Cómo orarle a Dios (principiantes)

Si eres nuevo en la religión cristiana, judaica o islámica y quieres comenzar a orarle a Dios, sigue estos pasos simples para empezar con el pie derecho un tiempo diario con Dios.

Antes de que ores

  1. Piensa sobre qué orarás. Antes de comenzar, piensa sobre qué será tu oración. ¿Cuáles son las cosas que te molestan en la vida? ¿Cuáles son las cosas por las que estás agradecido? ¿Cómo quieres hacer a Dios parte de tu vida? ¿Cuáles son tus dudas? Estas pueden ser algunas de las cosas por las que quieras orar. Saber sobre qué orarás te hará sentir más cómodo y seguro.
  2. Consulta con tu consejero religioso o con un amigo de confianza. Después de decidir sobre qué orarás, consulta con tu sacerdote, imam, rabí, amigo o miembro de la familia que sea de confianza; pregúntale qué piensa de lo que Dios podría hacer por ti y acerca de tus preocupaciones y dudas. Tal vez te abra los ojos a preguntas y respuestas que no habías pensado antes.
  3. Busca un buen lugar para orar. Cuando ya estés listo para orar, necesitarás buscar el lugar y el tiempo apropiados para orarle a Dios. Deberá ser un lugar tranquilo donde puedas dedicarle una buena cantidad de tiempo y concentración a tu conversación con Dios, para demostrarle tu devoción.
    • Sin embargo, si sientes el deseo de orar de inmediato y en una situación poco ideal, hazlo. No necesitas estar en un lugar especial para que Dios te escuche; Él entenderá tu aflicción y lo único que le importa es que tú lo ames de todo corazón y que trates de seguirlo.
  4. Consigue cualquiera de los elementos necesarios o adicionales para orar. Tal vez necesitarás algunos elementos cuando ores, tales como: algunas candelas, una biblia, los restos de un ser querido u otros elementos que sean significativos para ti. Tenlos a la mano y en un lugar respetable.
  5. Planifica orar sólo o acompañado. Tendrás que decidir si sientes que es mejor orar sólo o acompañado. Las diferentes religiones enfatizan diferentes métodos, pero no te limites por las costumbres comunes de tu denominación. Haz lo que sientas correcto en tu corazón, ya sea entonar tus oraciones en una iglesia llena de personas o sólo en una esquina mirando hacia la alquibla.

Haz una oración cristiana básica

  1. Demuestra respeto. Demuestra respeto al humillarte ante Dios. Vístete con sencillez (si puedes), no presumas orgullosamente tu oración a los que están a tu alrededor y ora de rodillas con la cabeza hacia abajo (si puedes).
  2. Lee la Biblia. Tal vez quieras empezar leyendo un pasaje bíblico que sea significativo para ti. Esto abrirá tu corazón a la palabra de Dios y le demostrará tu devoción.
  3. Agradécele a Dios. Agradécele a Dios por todas sus bendiciones. Agradécele por las cosas que te hacen feliz, las que hacen que tu vida sea mejor o las que hacen que el mundo sea mejor. Entiende que estas bendiciones son las formas en que Dios demuestra su amor para su pueblo y deben celebrarse y agradecerse.
  4. Pide perdón. Pídele perdón a Dios por los errores que cometes. Mantén tu corazón abierto y recuerda que todos nos equivocamos; nadie es perfecto. Aunque, tal vez te cueste admitir o pensar en un error que hayas cometido, encontrarás alguna forma de ser una mejor persona. Sé sincero y sabrás en tu corazón si Dios te perdona.
  5. Pide dirección. Pídele dirección a Dios. Él no es un mago o un genio de una lámpara de deseos. Él está allí para guiarte en el camino que debes de seguir. Pídele que te guíe y que te muestre las decisiones correctas y las formas para ser una mejor persona; también pídele por el mundo y por las personas que te rodean.
  6. Ora por los demás. Ora por esos que sienten necesidad de las oraciones. Puedes orar por tu familia, por tus amigos o por los desconocidos. Pídele a Dios que les muestre Su amor y que los ayude a encontrar su camino cuando estén perdidos. No los juzgues a ellos ni a sus problemas; Dios es el único juez y Él hará lo que es correcto.
    • Recuerda que las personas no son el diablo ni los demonios; son almas, igual que tú, y pueden ser guiadas por Dios. No pidas que sean destruidas; pide que puedan reconocer sus errores y que busquen el perdón, tal como tú lo haces.
  7. Termina tu oración. Termina tu oración de la forma que sientas apropiada. La forma más común es diciendo “Amén”.

Haz una oración judía básica

  1. Intenta orar en hebreo. La mayoría de las denominaciones creen que orar en hebreo es mucho mejor, aunque Dios entiende el idioma que hables. Haz tu mejor esfuerzo y Él entenderá.
  2. Intenta orar acompañado. Los judíos prefieren orar más seguido y en grupos, a diferencia de los cristianos que se enfocan más en orar individualmente. Ora acompañado si puedes. Lo puedes hacer en la iglesia, en la casa con tu familia o mientras estás con tus amigos.
  3. Nota que hay una oración diferente para cada ceremonia. En lugar de decir las mismas oraciones todos los días, los judíos prefieren bendecir las diferentes horas del día, los eventos y las épocas del año. Tal vez sea bueno que te aprendas las diferentes oraciones y cuándo deben de ser pronunciadas; también los días sagrados que requieren de oraciones especiales.
  4. Si prefieres, ora individualmente. Si la forma tradicional de orar no es lo tuyo y sientes que te comunicas mejor con Dios a solas y a tu manera, está bien; puedes orar como lo indica el método cristiano mencionado arriba y Dios te entenderá. A Él le importa más tu devoción y obediencia.

Haz una oración musulmana básica

  1. Ora a la hora correcta. Los musulmanes oran a una hora específica durante el día y tendrás que aprender y acatar estas horas. Puedes investigar, preguntarle a tu imam, o conseguir una aplicación práctica o programa para tu receptor móvil o computadora.
  2. Oriéntate. Tendrás que orar con dirección hacia la Meca; esta es una parte importante en las oraciones de los musulmanes. Necesitarás investigar cuál es la dirección correcta dependiendo del lugar en donde estés. También puedes conseguir una aplicación o programa para tu teléfono o computadora que funcione como brújula y te señale la dirección correcta, sin importar el lugar en donde estés.
  3. Siéntate, párate y muévete correctamente. Existen formas específicas que indican cómo los musulmanes se deben sentar, parar, inclinar y mover las manos y el cuerpo durante la oración. Puede ser un poco complicado y probablemente necesitarás investigar. También puedes aprender viendo a otros musulmanes en varios lugares o en la mezquita de tu localidad.
  4. Comienza la oración. Comienza la oración de forma adecuada. Los orantes musulmanes son más específicos y rígidos que los orantes cristianos. La apertura acostumbrada es decir "Allah - Wa - Akbar" y luego recitar la Isteftah Dua y el sura Al- Fatiha.
  5. Recita los suras. Recita los suras apropiados a la hora y el día o el que estén recitando los que están a tu alrededor. Si estás sólo, puedes recitar los suras que creas apropiados.
  6. Realiza el número apropiado de rakats. Los rakats o círculos de oración están normalizados y un número diferente de círculos están prescritos para cada hora del día. Infórmate sobre cuál es el número apropiado e intenta realizar por lo menos esa cantidad.
  7. Termina la oración. Termina las oraciones de forma normal, moviendo la cabeza hacia el lado derecho y diciendo: "As Salam Alaykum wa Rahmatullahi wa Barakatuhu'." El ángel que registra tus obras buenas está de este lado. Luego, mueve tu cabeza hacia el lado izquierdo y di: "As Salam Alaykum wa Rahmatullahi wa Barakatuhu'." El ángel que registra tus obras malas está de este lado. Así, tus oraciones han terminado.

Después de que ores

  1. Busca señales de que Dios te haya escuchado. Cuando termines de orar, a medida que avanza el día y el tiempo, busca señales de que Dios haya escuchado tus oraciones. Mantén tu corazón abierto y busca las formas que Él usa para guiarte por el camino apropiado. Sabrás en tu corazón lo que es correcto.
  2. Haz lo que es correcto por amor a Él y cumple tus promesas. Si le prometes a Dios que mejorarás o que trabajarás más duro por algo, tienes que cumplir tu promesa. Trabaja lo más duro que puedas, con honestidad y humildad, y Dios entenderá y se sentirá complacido.
  3. Ora con regularidad. No ores solamente cuando tengas un problema muy grande. Dios no es una solución superficial. Ora todo el tiempo y demuéstrale el respeto que se merece. Practica el hábito de la oración y con el tiempo lo perfeccionarás.
  4. Ayuda y ora con los demás. A medida que vayas orando más, querrás orar con otros y hacerlos entender lo mucho que pueden ganar con la oración. Llévalos a Dios, ayudándolos de forma honesta, humilde y sin juzgarlos; tal vez esto los inspire a buscar a Dios como tú lo haces.

Consejos

  • Ora cuando y donde lo necesites; por ejemplo: en el tráfico, antes de un examen o antes de cada comida.
  • Siempre confía en lo que crees en tu corazón que es correcto. Si un sacerdote, líder, amigo o miembro de la familia te dice algo que te haga sentir incómodo, órale a Dios. Él te dirá lo que es correcto y sentirás seguridad y felicidad en tu corazón. Sólo Dios puede decirte lo que es correcto y cuál es Su voluntad.
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