios se agrieten. La cantidad de agua que necesites dependerá de tu cuerpo, estilo de vida y lugar en el que vivas, pero normalmente se recomienda tomar ocho vasos de 237 ml (8 onzas) de agua todos los días.
    • Si haces ejercicios con frecuencia o si vives en un lugar cálido, tendrás que tomar más de ocho vasos de agua al día.
  2. No lamas tus labios. Tu saliva contiene ácidos que irritarán tus labios. Además, lamer tus labios con frecuencia eliminará los aceites naturales que los mantienen humectados.
  3. No fumes. Fumar puede oscurecer los labios, adelgazarlos y causar arrugas.
    • Si estás dispuesto a dejar de fumar, considera usar un parche de nicotina o un cigarro electrónico. Debes saber que si vas a usar la nicotina de un parche o cigarro electrónico, debes asegurarte de no seguir fumando los cigarros normales, ya que puede ser peligroso.
    • Si no quieres dejar de fumar, masajea aceite de almendras y coco en tus labios todos los días, que puede ayudarte a reducir las manchas de tus labios.
  4. Humecta tus labios. Si tus labios están secos o agrietados, usa un bálsamo labial con frecuencia. Asegúrate de que cualquier bálsamo labial que uses tenga FPS, independientemente de la estación, ya que tus labios pueden quemarse incluso en los meses de invierno.
    • Los bálsamos labiales de cera de abejas son populares, pero en general, las ceras son muy pesadas como para humectar tus labios. Si tus labios están agrietados, no uses ninguna cera.
    • Busca ingredientes nutrientes como la manteca de karité, vitamina E y aceite de macadamia.
    • También puedes usar un exfoliante suave en tus labios. Si no tienes uno a la mano, usa un cepillo de dientes para exfoliar tus labios suavemente o masajea una mezcla de miel y azúcar en tus labios.
  5. Dales color a tus labios. El lápiz labial y el brillo labial pueden darle un poco más de color a tu sonrisa. Usa diferentes tonos y encuentra uno con el que te sientas segura.
    • Asegúrate de escoger un tono que le favorezca al color de tu piel.
    • Si te preocupa que tus dientes se vean amarillos, no uses los tonos anaranjados.
    • Los lápices labiales más oscuros pueden hacer que los labios se vean más delgados, así que cíñete a los tonos más claros si tus labios son delgados.
    • Los lápices labiales de color mate pueden secar más tus labios, así que cíñete a los lápices o brillos labiales humectantes y cremosos si tienes labios agrietados.
    • Aunque es más común que las mujeres usen brillo labial, a los hombres con labios pálidos puede parecerles útil usar un bálsamo labial de algún color.
    • Si no te agrada la forma de tus labios, puedes experimentar con los brillos labiales que les dan volumen a los labios. Los delineadores labiales también pueden ayudarte a conseguir mayor volumen, pero asegúrate de que combinen con tu lápiz labial o que sea de un color natural que combine con tus labios.

Sonreír para la cámara

  1. Sonríe con los ojos. Cuando sonríes con sinceridad, los extremos de tu boca presionan hacia los extremos de tus ojos. Tus ojos se relajan y se cierran ligeramente en los extremos, y tus párpados inferiores se aprietan un poco. Tus párpados superiores también pueden bajarse un poquito.
    • Presta atención a lo que le suceda a tu rostro la próxima vez que estés realmente feliz y sonrías. Recuerda cómo te sientes. Hacerlo hará que te ciñas a tu memoria muscular.
    • También puedes ver las fotos en las que estabas realmente feliz para ver cómo lucen tus ojos y boca.
    • Si sonríes solo con tu boca y no con tus ojos, tu sonrisa se verá falsa.
  2. Relaja el resto de tu rostro. Una sonrisa tensa se verá forzada e incómoda. Relaja los músculos de tus mejillas y no levantes los extremos de tu boca demasiado.
  3. Pon tu lengua detrás de tus dientes frontales superiores. Este es un truco útil que te ayudará a conseguir una sonrisa que no sea demasiado grande ni pequeña. ¡Si miras las fotos de los modelos, puedes notar que muchos de ellos usan este truco!
  4. No digas “whisky”. Para que la forma de tu boca te favorezca más, di palabras que terminen en “a”, como “toga”.
  5. Practica sonriendo frente al espejo. Practica diferentes tipos de sonrisas: una pequeña con la boca cerrada, una con la boca ligeramente abierta y una gran sonrisa que muestre todos tus dientes. Presta atención tanto a tu boca como a tus ojos. Escoge las versiones de tu sonrisa que te gusten más.
    • Cuando perfecciones una sonrisa que realmente te guste, tómate una foto. Esto te ayudará a recordar las que te gustan más una vez que termines de experimentar.
    • Cuando te tomes fotos, también puedes probar diferentes ángulos (tanto en la posición de la cámara y la manera en que colocas tu rostro), que te ayudará a controlar mejor tu apariencia en las fotos.
  6. Encauza tus pensamientos positivos. Cuando tengas que sonreír para una foto, piensa en un recuerdo feliz o en una historia graciosa. Te ayudará a conseguir una sonrisa sincera, aunque antes no hayas tenido muchas ganas de sonreír.

Consejos

  • Masticar una goma de mascar sin azúcar y de menta puede ayudarte a eliminar las bacterias de tu boca y a mantener una apariencia excelente en tu boca.
  • Si tu piel es sensible, ciertos ingredientes en los productos como los bálsamos labiales, limpiadores faciales y pastas dentales pueden irritarte. Presta atención a los productos que uses si sufres de labios demasiado secos o agrietados.
  • No tengas miedo de tener una sonrisa única. No siempre es necesario corregir un espacio entre los dientes o los dientes torcidos. Aprende a amar tu sonrisa tal cual es. ¡Es tuya y es maravillosa!
  • Algunas de las sonrisas más famosas y adorables no son perfectas en absoluto. Por ejemplo, actrices como Patricia Arquette y Kirsten Dunst son famosas por sus sonrisas poco convencionales. Madonna, Woody Harrelson y Anna Paquin también son conocidas por sus hermosos dientes con un espacio entre ellos.

Advertencias

  • Algunos estudios han demostrado que el consumo excesivo de flúor puede causar efectos adversos.
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