Cómo conseguir que un hombre pida direcciones

Aunque sea un estereotipo, en algunos casos todos pueden resistirse a pedir direcciones. Aunque un mensaje sutil y un golpe al ego pueden funcionar, tendrás que estar preparada a que él se resista, porque para algunos pedir ayuda en el camino puede ser considerado un daño al ego.

Pasos

  1. Ten en cuenta que un número significativo de hombres y mujeres nunca sienten que están perdidos. Si tratas de alejarlos de este pensamiento, puede que no llegues a ningún lado. Trata de aceptar que en su mente, él aún está tratando de llegar al lugar, al que se supone que tienen que ir, y que tiene una fuerte confianza en su habilidad para llegar a ese lugar.
  2. Recurre a su lado ahorrador. Si están manejando en círculos o aún no han llegado al hotel lo suficientemente temprano como para escoger el cuarto más barato, estás en tu derecho de mostrar los costos que esto implica. Dile que detenerse a pedir direcciones ahorra combustible, dinero, molestias y que además disminuye la contaminación. Ciertamente, se estima que manejar cuesta 3000 dólares toda una vida. Esa es una cantidad de dinero que podría usarse para ir de vacaciones, por ejemplo.
  3. Recuérdale que es mucho mejor ir a ese lugar o evento y disfrutar de la experiencia en vez de gastar el tiempo encerrado en el carro o dando vueltas en círculos. El tiempo no puede ser reemplazado y es más difícil que el ánimo vuelva a ser el mismo, así que pedir direcciones puede ahorrarles tiempo y tensión. Si él insiste en que no están perdiendo el tiempo, infórmale que alrededor de un el 25% de hombres encuestados esperan al menos media hora antes de admitir que necesitan pedir direcciones, mientras que el 75% de los encuestados se detenían a preguntar. Si él está en ese 25%, eso significa que tendrá menos horas para tomar una cerveza en la fiesta. Los hombres aman algo de melodrama y te amarán un poco más por eso.
  4. Recuérdale qué pasó con Stephen Meek cuando se rehusó a pedir direcciones. Fue contratado para guiar el primer vagón de un tren que debía viajar por todo Oregon en 1845, el desconocimiento del área de este colonizador y su persistencia en fingir que conocía a dónde iba, causó la pérdida de 20 vidas. Aunque probablemente, el hombre que se rehúsa a pedir direcciones no va a causar algo tan drástico, puedes recordarle que su rechazo a cumplir tu deseo de pedir indicaciones está, metafóricamente, “matándote”. Puede que esta exageración provoque en él ganas de hacerte caso.
  5. Dile qué tan sexy es para ti cuando pida direcciones. Si no tienes culpa por este tipo de manipulación, ¿por qué no intentarlo? Puede que él no caiga con esta mentira blanca pero, en algunos casos, esto funciona. Cuéntale qué tan sexy crees que se ve un hombre cuando tiene el suficiente valor para admitir que no sabe a dónde está yendo. Dile cuánto significa para ti saber que él es el tipo de chico que, al escuchar a otros, puede cambiar de dirección. Suerte con eso, pero si te cree, podrás añadir esto a tu lista de formas de manipulación, nunca se sabe, puede que algún día te vuelva a servir.
    • Recuerda que, para muchos hombres, pedir direcciones es decir “soy un tonto”. Y tonto y sexy son palabras que no pueden estar juntas en la misma oración.
  6. Mándale unas señales no tan sutiles acerca de todo el tiempo que se están tomando pero no menciones que está perdido. Comienza por lucir cansada. Bosteza y estira los pies diciendo que vas a tomar una siesta. Exagera cuando tengas que ponerte cómoda. Unos minutos después, di algo como “Bueno, no pude dormir, habían muchos baches” y saca un libro, un iPod o cualquier otra cosa más para juguetear un rato. Luego, sugiere algún juego de viaje, “como esos que se hacían en los viajes largos cuando éramos niños” o canta canciones para “hacer que el tiempo pase”. Pregúntale si tiene hambre porque la última comida fue “hace mucho tiempo” y ofrécele un aperitivo. O simplemente come algo y mastica ruidosamente diciendo “¡Oh por dios, tengo tanta hambre!”. Los hombres responden muy bien a los juegos como estos, él te amará mucho más si lo haces.
  7. Pide direcciones tú misma. Si no lo hace, tendrás que hacerlo tú. Prepárate, deja a un lado los suspiros y solo pregunta. Sí, estás rescatando su orgullo pero también estás facilitando un viaje más rápido.
    • Si están en un vehículo y no se va a detener para que pidas direcciones, empieza por quejarte diciendo que necesitas ir al baño en ese mismo instante. Hay una razón muy buena por la cual las tiendas de las estaciones tienen mapas fáciles de leer. Y si eres muy inteligente, quédate en el baño por un rato, lo suficiente como para que salga, pida direcciones, vuelva y luego piense que no te diste cuenta. También puedes preguntar tú misma. O mejor, orinar en el carro- nada como una mancha en el asiento del carro para que él detenga el carro al instante.
  8. Ten un mapa listo para que no tenga que preguntar. Si no tienes un GPS en el carro, ten buenos mapas a la mano. Si él no puede ver bien, consigue mapas grandes que sean fáciles de leer. Prepárate por adelantado, revisa el mapa tú misma y fíjate en las carreteras, señales, hitos y otros lugares por los que pasarán. Avísale temprano lo que revisaste, así vayan en carro, caminando, de excursión o navegando. A esta idea se le conoce como “poner de tu parte” y consiste en contribuir de manera positiva y trabajar en equipo. Una noción desconocida para muchas mujeres, pero funciona de verdad, tal vez mucho más que las otras sugerencias mencionadas en este artículo.
    • Si odias leer mapas, dale vueltas al mapa de manera obvia. Su necesidad de mostrarte cómo se usa un mapa hará que él pueda encontrar el camino. Si eres sutil, no se dará cuenta de que lo estás manipulando.
  9. Hazte cargo. Maneja tú misma. De forma que cuando te niegues a detenerte para pedir direcciones, él pueda usar todas estas tácticas contigo. Ahora tendrás la responsabilidad de llegar a tiempo mientras él se queja del hambre que tiene y sugiere que te detengas para pedir direcciones.
  10. Manejen separados. Ahora que has estudiado el mapa y conseguido a alguien que te haya dado las direcciones correctas, puedes llegar a tiempo aún si te pierdes. Y él podrá llegar feliz por haber manejado sin alguien que se queje todo el camino. Al final, ganan los dos.

Consejos

  • Sé comprensiva. Aparentemente, muchos estudios revelan que los hombres no piden direcciones porque, en otros tiempos, detenerse a preguntar algo pudo haber causado que el ancestro de la cueva muera asesinado por un tigre con dientes de sable.Y no se reirá si le dices esto; te dirá que los asaltos violentos son lo equivalente a un tigre diente de sable, en estos días. O puede ser que los machos de diferentes especies tiendan a deambular grandes distancias mucho más que las hembras y necesiten de su sentido innato de dirección para mostrar que saben a dónde se dirigen, no parecer vulnerables y llegar a casa a toda costa.Cualquiera sea la razón, ten por seguro que encontrará un estudio científico para comprobar esto.
  • Intenta aceptar que muchos hombres sí tienen un sentido innato de dirección. La razón por la cual no piden direcciones no es del todo social. Aún si está totalmente perdido, no se da cuenta de que el camino que su cerebro cree que es el mejor, en realidad el equivocado. Los hombres y las mujeres navegan de manera diferente. Es muy probable que el vea el sol, se oriente a la dirección del lugar al que deben de ir y se aproxime lo mejor posible a este.

Advertencias

  • Naturalmente, puede que te moleste toda esta generalización. Debes tener suerte. Estás con un hombre que pide direcciones. No lo pierdas de vista. O puede que estés con un hombre que sabe exactamente dónde está y no necesita pedir direcciones.

Cosas que necesitarás

  • Un mapa, atlas, GPS
  • Una excusa para detenerte a pedir direcciones
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