Cómo usar hielo seco

Quizás estés familiarizado con el hielo seco que se usa para hacer el efecto de la niebla durante la Noche de Brujas o para mantener las bebidas heladas en la temporada de verano. El hielo seco tiene muchas aplicaciones y es especialmente útil si tu congeladora se malogra. El hielo seco es dióxido de carbono en estado sólido, el cual vuelve a su estado normal a medida que se derrite: dióxido de carbono inodoro e incoloro en estado gaseoso. El hielo seco se puede usar efectivamente para muchos propósitos siempre y cuando tomes medidas de seguridad al usarlo y al almacenarlo.

Manejar el hielo seco

  1. Obtén el hielo seco lo más cerca posible al tiempo de uso. Esto es importante debido al hecho de que el hielo seco pasa de sólido a gaseoso a un ritmo de 2,25 a 4,5 kilos (5 a 10 libras) por 24 horas en un recipiente aislado normal. Comprarlo con demasiada anticipación hará que no tengas la oportunidad de usarlo antes de que desaparezca.
  2. Maneja el hielo seco cuidadosamente. Puedes usar guantes de cocina, guantes aislantes o toallas gruesas para manejar el hielo seco; de lo contrario, te quemará las manos. El hielo seco está a una temperatura de menos 79° C (menos 109° F). La quemadura que causa el hielo seco es similar a la congelación.
  3. Transporta el hielo seco en un vehículo bien ventilado. El hielo seco es dióxido de carbono, y el dióxido de carbono es peligroso para tu salud en cantidades grandes o concentradas. Si se acumula demasiado gas de hielo seco en un pequeño espacio, puedes sufrir de envenenamiento por dióxido de carbono. Mantén las ventanas del vehículo abiertas al transportar hielo seco.
    • Puedes poner una bolsa de dormir u otro material aislante similar alrededor del recipiente aislado que planeas usar para transportar el hielo seco.
    • Si lo transportas en el interior de tu vehículo (a excepción del maletero) por periodos mayores de 10 minutos, debes abrir las ventanas para ventilar cualquier concentración de dióxido de carbono.
  4. Almacena el hielo seco en un lugar con apropiada ventilación. No debe almacenarse en un espacio pequeño en el que pueda acumularse el gas y volverse peligroso. Mantén el hielo seco en un lugar en el que el aire fluya. La espuma de poliestireno y el papel periódico son aislantes apropiados para preservar el hielo seco.
    • Ten cuidado en las áreas bajas. El dióxido de carbono en estado gaseoso es más pesado que el aire y se asienta cerca al suelo. La ventilación apropiada es la mejor manera de prevenir la acumulación de CO2 en espacios bajos.
  5. Impide que el alimento se malogre durante un corte de energía. Una congeladora malograda llena de comida o una congeladora que ha dejado de funcionar por un corte de energía puede sustituirse con el poder refrigerante del hielo seco. Sin embargo, es probable que no quieras almacenar el hielo seco en una refrigeradora convencional en funcionamiento. El hielo seco tiene una temperatura más fría que la que puede resistir el termostato de la refrigeradora.
  6. Coloca el hielo seco en una superficie apropiada. Las encimeras no son ideales, ya que la superficie puede rajarse por el frío extremo del hielo seco. Si usas hielo seco en una congeladora o en una refrigeradora malograda, una pequeña cantidad bastará para refrigerar. De esta manera, no causará efectos perjudiciales.
    • Envuelve el hielo seco en papel periódico para impedir que se disipe rápidamente por la corriente de aire.
  7. Deshazte del hielo seco dejando que vuelva a su estado gaseoso. Déjalo a temperatura ambiente y no lo tires a la basura, a la alcantarilla, al lavabo o a la bañera. Lavar el hielo seco en la instalación de cañerías puede dañar las tuberías. Además, debes asegurarte de no dejar que se evapore en algún lugar en el que los niños o los animales puedan tocarlo. Algunos lugares que pueden permitir que el hielo seco se evapore incluyen:
    • el lavabo
    • la ducha o la bañera
    • el exterior (fuera del alcance de los animales y de los niños)

Usar hielo seco para hacer el efecto de la niebla

  1. Reúne los materiales. El hielo seco creará la niebla en temperaturas normales, pero para conseguir un efecto más fuerte, tendrás que prepararte. El hielo seco se puede comprar en la mayoría de las tiendas de comestibles y tiendas de conveniencia. Para obtener una niebla más espesa y asombrar realmente a todos los espectadores, necesitarás lo siguiente:
    • hielo seco
    • ventilador
    • agua caliente
    • un recipiente para agua (de 4 a 8 galones y de plástico resistente o del metal que prefieras)
  2. Prepara el recipiente. El hielo seco combinado con agua caliente del grifo puede crear una niebla fluida, potente y espesa. El agua fría o el agua que se ha enfriado por la adición del hielo seco, causará una niebla más delgada y más rala. Llena el recipiente de agua con tanta agua caliente como puedas.
    • No necesitas calentar el agua hasta el punto de ebullición, pero mientras más caliente esté el agua, más fuerte será la niebla.
  3. Prevén el daño del agua. La reacción del hielo seco al volverse dióxido de carbono (llamada sublimación), puede hacer que el agua del recipiente burbujee intensamente y que salpique un poco de agua. Coloca una lona debajo del recipiente de agua o colócala en donde el agua que escape del recipiente no cause daño.
    • El aire que lleva la niebla también lleva humedad y puede dejar los pisos resbaladizos. Debes tomar medidas apropiadas para asegurarte de que nadie se resbale en estas áreas.
  4. Mide las dimensiones. Tener la proporción correcta de hielo seco mejorará el efecto de la niebla. Para obtener 15 minutos constantes de niebla espesa, añade alrededor de 2,25 a 4,5 kilos (5 a 10 libras) de hielo seco a aproximadamente 15 a 68 L (4 a 8 galones) de agua caliente.
    • La mejor proporción para hacer niebla es alrededor de medio galón de agua caliente por 450 gramos (1 libra) de hielo seco.
  5. Guía la dirección de la niebla. Puedes hacerlo fácilmente con un ventilador pequeño. El hielo seco tiene la tendencia de buscar el punto más bajo debido a que es más pesado que el aire, así que si te encuentras en un terreno desigual o si el recipiente del agua está en un lugar bajo, un ventilador en un ambiente bajo puede dispersarlo más ampliamente.
  6. Cambia el agua. A medida que el hielo seco se derrita, causará efervescencia en el agua, lo cual puede afectar negativamente la producción de niebla. Mantener el agua agitada y cambiarla frecuentemente mejorará el efecto de la niebla.

Usar hielo seco para congelar bayas

  1. Adquiere tus herramientas de congelación rápida. Congelar bayas y otras frutas delicadas puede ocupar gran parte del congelador mientras se congelan y puede dejarte con alimentos quemados por la congelación. Este truco sencillo y rápido hará que las fanegas de bayas se congelen en poco tiempo. Necesitarás lo siguiente:
    • hielo seco
    • martillo
    • guantes aislantes
    • tazón grande
    • cuchara de acero inoxidable
  2. Enjuaga las bayas cuidadosamente. Asegúrate de eliminar totalmente cualquier suciedad, bacteria o contaminante del producto antes de congelarlo. Después de que hayas terminado de hacerlo, debes permitir que la fruta se seque por un periodo breve de tiempo sobre una toalla.
  3. Tritura el hielo seco y transfiere las bayas. Puedes poner las bayas en el tazón una vez que se hayan secado a fin de prepararlas para la mezcla con el hielo seco. Toma el hielo seco (que debe estar aún en el envase) y usa un martillo para romper el hielo en trozos pequeños.
    • Si te preocupa que, al romper el hielo, se quiebre o vuele de manera irregular, para proteger tus ojos y tu cara es recomendable que uses una careta y unas gafas.
  4. Mezcla la ensalada de fruta con el hielo seco. Necesitarás los guantes aislantes para hacerlo. Ahora que el hielo está triturado en pedazos manejables, puedes quitar el envase del hielo seco con los guantes y mezclar el hielo seco en el tazón. Remueve suavemente las bayas y el hielo con la cuchara de acero inoxidable hasta que el hielo se distribuya por todas las bayas.
  5. Coloca el tazón en un lugar seguro. No debes poner el tazón en un recipiente pequeño y poco ventilado, ya que esto hará que se acumule el dióxido de carbono, el cual puede dañar el recipiente. Las bayas congeladas se pueden almacenar en una bolsa de plástico. Además, en algunos casos, se puede almacenar hasta por un año o más.
    • Debes considerar almacenar las bayas, mientras estén congeladas, en una nevera grande (la espuma de poliestireno funciona bien) o en un grifo. No dejes las bayas y el hielo seco a la intemperie. Los niños y los animales pequeños pueden lastimarse al jugar con hielo seco o al tratar de ingerirlo.

Consejos

  • Trata una quemadura de hielo seco de la misma manera que una quemadura con fuego.
  • Es necesaria la ventilación apropiada para el uso seguro del hielo seco.
  • Si necesitas cortar o triturar el hielo seco, es más seguro usar gafas de seguridad y una careta.

Advertencias

  • Los síntomas de envenenamiento por dióxido de carbono incluyen dolor de cabeza, náuseas, dificultades para respirar y vómitos.
  • No ingieras el hielo seco.
  • No inhales el hielo seco.
  • Supervisa a los niños que estén alrededor del hielo seco en todo momento.

Cosas que necesitarás

Usar el hielo seco para hacer el efecto de la niebla

  • hielo seco
  • ventilador
  • agua caliente
  • recipiente de agua (de 15 a 68 L [4 a 8 galones])

Usar el hielo seco para congelar bayas

  • hielo seco
  • martillo
  • guantes aislantes
  • tazón grande
  • cuchara de acero inoxidable
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