Cómo lidiar con gente mandona

La gente controladora podría hacer de tu vida personal y profesional una vida infeliz. Antes de que caigas en el papel de la persona sometida, o incluso después, aprende a fomentar relaciones respetuosas y a decir “no”. Podrás lidiar con gente mandona al tolerarla y hacerle frente.

Tolerar a la gente mandona

  1. Tómate un momento para calmarte. Niégate a responderle a esa persona con ira. Reconoce que la gente a menudo trata de controlar a los demás debido a sentimientos de inseguridad o impotencia.
  2. No seas pasivo-agresivo. Mover los ojos hacia arriba o suspirar creará tensión en lugar de borrarla. Cuando estés enfurruñado y aun así la otra persona te controle, estarás en un rol infantil.
    • Si ves que estás respondiendo de la manera en que lo hubieras hecho de adolescente, reflexiona tu respuesta. No mejorará tu relación con la otra persona ni te hará más feliz.
  3. Continúa adelante. En ocasiones, cuando sabes que la persona está estresada o pasa por momentos difíciles, toma el camino correcto. Esta será sólo una buena opción si sientes que no estás animando a la otra persona a faltarte el respeto periódicamente.
  4. Niégate a darle a alguien insistente su “recompensa“. Evita darle un “sí” inmediato o “si tú lo dices” cuando te diga qué hacer.
    • Si alguna vez has tenido una mascota, habrás aprendido acerca del refuerzo negativo. La gente también toma nota cuando un colega o familiar consiente inmediatamente nuestros pedidos.
  5. Prueba el humor, después de que alguien trate de mandarte. Cuando te haya dicho lo que debes hacer, podrías decirle: “Suena como si quisieras hacer mi trabajo por mí” o “¿Te ascendieron y no me lo contaste?”. Sólo emplea este método si puedes mantenerlo con un estilo desenfadado.
    • Una respuesta graciosa podría ser una advertencia de que su comportamiento no ha pasado desapercibido.
  6. Pídele a tu gerente que clarifique la cadena de mando cuando empieces cualquier proyecto nuevo. Si has tenido problemas con otras personas en el pasado, podrías solicitar que la cadena de mando se incluya en los documentos oficiales del proyecto.
    • Si la persona todavía trata de mandarte, podrías decirle: “El jefe del proyecto y yo hemos hablado sobre la mejor manera de hacer esto. Si crees que debemos hacerlo de otra manera, podríamos convocar una reunión de equipo”.
  7. Reconoce cuando empieces a sentirte como una víctima. Dejar que alguien te domine demasiado tiempo podría generar sentimientos de resentimiento y humillación que podrían destruir una relación. Cuando esto suceda, quiere decir que la persona te está controlando o tratando de hacerlo y deberías proseguir al método siguiente.

Hacer frente a la gente mandona

  1. Di “no”. Respira profundamente y niégate a cumplir lo que la otra persona te proponga.
  2. Niégate de la manera más respetuosa posible. Esto es especialmente importante en el caso de que le hables a una figura de autoridad, como un jefe, tu padre o tu madre. Sin embargo, no te disculpes por tu rechazo.
    • Trata de decir: “En este caso, no estoy de acuerdo contigo” o “No, no creo que ésa sea la mejor manera de hacerlo”.
    • Si dices “no” con seguridad y con respeto, es probable que tomes a la otra persona desprevenida, que acepte y te respete por tu opinión.
  3. Espera una actitud a la defensiva. A algunas personas mandonas les encanta la confrontación. Si este es el caso y te responden mal por tu rechazo, trata de mantenerte en calma.
    • Di: “Comprendo que estás muy convencido sobre esto, pero en este caso, parece que no estarán de acuerdo”.
  4. Mantente en silencio. Después de que hayas expresado tu opinión y hayas respondido con calma, niégate a empezar una discusión. La otra persona podría sentirse fastidiada con el silencio y consienta tu pedido o se retire.
  5. Dile a esa persona que es irrespetuosa. En ocasiones, la gente mandona ha reflexionado sobre un determinado tema y tiene buenas ideas. Si te gusta su opinión, pero sientes que te ordena maleducadamente, podrías tomar otro plan de acción.
    • Respóndele: “Creo que es una buena idea, pero es irrespetuosa la manera en que me lo dices, como si fuera tonto”.
    • Considera decir: “Concuerdo en que es la mejor manera de hacer las cosas, pero no me parece bien cuando eres grosero o mandón”.
    • Esta es otra manera de defenderte, sin dejar que te tilde de sensible o infantil.
  6. Tómate algún tiempo alejado de esa persona, si se niega a cambiar con estos métodos. Una persona que siempre es irrespetuosa o trata de controlar todo lo que haces podría ser una fuerza destructiva en tu vida.
    • Trata una afirmación más seria, como: “No me gusta la forma en que me tratas”.
    • En el trabajo, di: “Creo que deberíamos trabajar por separado en este proyecto. No puedo trabajar bien cuando alguien me está controlando al mínimo”.
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