Cómo encender un fuego en un calentador de leña

Por lo general, encender el fuego en un calentador de leña es vista como una tarea fácil. Por esto, algunas personas se olvidan de unos cuantos pasos clave en el proceso que podría ayudarles a disfrutar mucho mejor del fuego, convirtiendo lo que podría haber sido una buena noche al lado del fuego, en un cuarto lleno de humo. Este artículo explica un método recomendado que, si se sigue bien, debería ayudarte a disfrutar de tu fuego desde el principio.

Enciende un fuego con una rejilla

  1. Revisa que el regulador de tiro esté abierto. El regulador de tiro es un aparato que controla la cantidad de aire fluyendo través del fuelle. El fuelle es el pasaje para el humo en el conducto de una estufa o chimenea. Debe tener una palanca que puedes mover de un lado u otro. Una dirección cierra el fuelle, la otro lo abre. Revisa si el fuelle está abierto, sino el humo llenará el cuarto. Es mucho más fácil revisarlo antes de encender el fuego. Una vez que hayas visto que el fuelle está abierto, estarás listo para empezar.
  2. Si tu calentador a leña tiene puertas de vidrio, abre las puertas 30 minutos antes de encender el fuego. Esto le permitirá al interior del hogar ponerse a temperatura ambiente. El aire frío es más pesado que el aire caliente, por lo que si afuera es muy frío, puede crear una corriente de aire que fluirá por el conducto de la estufa o chimenea hacia adentro de la estufa, quedando atrapado el aire frío por las puertas. Abre las puertas y deja que un poco de aire caliente del cuarto suba por chimenea, eso debe ser suficiente para hacer que el flujo de aire vaya hacia arriba.
  3. Revisa el flujo de aire. Enciende un cerillo cerca a la entrada del fuelle y mira si el flujo de aire está yendo hacia abajo o hacia arriba. Si sigue yendo hacia abajo, debes encontrar la manera de revertir el flujo de aire para que vaya hacia arriba. Bajo ninguna circunstancia enciendas el fuego con el flujo de aire yendo hacia abajo. Un método es usar una varilla de magnesio (StarterLogg es una marca, usa un cuarto de la varilla) o un leño comercial de cera (como Duraflame o Pine Mountain). Estos se encenderán y permanecerán encendidos, creando algo de calor dentro del calentador y ayudando a que el flujo de aire vaya hacia arriba, además sueltan muy poco humo cuando arden:
    • Cierra del regulador de tiro. Esto evitará que el aire vaya de arriba hacia abajo y empuje el aire frío hacia adentro de la habitación. La mayoría de las estufas de leña, aparte del regulador de tiro, tienen una compuerta que restringe el ingreso del aire hacia el calentador de leña, así que puedes usar eso en lugar del regulador de tiro para controlar el flujo de aire.
    • Coloca la varilla de magnesio en la parte de atrás de la pala de chimenea, enciende la varilla y colócala dentro del calentador de leña, cerca de la entrada del fuelle. Lo que estarás intentando hacer es calentar la parte superior del calentador.
    • Cuando ya esté caliente (vas a tener que intentar esto varias veces para determinar cuánto tiempo demora todo el proceso), lentamente abre el regulador, y con suerte y habilidad, verás que el calor y el fuego de la pequeña varilla forzarán el aire hacia arriba por la chimenea. Cuando el flujo de aire ya haya sido revertido por completo (escucharás el aire succionando el fuego y el calor desde la varilla), ya puedes encender el fuego de forma segura.
  4. Prepara la base para el fuego con periódicos y yesca. Los periódicos o la yesca ayudarán encender el fuego y arderán bastante desde el principio.
    • Arruga cuatro o cinco páginas del periódico hasta hacerlas una pelota y colócalas en la rejilla como base. No uses mucho o vas a producir mucho humo.
    • Si no tienes periódicos puedes usar otra yesca para prender el fuego. La yesca es un material ligero y seco que se puede encender con una chispa, como el musgo seco, la paja, pequeñas ramitas, o periódicos. La yesca arde muy rápido al encenderse. La clave es colocar suficiente yesca bajo la leña pequeña para que empiece a arder.
    • Coloca leña pequeña sobre la yesca en la rejilla para crear una base estable para los leños grandes. La leña pequeña arde más rápido que los leños grandes, lo cual produce un fuego más grande desde el principio y se mantiene por más tiempo.
    • Asegúrate de colocar la leña pequeña horizontalmente. En otras palabras acostada, no parada. Además, deja espacios para que pase el aire. El aire aviva el fuego.
    • Coloca la leña pequeña en capas cruzadas. Coloca dos o tres pedazos grandes de leña pequeña encima del periódico, y luego dos o tres pedazos más encima de estos en un ángulo perpendicular, a modo de rejilla. Continúa colocando pedazos más pequeños de leña pequeña sobre la rejilla, cada nivel nuevo perpendicular respecto al último.
  5. Coloca uno o dos leños grandes encima de tu base de leña pequeña. Según cómo has colocado la niña pequeña, debe ser posible colocar un par de leños grandes de forma segura.
    • De ser posible, elige leños pequeños en lugar de grandes. Los leños grandes pueden verse mejor y es más divertido quemarlos, pero su superficie es más grande, lo que hace más difícil que se enciendan. Es preferible usar dos leños que equivalgan en tamaño a uno.
    • Coloca la madera a un máximo de dos tercios de la altura del hogar. No querrás que tu fuego se salga de control cuando lo enciendas.
  6. Enciende el periódico primero. La leña pequeña se encenderá desde ahí. Vigila el humo cuidadosamente por la primera media hora. El humo debe ser casi imperceptible si la corriente de aire va hacia arriba por el fuelle.
    • Si el humo de la chimenea se pone negro, el fuego no está recibiendo suficiente oxígeno. Usa tu atizador para levantar los leños cuidadosamente; solo remuévelos un poco. Ten cuidado con esta parte, solo necesitas dejar que entre aire debajo de ellos. Si tu cama de carbones debajo de la rejilla es muy alto, usa el atizador para distribuirlos bajo el fuego, para así dejar un par de centímetros de espacio para que entre el aire.
    • Si el humo es gris, la mayoría del material combustible está escapando por la chimenea en lugar de arder.
      • Probablemente no has encendido el fuego desde arriba.
      • Tal vez usaste madera húmeda.
      • El fuego está recibiendo mucho oxígeno. Sí, puede ser confuso, el fuego es un delicado balance entre el aire y el combustible. Cuando hay mucho oxígeno, el fuego tiene problemas para usar bien el combustible, y puede producir más humo que lo normal.
  7. Abre un poco tu ventana. Si todavía tienes problemas para hacer que llegue un buen flujo de aire al hogar, y el humo está entrando a la habitación, prueba abriendo una ventana unos 2,5 cm (1 pulgada). Esto funciona mejor si la ventana está en el muro opuesto al calentador y no hay obstáculos. No es ideal que haya gente sentada entre la ventana y el calentador. A veces, esto elimina el efecto de “cierre de vapor” en la habitación y permite que el humo suba por la chimenea.
    • Si hay personas entre el calentador y la ventana, probablemente sientan algo de frío porque el calentador va a empezar a succionar aire desde la ventana, lo cual crea un flujo de aire frío que fluye entre la ventana y el calentador.
    • Sal del camino y deja que fluya. Si la chimenea no es lo suficientemente alta, esta es la única manera para hacer que el flujo de aire circule bien y mantener el humo fuera de la habitación. El resto de la habitación debería estar cálido; solamente por donde pasa el flujo de aire es donde se sentiría algo de frío.
  8. Agrega leños grandes. Si estás tratando de disfrutar de una velada nocturna, puedes estar seguro que el fuego va a estar bien sin estarlo vigilando, si lo iniciaste adecuadamente. Si el fuego está bien encendido, verás aparecer algunas brasas brillantes de color rojo bajo el fuego.
    • A medida que la leña pequeña se consume y el fuego arde con fuerza, toma un pedazo grande de leña y colócalo encima del fuego con cuidado, asegurándote en lo posible que al colocarlo no se incline de lado en ninguna dirección.
    • Al leño más grande le va a tomar tiempo arder, pero una vez que lo haga, va a arder por mucho tiempo sin que tengas que levantarte para agitarlo o moverlo. Las brasas brillantes mantendrán todo caliente, por lo que podrás estar bien y tranquilo por un par de horas.
  9. Remueve la madera al menos media hora antes que quieras apagar el fuego. Quiébrala con tu atizador y trata de esparcirla lo más que puedas por el área del hogar. Mientras más delgada se esparza, más rápido arderá y se consumirá. Una vez que el fuego se haya extinguido por completo, revisa que los carbones y las brasas están apagadas. De ser así, cierra el regulador para que así no se escape el calor por la chimenea.

Enciende un fuego sin una rejilla

  1. Coloca dos leños grandes (mientras más grandes es mejor) en paralelo y separados por unos 38 cm (15 pulgadas). Asegúrate de que estén perpendiculares a las hojas de las puertas cerradas o de la abertura del hogar. Estos leños grandes serán la base para el fuego y contendrán las brasas para alimentarlo.
    • Coloca otro leño a modo de barra entre los dos leños grandes. El leño debería de ser del diámetro de tu antebrazo, y debe descansar paralelo a las hojas de las puertas cerradas o abertura del hogar, y más cerca a la entrada del hogar.
    • Esta barra cruzada sostendrá al resto de la leña y mantendrá un conducto abierto para el aire, del cual el fuego recibirá aire fresco desde abajo para alimentarse.
  2. Arruga periódicos (no papel couché) y ponlos en la base del hogar. También puedes usar otra yesca como ramitas secas o restos de madera como base.
  3. Coloca un poco de leña pequeña encima del periódico. Todavía no coloques ningún leño grande ni combustible. Si puedes, coloca la leña pequeña a manera de rejilla, dejando bastante espacio entre sí para que pase el aire.
  4. Enciende el periódico o la yesca. Asegúrate de que la leña pequeña empiece a arder; oirás crujidos cuando eso ocurra.
  5. Coloca algunos leños por entre los leños grandes encima de la barra cruzada. Recuerda que estos leños deben ser de la mitad del diámetro de tu antebrazo, y deben descansar paralelos a la barra. Mantén esa disposición en todo momento: dos leños, uno cruzado encima y leña sostenida por el leño cruzado.
  6. Terminado.

Consejos

  • Determina la velocidad del viento. Si supera los 32 km/h (20 mp/h), cierra las puertas de tu chimenea. El aire frío descenderá por la chimenea, haciendo que el aire caliente y el frío circulen, causando de esa manera que no se pueda encender el fuego.
  • Asegúrate de usar madera preparada para encender el fuego. La madera húmeda o no preparada es más difícil que arda (sí va a arder y puedes encenderla, pero solo en una emergencia).
  • Un truco que sirve para calentar la columna de aire frío que está en tu chimenea o estufa es hacer una pelota del tamaño de tu puño con papel de baño o de cocina. Colócala sobre un plato o sobre un forro de aluminio. Viértele encima algo de alcohol y colócala encima de tu pila de madera lo más cerca posible al fuelle (ducto para el humo) (usa un par de pinzas para evitar mojarte los dedos con el alcohol). Enciéndela y cierra la puerta o compuerta de la estufa. Después de un rato, cuando el fuelle esté caliente, ya puedes encender el fuego, empezando desde la base de la pila usando varias pelotas de periódico (de una sola hoja de periódico cada una).
  • Si todavía tiene problemas con la corriente de aire, es posible que tu chimenea no sea lo suficientemente alta. Si es una chimenea corta, intenta colocarle un par de extensiones (por lo general puedes conseguirlas en las tiendas para chimeneas o lugares donde venden provisiones para mampostería). Usa parches para tejado para adherirlas a tu chimenea. También puedes tratar de mover el amortiguador de chispas (algunas veces las tapas están colocadas muy cerca a la parte cerrada). Usa algo de malla, como un paño duro, y colócalo encima de la abertura para así atrapar las chispas grandes y las brasas, pero dejando la tapa abierta. Esto puede ayudar a superar el problema con la corriente de aire.

Advertencias

  • Asegúrate que la corriente de aire sea la correcta antes de encender el fuego.
  • Invierte en un par de guantes a prueba de fuego (guantes para soldadura bastarán) en caso que un trozo de madera ardiente caiga fuera del hogar y necesites retirarlo inmediatamente.
  • Asegúrate de que el tubo de la estufa o chimenea y calentador estén adecuadamente limpios y en buen estado. Fíjate si hay grietas una vez al año para asegurarte que no hayan escapes de fuego que pudieran incendiar tu casa. Elimina la acumulación de cresol (hollín aceitoso) dentro del fuelle para prevenir que se incendie tu chimenea. Ese fuego es muy difícil de extinguir y es muy destructivo. Revisa tu chimenea.
  • No dejes que arda el fuego en tu calentador de leña sin supervisión. Toda clase de cosas inesperadas pueden suceder (podría haber una burbuja de humedad o savia dentro de un leño, la cual podría reventar con el calor, y si revienta directamente, podría dañar la puerta del calentador y te encontrarías con una horrible sorpresa.
  • Ten mucho cuidado si vas a usar algún acelerador de fuego para encenderlo, siempre hay el riesgo de explosión, incendio y daño físico.

Cosas que necesitarás

  • Yesca como periódicos
  • Leña pequeña
  • Madera
  • Algún medio para encender fuego (cerillos, encendedor, etc.)
  • Herramientas para chimenea (atizador, pala, pinzas, etc.)
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