Cómo cultivar cactus epiphyllum

El cactus epiphyllum es una planta oriunda de Brasil que crece en los lados y las bifurcaciones de los árboles que forman parte del follaje de los bosques tropicales. Este produce hermosas flores que suelen abrirse durante la noche y florecen por unos días. Plantar un cactus epiphyllum fuera de su hábitat original es muy simple, pero requiere un cuidado especial con la temperatura, la iluminación y el clima. Los siguientes pasos te enseñarán a plantar un cactus epiphyllum.

Planta tu cactus

  1. Consigue esquejes de un cactus epiphyllum. Puedes comprarlos en un centro de jardinería o en una tienda de plantas en Internet.
    • Los esquejes de cactus son secciones de un tallo maduro que se plantan para obtener una planta totalmente nueva.
    • Si ya tienes un cactus epiphyllum que sea resistente y saludable, puedes extraer tus propios esquejes. Elige una hoja saludable que mida alrededor de 10 cm (4 pulgadas) y córtala desde el tallo por debajo de la base de la hoja. Repite este proceso hasta obtener el número deseado de esquejes.
  2. Guarda los esquejes en un lugar seco, fresco y alejado del sol por 10 a 14 días. Los lugares adecuados incluyen un cobertizo en el jardín, un baño o un sótano. El cactus epiphyllum es una planta suculenta; por ello, los esquejes pueden permanecer en buen estado hasta por un mes.
    • Guardar los esquejes hará que se curen. El objetivo de curar los esquejes es permitir que los callos se formen en los extremos del esqueje. Los callos protegen a los esquejes para evitar que se pudran.
    • Si compraste los esquejes y no sabes con certeza cuándo los cortaron, cúralos por una semana antes de plantarlos.
  3. Planta tres esquejes en una maceta de 10 cm (4 pulgadas) que tenga un agujero de drenaje en el centro de su base. Esto garantizará que el cactus tenga espacio suficiente para crecer y el agujero de drenaje evitará el exceso de agua.
    • Es preferible usar macetas de plástico en lugar de terracota, ya que permitirán que la tierra retenga la humedad por más tiempo.
    • Elige una mezcla para maceta para cactus epiphyllum. Esta consiste en una mezcla de tierra para maceta de tres partes combinada con una parte de material no orgánico áspero, como la perlita, que también se denomina roca esponja. El material orgánico debe abarcar un diámetro de 1/3 a 1 1/4 cm (1/8 a 1/2 pulgada). También puedes agregar una o una cucharada y media de corteza de orquídea por maceta.
    • También puedes plantar los esquejes solo en perlita. Sin embargo, cuando las raíces de los esquejes hayan crecido, tendrás que trasladarlos a un recipiente con mezcla para epiphyllum.
    • La mezcla para maceta siempre debe estar húmeda, nunca mojada. Esto garantizará un crecimiento saludable y más rápido.
  4. Evita regar los esquejes hasta que hayan desarrollado sus raíces. Si los riegas muy pronto, se pudrirán.
    • Para revisar si se han podrido, jala suavemente cada esqueje. Si sientes algún tipo de resistencia, es una buena señal que indica que están desarrollando sus raíces. Ahora puedes regar los esquejes.
    • Si un esqueje se ha podrido, sácalo de la maceta, remueve el área podrida, cura el esqueje y plántalo nuevamente.

Cuida tu cactus

  1. Coloca los cactus epiphyllum en recipientes colgantes con algún filtro de luz solar.
    • Los cactus epiphyllum adoran crecer en recipientes colgantes, lo cual les proporciona una buena base para que crezca de forma colgante. Una ventaja adicional es que los recipientes colgantes evitan que los caracoles, la plaga número 1 de los epiphyllum, lleguen a la planta.
    • Puedes proporcionarle la cantidad adecuada de luz colocándolo en un lugar con sombra debajo de un árbol o de una estructura de tela o madera delgada. Si crecen expuestos a la luz directa del sol, pueden quemarse. Si los colocas en un área con mucha sombra, el cactus puede volverse muy frondoso y producirá pocas flores. Asimismo, los tallos largos no serán lo suficientemente resistentes como para sostenerse y podrían caerse y sufrir daños.
    • Si es posible, escoge las paredes o aleros que estén en dirección al este o al norte para obtener la mejor iluminación.
    • Asegúrate de brindarle a las plantas una buena circulación de aire, pero protégelas de las tormentas y los vientos fuertes. Los ventarrones pueden hacer que los recipientes colgantes se mezan y choquen, y que los tallos largos se balanceen y se rompan.
  2. Riega tu cactus dejando unos días, o todos los días si el clima es cálido. La tierra nunca debe estar completamente seca, pero no debe permanecer mojada después de regarla.
    • Revisa la tierra con frecuencia para determinar si debes regarla.
    • Cuando riegues, asegúrate de agregar suficiente agua, para que el agua en exceso escape por los agujeros de drenaje. Esto lavará la tierra y evitará la acumulación de sales solubles en la tierra.
  3. Aplica un poco de fertilizante a tu cactus usando un fertilizante de liberación prolongada. Los cactus epiphyllum florecen mejor cuando les aplicas fertilizante de forma moderada y frecuente.
    • Aplícale fertilizante a tu cactus epiphyllum durante cada riego desde mayo hasta fines de agosto. Después de este periodo, hazlo de forma intercalada.
    • Solo utiliza un tercio o la mitad de la cantidad de fertilizante recomendada en la etiqueta. Los cactus crecen en ambientes naturales con una cantidad de nutrientes relativamente baja; por lo tanto, no requerirán muchos nutrientes para crecer de forma saludable.
    • Durante el invierno, aplícales un fertilizante con bajo o ningún contenido de nitrógeno. Usa una fórmula con un contenido de 2-10-10 o 0-10-10 (nitrógeno, fósforo y potasio). Al finalizar la temporada de floración, fertilízalo con una fórmula balanceada, como 10-10-10 o 5-5-5.
  4. Traslada tus cactus a lugares más cálidos durante las olas fríos. Las heladas y las temperaturas prolongadas que descienden de los 4,5 °C (40 °F) son perjudiciales para los cactus epiphyllum.
    • Cubre tu cactus con una manta o una caja de cartón para garantizar una mejor protección. Los cactus epiphyllum también son vulnerables al granizo, el cual puede no ser lo suficientemente grande como para romper los tallos, pero puede dejar marcas desagradables en las áreas que fueron golpeadas por las piedras de granizo.
    • El momento más óptimo del año para plantar cactus es durante el periodo que va de abril a septiembre. Esto garantizará un clima soleado y cálido y también evitará la luz directa del sol que podría dificultar el crecimiento.
  5. Cambia a la planta de maceta después de 1 o 2 años. Cambiar la mezcla para maceta reabastecerá los nutrientes que tu cactus habrá absorbido de forma natural.
    • El tamaño de cada planta determinará cuándo deberás cambiarla de maceta. Si una planta está creciendo bien y está empezando a quedarse sin espacio en su maceta, deberás cambiarla a una maceta más grande. Por otro lado, si la planta sigue siendo pequeña, puede permanecer en la misma maceta por más tiempo.
    • Usa macetas de plástico de 17,5 a 20 cm (7 a 8 pulgadas) que tengan los mismos agujeros de drenaje y usa la misma mezcla para maceta.
    • Envuelve el tallo de cada planta con periódico para evitar que se dañen.
    • Sostén la planta en la base del tallo, voltéala y coloca cuidadosamente la maceta sobre una superficie dura, como la parte inferior de una mesa, para ablandar la tierra desde el interior de la maceta. Jala cuidadosamente la planta para retirarla de la maceta y elimina la tierra vieja.
    • Examina las raíces. Si encuentras una parte podrida o algún otro daño, córtalo de inmediato y desde la parte que esté lo más cerca posible de la planta.
    • No te desanimes si no encuentras ninguna flor; un cactus epiphyllum no florecerá hasta alcanzar el tamaño de su maceta, lo cual suele ocurrir 3 o 4 años después de plantar el esqueje.

Poda y combate las plagas

  1. Desinfecta tus tijeras de podar con una mezcla de agua y lejía. Esto evitará que tu cactus contraiga enfermedades u otras infecciones que podrían afectar su crecimiento.
    • Usa una solución de lejía diluida al 10 %, mezclando lejía con cloro y agua.
  2. Corta las flores después de que los capullos mueran. Corta justo debajo del cáliz.
    • Podar las partes muertas de la planta no solo mejora su apariencia, también fomentará un crecimiento nuevo y una floración saludable.
  3. Corta todos los tallos muertos, enfermos y rotos hasta su punto de origen en el tallo principal. Cuando encuentres un tallo que debes retirar, encuentra la base del tallo y haz un corte recto justo fuera de la articulación del tallo original del que proviene.
    • Desinfecta las tijeras inmediatamente después de cortar tallos muertos o enfermos. Esto evitará que la enfermedad se transmita a otras partes de la planta.
    • Es mejor asumir que todo tallo muerto murió debido a una enfermedad. Necesitarás más lejía para desinfectar después de cada poda, pero mantendrá a tu cactus saludable y hermoso.
  4. Retira todos los tallos largos que perturben el equilibrio del cactus epiphyllum. Ubícalos en el tallo original y córtalos desde su base.
    • Estos tallos suelen encontrarse en los extremos exteriores. Retira los tallos según sea necesario, hasta que todos los lados de la planta estén uniformes.
  5. Revisa si tu cactus tiene cochinillas coccoidea, cochinillas de la harina y ácaros (Tetranychidae). Los caracoles son fáciles de detectar y retirar (usa el cebo para caracoles que venden en las tiendas), pero los otros insectos mencionados requieren medidas específicas para evitar que infesten la planta.
    • Las cochinillas de la harina tienen una apariencia cerosa, blanca, parecida al algodón. Estas se mueven lento y suelen encontrarse en grupos en las venas o espinas de las hojas, en la parte inferior de las hojas y en áreas ocultas en las articulaciones.
    • Las cochinillas coccoidea tienen la apariencia de un caparazón semiesférico pequeño de algodón. Ellas se adhieren a los tallos y las hojas, pero puedes retirarlas.
    • Los ácaros son difíciles de distinguir a simple vista, pero los signos que pueden revelar una plaga incluyen la presencia de telarañas y puntos marrones pequeños, en especial en las plantas más jóvenes. Si le das un golpecito al área afectada sobre un pedazo de papel blanco, los ácaros parecerán polvo.
    • Estos insectos tienden a absorber los jugos de las plantas, lo que hace que las hojas luzcan débiles, arrugadas o marchitas. Las plagas graves pueden causar la muerte de la planta. Los primeros síntomas pueden incluir viscosidad o moho negro en la planta o cerca de ella.
  6. Retira las cochinillas de la harina y las cochinillas coccoidea con hisopos mojados con alcohol. También puedes rociar una solución de alcohol diluida compuesta por 1 parte de alcohol y 3 de agua.
    • Rociar una solución es la mejor opción para combatir las plagas de ácaros y de otros insectos difíciles de ubicar. Sin embargo, ten cuidado, ya que esto puede dañar la epidermis del cactus. Prueba con un área pequeña antes de rociar toda la planta.
  7. Usa un jabón insecticida para cubrir toda la planta. Puedes comprar jabón insecticida en la tienda de jardinería o de materiales para el hogar de tu localidad.
    • Este tratamiento también podría dañar tu cactus. Los cactus tienen aceites y ceras que los hacen susceptibles a dañarse; por ello, es mejor usarlo con moderación y probar en un área pequeña antes de lavar todo el cactus.
  8. Rocía insecticidas para matar insectos y detener las plagas graves. Usa insecticidas como Neem o piretrinas para los insectos visibles. Los insecticidas sistémicos como el imidacloprid o el acefato son la mejor opción para controlar las plagas que son de difícil acceso.
    • Consulta la etiqueta para conocer la cantidad a utilizar en tu cactus y si el uso prolongado es seguro.
  9. Separa las plantas nuevas de las plantas infestadas. Recuerda que la plaga no solo es dañina, también es contagiosa y se transmitirá de una planta a otra hasta que la detengas.
    • Revisa con cuidado si las plantas nuevas presentan los síntomas o plagas mencionados. Si estás absolutamente seguro de que la planta está libre de plagas, mantenla en un área lejos de las plantas infectadas. Si encuentras plagas en tus plantas nuevas, es mejor desecharlas en lugar de tratar de salvarlas, así ahorrarás tiempo, dinero y esfuerzo.

Consejos

  • Usa un fertilizante de liberación prolongada para mejorar las flores de tus plantas. En el invierno, usa una solución con poco o ningún contenido de nitrógeno, como una fórmula 2-10-10 o una 0-10-10. Después de la temporada de floración, agrega nitrógeno a la mezcla con una solución similar a 10-10-10 o 5-5-5. Solo usa un tercio de la cantidad recomendada en la etiqueta del producto para imitar al ambiente natural con pocos nutrientes del cactus epiphyllum.
  • Planta un mínimo de 3 esquejes de la misma variedad en una maceta de 17,5 a 20 cm (7 a 8 pulgadas), la que hará que florezcan más rápido.

Advertencias

  • Verifica que no hayan plagas como cochinillas de la harina, áfidos, orugas, caracoles, babosas, y cochinillas coccoidea. Usa cebos para caracoles y babosas, y controla las plagas pequeñas de cochinillas coccoidea aplicando alcohol directamente en la planta con un hisopo o un pedazo de algodón.

Cosas que necesitarás

  • Esquejes de Epiphyllum
  • Macetas de plástico de 10 cm (4 pulgadas)
  • Mezcla para maceta para cactus epiphyllum
  • Perlita
  • Corteza de orquídea
  • Recipientes colgantes
  • Agua
  • Macetas de plástico de 17,5 a 20 cm (7 a 8 pulgadas)
  • Periódico
  • Fertilizante con bajo o ningún contenido de nitrógeno
  • Fertilizante de 10-10-10 o 5-5-5
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