Cómo escribir un sermón

¿Puedes desarrollar lecciones efectivas para hacer un sermón una, dos o tres veces por semana? puede hacerse siguiendo unos simples pasos. Así que ¿Cómo creas una lección cristiana y los sermones? No, no una lección de otra persona o un sermón que harás ocasionalmente, como en una emergencia. Claro puedes enseñar o predicar algo rápido de esa manera, pero ¿será relevante, para ti y para tu audiencia? Aquí te damos unas ideas de cómo debes formar tu lección o sermón.

Pasos

  1. Sigue por sobre todo las escrituras y el propósito del espíritu santo. Conoce a tu audiencia. Además busca la sincera “unción”. Estudia y ora para que el espíritu santo te guie: se entusiasta.
  2. Debes tener una idea clara de lo que quieres enseñar. Nunca debes empezar a predicar sin una dirección o propósito, si sigues los pasos para ser organizado.
  3. Planea y haz un bosquejo sobre tu tema que es algo que te gustaría conocer a profundidad y que te gustaría explicar enseñar. Esto no significa que debas crear una historia con en la literatura, o crear una lectura y ni siquiera escribir un ensayo, pero necesitas planear como se explica en la parte del bosquejo de tres partes.
    • Una lección o un sermón es mejor usualmente si se habla sin memorizar ni tampoco escribir oraciones completas que luego no podrás leer, usa un bosquejo y coloca tus palabras claves grandes para que sobresalgan para tus ojos y mente. Esto puede ser como un mapa que puedes seguir. Una lección o sermón no es como un discurso o una oración en dónde el orador (como en la política) puede leer para la audiencia.
    • Este sermón puede ser un tema completamente nuevo o uno en una serie de lecciones.
  4. Sé dinámico, con un mensaje vivo y no leyendo, para que no sea rígido, de esta menar puedes sentirte más inspirado y vivo, podrás inspirar comunicación entre el predicador y la congregación.
  5. Trata de no depender de cada nota detallada, pero eso no significa que hablarás sin un plan o sin un bosquejo.
    • Debes conocer tu bosquejo tan bien que no necesitarás ver tus notas mas que una vez ocasionalmente, o tal vez solo necesitarás una palabra clave para recordar, pero puedes tenerlo ahí abierto y disponible.
  6. Sé directo; ve al punto del mensaje pero ¿Cómo lo haces?

Bosquejo de tres partes

  1. Piensa en un tema que tenga tres partes en el mensaje o lección. Las tres partes son las siguientes:
    1. Introduce el tema del mensaje al decir lo que vas a cubrir y por qué, o por qué es importante o cómo es relevante.
      • Puedes dar varias idease sobre los significa y lo que no significa.
      • Probablemente tendrás que tener un punto de inicio que se relacione a la escritura o un evento relacionado con la idea principal.
    2. Enseña el mensaje al desarrollar lo (expandirlo) con ejemplos y diciendo quiénes se involucran, ¿cuándo? ¿en dónde? ¿Cómo? ¿por qué? Y las alternativas o las diferencias del evento.
      • Ya que diste el concepto que vas a desarrollar en la introducción entonces la clase y tú o la congregación saben de lo que estás hablando y sabrás como harás tu conclusión.
      • Desarrolla los puntos importantes con ejemplos, como historias, parábolas de la biblia, partes de una canción, o cosas que puedes entrelazar al tema.
      • Puedes darte cuenta que habrán objeciones en tu tema, como:
        • "¿A qué te refieres?"
        • "¿Cómo sucedió eso?"
        • "¿Qué pasaría si __(nombra algo ) sucediera?"
      • Realiza preguntas retóricas (no busques respuestas de la audiencia, a menos que sea una pequeña audiencia) y respóndeles: "¿Qué pasaría si_____ sucediera? Bueno, entonces esto es lo que podrías hacer __ porque____, pero entonces____" (Llena los espacios en blanco antes) – entonces respondes las objeciones o las preguntas por ellos. Si permites respuestas, no estés en desacuerdo con la respuesta, pero suspende el juicio, y di “bueno”, o algo así, y luego vuelve al camino que tenías en mente.
    3. Concluye haciendo un llamado en base a tu tema. Tal vez sea un llamado para aceptar a Jesús como Salvador. Esto poniendo fin a lo que introdujiste y desarrollaste, así como para recordar probar las ideas, estudiar, orar, etc.
      • Esto es como una misión para hacer las cosas que has enseñado y predicado.
  2. Utiliza algunas fuentes opcionales como las siguientes:
    • Busca a otras personas para pedir consejo de tus ideas: no, en realidad no, simplemente es bueno tener a alguien con quién puedas hablar, si no conversas con otras personas, y no estudias, no funcionará.
    • Habla con otros predicadores para obtener idea, pero esto se puede hacer un hábito, con el tiempo solo perderán el tiempo ambos, si los dos tienen diferentes necesidades y objetivos.
  3. Trata de reunir varios sermones de viejos y nuevos libros, pero ajústalos a tus necesidades.
    • Encuentra en línea los servicios de bosquejos de sermones, organízalos de acuerdo a tus necesidades.
    • Probablemente no se ajustarán a tus necesidades. Si seleccionas un sermón que se escucha bien, pero no es algo que inspire o informe, o trata sobre algo que no es importante para ti.
    • Puede que no sean de tu estilo, o la forma en que tú hablas o sientes.
    • Descarga la colección de lecciones o sermones:
    • Algunos materiales antiguos de religión puedes encontrarlos en línea de forma gratuita.
    • Considera subscribirte a los bosquejos de predicación con presentaciones de Power Point, con imágenes, ejemplos, incluso con un orden de servicio, lista de versos, referencias cruzadas y canciones que puedes utilizar.
  4. Considera usar el programa de la biblia que tiene a La Biblia, comentarios, diccionario, referencias todo puede ser muy útil.
    • Usa los sitios web de la Biblia de forma gratuita acessible con 25 versiones e incluso diferentes idiomas como and ; ambos sitios completamente gratuitos y son diferentes uno del otro; observa las fuentes que se encuentran en este artículo.
  5. Ora y lee la Biblia diariamente. Dale gracias, toma notas piensa e inspírate en las escrituras, y colócate en un estado de ánimo adecuado para recibir toda la inspiración que necesitas.

Consejos

  • Prepara más de lo que crees que necesitarás, porque es posible que abarques todo rápidamente, y te quedes sin material.
  • ¿Cual es el título de tu sermón? ¿Qué escrituras lo apoyan? ¿Qué enseñó Jesús sobre eso? ¿Cuáles son las principales ideas? ¿Qué preguntas retóricas puedes hacerles a la audiencia? Hacer preguntas te ayudará a preparar y pensar sobre tus ideas. Trata de escribir en algunas páginas los puntos del tema, y si puedes escribir solo media página, cambia de tema porque es demasiado escaso.
  • Reza la oración de “Sabiduría y revelación” en Efesios 1:16 para ti mismo.
  • A veces pierdes la dirección en tu sermón y empiezas a “actuar” como si estuvieras enseñando en lugar de predicar, o simplemente llenando el tiempo. Esto te puede llevar a divagar, mientras estás en el púlpito haberte preparado.
    • Te encuentras a ti mismo tratando de tener algo de entusiasmo para cubrir la confusión, y para aparentar que tu lección o sermón es importante para ti, y que debe importarle a los demás.

Advertencias

  • Evita no tener un sermón o lección real: solo una idea para introducir y desarrollar con uno o dos versos de la Biblia, esto no es suficiente. Los peores sermones son en dónde tú te sientes poco preparado. Puedes tratar de substituir la emoción con preparación y puede resultar en un sermón pobre.
    • Entonces puedes, cantar, orar, gritar, incluso saltar y sacudir tu biblia si no estás preparado, recordando que la palabra dice, abre tu boca y Dios te ayudará. Pero mejor prepárate la próxima vez, y entonces mantente abierto para que el Espíritu Santo trabaje en ti, más de lo que esperabas.
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