Cómo comunicarse con una persona mentalmente discapacitada

La habilidad de comunicarse con una persona cuyo manejo del lenguaje está limitado por una discapacidad mental puede cultivarse a lo largo del tiempo con paciencia y esfuerzo. Ya sea que dialogues de manera frecuente o muy esporádica con personas con este tipo de límites en su capacidad  de expresión verbal, los siguientes consejos te ayudará a comunicarte de manera más efectiva y gentil.

Pasos

  1. Mantén un volumen bajo y apacible. Hablar más fuerte no hace que seas más fácil de entender.
  2. Cuando elijas "el nivel de familiaridad" de tus palabras, recuerda tomar en cuenta la "edad mental" de tu interlocutor, no su edad "cronológica." Recuerda que simplemente tienen una habilidad diferente para procesar el mensaje, pero no necesariamente un vocabulario limitado al de un niño de cinco años.
  3. No cubras ni ocultes tu boca de la vista de tu interlocutor, ya que él probablemente querrá observar tus labios mientras hablas. Esto les ayuda en muchos casos a comprender lo que intentas decir.
  4. No imites la manera en la que la persona con discapacidad pronuncia ciertas palabras, asumiendo que te "entenderá" si hablas como él o ella lo hacen. Esto no mejora tu capacidad de comunicación, además de que puede confundir a tu interlocutor y darle una impresión equivocada sobre tu sensibilidad para respetar las capacidades que difieren de las tuyas.
  5. Evita unir la pronunciación de dos palabras. Por ejemplo, no digas en una frase, "Ni-modo-qué-hacerle" de corrido. Una de las dificultades más serias para las personas con comprensión limitada del lenguaje es saber dónde termina una palabra y dónde comienza la siguiente. Incluso puedes hacer una pequeña pausa entre palabras si ves que tu interlocutor está teniendo problemas con una frase, pero eso no significa pronunciar las palabras despacio, sólo separarlas muy bien.
  6. Cuando sea posible, siempre opta por el sinónimo más simple. Mientras menos elaborada sea la palabra, más probable es que esté familiarizado tu interlocutor con ella. "Grandísimo", por ejemplo, siempre será preferible a "colosal".
  7. Evita los enunciados lingüísticos de estructura más compleja de la que corresponde a la edad mental de tu interlocutor. Quizá debas usar enunciados simples en la forma sujeto-verbo-predicado para los interlocutores con capacidad más limitada de lenguaje, pero muchos podrán manejar oraciones coordinadas también mientras no compliques demasiado su orden o su longitud.
  8. Mira a tu interlocutor directo a los ojos. Esto le hará saber que te importa lo que él está diciéndote. Aunque en pocas ocasiones te devolverán la mirada a los ojos, al observar todo tu lenguaje corporal podrán saber si estás hablando con una disposición favorable. 

Consejos

  • Lo más importante es recordar impregnar tu trato de respeto en cada situación donde convivas con una persona discapacitada. No la trates como alguien inferior, o que necesita atenciones exageradas. Tiene la misma diversidad emocional que tú, sólo que la forma de acceder a ella es diferente a tu caso. Recuerda que la persona con una discapacidad mental no es tonta, sino que vive en un mundo que tú no puedes entender. Es sólo su habilidad para descifrar el lenguaje la que está en juego, y como es deficiente para la forma en que tú estás acostumbrado a comunicarte, deberás pensar en la persona con quien hablas como una especia muy particular de extranjero, o sencillamente como alguien distinto.
  • La paciencia es la clave.
  • Ten en cuenta que debes observar y escuchar con atención a la persona con quien estés hablando. En ocasiones entender lo que dice es muy parecido a comprender lo que dice una persona que habla tu mismo lenguaje con un acento marcado. Sus pausas y su elección de palabras también te darán una guía para modificar –en forma respetuosa y no condescendiente– la forma en que estructuras tus oraciones.
  • Trátalos siempre que se pueda como a una persona "normal"; es decir, cuando elijas palabras congruentes con su edad mental, eso es lo único que debes modificar (no debes usar la misma actitud o lenguaje corporal que le mostrarías a un niño pequeño, o quizá sientan algo extraño al verte actuar así).
  • Sonríe para mostrar que estás disfrutando la compañía de tu interlocutor.
  • Siempre cuida mucho tu tono de voz. Si es condescendiente, o parece que estuvieras hablando con un niño pequeño, debes modificarlo de inmediato.
 

Advertencias

  • Las personas con capacidad mental distinta no son más violentas que el resto de la población. Los arranques de ira o exabruptos repentinos sólo son provocados por gente que intenta obligarlas a hacer algo que no quieren. Comprende que la discriminación contra los individuos con discapacidad mental es todavía fuerte y complicada de borrar, e incluso personas que trabajan para ayudarlos pueden herir su susceptibilidad al imponerles criterios que no utilizarían para tratar a personas normales. Sus ideas, sus elecciones y sus preferencias a veces son alienadas por personas que intentan decidir por ellos, porque piensan que no pueden hacer nada por su cuenta. Imagina si alguien constantemente te impusiera todas las acciones que debes realizar aunque eres perfectamente capaz de distinguir lo correcto y lo que deseas en ese momento. Los arrebatos violentos en un individuo con capacidad limitada de lenguaje a veces son reacciones desesperadas, pues parecen ser la única manera de hacerse oír por esa otra persona que se ha propuesto no escucharlo. No poder hablar (en términos “normales”) no significa que no tengan nada para decir.
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