Cómo sobrevivir cuando un padre amenaza con suicidarse

Es difícil vivir nuestra propia vida. Pero el que un padre amenace con suicidarse puede cambiar tu mundo de maneras que nunca imaginaste. ¿Qué haces? ¿Puedes ayudar? ¿Y a dónde acudes para que te ayuden a ti? Este artículo no tendrá todas las respuestas, pero puede guiarte mientras navegas por estas aguas tan difíciles.

Pasos

  1. Entiende que no eres un profesional de la salud mental. Hay algunas situaciones que no pueden ser manejadas por familia y/o amigos, sin importar qué tanto ames a tu padre o madre, sin importar qué tan buenas sean tus intenciones. Si tu progenitor parece serio al respecto, y repite las amenazas varias veces, o hace el intento de perder la vida, date cuenta de que está fuera de tu alcance y de que necesitarás ayuda profesional.
  2. Evalúa la situación. La primero que hay que haces cuando un padre amenaza con suicidarse es averiguar qué tan serio es al respecto. A veces, este tipo de comentarios son una exageración para hacerte entender cuánto dolor está sintiendo, y para que comprendas qué tan seria es su pena. En otras ocasiones, sí se trata de una advertencia mortal. Puedes intentar seguir estos “sub pasos” para comprender a lo que te estás enfrentando:
    • Pregúntale si realmente está pensando en lastimarse. Pareciera ser algo sin sentido, pero hazlo. Lo más importante que puedes hacer por tu padre o madre es hacerle saber que escuchas su dolor. Saber que él/ella está siendo escuchado(a) realmente y tomad(a) en serio puede ser el Primer Paso para la recuperación, lo creas o no. Así que, amablemente di algo como, “Papá, me lastima mucho verte así con tanto dolor. Cuando dijiste ‘Siento que ya no quiero vivir’, ¿realmente lo sentías?” Si tu padre dice, “Simplemente me sentía muy frustrado…” eso quiere decir que probablemente puedas relajarte. No quiere decir que no se va a volver a sentir mal después, pero sí quiere decir que no lo decía en serio. Si dice, “Es que estoy cansado de todo”, eso es mucho más serio.
    • Pregúntale si tiene un plan o los medios para llevar a cabo su amenaza. Una vez más, parece algo que deberías evitar preguntar pero, aun así, éste no es el momento para tener vergüenza o nervios – una vida está en riesgo. Si tu padre está “cansado de todo”, pregúntale, “si realmente fueras a hacerlo, tienes alguna idea acerca de cómo?” Una vez más, estás tratando de evaluar qué tan letal es la intención. Si tu padre contesta, “Probablemente usaría mi pistola,” necesitas investigar dónde está la pistola. Si está asegurada en una caja o casillero, no es tan serio como si está en el cajón de la mesa de noche. Si está ahí, puedes tomarla y ponerla en cualquier otro lado. De cualquier forma, esa es una amenaza seria, sin importar cómo lo veas porque tu padre (A) tiene un plan (una pistola) y (B) tiene los medios (la pistola) para cumplir la amenaza. Por otro lado, si tu papá te responde con algo como, “Eh, no sé. ¿Tal vez píldoras? Algo sin dolor” Esta es una amenaza menos creíble. Es impreciso en los detalles. Puedes presionarlo un poco y preguntarle qué tipo de píldoras. Una respuesta como, “Tylenol –mucho Tylenol. Tenemos una botella muy grande” es mala (sabe qué píldoras tomará y además las tiene). Algo como “¿Tal vez tenga suficientes píldoras para dormir y unos vasos de vodka…?” no es tan malo (está inseguro respecto a si tiene o no lo suficiente y respecto a cuáles tomar).
    • Si eres religioso, pregúntale si puedes orar por él/ella. Toma su mano, y reza para que se reconforte y encuentre paz interior, y para que puedas ayudar de alguna forma. Hazlo corto – no debe ser un sermón. Se trata de (A) poner tu fe a trabajar en un momento crucial por una persona que te necesita y (B) dejar saber a tu padre o madre qué tanto lo/la amas y te preocupas por él/ella al ofrecerle un regalo tan íntimo. Tiene el poder de tranquilizar tu corazón, y hacerte recuperar la confianza, además de que ayuda a tu padre a saber que tu fe te está ayudando a ser fuerte cuando él/ella no puede serlo.
  3. Se discreto. No andes por ahí contándole la situación a toda tu familia. Avergonzarás a tu padre y ejercerás presión en él para que parezca fuerte ante tu familia y ante ti. Solo platícale a los que más confianza les tengas.
  4. No dudes en hablarlo si sientes que tu padre va enserio de verdad. Esto parece ir en contra del último paso, pero es importante que uses tu juicio para tomar esta decisión. No te quedes con este secreto si en verdad crees que tu padre habla enserio – consigue ayuda de toda tu familia, amigos, tu pastor o un doctor. Definitivamente coméntale a tu padre en el caso de que se trate de tu madre y viceversa, sin importar las situación (si están divorciados, separados, etc).
  5. Consigue ayuda. Si crees que tu padre va muy enserio acerca del suicidio, acude a otro miembro de la familia contándole esto, o ve con un amigo de la familia o con un maestro. Alguien podrá ayudarte a obtener ayuda profesional para tu padre. No te esperes. Si no puedes quitarte el sentimiento contacta a alguien rápido para poder lograr una intervención.
  6. Hazle saber a tu padre o madre que aun lo/la ves como alguien fuerte y grande. El sentir que ya no la respetas de esa forma puede impedir que se recupere y que alcance un estado más relajado y confiado. Asegúrate de que tu padre sepa que te importa el hecho de que él o ella esté orgulloso de ti, de que apruebe tus decisiones, etc. – simplemente las pequeñas cosas rutinarias de padre e hijo.
  7. Acepta el hecho de que no tienes la última decisión. Si un padre es realmente suicida, nada que nadie más haga podrá prevenir esta desgracia. Aún si lo detectas desde mucho antes, no hay gran cosa que tú – o alguien más – pueda hacer. Esta decisión es de una sola persona, y de nadie más. Si tu padre toma esta trágica decisión, no te eches a ti ni a nadie más la culpa.

Consejos

  •   Cada ciudad tiene un número de emergencia. Conoce el tuyo. Búscalo en internet o en la sección amarilla.

Advertencias

  • No puedes salvarlo(a). Solo puedes mostrar preocupación e intentar arduamente hacerle saber que lo/la escuchas. Puedes adquirir ayuda profesional. Puedes estar ahí para él/ella. Pero no puedes ponerte en medio de un padre y la intención de quitarse la vida si realmente es lo que quiere. No te eches la culpa o te aferres al “hubiera”.
  • En caso de que no estés en casa o vivas muy lejos para poder ayudarle, antes de llamar a emergencias háblale a un miembro de la familia primero, de preferencia alguien que viva con él o ella. Asegúrate de saber todo lo que ha pasado recientemente, y piénsalo dos veces antes de llamar a emergencias cuando tu padre o madre esté intoxicado(a) (a menos de que no haya opción). Recuerda, la policía puede intentar arrestar a alguien, y si arrestan a tu padre, especialmente mientras está intoxicado, probablemente te culpará. Si decides hablar a emergencias, recuerda hacerlo anónimamente, o ruégale a la policía que no le digan a tu padre que tú llamaste. En algunos casos le dirán de cualquier forma, así que sé muy cuidadoso antes de que involucres a la policía.
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