Cómo hacer un desodorante natural

Muchas personas quieren controlar el olor corporal que se produce al sudar sin utilizar todos los químicos que contienen los desodorantes comerciales disponibles en tiendas. En este artículo encontrarás algunas recetas para crear desodorantes efectivos a base de ingredientes completamente naturales. La preparación de todos estos productos toma un tiempo, pero la cantidad obtenida durará un buen tiempo. Además, puedes conseguir todos los ingredientes en tiendas locales de artículos de salud y de vitaminas.

Hacer un desodorante sólido

  1. Reúne los ingredientes. Para este método, solo necesitas algunos ingredientes sencillos, y el resultado será una barra semisólida de desodorante, similar a los desodorantes en barra que hay en tiendas, pero sin todos los químicos. Para esta receta necesitarás lo siguiente:
    • 3 cucharadas de aceite de coco virgen molido en húmedo
    • 2 cucharadas de manteca de karité
    • 2 cucharadas de cúrcuma en polvo (o maicena)
    • 3 cucharadas de bicarbonato de sodio
    • 1 a 2 gotas del aceite esencial de tu elección (opcional)
  2. Derrite la manteca de karité y el aceite de coco en un mismo contenedor. Si tienes una cacerola para baño maría, utilízala para derretir estos dos ingredientes. De lo contrario, puedes colocarlos en un frasco de vidrio y ponerlo en una olla con agua caliente.
    • Utiliza fuego lento y mezcla constantemente el contenido para asegurarte de obtener una consistencia pareja conforme se derriten los ingredientes.
    • Retira la mezcla del fuego tan pronto como se derrita.
  3. Mezcla la cúrcuma en polvo y el bicarbonato de sodio. Luego de apagar el fuego, incorpora lentamente la cúrcuma en polvo y el bicarbonato de sodio. Mezcla bien los ingredientes y asegúrate de hacerlo rápidamente antes de que empiece a endurecerse.
  4. Añade un aceite esencial. Si decides utilizar un aceite esencial para proporcionarle un aroma agradable al desodorante, incorpora una o dos gotas del aceite (si utilizas más, el olor será demasiado fuerte) en este paso. Algunos aceites esenciales pueden irritar la piel sensible. Intenta frotar una gota del aceite en tus axilas para hacer una prueba de irritabilidad antes de añadirlo a la mezcla del desodorante. Estas son algunas de las opciones más comunes:
    • lavanda
    • pachulí
    • eucalipto
    • limón
    • naranja
    • bergamota
    • árbol de té
    • madera de cedro
    • bálsamo de limón
    • canela
    • salvia
    • incienso
  5. Coloca la mezcla en el contenedor de tu elección. No es necesario guardar el desodorante de una forma en particular. Si deseas, puedes verter la mezcla en un frasco y dejarlo enfriar y solidificar. Luego, puedes utilizar tus dedos para aplicarlo en tus axilas según sea necesario.
    • Otra alternativa sería verter la mezcla en moldes de paleta y colocarlos en el congelador por una hora para que esta adquiera la forma habitual de un desodorante en barra. Envuelve cada barra en papel de cera o de pergamino antes de guardarla para evitar que se peguen entre sí en caso de que se derritan.
  6. Guarda las barras en un lugar fresco. No es necesario guardar el desodorante en el refrigerador, pero ten en cuenta que se puede derretir si el clima es cálido. Procura que no le caiga el sol directamente almacenándolo en un lugar fresco de tu casa.

Hacer un desodorante sólido sin bicarbonato de sodio

  1. Reúne los ingredientes. Algunas personas también sufren de enrojecimiento e irritación al utilizar bicarbonato de sodio en sus axilas. Si este es tu caso (o incluso si solo quieres probar otro método), esta receta es ideal para ti. Para empezar, reúne los ingredientes. Necesitarás una balanza digital de cocina para medir las cantidades. Estos son los ingredientes:
    • 30 g de aceite de coco
    • 20 g de manteca de karité
    • 10 g de aceite vegetal (elige el que prefieras; el de almendras, de ricino o de palta o aguacate funcionan bien)
    • 10 g de cera de abeja
    • 15 g de cúrcuma en polvo
    • 15 g de diatomita de calidad alimentaria
    • 1 cápsula de vitamina E (400 UI)
    • 10 gotas de aceite esencial
  2. Derrite el aceite de coco, la manteca de karité, el aceite vegetal y la cera de abeja en un contenedor. Si tienes una cacerola para baño maría, utilízala para derretir los ingredientes, o simplemente ponlos en un frasco pesado resistente al calor y colócalo en una olla con agua hirviendo.
    • Mezcla todo de forma pareja a fuego lento. La cera de abeja demorará más en derretirse que el resto de los ingredientes, pero sé paciente.
  3. Retira la olla del fuego. Una vez que la cera de abeja se derrita y la incorpores a la mezcla, retira el recipiente del fuego y déjalo enfriar por unos minutos (hasta cinco).
  4. Añade la cúrcuma, la diatomita, la vitamina E y el aceite esencial que elegiste. Mezcla el resto de ingredientes (agrega el líquido de la cápsula) antes de que la mezcla se endurezca y empiece a solidificarse. Bate bien los ingredientes para asegurarte de obtener una consistencia pareja.
    • Si nunca has probado la reacción de tu piel al aceite que elegiste, échate una o dos gotas en las axilas y espera algunos minutos para asegurarte de que no irrite tu piel.
  5. Vierte la mezcla en el contenedor de tu elección. Si sigues esta receta, la mezcla tomará la forma de un desodorante sólido rápidamente. Una vez que hayas batido los últimos ingredientes para integrarlos a la mezcla, puedes verterla en el contenedor que prefieras. Puedes utilizar un frasco poco profundo. Para emplearlo, simplemente debes frotar el desodorante en tus dedos y aplicarlo en tus axilas según sea necesario.
    • Si prefieres la forma familiar de barra, puedes verter la mezcla en moldes para paletas, colocarlos en el congelador por una hora y retirarlos. Envuelve cada barra en papel manteca o de pergamino antes de guardarla para evitar que se peguen entre sí en caso de que se derritan.

Hacer un desodorante en aerosol

  1. Reúne los ingredientes necesarios. Si prefieres los desodorantes en aerosol en lugar de los de barra, te encantará esta receta con ingredientes naturales. Además, a diferencia de otras recetas, esta no incluye bicarbonato de sodio, que puede causar sarpullido por el uso continuo. Lo primero que debes hacer es reunir estos ingredientes sencillos para la receta:
    • 113 ml (4 onzas) de aceite de magnesio
    • 10 a 15 gotas del aceite esencial que prefieras
  2. Crea tu propio aceite de magnesio si así lo quieres. Puedes comprar aceite de magnesio en una tienda de medicinas o simplemente hacerlo en casa. Para ello, solo tienes que hervir media taza de agua destilada y verter la mezcla hirviente en media taza de hojuelas de cloruro de magnesio (en un contenedor a prueba de calor). Mezcla bien los ingredientes y deja que se enfríe.
  3. Agrega el aceite esencial. Utiliza el que tenga el olor que más te agrade o crea una mezcla experimental. Incorpora entre 10 y 15 gotas del aceite esencial al aceite de magnesio. Lo ideal será que hagas una prueba y eches unas cuantas gotas de la mezcla en tus axilas para asegurarte de que no irrite tu piel.
    • Si la mezcla no irrita tu piel, puedes diluirla con agua hasta encontrar la proporción adecuada que no produzca irritación.
  4. Guarda el desodorante en un frasco con atomizador. Quizá debas probar unos cuantos frascos hasta conseguir uno que funcione como esperas. Busca uno que rocíe el desodorante en tus axilas y evita los que aplican el producto como chorro. No es necesario que mantengas el desodorante en un ambiente en particular, de modo que una vez que encuentres el frasco apropiado, simplemente puedes colocarlo en tu baño.
  5. Reemplaza el contenido con frecuencia. Conforme se vaya terminando el producto, tendrás una concentración mayor del aceite esencial que del aceite de magnesio. Esto puede producir ardor en las axilas, especialmente si lo aplicas luego de afeitarte. Para evitar que esto suceda, añade una nueva porción del desodorante a lo que queda en el frasco en lugar de esperar a que se termine para rellenarlo.

Consejos

  • Ninguno de estos desodorantes caseros contiene ingredientes que detengan el sudor por completo. Si utilizas un desodorante ecológico sudarás de todos modos, pero no será en cantidades enormes ni olerá tan mal como antes.
  • Cualquier irritación que notes en la piel de tus axilas luego de probar uno de estos desodorantes podría deberse al bicarbonato de sodio o al aceite esencial que elegiste. Coloca unas gotas del aceite en tu piel. Si no se irrita, por descarte, lo más probable es que el problema sea el bicarbonato de sodio. En este caso, lo mejor será que intentes utilizar una de las recetas sin bicarbonato para hacer tu desodorante.

Cosas que necesitarás

  • contenedor o frasco con atomizador
  • bicarbonato de sodio
  • maicena (o harina de maíz) o cúrcuma en polvo
  • aceite de coco
  • manteca de karité
  • aceites esenciales
  • frasco de vidrio
  • aceite de magnesio
  • algún tipo de aceite vegetal (elige el que prefieras; el de almendras, de ricino o de palta o aguacate funcionan bien)
  • cera de abeja
  • diatomita de calidad alimentaria
  • cápsulas de vitamina E (400 UI)
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