Cómo hacer un pastel de queso (Cheesecake) horneado

El pastel de queso ha sido considerado como uno de los postres más exquisitos por amantes de la comida en todas partes. Aunque la preparación y tiempo de cocción es generalmente de tres horas, este postre cremoso y de ensueño realmente vale la pena. Desplázate hacia el paso 1 para preparar un pastel de queso delicioso en el horno.

Prepara la masa

  1. Elige el molde adecuado. Los pasteles de queso se quiebran con facilidad, así que elegir el molde correcto garantizará que tu pastel de queso salga sin problemas del molde. Para lograr mejores resultados, utiliza un molde desmontable. Este tipo de molde comprende un molde redondo y una base removible unidos con un aro de resortes.
  2. Cubre el molde con papel aluminio. Para obtener el mejor pastel de queso que jamás hayas comido, necesitas hornearlo en agua caliente (se discutirá en la tercera parte). Para evitar que el agua se filtre en el molde y arruine la masa, necesitarás forrarlo con un papel aluminio sin agujeros. Coloca una lámina de papel aluminio debajo del molde y luego fórralo hacia arriba y dóblalo para que el papel quede a lo largo del borde del molde pero sin plegarse en este.
    • Si es necesario, utiliza otra lámina de papel aluminio para forrar cualquier espacio que no haya cubierto la primera.
  3. Coloca una rejilla en el tercio inferior del horno. Una vez que lo hagas, precalienta el horno a 178 °C (350 °F). Mientras que el horno se precalienta, coloca las galletas integrales en una batidora o procesador de alimentos. Asegúrate de que la tapa esté bien sujeta y de batir las galletas hasta que logren una textura finamente molida.
  4. Vierte el polvo de las galletas integrales en un tazón grande. Usa una espátula para mezclar la sal y el azúcar, asegúrate de que todos los ingredientes se incorporen totalmente. Derrite la mantequilla en el microondas o en el horno y luego agrégala a la mezcla. Lava tus manos y úsalas para mezclar todos los ingredientes con movimientos envolventes hasta que estén bien mezclados.
    • Si usas mantequilla con sal, no debes agregar la pizca de sal que se requiere en este paso.
  5. Vierte la mezcla de la masa en el molde. Guarda ¼ taza de la mezcla para usarla después si fuese necesario, por ejemplo si descubres algún agujero en la masa una vez que la retires del molde. Presiona la masa con tus manos y asegúrate de que no haya ningún agujero. El resultado debe ser una capa uniforme de masa con curvas ligeras en el contorno del molde.
    • Mientras presionas la masa sobre el molde, asegúrate de no rasgar el papel aluminio de forma accidental. Si ves alguna rasgadura, reemplázalo con otra lámina de papel metálico.
  6. Coloca el molde en el horno. La masa necesitará endurecerse un poco, al colocarla en el horno por unos 10 minutos debe alcanzar la textura deseada. Después de 10 minutos, retira el molde del horno y baja la temperatura a 169 °C (325 °F). Deja que la masa se enfríe por varios minutos.

Prepara el relleno

  1. Corta el queso crema en pedazos grandes. Corta cada pedazo de queso crema y colócalos en el tazón de tu batidora eléctrica. Utiliza la paleta para mezclar de tu batidora eléctrica para obtener una textura más cremosa. Mezcla el queso crema por cuatro minutos a una velocidad media, el resultado debe ser una textura suave.
    • Si no tienes una batidora eléctrica con base, coloca el queso crema en un tazón grande y utiliza una batidora eléctrica de mano para revolverlo.
  2. Añade azúcar al queso crema. Vierte el azúcar en el tazón y mezcla ambos ingredientes por cuatro minutos. Debes colocar tu batidora a una velocidad media. Repite este proceso con la esencia de vainilla y la sal. Agrega un ingrediente y luego mézclalo por cuatro minutos. Después, añade el otro y mézclalos por cuatro minutos más.
  3. Rompe los huevos uno por uno dentro del tazón. Cuando agregues el primer huevo, enciende la batidora y bátelo por un minuto. Repite este proceso con los tres huevos restantes. Utiliza una espátula para raspar toda la parte interior y el fondo del tazón de mezclar. Es importante que lo hagas porque los pedazos grandes de queso crema pueden pegarse en estas zonas. Después, añade la crema agria que también debes mezclar hasta que los ingredientes se combinen.
  4. Vierte el relleno en el molde sobre la masa. Asegúrate de vaciar todo el relleno y de no derramarlo fuera del molde. Después de haberlo vertido en el molde, usa una espátula para que la superficie quede homogénea.

Hornea el pastel de queso

  1. Coloca el molde desmontable en una asadera de lados altos. Calienta 2/4 de agua hasta que hierva. Una vez que eso suceda, viértela con cuidado en la asadera hasta que el agua alcance la mitad del molde desmontable. Si bien puede parecer una instrucción extraña, en realidad estás calentando el pastel a baño maría para permitir que el relleno se cocine sin que la masa se quiebre.
  2. Coloca el molde dentro de una cacerola en la rejilla inferior del horno. Programa el temporizador por una hora y media y deja que tu pastel delicioso se hornee. Después de que se cumpla el tiempo programado, abre el horno y agita suavemente el pastel de un lado a otro para asegurar que esté listo. El pastel debe moverse ligeramente en el centro y debe ser firme en el borde. El centro se solidificará a medida que el pastel se enfríe.
  3. Apaga el fuego. Entreabre la puerta del horno dos centímetros. Deja que el pastel de queso se enfríe en el horno mientras este también lo hace, este proceso tarda alrededor de una hora. Este tipo de enfriamiento moderado y lento asegurará que la masa no se agriete al ponerse en contacto con al aire frío proveniente del exterior del horno.
  4. Cubre la parte superior del pastel de queso con papel aluminio y colócalo en el refrigerador. Debes dejarlo cuatro horas como mínimo. La temperatura fría ayudará a que el pastel de queso se endurezca.
    • Algunos pasteleros creen que el pastel de queso debe refrigerarse destapado de dos a tres horas. Además, enfriar el pastel de esa manera ayuda a disipar la humedad que de otra forma se acumularía sobre este.
  5. Saca el pastel de queso del molde. Una vez que se enfrie por completo, puedes deslizar una espátula por el interior del molde para separarlo de la masa y el pastel. Para hacerlo, debes esperar que el pastel de queso se enfríe; de lo contrario, correrás el riesgo de separar el pastel de la masa. Abre el pestillo del molde desmontable y retira con cuidado los lados, al dejar el pastel de queso en todo su esplendor.
  6. ¡Sirve y disfrútalo!

Ingredientes

Masa

  • 2 tazas (475 ml) de galletas integrales molidas (un poco menos de 2 paquetes de galletas integrales)
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 5 cucharadas (70 g) de mantequilla sin sal derretida, si usas mantequilla con sal entonces no le agregues la pizca de sal.

Relleno

  • 900 g (2 lb) de queso crema a temperatura ambiente
  • 1 1/3 taza (270 g) de azúcar granulada
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 4 huevos grandes
  • 2/3 de taza (160 ml) de crema agria
  • 2/3 de taza (160 ml) de crema de leche

Consejos

  • Para preparar porciones individuales de pastel de queso, coloca la mezcla de la masa y la pasta del pastel en moldes para panecillos. Si tienes un recipiente lo suficientemente grande, llénalo con agua tibia y deja reposar en este los moldes. Esto igualará la cocción de los pasteles de queso en miniatura.
  • Si consideras que la superficie tiene muchas grietas, decórala con algunas coberturas de frutas como de fresas y arándanos. También puedes probar con salpicar chocolate derretido en la superficie.
  • Puedes añadir trozos de cualquier fruta que desees para rellenar el pastel de queso.
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