Cómo aprender a maquillarse

Usar maquillaje es habitual en la sociedad actual, se le usa para cualquier cosa desde un día en el trabajo hasta para una noche de salida formal. Sin embargo, si eres nueva en el mundo de la cosmética, puedes sentirte perdida con las variedades y estilos infinitos de maquillaje que se pueden encontrar. Por suerte, no es demasiado difícil aprender cuáles son los productos de maquillaje más elementales y cómo usar cada uno de ellos.

Prepara tu rostro

  1. Elimina cualquier maquillaje viejo. Cuando se aplica maquillaje, es necesario comenzar con una paleta limpia. Por lo tanto, elimina cualquier maquillaje de la noche anterior con el que te hayas dormido o lávate el que usaste más temprano ese mismo día. Si intentas aplicar más maquillaje encima de uno viejo (a excepción de los retoques), tu aspecto final lucirá apelmazado y menos natural que un maquillaje que se ha aplicado en una cara limpia.
    • Ten en cuenta que siempre debes quitarte el maquillaje al final del día, dormir con él puede obstruir los poros, y causar manchas y arrugas.
  2. Lávate la cara. Por la misma razón por la que se elimina el maquillaje viejo, también debes lavarte la cara; dejar la grasa y el sudor en tu rostro puede hacer que una aplicación nueva de maquillaje tenga una apariencia brillante y apelmazada después de varias horas. Usa un detergente facial para lavarte el rostro con suavidad. Pasa alrededor de un minuto sobando para eliminar todas las bacterias y células muertas de la piel en los poros. Termina con la aplicación de una crema hidratante para el rostro. En un comienzo, la piel seca se verá escamosa pero más adelante, absorberá el aceite para compensar; así que asegúrate de haber hidratado tu piel con un poco de loción.
  3. Aplica el corrector. El objetivo del corrector es emparejar el tono desigual de la piel como resultado de las imperfecciones u ojeras debajo de los ojos. Utiliza el cepillo del corrector o tus dedos (limpios) para mezclar el corrector en los párpados inferiores, las áreas rojas irregulares o sobre cualquier mancha oscura o de acné. Mezcla los bordes de las manchas del corrector para evitar que queden marcas descoloridas alrededor de la cara.
  4. Aplica una capa de base. Hay varios tipos de base, pero por lo general se aplican de la misma manera. Las bases líquidas, en crema, en polvo, todas sirven para crear una textura por completo uniforme; trabajan para combinar tu tono de piel natural con el corrector que ya has aplicado. Usa una brocha para aplicar la base en todo tu rostro y si es necesario, mézclala en tu cuello y orejas. Considera que la base del maquillaje debe ser del mismo color que tu tono de piel natural, ni más oscura ni más clara. Tu base debe ir encima de las áreas que tienen corrector para combinarlos.
    • Puedes utilizar el cepillo del corrector para agregar un poco de base adicional con el fin de cubrir las imperfecciones persistentes.
    • La base líquida se puede aplicar con los dedos, aunque es más probable que se introduzcan bacterias en la piel y se cause futuros brotes.
  5. Fija la base. Este paso es opcional, pero si estás buscando un maquillaje de larga duración, puedes usar un polvo fijador para mantener a la base y el corrector en su lugar. Utiliza una brocha grande, suave y esponjosa para cubrir toda tu cara con un polvo fijador neutral o que combine. Este paso es importante o útil sobre todo si empleas base líquida, ya que ayudará a fijar la base y a eliminar cualquier brillo que podría estar comenzando a aparecer.
  6. Aplica un iluminador. Cuando hayas terminado con la base, es probable que tu rostro se vea plano y sin contornos debido al tono uniforme. Con el fin de proporcionar una cierta profundidad, tendrás que crear una ilusión de luces y sombras. Usa un iluminador en crema o polvo para alegrar las zonas más profundas de la cara: las esquinas interiores de los ojos, debajo de las cejas, en el centro del arco superior del labio, y las superficies y lados de tus pómulos. Esto hará que tu rostro se vea más brillante y despierto.
    • Crea una forma de “3” en tus pómulos y cejas hasta tu frente para una iluminación perfecta.
    • Puedes utilizar tus dedos o una brocha pequeña para aplicar el iluminador.
  7. Añade profundidad con el contorno. Al contrario de sacar a relucir los aspectos más destacados en el rostro, el contorno implica añadir un polvo unos pocos tonos más oscuro que tu tono de piel real (diferente de un bronceador) a las áreas que deseas que luzcan minimizadas o más lejanas. Por lo general, debes contornear bajo tus pómulos en los huecos de tus mejillas, y en los lados de la nariz. Esto hará que tu rostro se vea más delgado y más largo en apariencia, y proporcionará las sombras que se producen de forma natural cuando no se está usando base.
  8. Aplica un poco de rubor. El paso final para preparar tu cara es agregar rubor a las mejillas. Las mejillas de todos tienen un poco de color, pero éste varía de persona a persona. Con una brocha grande, aplica el rubor en las manzanas de tus mejillas (la parte redonda que se forma cuando sonríes). No exageres; solo tienes que añadir lo suficiente para reponer el color que se formaría naturalmente.
  9. Rellena tus cejas. Este paso es opcional, según la plenitud de tus cejas, pero se le suele recomendar a quienes tienen cejas finas o escasas. Selecciona un color de lápiz de cejas o polvo parecido a tu color de pelo natural. Comienza a delinear los bordes de las cejas, y luego rellena el centro con un poco de color. Usa movimientos cortos que imiten el aspecto de tu pelo, siguiendo la misma dirección en la que crece tu cabello.

Agrega el maquillaje de ojos

  1. Aplica una prebase para sombra de ojos. Esto también es opcional pero aplicar una prebase para sombra de ojos ayudará a que ésta dure durante mucho más tiempo. Si no la has usado antes, te habrás dado cuenta de que tu sombra de ojos se desvanece o se vuelve aceitosa, y se acumula en los pliegues de los párpados después de varias horas. Utiliza la punta del dedo para dar unos toques en tu prebase y mézclala desde las raíces de las pestañas hasta la parte superior del pliegue
  2. Ponte sombra de ojos. Hay muchas maneras de aplicar sombras, aunque el aspecto más básico y clásico es aplicar un solo color en la totalidad de tu párpado. Utiliza una brocha para aplicar la sombra de ojos a tu párpado, comenzando en el centro cerca de la línea de las pestañas y mezclando hacia el exterior. Difumínala con tu tono natural de piel cerca del pliegue, y las esquinas interiores y exteriores de los ojos para evitar que se formen líneas marcadas. Si quieres un look más dramático, aplica un segundo color más oscuro en forma de “C” desde la esquina exterior de la línea de las pestañas hasta la parte superior, un ⅓ fuera del pliegue del párpado.
    • Tu sombra de ojos nunca debe llegar hasta el final de la ceja, y no debe extenderse fuera de la final de la ceja (a menos que busques una mirada muy dramática).
    • Puedes aplicar sombra en la parte inferior de los ojos, siempre y cuando tengas cuidado de no extenderla debajo de las pestañas inferiores.
    • Si utilizas varios colores de sombra de ojos, siempre asegúrate de mezclarlos.
  3. Aplica delineador de ojos. El propósito del delineador de ojos es proporcionar la ilusión de una línea de las pestañas más completa; por lo tanto, elige un color que sea similar a tu color natural de cabello (o marrón si tienes el pelo rubio) para pasar a lo largo de las pestañas. Para una mirada más marcada, utiliza un lápiz de ojos, o crea un aspecto elegante y suave con un delineador en crema o líquido. Crea una línea de trazos o de puntos a través de tu línea de las pestañas y, a continuación, conéctalos para formar una línea completa y continua. Puedes optar por levantar la punta hacia arriba si quieres o por seguir la línea de tus pestañas desde la esquina interior hacia la exterior.
    • Solo debes añadir delineador en tu línea inferior de las pestañas para ocasiones especiales, ya que creará un aspecto mucho más oscuro o más llamativo, y parecerá un poco más antinatural que cuando lo usas solo en las pestañas de arriba.
    • Si te sientes cómoda, trata de delinear tus ojos más al ras con un poco de delineador encima de la línea de agua de tus parpados.
  4. Termina con el rímel. Para completar el maquillaje de los ojos, tendrás que rematarlos con un poco de rímel. Hay varios entre los cuales puedes elegir, según la apariencia que deseas. Si tienes pestañas cortas, emplea un rímel que aporte longitud o si tiene pestañas delgadas, usa uno que te dé volumen. Sumerge el cepillo en el rímel una vez, y con suavidad limpia el exceso sobre el borde del recipiente o una toalla de papel. Con la mirada hacia abajo, aplícalo en las pestañas superiores con movimientos ascendentes. Empieza con la parte interna y sube hasta la externa. Maquilla ambos ojos con dos capas y luego deja que sequen.
    • Mueve el cepillo mientras aplicas el rímel, ya que esto ayudará a cubrir los espacios entre pestañas, en lugar de solo revestir la capa inferior.
    • Nunca metas y saques el cepillo dentro y fuera del rímel, pues crea bolsas de aire.
    • Es posible agregar una capa de rímel a tus pestañas inferiores, pero esto puede hacer que tus ojos luzcan más oscuros, un aspecto que algunas personas prefieren evitar.
    • Evita aplicar más de dos capas de rímel, ya que esto le quitará el aspecto de oscurecimiento natural y le dará un aspecto apelmazado y espeso que es mucho menos natural.
    • Un buen truco para hacer que tus pestañas se vean más llenas es aplicar una capa de talco para bebés entre las capas de rímel, lo cual les añadirá un poco de longitud y volumen a tus pestañas.

Añade color a tus labios

  1. Suaviza los labios. Aplica bálsamo labial, prebase o sellador. Esto ayudará a que todos los productos labiales que hayas aplicado duren más y permanezcan mucho más vibrantes. Además, ¿quién no prefiere labios suaves? Agregar un buen bálsamo o ungüento evitará que tus labios se escamen más tarde en el día a causa del lápiz y el brillo labial.
  2. Aplica delineador de labios. Delinea tus labios con un delineador que coincida con tu color. Afila tu delineador y delinea alrededor de la línea natural de tus labios. Con tus labios esbozando una sonrisa, usa el delineador para seguir llenándolos. Esto sirve para uniformizar su color y textura, lo cual hace que sea más sencillo aplicar un brillo o lápiz labial después.
  3. Aplica el lápiz o brillo labial con un pincel. Selecciona un lápiz o brillo labial de tu elección para pasar encima del delineador de labios. Para un aspecto natural, ve por un color piel o escoge un tono brillante si deseas una apariencia más llamativa. Comienza en el centro de tu labio y mezcla el color hacia afuera. Asegúrate de aplicarlo lo más cerca posible de los bordes de tus labios sin exagerar y salirse la línea. Para evitar que el lápiz labial llegue a tus dientes, mete el dedo índice derecho en tu boca y jálalo hacia afuera rápidamente. Cualquier exceso de color se pegará a tus dedos y así evitarás que luego se traslade a los dientes.
  4. Termina tu apariencia. Una vez terminado el maquillaje de labios, ¡tu apariencia estará lista! Revisa tu maquillaje para asegurarte de que no haya manchas o sombras de ojos sueltas que necesiten que las elimines con un cepillo suave y esponjoso. Si hay algún error, usa un hisopo de algodón humedecido en desmaquillador para rectificarlo.

Consejos

  • Para obtener los mejores resultados, aplica el maquillaje con una buena iluminación natural.
  • Ten siempre en mente la diferencia entre el maquillaje de día, el de noche y el de ocasiones especiales. El maquillaje de día tiene luz y tonos neutrales. El maquillaje de noche tiene tonos más oscuros pero nunca pesados ni apelmazado; usa colores fuertes. Las ocasiones especiales requieren artículos especiales como pestañas postizas, delineadores líquidos y corrector debajo de los ojos. Observa las revistas de los premios de temporada.
  • La cantidad y el tipo de maquillaje que uses depende completamente de ti. Tú conoces tu cara mejor que nadie, así tómate el tiempo para experimentar. El maquillaje es, de manera muy literal, el arte de pintar rostros. Experimentar te permite encontrar lo que mejor funciona para ti.
  • Enfócate en una parte de tu rostro, o dos a lo mucho. No uses un color llamativo de lápiz labial junto con un delineador que sobresalga y un color de rubor brillante. En su lugar, concéntrate en los ojos y los labios, o rubor o piel. Mantenlo sencillo; no exageres tus aplicaciones de maquillaje.
  • Calidad es siempre mejor que cantidad. Si tienes 50 dólares para gastar en cosas para tu rostros, no compres 10 cosas baratas, compra 4 cosas de buena calidad (25 dólares en base, 10 dólares en rímel, 10 dólares en rubor, y 5 dólares en brillo labial).
  • Siempre aplica una base que contenga por lo menos un FPS de 15. Si la base no contiene protector solar, aplícalo por separado antes de comenzar tu rutina de maquillaje. Usar protector solar hace que tu piel luzca saludable y disminuye la probabilidad de desarrollar arrugas. Busca algo que sea libre de aceite para reducir la probabilidad de contraer acné. Además, así tendrá un olor menos fuerte, pero también puede que tu maquillaje tome un color diferente (más oscuro) que no combine con tu tono de piel.
  • Para emparejar el tono, aplica un poco de polvo o de base en el cuello y el borde de la cara. Esto evitará que se note la línea del maquillaje. Aplica el rubor después de haberte maquillado los ojos. Esto evitará que por casualidad uses demasiado rubor.
  • Procura no jalar el área debajo de tus ojos, ya que te hará que aparezcan bolsas y arrugas de por vida.
  • Usa un corrector de color amarillento o claro para hacer que tu estilo luzca más despierto.

Advertencias

  • Asegúrate de que tu base coincide con tu tono de piel. Nada se ve peor que una base mal aplicada, sin color o barata.
  • Lava tus brochas de maquillaje con jabón antibacterial, y reemplázalas o lava tus esponjas con regularidad (cada semana o dos). Las bacterias y los aceites se pueden acumular allí y pueden causar brotes de acné después. Trata de mantenerte alejada de las esponjas en general, ya que suelen estar llenas de bacterias.

Cosas que necesitarás

  • Buena iluminación
  • Espejos
  • Brochas de maquillaje
  • Esponjas para difuminar
  • Rímel
  • Delineador para ojos
  • Prebase
  • Base
  • Corrector
  • Polvo (suelto o compacto)
  • Sombra de ojos
  • Lápiz labial
  • Bálsamo labial
  • Brillo labial
  • Hidratante
Información
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