Cómo domar un espíritu libre

¿Anhelas la devoción de alguien que es ferozmente independiente y ama todo lo que sea fuera de lo normal? La clave para compartir un alma salvaje es hacer que esa persona se sienta que puede ser más libre contigo que con cualquier otra persona. Aquí te presentamos algunas maneras para lograrlo.

Pasos

  1. Entiende qué te atrae de esa persona. Los espíritus libres disfrutan de ir por la vida siguiendo sus caprichos; la puntualidad, precauciones y otros detalles menores no serán motivo de preocupación para ellos. Esto hace que sean unos individuos extremadamente creativos y fascinantes, lo cual probablemente te atrajo de ellos en primer lugar. Al imponerle límites, aunque sean pocos, puedes sofocar las características que te hacen desear a esa persona.
  2. Deja la puerta abierta – literal y figurativamente. Hazle saber que tiene la libertad de ir y venir como le plazca. Esto hará que ese espíritu libre confíe en ti.
  3. No pongas límites estableciendo reglas. Las restricciones son como cadenas, y enviarán a este caballo salvaje a correr buscando el horizonte. En lugar de decir, “Nunca me engañes”, pregunta, “¿Realmente quieres correr el riesgo de perder a una grandiosa persona como yo simplemente para conseguir un poco más en otro lado?” Deja claro que si cruzan ciertas líneas, ellos son quienes se lo van a perder.
  4. Define tus prioridades. ¿Qué es lo que más deseas de esta relación? ¿Compromiso? ¿Respecto? ¿Honestidad? ¿Afecto? ¿Compañía? ¿Pasión? ¿Seguridad? ¿Estabilidad? ¿Puedes delimitarlo a dos o tres? Un espíritu libre no se desviará de su camino para satisfacer todas tus necesidades. Define metas realistas pidiendo aquellas cosas que deseas más de una relación – y no esperes nada más.
  5. Conoce a esa persona por dentro y por fuera. Estudia sus tendencias, peculiaridades, sus deseos más profundos y sus peores temores. Se receptivo y de mente abierta. El conocimiento es poder, entre mejor conozcas a esa persona, menos sentirás la necesidad de controlarla. Con el tiempo esto hará que parezcas ser la única persona que realmente lo entiende. Para un espíritu libre este es el premio mayor.
  6. Elige sabiamente tus batallas. Si un problema no amenaza directamente las prioridades que has establecido, entonces déjalo pasar y disfruta del momento.
  7. Dale el beneficio de la duda. Una persona que valora su independencia pondrá a prueba tu capacidad para confiar. Necesitas definir pronto si puedes o no confiar en esa persona; si sientes que puedes, confía en ella “completamente” o del todo no lo hagas.
  8. Comunícate con tu propio espíritu libre. No te quedes en casa pensando qué estará haciendo o cuándo llamará. Móntate en tu coche y da un paseo. Visita a un viejo amigo. Mira una nueva película. Prueba alguna comida diferente. Tu espíritu libre te respetará por ello y compartirá contigo un sentimiento de afinidad cuando ambos lleguen a casa y se cuenten sus aventuras.
  9. Ama su espíritu libre. Lo más importante para un espíritu libre es que acepten su forma de ser; sin esto, sentirá que están violando su libertad. Solamente cuando lo hayas aceptado exactamente como es, confiará en ti – y solamente en esa confianza se puede desarrollar una relación. Simplemente recuerda que la independencia es algo que se tiene que agradecer, no solamente tolerar; con amor y entendimiento le estarás dando a un espíritu libre exactamente el tipo de apoyo que necesita.

Consejos

  • A los espíritus libres no les gusta ser juzgados, esto los hará alejarse o incluso desaparecer. Se cuidadoso con tus palabras y acciones. Pero una vez que estén al mismo nivel (aprendiste a aceptarlo), será la persona más maravillosa que hayas conocido.
  • No trates de cambiarlo. Este es un error clásico en cualquier tipo de relación, pero es “especialmente” importante cuando estás tratando a un individuo así.
  • Dales tiempo para sí mismos y para sus proyectos. Algunas veces solamente tienes que dejarlo que sigan su camino a solas, dejándoles saber que estarás para ellos al final del camino.

Advertencias

  • Simplemente porque estás invitando a tu vida a un espíritu libre no significa que necesitas hacer cosas peligrosas como tener sexo sin protección, consumir drogas, andar en motocicleta sin usar casco, etc. No todos los espíritus libres son de fiar (como tampoco lo son todas las personas “normales”); algunas no pueden ser domadas y otras son egoístas.
  • No asumas que un espíritu libre no le importan las cosas. Respeta sus límites; simplemente porque son diferentes a ti quiere decir que no existen.
  • De muchas maneras, no puedes realmente domar a un espíritu libre. Lo que “puedes” hacer es motivar a esta persona a que te haga parte de su libertad.
  • Si el resto falla, intenta disfrutar del espíritu libre de lejos. Apoya sus actividades y comunícale que aprecias sus decisiones. A veces es difícil ser un espíritu libre, así que la aprobación puede ser un cambio agradable.
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