Cómo adoptar los principios amish en tu vida

La simplicidad y regularidad de la vida amish atrae a las personas ajenas a esta religión, atrapados en el ajetreo y la vehemencia digital de la vida moderna. Si bien la intención de este artículo no es que renuncies a todas las cosas modernas y te conviertas en amish, sí tiene la intención de destacar las diversas formas en que algunos de los principios amish pueden mejorar tu enfoque hacia la vida, como restablecer una perspectiva más orientada a la familia y buscar una forma de vida más sostenible, que “vuelva a lo básico”. Aplicados con discernimiento, ciertos principios amish pueden ayudarte a recordar apreciar la naturaleza y disfrutar de las verdaderas razones y fundamentos para amar la vida en familia y este estilo de vida. Recuerda que todos los amish son cristianos.

Pasos

  1. Sé una persona que disfrute más de estar al aire libre. La vida moderna tiene a más de uno sentado dentro de cuatro paredes frente a una computadora, televisor o consola de videojuegos. La renuncia a las actividades al aire libre se ha reflejado en el incremento de la obesidad y otras enfermedades relacionadas a la falta de ejercicio adecuado. Al adoptar un estilo de vida al aire libre, como los amish aún lo hacen, puedes restablecer la salud de tu mente y cuerpo, además de tener un aprecio mucho mayor por la naturaleza.
    • Incluye cierta forma de ejercicios al aire libre en tu vida diaria. Ya sea si das un paseo por el vecindario o si te ensucias al trabajar duro en el jardín, encuentra alguna manera de quemar calorías mientras haces algo productivo afuera, al aire libre.
    • Consigue un podómetro y camina más. Los amish caminan más que las personas que tienen un auto, lo que beneficia muchísimo a su salud. Se cree que los hombre amish caminan alrededor de 18 000 pasos al día, mientras que las mujeres amish caminan unos 14 000. Toda esta caminata se traduce en tasas muy bajas de obesidad.
    • Invita a toda tu familia a que se unan a ti. Crea momentos para jugar al aire libre y jueguen algo que involucre a todos los miembros de la familia, incluso al miembro más pequeño o al adolescente más reacio. Es importante enseñar a los niños a que aprecien estar al aire libre, ya que de esta forma los ayudas a fijar estos hábitos para que los mantengan cuando sean adultos.
    • Date un tiempo cada día para apreciar y reconocer la generosidad de la naturaleza. Ya sea que tu jardín esté dando frutos o que simplemente observes el florecer de las flores, toma un poco de tiempo para apreciarlo. Haz un esfuerzo consciente y decidido para notar por lo menos uno de los regalos de la naturaleza cada día y así llevar paz y equilibrio a tu mente y espíritu.
  2. Para mujeres: no te dejes absorber tanto por tu cuidado personal. Si bien es importante estar arreglada y limpia, obsesionarse con la última tendencia de moda y gastar montones de dinero en productos de belleza es una forma segura de permanecer insatisfecha con tu apariencia y quedarse con ganas de más “soluciones” consumistas. En lugar de estar atrapada en el círculo de la cirugía plástica, el Botox y la ropa a la última moda, intenta con un enfoque amish más simple (no obstante, esto no es una sugerencia para que te pongas una simple bata y sujetes tu pelo en un moño todos los días).
    • Invierte tiempo en encontrar lo que te quede bien en lugar de ir tras los artilugios de la moda y “lo que debes de tener”. Sé consciente de tu presupuesto cuando compres ropa: elige calidad en lugar de cantidad y haz que tus mejores prendas duren más mediante el buen cuidado y mantenimiento.
    • Sé modesta. Si bien las mujeres amish pueden usar vestidos largos y los hombres usan trajes negros con tirantes, no se te pide que adoptes exactamente su forma de vestir. En su lugar, adopta el principio que señala que la modestia resulta más atractiva que alardear de todo. Usa ropa que no sea muy apretada, llamativa o reveladora. Usa ropa que encaje con tu estilo de vida, que sea cómoda y que al mismo tiempo se vea bien, presentable, con estilo y elegancia.
    • Elige un peinado que vaya acorde con tu edad y dale el mantenimiento debido. Evita seguir la última moda en lo que se refiere a cortes de pelo o teñirlo a tal punto que ya ni recuerdes el color original de tu pelo.
    • Reduce al mínimo el uso de accesorios y joyería, o no las uses en absoluto. La joyería llamativa es definitivamente un NO cuando adoptas el estilo amish. Además, ahorrarás tiempo y dinero, y estarás menos preocupada de perderlas o de tener que combinarlas con la ropa que uses.
    • Considera seguir una tendencia hipster actual para vestirte de forma simple y abstente de usar accesorios, como los amish. Mientras más simple y menos adornado, mejor. Evita los botones, apégate a los básicos blanco y negro, y no te complique con los arreglos de la ropa. Un simple sombrero de ala ancha completa el look y protege tu rostro de broncearse con los rayos del sol.
  3. Redescubre la sensación gratificante de tener una jornada de trabajo arduo, tanto físico como mental. Los amish consideran un día de trabajo duro como una de las contribuciones más importante que puedes hacer en la vida. Además, también creen que uno cosecha lo que siembra, así que cualquier idea de “hacerse rico rápidamente” nunca progresaría en la población amish.
    • Trabaja duro, pero también de forma eficiente. Trabajar duro no significa que de verdad hagas tu trabajo de la forma difícil. Integra factores de eficiencia en tu día, como la organización y planificación para maximizar tu tiempo y así completar más tareas. Lee libros y sitios web sobre cómo trabajar de forma más inteligente y eficiente, en lugar de la forma más ardua, mientras te sigues esforzando al máximo para lograr una buena jornada de trabajo todos los días.
    • No tengas miedo del trabajar duro. Algunas personas se asustan con ensuciarse las manos o con hacer un esfuerzo especial porque tal vez requiera de mucha energía adicional de su parte. En lugar de asustarte con tener que exigirte más, acoge este reto y dale la bienvenida. Considera que trabajar duro será una de tus más importantes contribuciones a la sociedad.
    • Apaga todas las distracciones que impidan que te concentres en tu trabajo. La televisión, la radio, la música, los juegos, etc. pueden ser fuentes de distracción que evitan que hagas las cosas. Apágalas o aléjalas durante el tiempo asignado al trabajo.
    • Felicita y agradece a otros por aportar un día de trabajo duro. Si tu hijo superó las expectativas de lo que esperaban de él en el colegio o en la cancha de juego, asegúrate de reconocer sus esfuerzos con palabras de aliento que lo estimulen a seguir así.
  4. Haz lo tuyo y prepara lo tuyo. En lugar de confiarte de las comidas procesadas y de cualquier cosa lista al instante, empieza a hacer, hornear y producir tus propios productos acorde a tu estilo de vida.
    • Aprende a coser y a tejer tu propia ropa, y comparte tus conocimientos de costura y tejido con tus amigos y familiares. Una vez que seas bueno en esto, amplía tus habilidades de costura y tejido y haz tejidos de decoración, edredones, juegos de sábanas y cualquier otra cosa bordada, cosida o tejida que habrías comprado en el pasado. Utiliza materiales que te sobraron, cuando sea posible, para aprovechar todo al máximo.
    • Hornea tu propio pan, bizcochos (o queques) y galletas. Tendrás el beneficio de saber qué es lo que tienen, así como la recompensa de hacer algo delicioso y saludable. Además, ¡apretar la masa es una gran forma de liberar el estrés!
    • Cultiva tus propias frutas y verduras. Empieza a cavar en el pasto y conviértelo en tu propio jardín de frutos comestibles. El trabajo y esfuerzo valdrán la pena cuando tengas abundantes cosechas de comida fresca, orgánica, diversa y sabrosa. Si vives en un espacio pequeño o en un departamento, busca información sobre las plantas que crecen en el interior, en la repisa de la ventana de la cocina o en el balcón.
    • Conserva la cosecha. Preserva la cosecha al ponerlas en latas o deshidrátala para que puedas disfrutar de tu cultivo también en los austeros meses de invierno.
    • Haz tu propia comida para llevar. En lugar de comprar comida para llevar de varias tiendas, ahorra tus centavos y haz tu propia comida rápida en grande cantidades. Luego, guarda las porciones en el congelador y conserva la comida ya lista. Puedes preparar y congelar pizzas, macarrones con queso de calidad, curry, guisos, frituras salteadas, etc.
    • Produce o conserva tu propia energía. Haz y utiliza velas, instala paneles de energía solar y manda la energía en exceso de regreso a la red eléctrica. Convierte el papel periódico en troncos para quemar y acepta el reto de encontrar tantas formas como sea posible de mantener en lo más mínimo el consumo de energía del hogar.
    • Crea tu propio entretenimiento. Puedes hacer un montón cosas por ti mismo, como armar rompecabezas, leer, jugar juegos de mesa, juegos con una pelota, lanzar los aros (jugar Quoits), etc. Considera reciclar y reutilizar los artículos utilizados en los juegos cuando sea posible.
  5. Evita el uso de artículos modernos que no mejoran tu forma de vida. No hay que abstenerse de la tecnología moderna solo porque es moderna. Sin embargo, es importante reflexionar sobre qué es realmente importante, qué te servirá de ayuda en la vida, y qué será una enorme distracción o no mejorará tu calidad de vida. Por ejemplo, tener tres televisores puede ser la causa de que los miembros de la familia se separen en lugar de pasar tiempo juntos, mientras que cubrir la comida con plástico puede crear plastificantes (ésteres de ftalato) que pueden filtrarse y contaminar la comida saludable. Sé un consumidor consciente y date cuenta de cómo los productos determinan o regulan tu comportamiento (si así lo permites).
    • Asegúrate de que cada artículo del hogar cumpla una función útil o decorativa. Deshazte de los trastos viejos que solo te quitan espacio y te dan más preocupaciones.
    • Si tienes por lema que “quien tiene más juguetes gana”, entonces utiliza el enfoque amish para ser menos acaparador. Simplifica todo y vive de forma sencilla, descubre cosas más grandes y profundas en compañía de otros, y toma más tiempo para la autorreflexión. Adopta el mantra que señala que menos es más; en tu hogar y en la vida en general te darás cuenta de que esto te ayudará a vivir con mayor claridad y felicidad.
  6. Aumenta las oportunidades de tener mayor paz en tu vida. La meta más importante en la cultura amish es ser una comunidad pacífica y trabajadora. Aunque puede ser difícil encontrar paz en un mundo que cubre las noticias todo el día todos los días, con dispositivos electrónicos en cada esquina y con sobrepoblación, puedes tomar algunas medidas que te ayuden a encontrar tu propio lugar pacífico.
    • Apaga los aparatos electrónicos. Pasa la noche sin tener el televisor a todo volumen y sin sentado frente a una computadora; en su lugar, considera la meditación o acurrúcate con un buen libro.
    • Rechaza la violencia. A los amish se les prohíbe tomar parte en actos de violencia de cualquier tipo. Puedes adoptar principios amish en tu vida, tales como apagar el televisor cuando pasen programas violentos o alejarte de situaciones que pueden volverse muy tensas si sigues insistiendo y presionando.
    • Pon en práctica diversas técnicas que estimulen la paz. Trata de meditar o hacer yoga para relajar tu mente y cuerpo, y recibe paz y tranquilidad. Aprende y utiliza técnicas de comunicación no violentas. Aprende a meditar o desarrolla tus habilidades para negociar, ya que te ayudarán a cubrir el humor alterado.
  7. Cásate para toda la vida. Aunque en la cultura amish los roles del hombre y de la mujer son más tradicionales, todavía se pueden implementar algunos principios a las relaciones de hoy en día. En particular, considera tu matrimonio como una sociedad que requiere del trabajo de ambos para mantener el amor y para preservarlo en los momentos difíciles, en los que te verás tentado a alejarte o dejarlo todo. Prepárate para permanecer junto a esa persona durante todo el largo camino y utiliza una buena comunicación para trabajar juntos en los problemas que tengan.
    • Tengan roles establecidos y claramente definidos en términos que se ajusten para ambos. Incluso si los dos trabajan fuera de casa, siéntate con tu cónyuge y determinen quién se hará cargo de qué área de la casa y así evitar una ruptura en la comunicación. También pueden asignar las tareas del hogar de acuerdo a quién de los dos lo disfruta más o tiene la aptitud para hacerlo, en lugar de asumir la anticuada división por género. También pueden rotar las responsabilidades del hogar si a ninguno de los dos les importa mucho.
    • Tómense un tiempo para apreciarse el uno al otro. En el mundo moderno que va a un ritmo acelerado y donde siempre hay cosas que hacer, a las parejas les puede parecer difícil tomarse un tiempo para salir en la noche, sobre todo si tienen muchos hijos. Sin embargo, al igual que los amish, establezcan un tiempo todos los días para mostrar el amor y aprecio que sienten el uno por el otro, ya sea en una cena tranquila en casa o en una velada junto al fuego. Siempre busquen comer una de las comidas juntos todos los días, no importa si solo son ustedes dos o toda la familia.
    • Eviten las discusiones agresivas. Si bien puede que esto no funcione para todos, cuando los amish tienen un desacuerdo, el volumen de la pelea se convierte en un susurro. De hecho, algunos amish no hablan con su cónyuge durante unos días hasta que él o ella pueda resolver el conflicto por su cuenta. Antes de que consideres intentar algo así, discute este método con tu pareja, ya que esto puede llevar a más problemas y resentimientos si tu cónyuge no entiende lo que estás haciendo. De forma alternativa, puedes usar tus habilidades de asertividad y la comunicación no violenta para aclarar qué era lo que querías y cómo pretendes ayudar a resolver los desafíos de la relación.
  8. Ama de forma incondicional, pero no malcríes a tus hijos. Muchos niños en la sociedad moderna equiparan el amor de sus padres con la cantidad de cosas materiales que reciben o con tener privilegios que no les corresponden. Los amish demuestran su amor a través de la consistencia y disciplina para formar a sus hijos y que se conviertan en miembros productivos de la sociedad. Muchos amish también dejan que sus hijos adolescentes disfruten de un periodo de libertad en sus vidas antes de hacer un compromiso definitivo con la forma de vida amish. Aunque no necesariamente le preguntes a tu hijo si adoptará tus creencias, si quieres que se dedique más a sus valores, dale a tu hijo la libertad de explorar valores por su cuenta mientras atraviesa la adolescencia. Esto también reafirmará el buen ejemplo que le mostraste a tu hijo mientras crecía mediante tus palabras y actos, y que será bien recordado.
    • Todos los privilegios deben ganarse. En lugar de simplemente darle a tu hijo un mejor teléfono celular porque él quiere, conviértelo en un privilegio que debe ganar. Aparte de la comida, techo y ropa, haz de todas las cosas materiales algo que tu hijo pueda ganar por su buena conducta, por los quehaceres realizados o por las tareas de escuela terminadas. Ganar las cosas materiales no solo le enseña que no hay nada gratis en la vida, sino que tu hijo probablemente apreciará más y cuidará mejor de las cosas que ha ganado.
    • Enseña a tu hijo a respetar a todas las personas, incluyendo a los adultos. Los adultos en particular tienen una alta estima dentro de la cultura amish. Prohíbeles que contesten de mala gana o que tengan un mal comportamiento cuando estén cerca a los adultos y enséñales a tus hijos a apreciar y a dar a otros el tipo de respeto que a ellos les gustaría recibir.
    • Discute sobre la moral y los valores con tus hijos. Encuentra una lección que enseñarles cada día. Ya sea aprender sobre cómo ser un mejor amigo o hacer lo correcto cuando alguien necesite ayuda, enséñales a tus hijos la diferencia entre el bien y el mal, con el fin de traer más armonía y paz a sus vidas.
    • Enseña con el ejemplo. Lo que quieras que tu hijo observa y aprenda, asegúrate de mostrárselo todo el tiempo. Las lecciones que se recuerdan mejor son aquellas que se enseñan en la práctica, en lugar de decir: “Haz lo que yo digo, no lo que yo hago”.
  9. Practica la humildad. En la actualidad moderna y gregaria, a la sociedad “extragrande” más importante se le considera como una sociedad mejor, al igual que se considera que exagerar en las afirmaciones sobre uno mismo es mejor. Sin embargo, los amish practican lo opuesto. Para ser una persona más humilde, empieza por observar tu rol en el mundo como uno que ayude a los talentos e historias de otros, no siempre de ti mismo. Por último, recuerda que no eres el único que anda por ahí y que pertenece a una comunidad.
    • Nunca escuches, digas, ni propagues chismes. El chisme es despreciado y de verdad se considera como un delito contra la comunidad amish.
    • No alardees. Aunque es posible que te emocione que tu hijo haya recibido las mejores calificaciones en su reporte de notas, presumir a los vecinos de lo inteligente que es tu hijo se considera como algo demasiado insolente y negativo.
    • Evita ser “llamativo”. El brillo y el glamour de Hollywood sería un rotundo NO en la comunidad amish. Evita llamar la atención por usar ropa ostentosa, conducir autos costosos o vivir en casa enormes.
    • No evites la labor de cuestionarte constantemente y de la renovación. Lo que sabes no es todo lo que tienes que saber. Date cuenta de que los demás siempre pueden enseñarte algo nuevo.
    • Practica más la gratitud. Es difícil que notes ciertas cosas cuando estás ocupado en notar qué es lo que vale la pena agradecer en la vida, sobre todo a las personas que te ayudan y que te apoyan. No subestimes a nada ni a nadie.

Consejos

  • Integra los principios amish en tu vida de forma que funcionen bien para ti y tu familia. Si trabajar en el jardín no es lo tuyo, trata de encontrar otra forma de apreciar e interactuar con la naturaleza. Este artículo no es sobre aceptar todos o ninguno de los enfoque; aún tienes que adaptar los principios y lo que mejor funcione a tu vida.
  • Ten en cuenta que los principios amish son un esfuerzo en conjunto de toda la familia. De acuerdo con la cultura amish, la familia funciona como una unidad, así que asegúrate de incluir a todos los miembros de la familia en esta iniciativa.
  • Tal vez quieras leer “Amish Values for Your Family: What We Can Learn from the Simple Life ” (Los valores amish para la familia: qué podemos aprender de la vida simple), publicado en 2011 por Suzanne Woods Fisher. Este libro está orientado a ayudar a que las familias modernas apliquen en sus ocupadas vidas los antiguos principios de los amish. Contiene varios ejemplos que puedes aprovechar.
  • Tómate un tiempo para caminar en el parque, para hablar o para estar en familia.
  • Todos los valores amish se basan en el cristianismo. Para ser amish tienes que ser cristiano. Hay personas que hacen las cosas de la forma antigua para tener menos tentaciones en su vida. Sin embargo, eres libre de adoptar los principios amish como una guía sobre cómo vivir tu vida sin importar tus creencias; tan solo acuérdate de diferenciar los principios de tus creencias.

Advertencias

  • Jamás pienses que la vida de los amish es fácil; es diferente.
  • Aunque los amish empleen castigos corporales a sus hijos, nunca golpees ni le peques al tuyo.
  • No idealices la cultura amish. Al igual que con cualquier otra cultura, la suya debe ser tomada en su contexto, siendo conscientes y entendiendo que pueden haber ciertos elementos indeseables en el estilo de vida amish, como los derechos reducidos para las mujeres (en el Old Order Amish ), el abuso físico y verbal utilizado como disciplina, el bajo nivel de educación, etc.

Cosas que necesitarás

  • Podómetro para alentarte a caminar más
  • Vestimenta sencilla y sin accesorios
  • Un diario de gratitud (opcional pero útil)
Información
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