Cómo tratar una fractura de Colles

La fractura de Colles es una rotura en la parte de la muñeca más cercana a la mano (la parte distal de la muñeca). Es la fractura más común en la muñeca, puesto que generalmente surge producto de una caída sobre la mano extendida. Si sospechas que tienes una fractura de Colles, debes tratarla de forma adecuada para asegurarte de que sane rápida y correctamente.

Cuidar de la lesión de inmediato

  1. Evita mover la muñeca apenas ocurra la lesión. Si te has caído o has sufrido algún otro accidente y crees que te has fracturado la muñeca, es importante evitar moverla mucho. No es necesario acudir al doctor ese mismo día si el dolor no es muy intenso y si la muñeca no se ve deforme. Pero sí debes ir al doctor al día siguiente. Mientras tanto, no debes usar o mover la muñeca más de lo necesario.
    • Si el dolor es intenso o la muñeca se ve deforme (el hueso sobresale o crees que podría haberse fracturado en más de un lugar), debes acudir al hospital de inmediato.
    • No comas ni tomes nada (incluso agua) si la muñeca está deforme y probablemente sea necesario volver a ponerla en su posición original (reducción cerrada). En ese caso, te administrarán anestesia y podrías sentir náuseas que te harán vomitar durante o justo después de someterte a la reducción.
  2. Evalúa tus síntomas. Estos incluyen dolor, moretones e hinchazón en la muñeca, deformidad de la mano o la muñeca y adormecimiento o cosquilleo en los dedos. También existe la posibilidad de palidez de la extremidad afectada o los dedos, pero esto suele venir con complicaciones.
    • Por lo general, las personas con fracturas de Colles también tienen el antecedente de una caída, en la que usaron una mano extendida para agarrarse al momento de caer. Entre estos casos figuran un traumatismo de alto impacto en un paciente joven o un traumatismo de bajo impacto en un adulto mayor con osteoporosis.
  3. Busca una férula para mantener inmóvil tu muñeca. Busca algo que impida el movimiento de tu muñeca. La férula debe ser del largo de tu antebrazo, muñeca y mano. Si no dispones de una férula médica adecuada en casa (o donde te encuentres al momento de producirse la lesión), usa otros objetos que sean anchos, planos y con la longitud adecuada.
    • Por ejemplo, si una regla tiene el largo de tu mano, muñeca y la mayor parte de tu antebrazo, úsala como férula.
  4. Coloca tu brazo sobre la férula. No intentes enderezar la muñeca al momento de colocarla sobre la férula. Debes dejarla en el ángulo que se formó después de la lesión. Si lo haces, podrías agravar la fractura. En vez de eso, deja que la muñeca y el brazo descansen sobre la férula.
  5. Envuelve la férula y la muñeca. Envuelve la parte inferior del brazo y la muñeca con una gasa o un vendaje elástico. Debes envolverla lo suficientemente ajustada para que no se mueva, pero no al punto de bloquear la circulación hacia la mano.
    • Si no tienes gasa o un vendaje elástico a la mano, usa una bufanda o pañuelo para mantener la muñeca en su lugar.
  6. Aplica hielo en la muñeca. Usa una compresa o bolsa de hielo para enfriar la zona afectada. Colócala por encima de la muñeca, asegurándote de que el hielo cubra la zona fracturada. El hielo bajará la hinchazón y evitará que empeore posteriormente.
    • No pongas hielo directamente en la piel. Esto no debe ser un problema porque se supone que ya tienes envuelta la muñeca.
  7. Toma analgésicos de venta libre. Puedes tomar paracetamol para aliviar el dolor a causa de la fractura de la muñeca. También podrías tomar ibuprofeno junto con el paracetamol para combatir el dolor y la hinchazón al mismo tiempo.
    • Sin embargo, no lo hagas si tu muñeca está deforme y probablemente sea necesario volver a ponerla en su posición original (reducción cerrada). En ese caso, te administrarán anestesia y el hecho de tener un analgésico en el organismo puede interferir con dicha sustancia. Si decides tomar analgésicos, comunícaselo al doctor.
  8. Mantén inmóvil tu muñeca en el trayecto al hospital. Cuando vayas al hospital, debes pegar el brazo al pecho para impedir que se mueva mientras estás en el auto. Si tienes un cabestrillo, mete tu brazo en él para que no tengas que preocuparte por que tu muñeca se mueva mucho.
    • También puedes hacer un cabestrillo con una bufanda u otra prenda.

Recibir tratamiento en el hospital

  1. Sácate radiografías de la muñeca. Cuando llegues al hospital, el doctor sacará radiografías de tu muñeca para determinar la gravedad de tu fractura. Esta es la mejor forma de ver el daño en el hueso para descubrir cuál es el tratamiento más adecuado.
  2. Haz que el doctor evalúe la gravedad de la fractura. Las fracturas se describen en términos de desplazamiento de fragmentos y compromiso de la articulación. El desplazamiento de fragmentos implica la cantidad de piezas óseas que están fuera de su lugar. El desplazamiento puede ser mínimo o grande y se juzga en un espectro. El otro aspecto importante para evaluar la gravedad de las fracturas es ver si la fractura compromete una articulación (o es “articular"), a diferencia de una fractura extraarticular, en la que la articulación no está comprometida. Los fracturas que comprometen las articulaciones son más graves debido a que su curación es más complicada.
    • Existen varias clasificaciones de las fracturas de Colles, dependiendo de la gravedad de la lesión. En general, la fractura de Colles se clasifica en tipo I: extraarticular sin desplazamiento, tipo II: extraarticular con desplazamiento, tipo III: intraarticular sin desplazamiento y Tipo IV: intraarticular con desplazamiento.
    • Los criterios que definen una fractura como una fractura de Colles son los siguientes: fractura transversal del radio; fractura situada dentro de 2,5 cm proximal a la articulación radiocarpiana (o articulación de la muñeca); desplazamiento dorsal o posterior; y angulación dorsal con inclinación radial.
  3. Haz que te pongan un yeso en caso de una fractura de fisura. Este tipo de fractura pequeña no requiere la realineación del hueso. En vez de eso, solo es necesario mantenerlo en su lugar para que sane de forma adecuada.
  4. Sométete a una reducción cerrada y a la aplicación de un yeso en la fractura. Si tu muñeca está fracturada de modo que los extremos del hueso se superponen o están un poco inclinados, lo más probable es que el doctor te realice una reducción cerrada. Este tratamiento consiste en manipular y realinear la muñeca de modo que los huesos se encuentren en la posición correcta. Luego, se coloca un yeso para mantener la muñeca en dicha posición adecuada. La mayoría de las fracturas de Colles pueden tratarse sin necesidad de una intervención quirúrgica y solo llevan un yeso por 6 semanas.
    • Te administrarán anestesia si necesitas la realineación de los huesos de tu muñeca. Sin embargo, ten en cuenta que dicho procedimiento no requiere cirugía. En esencia, solo se trata de volver a colocar la muñeca en su lugar.
    • Es posible que necesites usar una férula durante un par de días para lidiar con la hinchazón en la muñeca antes que te pongan un yeso adecuado.
    • Existen algunas tecnologías recientes de enyesado que permiten la integridad estructural y la durabilidad del yeso, a la vez que permiten un grado de ligereza y la capacidad de bañarte con normalidad. La reducción cerrada es adecuada para las fracturas tipo I y II y podría serlo para las fracturas tipo III.
    • En estudios recientes, existen algunas diferencias respecto al tratamiento operativo y no operativo de las fracturas de Colles.
    • En los pacientes mayores con fracturas distales del radio, aquellos que recibieron tratamiento con reducción cerrada (reubicar el hueso en su lugar manualmente) y aquellos tratados solo con yeso presentaron iguales niveles de estado funcional y una disminución significativa de los niveles de dolor.
    • En los pacientes que reportaron un excelente estado funcional, el 77 % tuvo una deformidad significativa (conocida como “deformidad en forma de tenedor”), la cual es frecuente en esta fractura. Dicha deformidad no correspondió con un resultado funcional deficiente o la insatisfacción del paciente. El dolor persistente se relacionó con la insatisfacción del paciente y el tratamiento quirúrgico.
  5. Sométete a un tratamiento quirúrgico (llamado reducción abierta) si se determina que la fractura es inestable. Necesitarás someterte a esta cirugía si: la fractura compromete las articulaciones de la muñeca, el hueso fracturado atraviesa la piel, el hueso está fracturado o roto en muchos lugares o la lesión también involucra un desgarro de ligamentos. En esencia, si la muñeca sufrió un impacto muy fuerte y está gravemente fracturada, es probable que te deriven a un cirujano ortopédico para la corrección quirúrgica de tu muñeca.
    • Esto ocurrirá si la reducción cerrada no produce el uso satisfactorio de la muñeca, si hay un “acortamiento” del radio superior a 5 mm o si se trata de una fractura conminuta con más de 3 fragmentos del radio fracturados.
    • La reducción abierta consiste en regresar el hueso fracturado a su lugar usando diminutas placas y tornillos, para lograr un resultado anatómicamente superior. La extremidad afectada aún se colocará en una férula o un yeso y se monitoreará de forma secuencial durante el periodo de recuperación de 6 semanas. Este método generalmente se considera más beneficioso para los pacientes más jóvenes. Un resultado radiográfico superior no siempre se relaciona con un resultado funcional superior, pero siempre es el objetivo que se busca al reparar dichas fracturas.
    • Durante la operación, te dormirán con anestesia general y enderezarán tus huesos, colocándolos correctamente y manteniéndolos en su lugar con clavos, placas y tornillos específicamente diseñados para su uso en huesos. Tras la cirugía, te colocarán una férula o un yeso en la muñeca para evitar que se mueva.
    • Las complicaciones no dependen del método de tratamiento elegido, pero sí se deben a la prolongación del traumatismo. Las complicaciones específicas incluyen la presencia de una deformidad cosmética “en forma de tenedor”, la debilidad o parálisis del nervio mediano (también llamado síndrome del túnel carpiano postraumático) y la distrofia simpática refleja (DSR) o síndrome de dolor regional crónico (SDRC). Esto surge producto de una lesión en el nervio mediano a causa de la compresión que provoca la hinchazón o la falta de flujo sanguíneo, consecuencia de un síndrome compartimental.

Recuperarse después del tratamiento

  1. Usa el yeso por el tiempo necesario. La mayoría de los pacientes deben usar un yeso durante 4 a 6 semanas, en función de la gravedad de la lesión y la rapidez de su recuperación. Mientras lleves puesto el yeso, tu doctor te brindará instrucciones para favorecer la recuperación, además de darte un cabestrillo. En esta sección también describimos las instrucciones básicas.
  2. Mantén la muñeca elevada y asegúrate de dejar que descanse al menos una semana tras la colocación del yeso. Mantener la muñeca elevada implica asegurarte de conservarla por encima del corazón. Dejar que descanse la muñeca implica evitar los ejercicios y actividades extenuantes en las que debas usar la muñeca.
    • Puedes conseguirlo sentándote en una silla y apoyando la muñeca con almohadas. Lo ideal es usar una silla reclinable, pero será suficiente con cualquier silla o sofá.
  3. No mojes el yeso. El agua daña el yeso y puede meterse entre el yeso y el brazo, lo que favorece las condiciones que dan lugar a una infección, sobre todo si te has realizado una cirugía y tienes una incisión. Si te das un baño o una ducha, forra el yeso con una bolsa de plástico y pega con cinta los extremos de la bolsa de modo que no le entre nada de agua al yeso. Lo ideal es evitar que le caiga agua al yeso durante la ducha.
    • Algunos doctores recomiendan cubrir la bolsa con una toalla como una precaución adicional.
    • Puedes pedirle a un familiar o un amigo que te ayude a ducharte o bañarte.
  4. Evita realizar actividades que podrían dañar la muñeca. Debes tratar de evitar que la muñeca se mueva lo menos posible. Esto implica evitar las actividades que requieren el uso de la muñeca. También debes evitar las situaciones en las que alguien podría toparse con la muñeca afectada.
    • Para mayor protección, siempre usa el cabestrillo cuando estés en público, ya que impedirá que se mueva la muñeca al caminar y les advertirá a los demás que tienes una lesión y que deben evitar toparte.
  5. Haz todo lo posible por evitar meter cosas en el yeso para rascarte cuando te pique. Después de un par de días, tu brazo enyesado podría provocarte picazón. En general, la picazón es producto del crecimiento de vello debajo del yeso, de una leve irritación que genera el yeso en la piel o de las células muertas que se quedan atrapadas en el yeso, en vez de desprenderse normalmente.
  6. Si te has sometido a una cirugía, presta atención a los signos de infección. El ortopedista supervisará atentamente la zona donde se colocaron los clavos en búsqueda de signos de infección, como enrojecimiento o hinchazón en la zona de los clavos, drenaje del sitio de la inserción, fiebre y calentamiento de la piel de la zona afectada.
  7. Consulta con el doctor. Lo más probable es que el doctor te pida someterte a varios controles durante el periodo de recuperación. Él te sacará radiografías para asegurarse de que tu muñeca se sane de forma adecuada. Si es así, lo más probable es que el doctor te dé un yeso más pequeño (es decir, cortará los extremos del yeso), lo que te facilitará la tarea de bañarte y rascarte esa picazón que tanto has deseado aliviar.
  8. Acude a un fisioterapeuta una vez que te hayan quitado el yeso. Después de que te saquen el yeso, te pedirán que acudas a un fisioterapeuta que te enseñará a realizar ejercicios para recuperar la fuerza en la muñeca y los músculos circundantes y para recuperar el funcionamiento normal de la muñeca. Por lo general, la fisioterapia dura un mes, con tres a cuatro sesiones por semana.
    • El fisioterapeuta también te enseñará ejercicios para realizar en casa por tu cuenta. Mientras más practiques los ejercicios de acuerdo con las indicaciones del terapeuta, más rápido recuperarás el funcionamiento de la muñeca.

Consejos

  • Existen dos grupos principales de personas que sufren esta fractura, el grupo más joven son los pacientes jóvenes con un traumatismo por alta velocidad y el otro grupo lo conforma la población mayor con una lesión de bajo impacto y osteoporosis. Este último grupo está compuesto principalmente de mujeres y va en aumento, considerando el aumento de la esperanza de vida y el aumento del nivel de actividad en los adultos mayores. Se espera que la incidencia siga en aumento conforme las personas vayan alcanzando la edad de jubilarse.
  • Las fracturas de Colles han aumentado seis veces en las mujeres, debido a su relación con la osteoporosis.
  • Acude al doctor apenas te fractures la muñeca. Si no puedes ir al doctor ese mismo día, haz una férula conforme se indica en este artículo.

Advertencias

  • Si el hueso sobresale de la piel o crees que es posible que te hayas fracturado más de un hueso, acude al hospital de inmediato.
  • Los objetivos del tratamiento no son los mismos para todos los pacientes. Por ejemplo, con una fractura tipo II o III, se toma en cuenta el estado funcional del paciente y los objetivos razonables para obtener resultados satisfactorios. Por ejemplo, los objetivos que buscan devolverle un funcionamiento razonable a la muñeca no son los mismos para un paciente mayor de 87 años de edad que necesita obtener un resultado que le permita alimentarse y peinarse. Dichos objetivos no son iguales a los de un joven adulto y activo de 25 años de edad con el mismo tipo o clasificación de fractura de Colles. Las investigaciones recientes en pacientes de edad avanzada (cuyos resultados se han medido por la capacidad de funcionamiento y rango de movimiento de la muñeca, además del dolor persistente) han destacado el hecho de que podría haber poca diferencia en los resultados reales de los pacientes tratados con cirugía o solo con yeso.
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