Cómo forzarte a comer algo que odias

Te invitan a una cena, ¡y la anfitriona sirve una comida que simplemente odias! Solo pensar en eso te da náuseas. La miras y te preguntas cómo deshacerte de ella sin comerla. No hay ningún perro para servírsela bajo la mesa y no quieres insultar a la anfitriona así que tienes que pensar en formas de comerla, ¡o que al menos parezca que estás comiendo!

Pasos

  1. Mira fijamente la comida que tienes que comer y empújala para que no toque cualquier otra comida en el plato. Dale un mordisco a otra cosa y con tu tenedor empuja la comida “odiada”, como si fueras a comerla. Mientras juegas con ella, piensa: "No va a matarme".
  2. Come un bocado más de la comida en tu plato, y nuevamente, empuja la “temida” comida para que parezca que has comido algo. Asegúrate que cuando la empujes, se vea el fondo del plato para que parezca que hay un poco menos de comida.
  3. Trata de añadir una combinación de comidas suaves en tu plato.
  4. Añade un condimento a la comida sólida para matar el sabor y decirte a ti mismo “puedo hacerlo” una y otra vez.
  5. Intenta parecer como si disfrutaras la comida. Esto hará que tu anfitrión o anfitriona no se ofenda, pero sigue empujando la comida no deseada para que se vea como si la estuvieras comiendo.
  6. Corta todas las comidas sólidas en pedazos muy pequeños para que no te atores. Toma algunas papas con eso y mastícalo junto para que no sientas el sabor.
  7. ¡No respires! Suena tonto pero diversos estudios sugieren que una porción considerable (alrededor del 80%) de nuestro sentido del gusto depende de nuestro sentido del olfato. Solo recuerda lo insípidas que saben algunas comidas cuando estás con gripe y la nariz tupida. Trata de no oler la comida y estarás bien. Sin embargo, prepárate para experimentar el regusto cuando finalmente respires por la nariz. NOTA: si lo comes de esta manera, aún sentirás la misma temperatura y textura.

Consejos

  • Si la comida te provoca arcadas, trata de cortarla en pedazos muy pequeños, luego pon un poco en tu boca lejos de tu lengua. Luego toma un sorbo de agua y si la comida está cortada en pedazos lo suficientemente pequeños, ¡puedes pasarla como píldoras!
  • Si tu anfitriona te pregunta, solo dile que no tenías mucha hambre, pero que estaba delicioso.
  • Bebe sorbos de agua helada entre cada bocado, ya que esto quitará el sabor temporalmente y no podrás saborear parte de la comida.
  • Simplemente dile a la anfitriona que comiste antes y no tienes hambre, ten cuidado de no comer ninguna otra comida o de lo contrario sospechará.
  • No tienes que terminar todo lo que está en tu plato. Cuando sientas que no puedes soportarlo más, solo aleja el plato ligeramente y quédate sentado hasta que los otros terminen.
  • Trata de mantener tus fosas nasales cerradas (te ayuda a deshacerte de una parte del sabor).
  • Trata de taparte la nariz y bloquear otros sentidos, esto matará el sabor, ¡a algunas personas realmente les funciona!

Advertencias

  • Si eres alérgico o sensible a alguna comida, es mejor explicárselo tranquilamente y en privado a tu anfitrión o anfitriona y asegurarle que si bien la comida era tentadora, sabes que no debes comerla porque después te enfermarás. Prueba sistemáticamente las comidas que odias. Come un poco cuando tengas tanta hambre que cualquier cosa es mejor que nada, pero luego anota cómo te sientes durante el resto del día, qué te ocurre físicamente. Los disgustos fuertes hacia las comidas a veces están condicionados por reacciones físicas reales que varían en cada persona. Conoce la diferencia entre aceptar educadamente un sabor desagradable y perjudicar tu salud por tratar de ser educado cuando tienes alergias o sensibilidades alimenticias. Las sensibilidades no son tan fuertes o peligrosas como las alergias pero son reales.
  • Si aguantas la respiración, la gente probablemente lo notará.
  • Recuerda masticar bien tu comida para que no te atores.
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