Cómo educar a un cachorro para que no muerda

¿Tu cachorro muerde? Si es así, tendrás que detener este ciclo rápidamente sin dañar su espíritu. La buena noticia es que hay muchas cosas que puedes hacer para demostrarle que debe dejar de morder y, a la vez, reforzar cualquier comportamiento positivo. Una vez que le enseñes a tu cachorro a no morder, podrás pasar a órdenes más divertidas como hacer trucos.

Enséñale a tu cachorro a no morder

  1. Reacciona a las mordidas siempre de la misma manera. Cada vez que tu cachorro muerda, dile “¡No!” con voz firme. Después aléjate e ignóralo. El aislamiento social y el tiempo fuera pueden ser maneras efectivas de castigo para un animal de manada. También puedes gritar muy alto cuando tu perro muerda fuertemente. Podría parecerte tonto, pero los cachorros de una camada dan aullidos cuando alguno de sus hermanos los muerde con mucha fuerza de casualidad. Pegar un grito cuando ponga sus dientes en ti le hará entender a un cachorro más pequeño qué es un juego aceptable y qué no lo es.
    • Enséñales a los niños que no deben gritar, correr o agitar las manos porque esto incitará los instintos naturales de caza del cachorro y el problema será mayor. Los niños deben estar calmados y mantener las manos cerradas y cerca de sus cuerpos.
  2. Usa un elemento de gusto disuasivo para evitar que tu cachorro muerda. Antes de comenzar a jugar con él, rocía un elemento de gusto disuasivo en aerosol sobre las áreas de tu cuerpo y tu ropa con las que le gusta jugar fuerte. Cuando tu cachorro empiece a morderte, deja de moverte y espera a que reaccione al elemento. Una vez que deje de hacerlo, elógialo y sigue jugando. Asegúrate de lavar bien tus manos con agua y jabón para retirar el elemento de tus manos.
    • Algunos elementos disuasivos pueden ser el rociador de manzana amarga, algún ungüento tópico de eucalipto o mentol, el aceite del árbol de té o el vinagre blanco. Aplícalos en tus manos para que tengan un mal sabor.
  3. Redirige la atención de tu cachorro con la ayuda juguetes para la dentadura. Cuando se haya calmado, háblale dulcemente y acarícialo. Mantén tus manos lejos de su hocico. Empieza a jugar con él de nuevo y trata de que no se emocione. Esta vez usa juguetes en vez de tus manos para lograr que el cachorro se involucre. Juega a atrapar objetos de modo que los lances lejos de ti; así dirigirás el instinto de tu mascota hacia una diversión positiva. Jugar puede utilizarse como una recompensa del entrenamiento o un descanso, y mantiene tus manos lejos de los dientes del cachorro.
    • Algunos entrenadores sugieren jugar a tirar la cuerda con tu cachorro. Este aprenderá que el juego es divertido, pero también que eres tú quien lo controla: el humano que tiene al otro extremo del juguete. La diversión terminará si las reglas del juego no se respetan, lo que mantiene a todos a salvo.
  4. Juega sin peligros mientras supervisas el entrenamiento. Nunca juegues bruscamente con un cachorro que muerde. Este tipo de juego solo alienta este comportamiento y lo fija de manera contundente en la mente del cachorro. Nunca uses tus manos como juguetes. Asimismo, debes supervisar a los niños que juegan cerca o con el animal. Ellos no pueden entrenar a una mascota y pueden salir lastimados.
    • No dejes que los niños jueguen a tirar la cuerda con el cachorro a menos que haya un adulto presente o que entiendan bien las reglas. Además solo permítelo si el tamaño de tu mascota no significa un riesgo para los niños al momento de jugar.
  5. En casos severos, utiliza una botella de agua con rociador. Debes tener una de estas botellas a la mano para los momentos en que tu perro muerda muy fuerte o de manera constante. Acompaña tu “¡No!” contundente con una rociada de agua en el rostro del cachorro para interrumpir el comportamiento. Asegúrate de que el atomizador rocíe agua y no bote un chorro, pues tu intención será sorprender al cachorro, sin lastimarlo. Ten en cuenta que el cachorro asociará el rociador de agua contigo y esto podría hacer que tenga cuidado en otros momentos.
    • Nunca amenaces ni asustes al cachorro con esta botella. Además no querrás crear una situación en la que este solo se comporte bien cuando la tengas en la mano.
  6. Recompensa el buen comportamiento. Siempre elógialo con mucho amor y caricias llenas de ternura. Usa las recompensas de manera efectiva para reforzar el buen comportamiento. Por ejemplo, si tu perro responde bien a tu orden de que suelte un juguete, dile “¡Sí!” o “¡Buen chico!”. Las recompensas verbales funcionarán bien cuando estén jugando y tengas las manos llenas de juguetes.
    • Recuerda que ahora eres el padre del cachorro y es tu responsabilidad alentarlo a que sea un miembro feliz, saludable y bien adaptado de la familia.

Aprende sobre las razones por las que un cachorro muerde

  1. Comprende cómo los cachorros aprenden a morder naturalmente. Es normal que muerdan conformen vayan desarrollándose y creciendo. Por lo general aprenden a no morder de otros miembros de su manada, incluidos los perros adultos. Los cachorros aprenden en qué momento deben evitar causar daños graves con una mordida cuando juegan con sus compañeros de grupo. Si estos no aprenden a controlarse o a dejar de morder, los otros perros los castigarán más severamente, posiblemente hasta llegar a lastimarlos.
    • Si el cachorro no aprende con facilidad de los miembros de su manada, estos se volverán más enérgico y claro sobre las mordidas hasta que este se comporte de una manera aceptable para ellos.
  2. Ten en cuenta la importancia de enseñarle a tu perro a no morder. Si lo permites, podría salirse de control y tu cachorro no dominará este problema. Esto conllevará problemas de comportamiento graves cuando el cachorro se convierta en un perro adulto. Si sospechas que las razones podrían ser miedo o ira, habla con un terapeuta conductual de animales pues podría ayudarte.
    • No es aceptable que un cachorro muerda a una persona o a otro animal a menos que estén en un peligro físico real y tengan que defenderse.
  3. Toma las precauciones necesarias si tu cachorro muerde. Si estás comenzando el programa de entrenamiento con la ayuda de un entrenador calificado, piensa en ponerle un bozal a tu cachorro. Con su ayuda, este aprenderá rápidamente a dejar de morder, pero esto no se recomienda si no tienes una idea clara del enfoque del entrenamiento ni de los objetivos. Si no se presenta y utiliza esta herramienta, tu cachorro podría volverse más peligroso, especialmente para las personas que intenten colocársela.
    • Nunca dejes a los niños con perros y sin atención ni supervisión, incluso los que parecen “seguros”. Es posible que tengas que aislar a tu mascota o ponerlo en una jaula para perros cuando no haya ningún adulto juicioso presente.

Consejos

  • Ayuda a tu cachorro a socializar lo más posible. Deja que conozca a otros perros y muchas personas en un ambiente positivo. Haz que tenga todo tipo de experiencias mientras todavía es pequeño. Inscríbelo en clases de entrenamiento de obediencia a una corta edad y refuerza su lugar dentro de la jerarquía familiar.
  • Si a un cachorro se le aleja de su madre muy temprano, probablemente no habrá aprendido en qué momento morder traspasa los límites.
  • Los dientes de adulto de tu cachorro empezarán a salir a los cuatro meses (16 semanas más o menos). Por esta razón debes abordar el problema de las mordidas antes de esta edad pues los dientes de adulto provocarán daños mayores en la piel de los humanos.
  • Incluso los cachorros de razas pequeñas pueden provocar daño. No ignores este problema si tu perro es de raza pequeña pensando que no importa porque es muy pequeño. Sea del tamaño que fuera, este comportamiento tiene que detenerse lo antes posible. De esta forma evitarás mordidas más graves después.
  • Si buscas una forma excelente de lidiar con el problema de que tu cachorro muerde en un ambiente controlado, piensa en la posibilidad de que vaya a un tiempo de juego “inicial” bajo supervisión.

Advertencias

  • Si usas una botella con rociador, es posible que tu cachorro se asuste de cualquier sonido de chorro o de agua.
  • Hay muchas técnicas para lidiar con las mordidas pues no todos los perros ni personas responden al mismo método. Si tú o algún miembro de tu familia se encuentre en peligro de ser lastimado físicamente o está asustado del cachorro, busca inmediatamente la ayuda de un entrenador de perros profesional con experiencia o un conductista de animales certificados (un veterinario especialista).Mientras el comportamiento persista descontrolado por más tiempo, habrá mayores posibilidades de que se agrave y provoque daños.
  • Si te das cuenta de que tu cachorro es realmente agresivo, consulta con tu veterinario, quien verificará si hay alguna razón médica detrás de su comportamiento. Además, este podría recomendar que el animal vaya a un terapista conductual.
  • Ten cuidado cuando rocíes a tu perro con agua. Si es un chorro en lugar de una bruma, podría lastimarlo y molestarlo más.
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