Cómo usar el yoga para controlar la ira

Muchos de nosotros sentimos ira, irritabilidad y frustración durante el transcurso de nuestra vida diaria. El ejercicio puede ser un excelente tratamiento diario para liberar esos sentimientos. Si te enojas con frecuencia, el yoga te ayudará a controlarlo mientras estás en el trabajo o en casa, entre cada sesión. Además, te ayudará a calmarte y a controlar la ira tanto en el momento como a largo plazo.

Tratar la ira a través de la práctica del yoga

  1. Desarrolla una práctica regular. Practicar el yoga de forma regular contribuirá en gran manera a controlar tu ira a largo plazo. Si tienes un tipo de personalidad particularmente hostil o irritable, practicarlo regularmente te ayudará a reforzar los beneficios a corto plazo de simplemente practicar una postura una o dos veces o asistir a una clase una vez. No es necesario ir a una clase para practicar el yoga básico, pero podrías asistir a una para aprender posturas más avanzadas.
    • Trata de ir a una clase o practica una rutina al menos tres veces por semana.
    • Practica entre una hora y una hora y media siempre que sea posible. Si no puedes, basta con 10 a 20 minutos de yoga a la vez para disminuir tus niveles de estrés.
  2. Si eres principiante, inscríbete en una clase. A veces resulta útil para los principiantes practicar yoga con otras personas para dominar los tipos de rutinas que pueden probar. También es útil para aliviar la ira si sientes el apoyo del grupo cuando practicas yoga. Sin embargo, si tienes una personalidad competitiva, practicar en grupo podría arruinar tus esfuerzos.
  3. Mira videos en Internet para desarrollar tu práctica. Si eres principiante o estudiante más avanzado, mirar videos te permitirá desarrollar tu práctica debido a que con frecuencia incluyen rutinas que duran de 5 minutos a 1 hora o más. Existen muchos yoguis (o practicantes de yoga) con distintos estilos como Adriene del canal de YouTube "Yoga with Adriene", cuyo estilo es tranquilo pero alegre y Brian Jones del canal de YouTube "Muscle and Mat", cuyo estilo es más centrado en el ejercicio.
    • Adriene incluso tiene un video que te enseña a hacer yoga para cuando te sientes enojado.
  4. Practica concentrarte en tu respiración. Concentrarse en la respiración es una parte esencial de la práctica del yoga. Es necesario concentrarte en tu respiración para aprovechar al máximo las posturas de yoga. Mientras más profunda sea la respiración, mucho mejor. Tómate tu tiempo y continúa con el ejercicio hasta que te sientas más calmado.
  5. Escribe un diario de yoga o diario espiritual. Escribir un diario de yoga te permite ver con el tiempo de qué manera el yoga influye en tu ira en general. También puede ser un medio para registrar los placeres y frustraciones del yoga después de tu práctica regular. Además, escribir puede reducir la intensidad de tu enojo.

Probar posturas específicas para controlar la ira

  1. Haz la postura del cadáver (savasana). Con la postura del cadáver, te acuestas boca arriba con las palmas hacia arriba y los brazos al costado. Luego, relajas cada parte del cuerpo una a la vez. Mientras haces todo esto, concéntrate en tu respiración. Respira profundo hacia el abdomen. Esta es una postura que se realiza mejor con los ojos cerrados o relajado.
  2. Deja ir el enojo con la respiración refrescante (shitali pranayama). La respiración refrescante es una excelente forma de manejar la ira. Simplemente enrolla la lengua (doblando los lados hacia el centro) o frunce los labios si no puedes enrollar la lengua e inhala lentamente por la boca, de modo que la respiración pase por la lengua enrollada. Luego, cierra la boca y exhala por la nariz. Se cree que esta práctica reduce la ira y mejora la concentración.
  3. Prueba la postura de la media torsión espinal (ardha matsyendrasana). En la antigüedad, los monjes budistas creían que esta postura elimina el enojo. Esta postura masajea los órganos internos y estira la columna vertebral. Para realizarla, siéntate con ambas piernas delante de ti y luego dobla una rodilla hacia arriba mientras doblas la otra en el suelo, debajo de la otra pierna. Luego, gira la columna vertebral hacia el costado donde la rodilla está hacia arriba y usa la rodilla como un apoyo para tu brazo a medida que te estiras más para ubicarte en la postura. No te esfuerces demasiado. Si sientes dolor, relájate un poco.
  4. Haz una flexión hacia atrás o la postura del arco hacia arriba (urdhva dhanurasana). Se ha demostrado que esta postura mejora la confianza en las personas con tipos de personalidades hostiles o irritables, además de reducir la ira. Si bien existen varias formas de lograr una flexión hacia atrás en el yoga, la postura del arco hacia arriba es la más común, ya que es lo que la gente normalmente tiene en mente cuando piensa en las flexiones hacia atrás. Esta es una postura algo avanzada y es mejor aprenderla con un instructor de yoga calificado.
  5. Prueba la postura sobre los hombros o la vela (salamba sarvangasana). Estabiliza el sistema nervioso, lo que ayuda a las personas con problemas de ira o con una personalidad hostil a reducir su enojo e irritabilidad. Permite desarrollar la fuerza y la flexibilidad, además de contribuir con las glándulas tiroides y paratiroides.

Respirar profundamente para liberar la ira

  1. Respira profundo. La respiración ha sido una parte central del yoga desde hace mucho tiempo. Concentrarte en tu respiración antes, durante y después de tus sesiones de yoga beneficiará en gran manera el control de la ira. Respirar profundamente también es bueno para combatir otras emociones negativas, puesto que te calma a nivel fisiológico. Asegúrate de respirar profundo hacia el diafragma. Debes poder sentir o ver cómo sube y baja el abdomen mientras lo haces.
  2. Relaja tu cuerpo. Saca tiempo para relajar tus músculos de la cabeza a los pies, uno por uno. Esto te permitirá liberar la tensión en las partes del cuerpo que ni siquiera sabías que estaban tensas. No te apures. Tómate tu tiempo.
    • Si tienes problemas para ir lento, también puedes hacer una meditación corporal guiada que te hará recorrer todas las partes del cuerpo.
  3. Siente tu enojo. No se trata de pensar en el enojo. Lo único que necesitas es quedarte con la emoción. Siéntela por completo. Nota en qué parte del cuerpo la sientes. Nota la intensidad. No juzgues tus sentimientos. Si surgen pensamientos, acéptalos y luego vuelve a centrarte en notar tus emociones.
  4. Deja que la ira esté allí. Quédate con ella todo el tiempo que sea necesario. Al final, la ira empezará a disiparse gracias a la percepción consciente de tus emociones. Si empieza a disiparse, no te resistas. En vez de eso, trata de dejarla ir.
    • Trata de concentrarte en tu respiración en vez de centrarte en el motivo de tu enojo.

Consejos

  • Respira profundo. Es la parte más importante de la práctica del yoga.
  • Desarrollar una práctica de yoga regular (o tal vez diaria) te ayudará a controlar la ira.
  • Integrar en tu rutina incluso una pequeña sesión de yoga (de 5 a 10 minutos) será beneficioso para ti.

Advertencias

  • Para posturas más difíciles, es mejor trabajar con un profesor de yoga.
  • El yoga para el control de la ira puede usarse solo, pero probablemente será más eficaz si lo practicas junto con la terapia u otros tratamientos.
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