Cómo estacionarte de reversa

Estacionarse es una parte inevitable de conducir un auto. La mayoría prefiere estacionarse hacia adelante y salir de reversa. Sin embargo, una vez que logras dominar el arte de estacionarte de reversa, te das cuenta de que es mucho más conveniente poder salir hacia adelante. Se trata de una habilidad adquirida que requiere mucha práctica, la cual puedes llevar a cabo en un lugar remoto. Una vez que practicas lo suficiente y tienes la habilidad, puedes estacionarte casi en cualquier lugar.

Estacionarte de reversa

  1. Conduce el auto más allá del espacio donde vas a estacionarte. Conforme lo haces, enciende la luz de giro de modo que quienes se encuentran detrás sepan que deben cambiar de carril. El espacio siempre debe estar a tu lado derecho. Nunca te estaciones en un espacio que se encuentra al lado del frente de la calle. El parachoques de tu auto debe quedar aproximadamente a la mitad de la parte posterior del estacionamiento.
    • Antes de empezar a retroceder, asegúrate de que no haya peatones en el camino.
  2. Coloca el auto en reversa. Gira el timón hacia la derecha por completo antes de mover el auto. Presiona el acelerador con cuidado conforme empiezas a girar. Dado que has girado el timón a la derecha, el auto girará hacia la izquierda en reversa.
    • Sigue observando los espejos para verificar que no haya peatones y para calcular la distancia que debes dejar entre tu auto y los que rodean el lugar donde vas a estacionarte.
    • Gira hacia la izquierda hasta que el auto quede paralelo al estacionamiento, dejando la misma distancia a ambos lados. Una vez que esté en posición paralela, presiona el freno y mantén el auto quieto. Gira el timón de modo que las ruedas queden derechas.
  3. Empieza a retroceder hacia el espacio. Revisa los espejos antes de comenzar a fin de asegurarte de que hay suficiente espacio a ambos lados del estacionamiento. No retrocedas si hay personas detrás. Libera el freno y presiona el acelerador con cuidado mientras el auto sigue en reversa. Retrocede lentamente para posicionarte en el espacio indicado.
    • Tómalo con calma. Observa tu entorno a través de los espejos continuamente y vuelve a salir un poco del estacionamiento si notas que estás demasiado cerca de los otros autos.
  4. Acomoda el auto. Avanza y retrocede unos cuantos centímetros a la vez. Gira el timón en la dirección requerida. La idea es que los espacios que quedan a los lados del auto sean parejos. Una vez que el auto esté bien estacionado, coloca el freno y apaga el motor.
  5. Sal del auto. Abre la puerta ligeramente a fin de ver si hay suficiente espacio para salir. Quizá debas sostener la puerta mientras sales de modo que no se abra demasiado. Asegúrate de no abrirla de golpe, ya que, de lo contrario, podrías dañar algún auto que esté cerca. Una vez que estés fuera, coloca los seguros y estarás listo para seguir tu camino.
  6. Sal del estacionamiento. Enciende el auto y colócalo en primera marcha. Presiona el acelerador y avanza despacio. Conforme sales del estacionamiento, inclina tu cabeza hacia adelante para verificar que no haya otros autos o peatones en el camino. Continúa saliendo directamente hacia adelante hasta que el parachoques haya pasado por completo a los autos de los lados.
    • Gira el timón hacia cualquier dirección en la que quieras ir y presiona el acelerador.

Estacionarte en paralelo

  1. Encuentra un estacionamiento vacío. Asegúrate de que el espacio sea lo suficientemente grande como para que quepa un vehículo. Tiene que ser por lo menos 25 % más largo que tu auto. Asimismo, es buena idea revisar si hay hidrantes, líneas amarillas en la acera o una señal de preferencia para personas discapacitadas, ya que estas son posibles razones por las que el espacio se encuentra vacío en primer lugar.
  2. Enciende la luz de giro a la izquierda. Esto les permitirá a los autos que estén detrás saber que deben cambiar de carril. Detente al lado del auto que está delante del lugar donde vas a estacionarte. La idea es quedar tan cerca del otro auto como sea posible, no a más de 30 cm (12 pulgadas) de distancia. Asegúrate de que la parte frontal y posterior de tu auto queden a la misma distancia del auto del lado (no coloques tu auto en un ángulo). De igual manera, el parachoques debe alineado con el del auto que se encuentra a tu costado.
  3. Coloca el auto en reversa. Empieza a retroceder lentamente hasta que tu cabeza esté a la altura de la rueda del auto que se encuentra al lado derecho. Presiona el freno y detén el auto. Gira el timón en sentido horario hasta el tope. Voltea tu rostro hacia la izquierda tanto como puedas y mira hacia atrás. Luego, empieza a retroceder nuevamente. Continúa hasta que puedas ver la rueda del auto que está detrás en el espejo de la derecha.
    • El auto debe quedar en un ángulo de 45° mientras entra al estacionamiento. Presiona el freno y detén el auto.
  4. Gira el timón en sentido antihorario hasta llegar al tope. Mantén tu pie en el freno mientras lo haces. Una vez que llegues al límite, empieza a retroceder lentamente. Observa tanto la parte frontal como la posterior del auto a fin de asegurarte de que no vas a chocar con los otros autos.
  5. Continúa retrocediendo hasta que estés bien estacionado. Si chocas con la acera o quedas demasiado cerca del auto que se encuentra detrás, gira el timón hacia la derecha y avanza lentamente. Acomoda el auto hasta que quede en la posición correcta.
  6. Sal del vehículo. Deja espacio tanto delante como detrás del auto a fin de permitir que tú y los otros conductores puedan salir del estacionamiento. Si te pegas a alguno de los extremos y otro auto se estaciona muy cerca de ti, no tendrás suficiente espacio para salir, así que no olvides esta parte. Si lo haces bien, no deben quedar más de 30 cm (12 pulgadas) de distancia entre tu auto y la acera.

Salir del estacionamiento en paralelo

  1. Enciende el auto. Colócalo en reversa y retrocede entre 25 y 30 cm (10 y 12 pulgadas). Hazlo lentamente y observa el espejo retrovisor para asegurarte de no golpear el auto que está detrás. Presiona el freno y detén el auto. Antes de continuar, enciende la luz de giro izquierda.
  2. Gira el timón hacia la izquierda hasta llegar al tope. Presiona el acelerador lentamente para empezar a avanzar. Al hacerlo, el auto deberá girar hacia la izquierda. Continúa avanzando hasta quedar en un ángulo de 45° respecto al estacionamiento. Asegúrate de observar los espejos laterales y el retrovisor constantemente. Una vez que te encuentres en posición, presiona el freno y detén el auto.
  3. Endereza el timón hasta que las ruedas queden derechas. Avanza un poco. No olvides mirar a ambos lados para ver si viene algún auto. Continúa avanzando derecho hacia adelante hasta que el parachoques pase el auto que se encuentra adelante.
  4. Gira el timón hacia la izquierda. Presiona el acelerador y avanza para terminar de salir del estacionamiento. Conforme giras el timón, asegúrate de no chocar con el auto estacionado al lado derecho.

Consejos

  • Practica estacionarte en un lugar remoto, como en tu patio trasero, en la entrada de tu cochera o en un estacionamiento vacío. Consigue algunos conos y colócalos a la altura donde normalmente se encontrarían los autos. De esta manera, si cometes un error, solo arrollarás un cono en lugar de dañar otro vehículo.
  • Revisa tu entorno a través de los espejos varias veces.
  • No olvides encender tus luces direccionales o de giro al entrar o salir del espacio de estacionamiento.

Advertencias

  • No intentes estacionarte de reversa hasta haber practicado bien en un lugar remoto. No querrás dañar un auto cercano por accidente.
  • Nunca conduzcas si no tienes el cinturón de seguridad abrochado y un seguro contra accidentes para tu auto. Es mejor estar seguro y tener un respaldo financiero en caso de que se produzca una colisión con otro vehículo.
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