Cómo almacenar el champán

El champán es un vino espumoso y burbujeante para celebraciones hecho en la región francesa de Champagne. La mayoría de las personas lo compra para celebraciones como Año Nuevo, Navidad y bodas, pero a algunas les gusta tener botellas a la mano en caso de que reciban una buena noticia inesperada o simplemente porque es un elemento importante en una colección de vinos completa y equilibrada. Las condiciones para almacenarlo deben ser perfectas para garantizar que se conserve en buen estado dentro de la botella y tenga un buen sabor cuando sea el momento de beberlo.

Prepararte para almacenar el champán

  1. Escoge la habitación correcta para almacenarlo. Algunas casas están equipadas con una bodega que tiene el propósito específico de almacenar vinos, tales como el champán. Si no cuentas con una, utiliza un espacio fresco, oscuro y seco. Estará bien un armario o un sótano que tengan bastante espacio de almacenamiento.
    • Trata de que el área que elijas esté libre de objetos, como juguetes, pues no querrás tropezarte con alguno y caerte sobre las botellas de champán.
    • Asimismo, ten ropa o artículos que tengas que utilizar todos los días lejos de las botellas. No es recomendable que el área de almacenamiento sea concurrida, en la que tengas que estar moviendo las botellas de un lado a otro constantemente cuando busques algún artículo en particular.
    • Otro aspecto que debes tomar en cuenta es que la habitación debe tener muy poca vibración. Si esta está cerca del lugar donde juegan los niños, las vibraciones que estos provocan al correr podrían mover las botellas, cambiar el sabor del champán y quizás hacer que se rompan.
  2. Aísla el almacén. La habitación o el armario deben estar bien aislados para protegerlos de las temperaturas demasiado calientes o frías, y de la humedad. Consulta con un profesional de esta área que trabaje en tu zona antes de empezar a almacenar champán. Este podrá decirte el tipo de aislamiento que se tiene una habitación determinada y si es o no adecuada para su función.
    • Asegúrate de que el aislamiento sea resistente y que tenga un grosor de al menos 3,8 cm (1 1/2 pulgadas).
    • Además, este debe tener una barrera de vapor en cualquiera de los lados, lo que evitará que el exceso de humedad arruine el champán.
    • Asimismo, el suelo debe ser sólido, como de madera o concreto (un material que no sea alfombra), pues la alfombra deja pasar mucha humedad y la retiene. En el desafortunado caso de que una botella se rompa, también será mucho más fácil limpiar el líquido de una superficie sólida.
  3. Controla la luz del almacén. Las ventanas expuestas o abiertas permiten que ingrese la luz, lo que podría aumentar la temperatura de la habitación y cambiar la composición química del champán. Debes tener las ventanas tapadas en todo momento con cortinas gruesas que se puedan unir con ganchos. Si la habitación tiene persianas, estas también deben permanecer cerradas. Asimismo, sería bueno que pienses en la posibilidad de comprar unidades de vidrio aislante, que no permitirán que entre la humedad y la luz.
    • Puedes utilizar horquillas o ganchos de ropa comunes. En cualquiera de los casos, tendrás que utilizar la cantidad necesaria para no permitir que ingrese la luz. Ten suficientes como para colocarlos a 5 cm (2 pulgadas) el uno del otro.
    • Polarizar las ventanas es otra buena opción. Para mayor información sobre la polarización de ventanas, puedes ir a http://www.tintworld.com/residential-services/.
    • Cuando compres persianas, busca las de madera, las celulares o las enrollables. Estos tres tipos son los mejores para bloquear la luz no deseada.
  4. Instala un humedecedor en el almacén. El champán tiene que almacenarse a una humedad de entre 50 y 75 %. Cuando las estaciones cambian, los niveles de humedad suben y bajan drásticamente, y es de crucial importancia que tu champán permanezca en un nivel constante. Puedes comprar un humedecedor en cualquier tienda de mejoras para el hogar.
    • El humedecedor tendrá que estar conectado a la red de agua para que pueda producir humedad constantemente. Ten presente este aspecto, pues tu recibo de agua aumentará cuando el sistema esté instalado.
    • Como el humedecedor tiene que estar conectado con las tuberías, lo mejor es llamar al plomero o al electricista más cercano. Estos profesionales podrán brindarte la mejor asesoría posible sobre el lugar donde se debería colocar el humedecedor en función de las tuberías de una habitación en particular.
  5. Controla la temperatura del almacén. La ideal para almacenar champán es entre 10 y 15 º C (50 y 59 º F). Coloca un termómetro en la pared, cerca de las botellas, de modo que puedas verificar y modificar con frecuencia el clima del área de almacenamiento. Mientras más veces lo revises, será mejor, pero al menos hazlo una vez por semana.
    • Para que la temperatura sea constante, tendrás que instalar un equipo de refrigeración en el almacén. Puedes comprar equipos de pared con ductos o sin ellos en la tienda de mejoras para el hogar más cercana. Para mayor información sobre la unidad que debes comprar, ve al siguiente enlace: https://www.winecellarinnovations.com/refrigeration.
    • El equipo de refrigeración estará necesariamente conectado a la red eléctrica y de agua. Por esta razón, tendrás que llamar a un electricista y a un plomero para que lo instalen. Estos profesionales podrán asesorarte sobre el mejor lugar de la habitación para colocar el equipo.

Elegir el equipo de almacenamiento correcto

  1. Utiliza un estante de almacenamiento. Puedes comprar estantes para champán hechos de secoya, metal y plástico en tiendas de vinos, muebles y mejoras para el hogar. Este no tiene que ser elegante o bonito, tan solo es necesario que tenga espacios diseñados para guardar botellas de champán. Una guía general para tomar en cuenta es que un estante de 305 cm (10 pies) de largo, 245 cm (8 pies) de alto y 60 cm (2 pies) de profundidad puede almacenar 125 botellas aproximadamente.
    • Si quieres almacenar el champán en cubículos separados, estos deberán tener unos 120 cm (4 pies), una medida un poco mayor a la de una botella estándar de esta bebida.
    • Coloca el estante en el lugar destinado a almacenar el champán. Trata de que esté cerca del suelo, donde la temperatura normalmente es más fría. La secoya es una elección particularmente ideal pues es resistente al moho, la putrefacción, los hongos y la humedad.
    • Puedes comprar estantes de vino en Internet y hacer que te los envíen desarmados para reducir los costos del envío. Si quieres hacer uno tú mismo, ve al siguiente enlace: “Cómo construir un estante para vinos”.
  2. Compra una estantería. Estas son diferentes a los estantes para almacenar champán, pues son similares, si no iguales, a los estantes normales; simplemente son más resistentes y gruesos en comparación a ellos. Las estanterías están diseñadas para almacenar productos al por mayor, en el caso de que quieras almacenar juntas varias cajas de champán.
    • Puedes comprar estanterías normales, pero tienen que ser de un material que tenga al menos 5 cm (2 pulgadas) de grosor. La tienda de mejoras para el hogar de tu zona debe tener estanterías diseñadas para almacenar vinos o champán, que vengan ya ensambladas o desarmadas para que las juntes.
    • Los mejores materiales que se puede utilizar son el metal y la secoya. Una estantería de secoya tiene el beneficio adicional de que es resistente al moho, la humedad, los hongos, entre otros.
    • Asegúrate de que las estanterías no estén sueltas, sino colocadas contra la pared y aseguradas con pernos o tornillos.
  3. Dale un toque personal a tu almacén de champán. Esto podría traducirse en una serie de opciones, lo que dependerá enteramente de tu creatividad. Puedes adicionar o comprar estantes de champán inclinados que sirven para exhibir botellas particularmente inusuales que te gustaría lucir. Asimismo, puedes utilizar gubias para tallar diseños complejos en tu estante de madera.
    • Puede ser una buena idea agregar murales u obras de arte a la habitación, para que cuando la muestres, parezca “íntima”. Lee “Cómo pintar un mural”.
    • También es muy frecuente que las puertas de entrada sean de vidrio con diseño o que las puertas de los gabinetes tengan grabados especiales. Lee “Cómo grabar sobre vidrio con crema para grabar”.
  4. Almacena una botella abierta en el refrigerador. Invierte en un tapón de metal de buena calidad que evite que el aire llegue al contenido de la botella. Echa la botella de manera horizontal en el refrigerador, lo que mantendrá la uniformidad de su tono y sabor. Trata de ponerla en un lugar donde no la moverán mucho.
    • Si la pones en un compartimento que se utiliza constantemente o un cajón que tiene que abrirse, el champán podría revolverse y perder gran parte de su sabor.
    • No le coloques nuevamente el tapón con el que venía, pues no podrás regresarlo al punto de alta presión que tenía para tapar y es posible que la mayor actividad en el aire afecte el champán de forma negativa.

Administrar el champán que has almacenado

  1. Almacena las botellas en la posición adecuada. Esta cambiará de acuerdo al tiempo que tengas planeado guardar la botella. Si solo la vas a almacenar por un mes, debes mantenerla derecha, en un lugar frío y lejos de la luz. Sin embargo, si tienes planeado almacenarla por más tiempo, quizás años, tendrás que echar la botella.
    • Si tienes botellas que debes guardar por un tiempo prolongado y, por lo tanto, en posición horizontal, puedes ponerlas una sobre otra para que el almacenamiento sea más compacto. Por otro lado, las botellas que almacenarás por un tiempo corto tendrán que estar una al lado de la otra (nunca una arriba de la otra).
    • Si tienes una botella de tamaño grande, lo mejor es guardarla por periodos de tiempo largos. El tiempo adicional permite que la maduración sea más lenta y uniforme en cuanto al sabor y la calidad del champán.
  2. Haz un inventario. Es importante saber cuántos champanes tienes almacenados y cuál es su duración. Haz una lista de los que tienes almacenados y tenla a la mano. Puedes imprimir etiquetas prediseñadas con términos estándares sobre champán o vacías para escribir en ellas. Coloca cada etiqueta cerca, arriba o debajo de cada sección de tu equipo de almacenamiento.
    • Ten una lista del inventario cerca de los champanes y otra en una ubicación más conveniente, como la cocina o la sala. De esta forma tendrás una cerca de la bebida en todo momento y una en el lugar donde elegirás alguna botella para una cena o para una fiesta.
  3. Refrigera el champán antes de servirlo. Primero, decide la botella que servirás en una cena o una fiesta. Sácala y colócala en el refrigerador al menos un par de horas antes del momento que tienes planeado servirla. El objetivo es que la bebida baje de temperatura y llegue a entre 4 y 7 ºC (40 y 45 ºF).
    • Si te olvidaste de sacar la botella a tiempo, simplemente colócala en la congeladora por unos 15 minutos para enfriarla. No esperes más tiempo, pues de lo contrario el licor se congelará y la botella podría romperse.
    • Los champanes más añejos deben servirse un poco menos fríos, a unos 12 a 14 ºC (54 y 57 ºF). Disminúyele unos 30 minutos al tiempo en el refrigerador y 5 minutos en la congeladora. Si el vino añejo está demasiado frío, la temperatura dominará tus papilas gustativas en lugar del sabor y el aroma costosos por los que pagaste.
  4. Sirve bien el champán. Abre la botella con un sacacorchos o con la mano. Coloca una copa limpia en la mesa, agarra la parte inferior de la botella con tu mano dominante y coloca el pulgar en el hueco que tiene abajo (la “picada”). Equilibra el cuello de la botella sobre el borde de la copa, que debes sostener con la otra mano. Ve a “Cómo abrir una botella de champán”.
    • Inclina la copa con tu mano no dominante. Deja que el champán salga con delicadeza y que golpee la parte interior de la copa.
    • Espera a que las burbujas disminuyan antes de seguir vertiendo. Cada copa de champán podría tomarte entre cuatro y cinco vertidas pequeñas.
    • Gira la botella cuando la alejes de la copa. Cualquier botella de champán rendirá entre 5 y 6 copas.

Consejos

  • Refrigera el champán entre dos y tres horas antes de beberla o servirla. Este licor sabe mejor cuando está frío y refrigerarlo el día que se consumirá aumentará la temperatura de la botella.
  • No conserves el champán por más de cuatro años para que tenga el mejor sabor posible, a menos que sea una botella añeja.

Cosas que necesitarás

  • espacio de almacenamiento;
  • botellas de champán;
  • estantes o estanterías para champán;
  • un termómetro;
  • un humedecedor;
  • asilamiento;
  • un equipo de refrigeración para habitaciones.
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