Cómo hacer polvo para hornear

El polvo para hornear (no debes confundirlo con el bicarbonato de sodio) es un agente de levadura que se usa para aligerar las masas liberando gases y formando burbujas que hacen que la masa se infle. Lo puedes comprar ya mezclado, pero también puedes hacerlo fácilmente con un par de ingredientes que probablemente ya tengas en tu despensa.

Haciendo tu propio polvo para hornear

  1. Reúne tus utensilios. Necesitarás un tazón, un cernedor, una batidora, un recipiente con tapa, bicarbonato de sodio, crema tártara y maicena o arrurruz.
  2. Mide los ingredientes. Usa ¼ de taza de bicarbonato de sodio, ¼ de taza de maicena o arrurruz y ½ taza de crema tártara.
  3. Cierne los ingredientes. Esto evitará que se formen grumos en tu mezcla y también ayudará a incorporar mejor todos los ingredientes.
  4. Bate la mezcla. Mezcla todos los ingredientes usando un batidor de varillas.
  5. Guarda tu polvo para hornear. Debes dejarlo en un contenedor hermético para evitar que la humedad entre. Te durará entre siete y diez semanas.

Haciendo otros sustitutos del polvo de hornear para tus recetas

  1. Usa suero de leche. Combina ½ cucharadita de bicarbonato de sodio con ½ cucharadita de suero de leche o yogur natural.
    • Los cultivos en estos productos lácteos reaccionan con el bicarbonato de sodio para crear el gas necesario para la fermentación de tus productos horneados.
    • Sólo usa suero de leche como sustituto en recetas que requieran ingredientes líquidos. Si es necesario, reduce las medidas de los ingredientes líquidos para evitar que tu masa o mezcla esté muy húmeda.
  2. Prueba con jugo de limón. Mezcla partes iguales de jugo de limón con bicarbonato de sodio para cualquier receta que requiera polvo para hornear.
    • El ácido en el jugo de limón crea una reacción química con el bicarbonato de sodio, trabajando de manera rápida y fácil si no tienes polvo para hornear.
    • Es posible que usar jugo de limón deje un sabor remanente, así que sólo úsalo en productos en los cuales no te moleste ese sabor ligeramente cítrico.
  3. Usa melaza. Mezcla ⅓ de taza de melaza con ¼ de cucharadita de bicarbonato de sodio. Este sustituto es ideal para usarlo en recetas que no afectan mucho el sabor, como en pan de jengibre o en pasteles de especias.

Usando el polvo para hornear en tu casa

  1. Úsalo como un aromatizante de alfombras. Mezcla un par de gotas de tu aceite aromático preferido en ¼ de taza de polvo para hornear. Espolvorea la combinación sobre tu alfombra y déjala ahí unos 10 minutos. Luego, pasa la aspiradora.
  2. Úsalo como limpiador. El polvo para hornear es genial para limpiar áreas difíciles o para agregar un poco de poder a la mayoría de productos comunes de limpieza.
    • Espolvorea polvo para hornear en tu lavavajillas para limpiar mejor los platos.
    • Vierte un poco de polvo para hornear en tu ropa para mejorar tu detergente.
    • Mezcla un poco de polvo para hornear con agua caliente para crear una pasta y dejarla en la comida seca. Esto ayudará a eliminar las manchas de las estufas, de las encimeras y de los trastes para que limpiarlos con una esponja sea mucho más fácil.
    • Limpia tu microondas. Mezcla un par de cucharadas de polvo para hornear en una taza de agua y coloca la mezcla en el microondas. Calienta hasta que hierva el agua y deja que se enfríe en el microondas. Después de esto, limpiar el interior del microondas deberá ser mucho más sencillo.
    • Limpia tu trapeador sumergiéndolo en una mezcla de agua tibia y bicarbonato de sodio. Esto eliminará esos aromas indeseados del moho que pueden quedar atrapados en el cabezal del trapeador.
    • Limpia tu drenaje. Vierte media taza de bicarbonato de sodio y luego media taza de vinagre en tu drenaje tapado. Deja que la solución repose un par de minutos y luego vierte agua por el drenaje para enjuagarlo.
  3. Limpia los zapatos malolientes. Llena un par de calcetines viejos (pero limpios) con polvo para hornear y colócalos dentro del par de zapatos que esté empezando a oler mal. El polvo para hornear ayudará a absorber los olores.
  4. Deshazte de las hormigas. Si tienes un problema de hormigas en tu casa, espolvorea un camino de polvo para hornear mezclado con sal delante de cualquier entrada que creas estén usando.
  5. Borra el crayón de las paredes. Mezcla el polvo para hornear en agua tibia para crear una pasta. Sumerge un cepillo de dientes limpio en la pasta y úsala para cepillar las paredes que tengan dibujos de crayón.

Consejos

  • El polvo para hornear que compras en las tiendas puede tener rastros de metal o de maíz, así que hacer el tuyo es una gran forma de eliminar estos ingredientes
  • Mantén el polvo para hornear seco hasta que estés listo para usarlo.
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