Cómo preparar mantequilla de marihuana

La mantequilla mezclada con cannabis (o "mantequilla de hierba") se puede usar en cualquier receta que requiera mantequilla, aunque se le conoce principalmente por incluirse en los bizcochos de chocolate. Usar mantequilla mezclada con cannabis te permite evitar las desventajas de fumar (posibles problemas de salud, olor etc.), mientras aún disfrutas de los beneficios de la droga. Otra ventaja de la "mantequilla de hierba" es que funciona mejor con la marihuana menos potente o deseable, como los cortes de los brotes tras sacarles los tallos y las hojas, o los brotes que se han sembrado.

Preparar la hierba (descarboxilación)

  1. Ten en cuenta que, aunque no es necesaria, la descarboxilación es un proceso simple que aprovecha al máximo cada brote de marihuana. Este paso, también denominado "horneado previo", saca el mayor provecho del brote. La marihuana está llena de muchos compuestos, algunos de los cuales son medicinales o psicoactivos, mientras que otros no lo son. Puedes deshacerte de los no tan útiles si realizas primero el proceso de descarboxilación de la marihuana, lo que simplemente significa hornearla a una baja temperatura. Esto vaporiza los compuestos como el ácido tetrahidrocannabinólico (o THCA, por sus siglas en inglés), que no te hace sentir drogado, al producir una mantequilla más fuerte.
    • También puedes usar los extremos de la marihuana, las hojas o una mezcla de brotes y de hojas si lo deseas.
  2. Precalienta el horno a 115 °C (240 °F). Necesitas una temperatura baja y agradable. Si bien una temperatura más alta eliminará los compuestos más rápido, también causará que los compuestos deseados, como los terpenos (que dan a cada cepa su único aroma y sabor), se filtren. Una temperatura buena y segura es 115 °C (240 °F).
  3. Desmenuza la marihuana en una bandeja para hornear con borde, al esparcirla de forma que no haya huecos ni espacios. Necesitas pedazos más pequeños del brote, aproximadamente 1 cm (1/2 pulgada) o menos de diámetro, aunque no se requiere tener las medidas exactas. Usa una bandeja para hornear lo bastante grande para contener toda la marihuana. El espacio vacío calentará la bandeja rápidamente, lo que causa una "cocción" desigual.
  4. Hornea los brotes por 30 minutos aproximadamente, mezclando cada 10 minutos para evitar que se quemen. Cuando esté lista, la marihuana tendrá un color marrón claro y se desmenuzará con facilidad en las manos.
  5. Tritura la marihuana hasta tener una mezcla gruesa, con brotes reconocibles. No la tritures hasta convertirla en polvo; solo necesitas que esté en trozos pequeños y manejables, como pedazos pequeños de grava. También puedes usar un triturador de hierbas o simplemente pasarla rápidamente por una batidora o procesador de alimentos.
  6. De manera opcional, sumerge el cannabis en agua por 20 a 60 minutos antes de cocinar. Esto eliminará la clorofila, la suciedad y los fertilizantes de la materia vegetal que puede causar un sabor "herboso" en la mantequilla. El tetrahidrocannabinol (THC, por sus siglas en inglés) y otros cannabinoides no son solubles en agua y no les afectará que los remojes.
    • Cuando la marihuana esté lista, cuela el agua con un colador y seca al dar golpecitos con papel absorbente.

Preparar mantequilla de cannabis en la cocina

  1. Pon a hervir ligeramente 60 ml (¼ taza) de agua y 220 g (1 libra) de mantequilla a fuego medio. Usa una olla pequeña y vierte la mantequilla y el agua juntas. Enciende el fuego, revuelve hasta que las burbujas empiecen a salir a la superficie sin que la mezcla alcance el punto de ebullición.
    • Esta receta usa una proporción de 30 g (1 onza) de marihuana para 220 g (1 libra) de mantequilla. Adáptala respectivamente si tienes menos marihuana.
    • Si tienes un termómetro para dulces, en este momento debe estar a 90 °C (190 °F) aproximadamente.
  2. Mezcla el cannabis y reduce el fuego a bajo. Toma el cannabis ya triturado y mézclalo bien, reduce el fuego un nivel más hasta el bajo. La clave para una gran mantequilla de cannabis es hacerla de forma "lenta y constante", lo que liberará los compuestos y aceites esenciales sin desvirtuarlos.
  3. Deja que la mezcla se cocine a fuego lento de 2 a 5 horas, revuelve cada media hora y agrega agua cuando sea necesario. Según la fuerza deseada de la mantequilla, puedes dejarla más o menos tiempo. Si la dejas en el fuego cerca de 5 horas, obtendrás una mantequilla más fuerte; sin embargo, deberás ser diligente respecto a agregar más agua caliente en ocasiones si esta se empieza a evaporar.
    • Tres horas es el tiempo de cocción más común, pero uno de dos horas también será suficiente para obtener una mantequilla utilizable.
    • Si sabes que quieres cocinar la mantequilla por 4 a 5 horas, agrega más agua por anticipado, aproximadamente 240 a 480 ml (1 a 2 tazas) en total, en vez de 60 ml (1/4 taza) de agua.
  4. Forra un colador de malla fina con una estopilla y colócalo sobre un tazón de vidrio. Usa el tazón en el que planeas guardar la mantequilla cuando termines. El colador y la estopilla se desharán juntos de cualquier trozo de materia vegetal en la mantequilla cuando se termine de cocinar.
  5. Vierte la mantequilla líquida al tazón de vidrio a través del colador. Vierte de forma lenta y no esperes que la mantequilla se enfríe. Usa el dorso de una espátula o de una cuchara de madera para escurrir el exceso de mantequilla fuera de los sólidos restantes.
    • ¿Te sientes muy sofisticado? También puedes usar una cafetera de émbolo para simplemente colar y machacar el líquido de mantequilla.
  6. Pliega la estopilla y exprime para sacar hasta lo último de mantequilla. Asegúrate de obtener hasta lo último que salga de la estopilla para no desperdiciar nada de la marihuana. Cuando esté lista, desecha la estopilla y los sólidos restantes.
  7. Refrigera la mantequilla líquida, cubierta, por 3 a 5 horas. Después raspa el agua en la parte superior. A medida que la mantequilla se enfríe, el agua se separará de la mantequilla. Simplemente vierte o ráspala, y después regresa la mantequilla a la nevera.
  8. Usa la mantequilla de cannabis en cualquier lugar donde podrías usar una mantequilla común. Puedes untar la mantequilla de cannabis en tostadas o usarla para preparar las galletas clásicas de chispas de chocolate. Se mantendrá en el refrigerador por tanto tiempo como una mantequilla normal, y puede sustituirse en casi cualquier receta.

Usar métodos de cocción alternativos

  1. Adapta la cantidad de marihuana, no de mantequilla, si quieres cambiar la fuerza. Puedes mantener igual todo lo demás, ya que el agua está presente para evitar que se queme, no diluye realmente la mantequilla. Mantén la misma proporción de mantequilla y de agua, simplemente adapta la cantidad de brotes que trituraste. También puedes adaptar los tiempos de cocción, cocinar menos para una marihuana menos potente; sin embargo, esto es solo una pérdida de marihuana; una menor cantidad de brotes cocinados por un tiempo mayor conseguirá los mismos resultados.
    • 30 g (1 onza) de marihuana producirá una mantequilla fortísima; sin embargo, probablemente debas usar 40 g (1 ½ onzas) si solo tienes los extremos o las hojas de la planta de marihuana.
    • Si usas mucho más de 30 g (1 onza), tendrás que agregar más mantequilla para absorber todo el THC. Sin embargo, 30 g (1 onza) de marihuana por 450 g (1 libra) de mantequilla suele ser una cantidad de marihuana más que suficiente.
  2. Cocina rápido la mantequilla en menos de una hora si quieres obtener un bocadillo comestible y rápido. El siguiente método es para tandas más pequeñas y producir de forma confiable una media taza de mantequilla de marihuana de manera rápida y fácil. En este método, no se necesita "hornear previamente". Para prepararla, haz lo siguiente:
    • Tritura finamente 7 g (1/4 onza) de brotes de cannabis (no los extremos ni las hojas).
    • Calienta 100 g (½ taza) de mantequilla hasta que se derrita en una olla a fuego medio.
    • Agrega los brotes lentamente y revuelve con frecuencia.
    • Cocina a fuego lento por 45 minutos y revuelve con frecuencia. Solo debe haber burbujas pequeñas en la superficie de la mantequilla.
    • Cuela a través de un colador con una estopilla.
    • Enfría y usa.
  3. Usa una olla de cocción lenta para preparar mantequilla de marihuana sin usar las manos. Una olla eléctrica de cocción lenta es la manera perfecta de realizar la cocción "larga y lenta" que buscas. Para conseguirla, todo lo que tienes que hacer es lo siguiente:
    • Mezcla 240 ml (1 taza) de agua, 450 g (1 onza) de marihuana triturada en la olla de cocción lenta.
    • Enciende la olla de cocción lenta y revuelve.
    • Cubre la olla y deja que hierva a fuego lento durante 8 a 24 horas, revuelve de vez en cuando.
  4. Trata de usar mantequilla clarificada (o ghee) para tener una mantequilla de cannabis con un sabor más suave. La mantequilla clarificada ha sido separada, al aislar las grasas esenciales de la leche. Esta absorberá mejor el THC y se cocinará de una forma mucho más limpia, con menos humo si accidentalmente sobrecalientas las cosas.
  5. Rocía los brotes tostados con un poco de alcohol de alta graduación, como Everclear, antes de agregarlos a la mantequilla. Este truquito científico ayuda a descomponer la celulosa en los brotes, lo que produce una mayor liberación de THC y un color final menos verde. Sin embargo, esto solo funciona si realizas el paso de la descarboxilación (hornear previamente). Solo rocía los brotes después de que salgan del horno y déjalos reposar de 10 a 15 minutos, mientras empiezas a derretir la mantequilla.
  6. Blanquea la marihuana previamente para obtener una mantequilla relativamente sosa y sin olor. Esta receta usa el ingenioso truco de cocción de blanquear, calienta y enfría rápidamente los brotes para eliminar la clorofila y otras sustancias químicas malolientes. Para lograrlo, también tienes que estar preparado para hornear previamente, de forma que te prepares para una cocción de varias horas. Es decir, blanquear es fácil:
    • Pon a hervir una olla grande de agua.
    • Aparta otro tazón y llénalo con agua helada.
    • Coloca la marihuana triturada en un filtro de té, después mójala en el agua hirviendo por 5 minutos.
    • Saca el filtro de té y colócalo de inmediato en el baño de hielo por 1 minuto.
    • Repite hasta que se blanquee toda la marihuana.
    • Hornea previamente la marihuana a 100 °C (220 °F) por una hora para secarla.
    • Prepara la mantequilla de cannabis como siempre.

Consejos

  • Esto funciona con cualquier aceite. Prueba con aceite de oliva, aceite vegetal, aceite de coco, o incluso manteca o grasa.
  • Esta receta funciona mejor con marihuana menos potente, como los cortes, tallos y brotes con muchas semillas.
  • Asegúrate de usar mantequilla sin sal , si utilizas una.

Advertencias

  • La mantequilla de cannabis tiene un olor fortísimo cuando se cocina. Asegúrate de consultarlo con tus compañeros de vivienda antes de cocinarla para evitar sorpresas desagradables.
  • La marihuana es ilegal en la mayoría de los países y solo se reconoce médicamente en algunos estados de EE. UU. Asegúrate de poder obtener y poseer marihuana de forma legal antes de intentar esta receta.
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