Cómo hacer un injerto a un árbol

Si te gustan los productos de los árboles frutales y quieres más, probablemente hacer injertos sea tu mejor opción. Este es el único medio que garantiza que la fruta salga de la misma manera. Existen varios tipos de injertos, pero con práctica y la siguiente guía podrás dominar la técnica que mejor se te dé.

Injerto de escudete o injerto de yema en T

  1. Elige tu variedad (injerto) y tu patrón (portainjerto). Para que tu injerto tenga éxito, necesitarás un esqueje (pequeño fragmento de planta para injerto) de una variedad saludable sin enfermedades (árbol de origen) y un árbol en crecimiento adecuado (patrón). Para llevar a cabo el injerto de escudete, la corteza de ambos árboles debe poder desprenderse con facilidad para dejar al descubierto la capa interior verde húmeda, es decir, espera la primavera. Regarlos adecuadamente también ayudará al proceso.
    • El injerto de escudete se emplea sobre todo para la propagación de árboles frutales.
  2. Corta un esqueje. Para el injerto de escudete, haz un corte en la rama de alrededor de 1,3 cm (1/2 pulgada) por debajo de la yema y de 1,9 cm (3/4 pulgada) de profundidad. El corte debe ser lo suficientemente profundo como para incluir la capa interior verde y suave de la corteza, pero no más que eso. Tu esqueje debe tener esta parte verde para que el injerto tenga éxito. Si vas a almacenar tu esqueje, envuélvelo en una toalla de papel húmeda, ponlo en una bolsa de polietileno y almacénalo en un refrigerador.
  3. Haz un corte en T en tu patrón. Elige una parte de la rama o retoño de unos 0,6 cm (1/4 pulgada) o 2,5 cm (1 pulgada) de diámetro. Esta parte debe estar libre de yemas (no debe haber ninguna). Haz un corte vertical de alrededor de unos 2,5 cm (1 pulgada) de largo en la corteza lo suficientemente profundo como para dejar expuesta la capa verde. A continuación, haz un corte horizontal de la misma profundidad de alrededor de un tercio de la medida anterior alrededor del patrón. Introduce y gira un poco el cuchillo en el cruce de ambos cortes para desprender la corteza y dejar visible la capa verde.
  4. Introduce el esqueje. Desliza el esqueje con la yema por debajo de los trozos de corteza levantados del patrón con cuidado de no introducir suciedad o gérmenes en el proceso. Corta cualquier parte del esqueje que sobresalga del corte en T. Todo debe encajar a la perfección.
  5. Ata el esqueje al patrón. Rodea el patrón con algún material elástico de goma, como cinta para injertos, para mantener el esqueje en su lugar. Ten cuidado de no ajustar demasiado o de cubrir la yema.
  6. Retira la atadura. La cinta con la que rodeaste el patrón se empezará a aflojar luego de un mes y finalmente caerá. Pero si no lo hace, retírala con cuidado para que el área no se vea perjudicada.
  7. Vigila el desarrollo de tu yema. Si la yema se ve rellena y saludable, probablemente siga viva. Pero si se ve seca, significa que ha muerto y tendrás que empezar todo de nuevo.
  8. Retira cualquier otro material. Durante la primavera siguiente, haz un corte en bisel a 1 cm (1/2 pulgada) arriba de la yema una vez empiecen a brotarle hojas. Retira cualquier otro brote que aparezca debajo de la yema para incentivar el desarrollo del injerto.

Injerto de yema con astilla o injerto de astilla

  1. Elige tu variedad y tu patrón. Para que tu injerto tenga éxito, necesitarás un esqueje (pequeño fragmento de planta para injerto) de una variedad saludable sin enfermedades (árbol de origen) y un árbol en crecimiento adecuado (patrón). Para el injerto de astilla, el diámetro del esqueje y del patrón debe ser el mismo. Si no fuera así, córtalos de tal manera que sus capas verdes encajen perfectamente cuando las unas.
    • El injerto de astilla es uno de los tipos de injerto más fáciles de realizar y resulta especialmente efectivo para los árboles frutales y de cítricos, así como para la familia de las rosáceas, como los manzanos.
  2. Haz un corte en tu patrón. Haz un pequeño corte angulado en tu patrón de alrededor de 1/5 o 1/4 de su diámetro. Corta con tu cuchillo hacia abajo con una profundidad de entre 3,2 y 3,8 cm. Retira el cuchillo sin quitar la corteza. Pon tu cuchillo un poco más arriba, corta hacia el fondo y luego hacia abajo hasta donde hiciste el corte inicial para hacer una pequeña muesca. Retira el trozo de corteza sobrante del patrón.
  3. Corta un esqueje de tu variedad. Usa el tamaño del trozo de corteza sobrante como modelo para tu esqueje, usando su yema como punto central. De esta manera, el esqueje calzará perfectamente en el espacio libre del patrón.
  4. Inserta el esqueje en el patrón. Desliza el esqueje en la muesca hasta que calce bien en el patrón. Asegúrate de que las capas verdes del esqueje y del patrón coincidan en los bordes, ya que si no lo hacen, el injerto no prenderá.
  5. Asegura el esqueje. Rodea al patrón con algún material elástico de goma para mantener el esqueje en su lugar. Usa una cinta de polietileno de preferencia. Ten cuidado de no ajustar demasiado ni de cubrir la yema.
    • Algunas de las especificaciones de este proceso dependerá del tipo de árbol que cultives y del tipo de material que vayas a usar. Por ejemplo, si usas cinta para injerto y vas a hacer un injerto a un manzano, es mejor cubrir todo con la cinta, puesto que la cinta protegerá la yema para que no se seque y si no la yema lo rasgará cuando crezca. Sin embargo, otros materiales podrían no darle la misma protección y podrían ser más difíciles de rasgar. Es difícil cubrir por completo las yemas grandes y pueden estar expuestas al aire. Depende del fruto.
  6. Retira la atadura. La cinta con la que rodeaste el patrón se empezará a aflojar luego de un mes y finalmente caerá. Pero si no lo hace, retírala con cuidado para que el área no se vea perjudicada.
  7. Vigila el desarrollo de tu yema. Si la yema se ve rellena y saludable, probablemente siga viva. Pero si se ve seca, significa que ha muerto y tendrás que empezar todo de cero.
  8. Retira cualquier otro material. Durante la primavera siguiente, haz un corte en bisel a 1 cm (1/2 pulgada) arriba de la yema una vez empiecen a brotarle hojas. Retira cualquier otro brote que aparezca debajo de la yema para incentivar el desarrollo del injerto.

Injerto inglés de lengüeta o injerto inglés

  1. Elige tu variedad y tu patrón. Para que tu injerto tenga éxito, necesitarás un esqueje (pequeño fragmento de planta para injerto) de una variedad saludable sin enfermedades (árbol de origen) y un árbol en crecimiento adecuado (patrón).
    • El injerto inglés solo funciona con patrones y variedades del mismo diámetro, que pueden ser de entre 0,6 y 1,2 cm (1/4 y 1/2 pulgada).
    • El injerto se debe realizar luego del invierno, pero antes de que la corteza del patrón empiece a desprenderse.
    • El injerto debe estar durmiente (no brotando) para este momento. Asimismo, debe ser una rama pequeña de alrededor de unos 30,5 cm (1 pie) de largo con 3 o 5 yemas.
  2. Prepara el esqueje. Quita la punta del esqueje. Para hacerlo, haz un corte en bisel en la base del esqueje.
  3. Prepara el patrón. Haz un corte en bisel en la rama elegida parecido al que hiciste en el esqueje para que pueda encajar perfectamente.
  4. Corta las lengüetas. Haz cortes similares en el patrón y en el esqueje de forma tal que puedan engancharse.
  5. Inserta el esqueje. Coloca el esqueje ligeramente inclinado hacia el patrón y deslízalo hacia abajo para que las lengüetas se enganchen. Asegúrate de que la capa de madera verde interior de la corteza de ambas partes coincida perfectamente, si no el injerto fallará.
  6. Asegura el esqueje. Rodea la unión del injerto con algún material elástico de goma para mantener el esqueje en su lugar. La cinta para injertos será suficiente. Si usas otro material, asegúrate de retirarlo luego de un mes.
  7. Cuida de tu injerto. Después de plantado el injerto, vigila cualquier crecimiento de brotes debajo de este, porque podrías tener que eliminarlo. Al principio, puedes dejar algunas hojas en el patrón para que los nutrientes sigan fluyendo hacia la parte superior del árbol hasta que el injerto prenda. Sin embargo, si ves que una rama o brote joven formándose en el tronco del patrón, quítalo. Esto ayudará a estimular el crecimiento del esqueje.
    • Cuando el esqueje empiece realmente a crecer y aparezcan unas cuantas hojas nuevas por encima de la yema (unas 5 hojas sanas), quita todo brote adicional del patrón, debajo del injerto. Quitarlos ayudará a que la planta se desarrolle y haya brotes en el esqueje y no en el patrón. Esto debe hacerse mientras el árbol esté vivo. De lo contrario, el patrón tratará de hacer sus propias ramas. Tienes que quitarlas cada vez que crezcan.

Injerto de corteza o injerto de corona

  1. Elige tu variedad y tu patrón. Para que tu injerto tenga éxito, necesitarás un esqueje (pequeño fragmento de planta para injerto) de una variedad saludable sin enfermedades (árbol de origen) y un árbol en crecimiento adecuado (patrón).
    • Los esquejes deben ser como máximo 3 ramas pequeñas durmientes o sin hojas de alrededor de unos 30 cm (1 pie) de largo con 3 o 5 yemas presentes.
    • El patrón debe ser recto, liso y con ramas verticales de entre 2,5 y 5 cm (1 a 2 pulgadas) de diámetro.
    • Los injertos de corteza se pueden realizar cuando la corteza del patrón se empieza a desprender, es decir, en primavera.
    • Este tipo de injerto se emplea sobre todo cuando el patrón es demasiado grande para realizar un injerto inglés.
  2. Corta el patrón. Con una sierra, corta una rama a lo largo arriba de una orqueta de la que salgan muchas ramas. Asegúrate de que la sierra esté muy afilada para no romper o arrancar la corteza o madera de la rama. Asimismo, deja una rama por allí para permitir que los nutrientes sigan fluyendo hacia esta parte del árbol.
  3. Prepara los esquejes. Corta lo esquejes de forma tal que midan 12,7 cm (5 pulgadas), pero asegúrate de dejar 5 yemas por esqueje. A unos 7,6 cm (3 pulgadas) de la base del esqueje, haz un corte en bisel hacia el interior hasta alcanzar la base.
  4. Prepara el patrón. Pon cada esqueje contra el patrón de forma tal que la superficie del esqueje sobresalga poco menos de 0,5 cm (1/8 pulgada) del patrón. Delinea la forma de cada esqueje con un cuchillo afilado. Luego, retira los esquejes y termina de retirar la corteza sobrante de forma tal que cada esqueje pueda encajar a la perfección en el espacio dejado.
  5. Inserta los esquejes. Coloca cada esqueje en su debido espacio en el patrón. Presta especial atención a la unión perfecta de la madera verde de ambas partes. Una vez alineados, clava 2 clavos en cada esqueje para asegurarlos al árbol.
  6. Sella el injerto. Usa pasta cicatrizante o emulsión asfáltica a base de agua en el área para evitar que se seque o lo invadan los gérmenes. Mira el sellado al día siguiente para verificar que no tenga hoyos.
  7. Cuida del injerto. No dejes de retirar cualquier brote que aparezca debajo del injerto. Si un esqueje muestra mejores signos de crecimiento que el resto, déjalo tal como está y corta los otros. Luego de dos veranos, deja solamente el injerto más fuerte.

Injerto de hendidura

  1. Elige tu variedad y tu patrón. Para que tu injerto tenga éxito, necesitarás un esqueje (pequeño fragmento de planta para injerto) de una variedad saludable sin enfermedades (árbol de origen) y un árbol en crecimiento adecuado (patrón).
    • Los esquejes deben ser como máximo tres ramas pequeñas durmientes o sin hojas de alrededor de unos 30,4 cm (1 pie) de largo con 3 o 5 yemas presentes.
    • El patrón debe ser recto, liso y con ramas verticales de entre 2,5 y 5 cm (1 a 2 pulgadas) de diámetro.
    • El injerto de hendidura se debe realizar antes de que la corteza del patrón se empiece a desprender, es decir, en primavera.
    • Este tipo de injerto se utiliza en la parte superior de árboles adultos (para cambiar el tipo de fruto) y se realiza en varias ramas.
  2. Corta el patrón. Busca un espacio en la rama de unos 15,2 cm (6 pulgadas) recto y sin imperfecciones. Realiza un corte limpio perpendicular justo en la parte superior donde termine ese espacio. Quita el resto de la rama. Ten cuidado de no arrancar o partir la rama o la corteza. Asegúrate de dejar una rama con hojas por allí para mantener el flujo de nutrientes hacia esa parte del árbol.
  3. Haz un corte longitudinal en el patrón. Usa un cuchillo especial para injertos o un hacha de mano para hacer un corte longitudinal hacia abajo desde el centro del patrón de unos 15,2 cm (6 pulgadas).
  4. Prepara los esquejes. Quita la punta y la base del esqueje. Justo debajo de la yema más baja, haz un corte en bisel a los lados del esqueje hasta la base de la rama.
  5. Inserta los esquejes en el patrón. Mantén abierto el corte en el patrón con un destornillador grande o un cincel pequeño. Asegúrate nuevamente de que la capa verde de la madera, no la corteza, esté alineada. El esqueje no debe presentar ninguna superficie cortada en la parte que sobresalga del patrón.
  6. Sella el injerto. Usa pasta cicatrizante o emulsión asfáltica a base de agua en el área para evitar que se seque o lo invadan los gérmenes. Mira el sello nuevamente al día siguiente para verificar que no tenga hoyos.
  7. Cuida del injerto. No dejes de retirar cualquier brote que aparezca debajo del injerto. Si un esqueje muestra mejores signos de crecimiento que el otro, déjalo tal como está y corta el otro. Luego de dos veranos, deja solamente el injerto más fuerte.

Consejos

  • Haz injertos de árboles frutales, de nuez y de aguacate (o palta) en climas templados y durante la primavera, desde que son yemas hasta su florecimiento. Para los árboles de cítricos, también puedes hacerlo en otoño.
  • En los invernaderos podrás solicitar mayor información sobre cómo injertar una especie en particular, así como sobre las herramientas y materiales necesarios.
  • Protege todo lo posible del sol el espacio donde realices el injerto.
  • Usa etiquetas de aluminio para indicar la variedad que injertaste. Esto es especialmente útil si injertas más de una variedad en un árbol.
  • Usa herramientas bien afiladas para hacer cortes limpios. Asimismo, usa alcohol para eliminar los gérmenes antes de usarlas.
  • El injerto de escudete es el método más fácil y común de hacer injertos, pero el injerto en T invertida (el mismo proceso hecho, literalmente, al revés) da mejores resultados. El injerto de yema con astilla es el más difícil, pero produce los mejores injertos.

Advertencias

  • Asegúrate de que tus árboles pueden sobrevivir en el clima en el que vives.
  • Paga las regalías correspondientes al vivero que posea la patente de determinada variedad para evitar cualquier acción legal en tu contra. Por lo general, los montos no son altos.

Cosas que necesitarás

  • instrumento cortante afilado
  • patrón (portainjerto)
  • esquejes (injertos)
  • material para ataduras, como cinta para injertos o cinta de polietileno
  • sellador, como pasta cicatrizante o emulsión asfáltica a base de agua
  • instrumentos punzocortantes, como un hacha de mano o un destornillador grande
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