Cómo dejar de tratar mal a la gente

Si te has dado cuenta de que tratas mal a la gente, lo más probable es que en realidad te estés enfrentando a tus propios problemas emocionales. Tratar la fuente de tus emociones negativas y comenzar a sentirte más feliz en general te podría ayudar a tener una personalidad más amable. Además, aprender a comunicarte con otros y a entenderlos tal vez sea la clave para reducir las situaciones en las que accidentalmente eres agresivo. Puedes cambiar tus pensamientos, sentimientos y actitudes para ser una persona más amable.

Domina tus emociones

  1. Piensa en los motivos por los que tratas mal a la gente. Muchas personas son agresivas con los demás a fin de sentirse bien respecto a sí mismas. Sin embargo, este enfoque podría no ser efectivo, especialmente si deseas ser más amable con los demás. Podrías estallar con alguien y sentirte mejor en el momento y después sentirte mal por tu reacción violenta. Otras razones por las cuales podrías ser agresivo incluyen:
    • No puedes manejar tus propios sentimientos negativos, así que tratas mal a los demás.
    • Tu ego se siente amenazado, así que eres agresivo como forma de defensa.
    • Envidias la vida o los logros de otra persona, por eso quieres herirla.
    • Proyectas tus sentimientos negativos respecto a ti mismo en otra persona.
    • Intentas sentirte único y distinto a los demás enfatizando las diferencias entre los otros y tú de una manera agresiva.
  2. Comprende que tus pensamientos, sentimientos y acciones están conectados. Podría resultar difícil determinar qué es un pensamiento y qué un sentimiento. De hecho, ambos están interrelacionados: tus pensamientos afectan tus sentimientos y, a su vez, tus sentimientos afectan tus acciones. Por lo tanto, si quieres cambiar tus acciones o palabras, es aconsejable que comiences por modificar tus pensamientos.
    • Por ejemplo, si piensas "¡Este tipo es un idiota!" es probable que te sientas frustrado al hablar con él, y eso se reflejará en tus palabras y acciones. Sin embargo, si piensas "Esta persona debería aprender más sobre el tema", tal vez te sientas más inclinado a enseñarle y el aumento en tu paciencia se reflejará en tus palabras.
    • Recuerda que aun cuando sientas que no puedes controlar tus pensamientos o tus sentimientos, siempre podrás elegir cómo actuar. Cada vez que hablas o haces algo estás eligiendo las palabras y acciones que usarás.
  3. Toma el control de tus emociones antes de hablar. Si estás hablando con una persona y sientes que estás a punto de agredirla o tratarla mal, tómate unos momentos para pensar antes de responder. Considera que si te permites razonar antes de hablar, tendrás más posibilidades de responder de una manera productiva y que será menos probable que la trates mal.
    • Si te sientes particularmente enojado, resentido, herido o triste, tal vez sea buena idea que esperes para hablar con la gente. Estas emociones pueden obstaculizar la comunicación positiva y hacer que trates mal a alguien.
  4. Lleva un diario de "amabilidad". Escribe descripciones de cómo interactuaste con la gente durante el día. Si viviste situaciones en las que hayas tratado mal a alguien, considera por qué piensas que lo hiciste, qué dijiste y que fue lo que pasó antes del incidente. Si lograste ser cordial con los demás, particularmente en situaciones en las que tu tendencia suele ser comportarte con agresividad, recompénsate por haber sido amable.
    • Desarrollar una memoria de tus episodios de maltrato en el diario puede ayudarte a identificar si hay personas, eventos o ambientes que parezcan "detonar" tu tendencia a agredir o tratar mal a la gente. Identificar tus detonantes te dará la oportunidad de mejorar tu comportamiento futuro en ese tipo de situaciones.
  5. Cultiva tu sentido del humor. Tu capacidad de reírte con facilidad (con la gente, no de ella), te ayudará a superar tus tendencias a tratar mal a los demás. Si comienzas a sentir impaciencia y piensas que podrías tratar mal a alguien, intenta encontrar un motivo para reírte. Descubrir el buen humor en una situación o poder reírte de otra cosa puede aligerar la situación y cambiar la reacción química de tu cuerpo de la ira o la negatividad al buen humor.
  6. Duerme bien en las noches. Necesitas dormir bien, al menos 7 u 8 horas, todas las noches para estar descansado. La falta de sueño puede contribuir a una amplia gama de problemas de salud, incluyendo la incapacidad de manejar las emociones adecuadamente. Considera que obtener un sueño reparador te puede ayudar a tener la paciencia y la comprensión necesarias para ser agradable con los demás, sin importar tu estado emocional.
    • Si tienes problemas crónicos de sueño, consulta a tu médico o a un farmacéutico sobre los auxiliares para dormir. Por otro lado, hacer algunos cambios en tu dieta, como por ejemplo reducir tu consumo de cafeína y azúcar, o modificar tu estilo de vida, como reducir el tiempo que pasas ante la pantalla de la televisión o de algún equipo electrónico en la noche, también te podría ayudar a obtener un sueño nocturno más reparador.
  7. Medita antes de enfrentar eventos o conversaciones potencialmente estresantes. La meditación te podría resultar útil para regular tus emociones, lo que a su vez te ayudará a ser más amable. Si piensas que podrías ser agresivo con alguien, debido a que te sientes enojado o impaciente, tómate unos momentos para refrescar tu mente con una meditación. Encuentra un lugar privado y silencioso, luego sigue la siguiente secuencia:
    • Respira profunda y lentamente. Las respiraciones profundas pueden bajar tu ritmo cardiaco y hacer que te sientas más calmado. Tus respiraciones tienen que ser lo suficientemente profundas como para que tu vientre se expanda cuando inhales.
    • Al inhalar, visualiza una luz dorada y blanca entrando en tu cuerpo. Imagina que esa luz llena y relaja tu mente. Cuando exhales, visualiza colores oscuros y lodosos abandonando tu cuerpo.
    • Una vez que te hayas calmado con la meditación, te sentirás más preparado para hablar con la gente de manera más amable.

Sé más amable con los demás

  1. Comprende que la agresividad y los malos tratos provienen de tu interior. La mayoría de las personas tratan mal a los demás cuando ellas mismas se sienten amenazadas, humilladas o agredidas. Comprender que cuando tratas mal a alguien en realidad tú eres quien tiene un problema y no el otro puede ayudarte a determinar si tus palabras o conducta son apropiadas en esa situación.
  2. Desarrolla empatía. La empatía te puede ayudar a que ser amable con los demás sea una de tus prioridades. La empatía puede tomar la forma de la compresión de la perspectiva del otro y el sentimiento de malestar por el problema de otra persona, lo que te dará la posibilidad de relacionarte con las emociones de los demás. Cualquier enfoque que uses, asegúrate de concentrarte en comprender a la persona con la que estés hablando y en relacionarte con ella.
  3. Visualiza un modelo a seguir. Encuentra a alguien cuyas palabras y acciones te inspiren e imagina cómo actuaría o qué diría en una situación dada. Luego intenta imitar ese tipo de comunicación.
  4. Sonríele a la gente. Sonreírle a la gente ayudará a que parezcas más amable. Lo más probable es que las personas te devuelvan la sonrisa y podrías descubrir que cultivas amistades con más facilidad. Considera que sonreír también te ayudará a sentirte más feliz. Actuar alegre, con una buena postura y una gran sonrisa podría, de hecho, mejorar tu estado de ánimo, porque tus pensamientos y sentimientos responderán a tu sonrisa.
  5. Usa lenguaje corporal positivo. La comunicación no solo se establece a través de las palabras, ya que aunque estas sean muy amables, tu lenguaje corporal o tus acciones podrían comunicar negatividad. Por lo tanto, recuerda que los sentimientos negativos hacia los demás reflejarse en tu cuerpo y enviar la señal de que eres desagradable.
    • A fin de tener un lenguaje corporal más neutral, tal vez quieras intentar el uso de la relajación muscular progresiva, un proceso que consiste en tensar y relajar todos los músculos del cuerpo. Este ejercicio puede eliminar la negatividad o el estrés de tu cuerpo al igual que de tu mente.
  6. Cuando sea necesario, expresa tus sentimientos de manera asertiva. En lugar de comportarte pasivamente (mostrarte enojado sin decir nada) o agresivamente (explotar de una manera que podría parecer desproporcionada para la situación), haz el intento de expresarte con asertividad. A fin de lograrlo, utiliza los hechos, sin exagerarlos con las emociones, para comunicar pedidos, no órdenes, de manera respetuosa. Comunícate claramente y expresa tus sentimientos con efectividad, a fin de que se satisfagan las necesidades de todos.
    • Por ejemplo, si tu tendencia habitual es gritarle a tu pareja por no haber doblado tu ropa limpia de la manera que te gusta, podrías probar con una expresión asertiva. Di por ejemplo "Aprecio que me ayudes lavándome la ropa, pero me frustra que dobles así mis pantalones, porque se arrugan y me siento muy poco profesional cuando tengo que ir a la oficina con la ropa arrugada. Realmente apreciaría que tengas más cuidado al doblarnos o que me dejes lavar y doblar mi propia ropa".

Mejora tu estado de ánimo general

  1. Haz algo que disfrutes. Cuidarte a ti mismo y pasar un rato en actividades que te hagan feliz, también te puede ayudar a ser más amable con los demás. Hacer algo que disfrutes fomentará un mejor estado de ánimo al distraerte de tu mal humor. Si logras controlar tu estado de ánimo, tendrás más posibilidades de tomar decisiones razonadas, no emocionales, sobre cómo comunicarte con los demás.
  2. Pasa un tiempo a solas. Tal vez necesites pasar un tiempo a solas de vez en cuando, especialmente si eres introvertido. Hacerlo te podría ayudar a ser más amable con los demás, porque te sentirás renovado. Esto podría ser particularmente benéfico si tus seres queridos son los receptores de tus malos tratos, considera que alejarte por un rato tal vez te ayude a ser más amable con ellos.
  3. Lee un libro o mira uno de tus programas favoritos en la televisión. Los estudios han demostrado que tener experiencias indirectas, a través de otros, como en el caso de los personajes de la literatura o la televisión, ayuda a sentirse más feliz. Las personas también pueden hacer catarsis, o liberar emociones indirectamente, al vivir eventos a través de personajes ficticios. Considera que liberar las emociones en un ambiente controlado como este te puede ayudar a mantenerlas bajo control en la vida real.
  4. Haz ejercicio. Hay una conexión directa entre el ejercicio moderado y un mejor estado de ánimo. Hacer ejercicio con regularidad también te puede ayudar a regular tus emociones en general. Todo esto podría elevar tu sentimiento de felicidad, lo que a su vez hará que seas más amable con los demás.
    • Considera la posibilidad de hacer yoga. El yoga combina lo físico con la consciencia total, así que aporta los beneficios tanto del ejercicio como de la meditación. Si no puedes asistir a un estudio a tomar clases, prueba con un video de yoga por Internet o descarga una aplicación de yoga en tu equipo móvil.
    • Si te sientes inestable, podrías hacer el intento de bailar para sentirte mejor. Bailar te aportará algo de ejercicio y activará los centros de placer de tu cerebro.
    • Podrías descubrir que hacer ejercicio todos los días te aporta más energía general, lo que podría ayudarte a ser productivo y paciente con los demás.
  5. Come comidas o bocadillos sanos. Tener hambre puede producirte irritabilidad, lo que a su vez podría provocar que trates mal a alguien. Consumir una dieta nutritiva, con abundantes alimentos integrales, puede hacer que te sientas más saludable y feliz.
    • Incluye granos integrales, frutas, verduras y proteínas en tu dieta. Consumir grasas saludables también podría ayudar a que te sientas satisfecho por más tiempo.
    • Evita los alimentos sin grasa y muy procesados. A menudo, estos carecen de los nutrientes adecuados y podrías quedarte con hambre.
    • Los alimentos antiinflamatorios, tales como los que contienen ácidos grasos omega 3, podrían contribuir particularmente a que te sientas más feliz. Algunos de los alimentos específicos que caben en esta categoría son: verduras de hoja, aguacate, espárragos, nueces, chocolate amargo y té verde.
  6. Socializa con un amigo. Tal vez hayas desquitado tus frustraciones con otros porque te sientes aislado. Si te sientes desconectado de los demás, pasar tiempo en compañía de tus amigos puede ser una gran manera de mejorar tu estado de ánimo. Vé a almorzar, a la hora feliz en tu bar favorito o a cenar con ellos. Si comer en un restaurante está fuera de tu presupuesto, sal a caminar con ellos o vayan al parque local y siéntense a conversar en los columpios.
    • Si no puedes reunirte con ellos en persona, hablarle a un amigo por teléfono y tener una conversación personal (particularmente con uno gracioso) puede mejorar tu estado de ánimo rápidamente.

Consejos

  • Si te repites constantemente que eres una persona amable, tu mente comenzará a aceptar que así es. Modifica tu conducta en concordancia a fin de ajustarla a este nuevo estándar. Pensar que eres uno de los "buenos", en lugar de uno de los "malos", realmente puede marcar una diferencia en tu manera de actuar. Tu mente reaccionará positivamente.
  • Como sucede con todos los hábitos, este será difícil de dejar. Sin embargo, si eres perseverante tu tendencia al maltrato defensivo se suavizará.
  • Sé bueno escuchando. Escucha con atención cuando alguien te hable.
  • Sé cortés, paciente, observador y considerado, además de ser positivo. No seas negativo ni crítico. Busca siempre el lado positivo de cualquier situación dada.
  • Piensa bien en lo que quieres decir. No digas lo primero que se te ocurra, pues eso no mejorará tu situación.
  • Sé sincero. No seas amable como medio para conseguir algo. Ten presente que si solo quieres ser amable para obtener un trato preferencial, te estarás comportando de la manera contraria, porque esa es una conducta engañosa, superficial y cruel. Sé amable porque quieres mirar hacia atrás y saber que fuiste una buena persona, sin importar las circunstancias.
  • Sé la mejor persona: no tienes que tratar mal a los demás porque te están tratando mal a ti.
  • No es necesario que halagues a la gente para dejar de tratarla mal. Solo tienes que hablarle con respeto.
  • Evita juzgar a los demás, hacerlo podría ser la fuente de pensamientos desagradables y estos podrían reflejarse en tus interacciones con ellos.
  • Antes de hacer algo apresurado, pregúntate: "¿Hará este pensamiento, acción o comentario, que el mundo sea un lugar mejor para mí o para alguna otra persona?". Si la respuesta es que no, evita hacerlo y ahórrate las repercusiones. No tiene caso esforzarte para hacer infelices a los demás o a ti mismo.
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