Cómo hacer que un caballo deje de saltar

A algunos caballos no les gusta que los monten y a algunos no les gustan los arreos o sus alrededores. Y otros simplemente necesitan liberar un poco de energía. Sea cual sea la razón, realmente no importa; el salto o corcoveo no es seguro ni para ti como jinete ni para aquellos que rodeen al caballo. Afortunadamente, hay formas de ayudar a tu caballo a relajarse o evitar que corcovee del todo.

Manejar a un caballo en pleno corcoveo

  1. Cuando un caballo corcovee, inmediatamente suelta las ancas del caballo. Esto se realiza jalando las riendas bruscamente hacia la izquierda o la derecha y haciendo que el caballo toque tu pierna con su nariz. Un caballo no puede corcovear cuando está en esta posición; solo puede moverse en un círculo increíblemente estrecho. Esto también te reafirma como el líder de la manda y suelta los músculos del caballo para que sea más fácil que se mueva.
    • No sueltes al caballo hasta que deje de moverse por completo y luego sujétalo por tres segundos. Repite el procedimiento por el otro lado, solo para reforzarle tu orden al caballo. Repite esto cada vez que el caballo esté a punto de corcovear o empiece a corcovear. Si un caballo es propenso a corcovear, haz esto cada vez que te subas a él, tanto cuando estés parado junto a él como una vez que lo montes.
  2. "Apretuja" al caballo. Usando una mano, toma las riendas y desliza la otra mano hacia abajo por ellas, apretujando estrechamente al caballo por el cuello. Esto activa una determinada vértebra en su cuello, ocasionando que no pueda corcovear. También recuerda usar tus piernas, y el caballo debería retroceder. Una vez que el caballo haya empezado a calmarse, relaja la presión tanto de tus piernas como de las riendas.
    • Un caballo no puede corcovear sin bajar la cabeza. Mantén un control firme sobre las riendas para que puedas jalarlas hacia atrás cuando sientas que el caballo esté intentando bajar la cabeza, evitando de esta forma que pueda corcovear.
  3. Si el caballo llega a corcovear, siéntate con fuerza en la silla. Mantén los talones hacia abajo y los hombros hacia atrás, y dale fuertes jalones a las riendas para disuadir al caballo de bajar la cabeza. Recuerda: un caballo con la cabeza en alto no puede corcovear.
    • También asegúrate de mantener la pierna sobre él. Muchas veces, un jinete tratará de corregir el corcoveo deteniendo al caballo. Es mucho más adecuado reforzar el movimiento hacia adelante. No dejes que el caballo se detenga. Muchas veces, los caballos aprenderán que el corcoveo puede ocasionar que no tengan que hacer su trabajo.
  4. Si estás incómodo, bájate del caballo, pero no salgas corriendo. Lo primero que debes hacer es inclinarte hacia atrás; esto disminuirá extremadamente la posibilidad de que te caigas hacia adelante sobre tu cabeza. Sin embargo, si no eres un buen jinete, es posible que te parezca más fácil simplemente bajarte del caballo. Esto puede sonar como una mala idea, pero piénsalo: si realmente crees que no puedes quedarte sobre el caballo, ¿preferirías bajarte de él tú mismo o que el caballo te baje de un corcoveo?
    • La dirección más segura para desmontar es el costado. Saca rápidamente los pies de los estribos y deslízate en la dirección que parezca más segura. Sería una buena idea elegir el lado por el que no haya otro caballo cerca.
    • Si hay personas cerca de ti, es probable que ya estén tratando de ayudar. Si estás montando solo, pide ayuda. Lo más probable es que haya por lo menos otra persona en el establo que pueda ayudar a controlar la situación.
    • Una vez que hayas bajado del caballo, no salgas corriendo. Esto puede ocasionar que tu caballo piense que hay un peligro y que corra junto contigo o incluso hacia ti. Aléjate caminando del caballo manteniendo los ojos sobre él. Una vez que se haya tranquilizado, si estás ileso, puedes volver a subirte al caballo. No siempre es su culpa, y es cruel juzgar a un caballo por algo que hizo una vez. Deja que te demuestre que es un buen caballo y que es confiable después de todo.
  5. Si tienes una relación cercana con el caballo, deja que te huela. El primer paso para detener a un caballo que está corcoveando es eliminar la amenaza percibida. El segundo paso es mostrarle tu olor (identidad) al caballo soplando hacia sus fosas nasales. Ellos tienen grandes glándulas olfativas que pueden distinguir muchos olores y las usan para identificar a diferentes personas, animales, otros caballos, etc. Una vez que el caballo obtiene esto, si estás familiarizado con él, generalmente se calmará.
    • Si aún no se ha calmado, simplemente tendrás que esperar. Una vez que se calme un poco, el tercer paso es colocar tu mano en la parte superior de la nariz de tu amigo equino y hablarle, llamando la atención del caballo hacia ti. Continúa haciendo esto jalando al caballo hacia ti y acariciándole el cuello. Después de esto, es bueno sacar a tu caballo a pasear para que pueda recobrar su confianza en sus alrededores y vea que no hay nada de qué preocuparse.

Evitar un corcoveo

  1. Mantén su cabeza en alto y su cuello suave y flexionado. Puedes hacer esto con medias paradas suaves y asegurándote de que siempre tengas una conexión "en vivo" entre su boca y tus manos. No dejes que muerda el bocado y jale tus manos ni que las riendas se suelten, y tampoco apoyes las manos sobre su cuello.
    • La mayoría de caballos solo realiza corcoveos pequeños, ya que, en el corcoveo propio, la cabeza del caballo está entre sus patas delanteras, con las patas traseras extendidas muy por encima de sus ancas.
    • Es posible que un caballo corcovee porque lo ayuda a mantener el equilibrio. Algunos antiguos caballos de carrera tienden a hacer esto al ir a medio galope en un campo abierto o estadio.
  2. Mantén el peso centrado; no te inclines hacia adelante. Comunica tus intenciones; tu peso corporal es una herramienta de comunicación muy efectiva. Debes estar relajado, con el peso centrado sobre tu caballo. Visualiza a dónde vas y deja que tu cabeza gire en la dirección en la que vayas a ir. Esto desplazará tu cuerpo e indicará un giro sin una gran necesidad de ayudas fuertes con las manos.
    • Necesitas tener un dominio firme sobre tu caballo, pero no demasiado firme. Si él te asocia como un jinete que le causa dolor, esta puede ser la razón por la que corcovee contigo.
  3. Mantén el impulso hacia adelante. Si dudas, tu caballo lo sabrá inmediatamente y podría tomar esto como una oportunidad para corcovear. Mantén un contacto sólido con la parte inferior de tus piernas y, si empiezas a sentir que viene un corcoveo, trata de seguir moviéndote hacia adelante; un caballo no puede corcovear sin plantar sus patas delanteras.
    • No dejes que se detenga. Un caballo puede corcovear y luego detenerse; la única razón por la que corcovearía es porque sabe que su jinete lo detendrá por portarse mal. Si este es el caso, solo sigue avanzando y aprenderá que no habrá una recompensa.
  4. Al saltar, evita que el caballo dé un paso corto antes del salto. Si un caballo es propenso a corcovear, usará esto como una oportunidad para plantar las patas delanteras y hacerte salir volando. Asegúrate de practicar espaciar las zancadas antes de un salto para obtener una distancia cómoda para esa última zancada. Cuando lo logres, ¡mantén ese impulso hacia adelante!
    • Estimula a tu caballo con ayudas de piernas y dale suficiente espacio para estirar su cuello deslizando tus manos hacia adelante y dejando que tu centro de gravedad se mueva también hacia adelante.
    • Si un caballo está corcoveando, esto significa que está levantando sus patas traseras. Esto puede ser muy peligroso para ti si estás sobre el caballo, y también puede ser peligroso para los jinetes a tu alrededor. Si otro caballo está corcoveando, trata de alejar al tuyo de él.
  5. Mantén la calma para poder, a su vez, calmar a tu caballo. No debes compartir tu temor o pánico con el caballo, ya que él se dará cuenta por medio de tu voz y tu olor. Si estás sobre el caballo, agáchate, sujétalo firmemente y mantén la cabeza a un lado del cuello del caballo y lejos de sus cabezazos. Háblale lo más suavemente posible mientras repites el nombre del caballo.
    • No le hables como si fuera un bebé sino como si fuera un niño asustado. Después de varios segundos, puedes intentar con una orden firme y fuerte (pero no enojada) para tratar de abrirte paso a través de sus reacciones aprendidas. El caballo está gastando energía nerviosa desesperadamente, así que canalizar eso hacia el movimiento es una buena idea; sin embargo, no estimules un galope en ese estado a menos que quieras montar un caballo desbocado.
    • Calmar su miedo o enojo es lo único que puedes hacer. Si estás en el suelo, mantén la calma, gira ligeramente hacia un lado y mira hacia abajo para evitar sus ojos. Háblale suave y tranquilamente. Considerando que el caballo ha entrado en pánico, trata de sonreír, bostezar, suspirar o reír. Desarrollarás un instinto para relajar a tu caballo cuando se salga de control.
  6. Conoce a tu caballo. A menudo, los caballos corcovean con jinetes sin experiencia o jinetes con los que no están familiarizados. En estos casos, esto simplemente tomará tiempo. Conoce a tu caballo y desarrolla una relación con él. De esta forma, cuando lo montes, él sabrá que puede confiar en ti.
    • Una sugerencia para ayudarte a ti y a tu caballo a ganarse la confianza del otro es sacarlo de la silla y simplemente caminar. Háblale y tranquilízalo primero. Haz que te siga alrededor del potrero o llévale algunas golosinas y enséñale algunos trucos. Desarrollar un buen vínculo con tu caballo es la clave para el respeto, y un buen vínculo no viene solo de montarlo.

Precisar por qué tu caballo corcovea

  1. Revisa todos los arreos y el equipo. Revisa a tu caballo en busca de señales de incomodidad, tales como una espalda demacrada, orejas hacia atrás o una expresión amarillenta. Podría tener dolor y corcovear para deshacerse de él. Después de todo, los caballos corcovean por alguna razón.
    • Asegúrate de que todo el equipo que uses realmente le quede bien a tu caballo. Una silla de montar mal ajustada no solo ocasionará dolor de espalda y dejará marcas sino que también puede ocasionarle al caballo miedo psicológico de que lo monten, lo cual puede hacer que sea mucho más difícil manejarlo y atraparlo.
    • Pídele a un especialista que revise que la silla de montar encaje correctamente y pide que revise también la espalda y columna vertebral de tu caballo. Una vez que hayas revisado estos dos aspectos, dale un vistazo a la brida y el bocado. Si has revisado todos estos problemas potenciales, lo siguiente que debes considerar es a ti mismo.
  2. Sintonízate con cómo se siente tu caballo. Tienes que averiguar cuál es el problema. ¿Está obteniendo el ejercicio suficiente? ¿Estás seguro de que no tiene ningún dolor? Prueba observar sus orejas. Si sus orejas están hacia adelante, es posible que simplemente se esté divirtiendo y liberando energía. Si sus orejas están hacia atrás, pegadas a su cabeza, es posible que esté ya sea molesto o afligido de alguna manera.
    • A veces, los caballos corcovean o se portan mal para decirte algo. Es importante escuchar a tu caballo porque, muchas veces, simplemente está tratando de decirte que algo anda mal. Otra razón puede ser porque simplemente tiene mucha energía acumulada; incluso el mejor caballo puede corcovear si tiene mucha energía que liberar. En este escenario, trabaja con cuerda a tu caballo hasta que deje salir toda su energía.
    • Trabajarlo con cuerda antes de montarlo también puede ayudar. El caballo puede dejar salir su frustración y su energía antes de que te subas a él y ambos podrán tener un paseo tranquilo. También pasa las líneas de la cuerda a través de los estribos y dirige al caballo por un par de vueltas para que se acostumbre a la presión de las riendas y aprenda lo que se espera de él.
  3. Trata de observar si hay alguna correlación entre algún factor externo y las veces en que tu caballo corcovea. Si se asustó una vez cerca de una baranda, es posible que corcovee cada vez que pase por ella. Haz un poco de trabajo con cuerda y trata de calmarlo. Si se pone malgeniado al realizar ciertos entrenamientos, trata de limitar el tiempo que dedicas a ellos o dale mucho ánimo cuando lo haga bien. Luego, realiza algunos entrenamientos o actividades que a él le gusten.
    • No lo fuerces a realizar actividades frustrantes por demasiado tiempo. Aumenta gradualmente el tiempo que dedicas a ellas.
  4. Tómalo con calma, estudiando su comportamiento con cada paso. Si no puedes sentarte con éxito sobre el caballlo sin que estalle en un arranque de corcoveos, empieza lentamente con una caminata y trabaja desde ahí. Estúdialo y averigua cuándo corcovea, castigándolo o recompensándolo según sea necesario.
    • Por ejemplo, si tu caballo corcovea cuando le pides que vaya a medio galope, expresa respetuosa pero firmemente que eso es incorrecto y luego llévalo de regreso a un trote. Pídeselo una y otra vez hasta que no corcovee cuando le pidas que vaya a medio galope y luego felicítalo. La recompensa es una gran parte del proceso de entrenamiento y debes dejarle en claro si estás contento o no.
  5. Vuelve a entrenarlo. No ignores la posibilidad de que a tu caballo lo entrenaron deliberadamente para corcovear. Tal vez lo usaban como un caballo de rodeo o tal vez una persona con un resentimiento contra un dueño anterior le enseñó al caballo a corcovear como una venganza cruel. Es posible que encuentres que se necesita volver a entrenarlo o que, por seguridad, debes renunciar a tu caballo y conseguir otro.
    • Los caballos descubren rápidamente que corcovear es un método muy efectivo para detener a un jinete sin experiencia que los esté montando. Si este problema es recurrente debido a una falta de entrenamiento, es probable que tu caballo no te respete. En estos casos, es mejor enviar a tu caballo a que lo vuelvan a entrenar y tomar clases tú mismo, o considerar conseguir un caballo diferente, ya que el actual puede ser demasiado para tu nivel de destreza en la monta.
    • Si decides continuar con tu caballo actual, sé consciente de que puede "ponerte a prueba" la próxima vez que lo montes (incluso si se ha portado bien con el entrenador), así que, si no crees que puedas lidiar con otro corcoveo, mejor olvídalo.

Consejos

  • Los caballos pueden sentir el nerviosismo de un jinete. Mantén la calma y no te pongas tenso.
  • No jales las riendas directamente hacia atrás. Esto puede estimular a un caballo a retroceder mientras corcovea. En su lugar, jala una rienda hacia un lado.
  • Detener al caballo con una rienda también ayudará a detener a un caballo que esté corcoveando. Toma una de las riendas cerca del bocado y jálala hacia tu muslo. Asegúrate de no jalar la otra rienda también. Mantén la mano en tu muslo hasta que el caballo se haya detenido completamente y tengas el control otra vez.
  • Un jinete asustadizo o un principiante no debe montar un caballo conocido por corcovear. ¡Verde + verde = negro y azul!
  • Asegúrate de que la silla esté particularmente ajustada si sabes que tu caballo tiende a corcovear. Puedes caerte mientras un caballo está corcoveando. En la monta Western, hay un cuerno en la silla de montar. No tengas miedo de sujetarlo, pero asegúrate de también mantener un buen agarre en las riendas.
  • Consulta a un veterinario o entrenador si nada más funciona.
  • No te bajes del caballo. Trata de sostenerte. Inclínate hacia atrás y presiona los talones hacia abajo. Bajarte del caballo le enseña que esta es una forma de hacer que el jinete se baje.
  • Si eres principiante, probablemente sea mejor que consigas una silla como una con stock o una Western, ya que estas tienen soporte en la parte trasera y delantera.
  • Lleva contigo un látigo largo de adiestramiento. Si el caballo corcovea, golpetéalo en el hombro con el látigo. A la larga, verá el látigo y no corcoveará porque esperará una sensación desagradable cuando lo haga.
  • Dedica bastante tiempo a aprender sobre tu caballo. Esto creará un vínculo mucho mayor entre ambos. Tanto tú como tu caballo se sentirán más cómodos el uno con el otro al montar.

Advertencias

  • Si te caes, cae sobre un costado. Caer sobre la espalda, la cabeza o la parte delantera puede ser más dañino y puede ponerte más vulnerable.
  • Si te caes, mantente fuera del camino de las patas del caballo. Si bien los caballos tratarán de evitar cualquier cosa que esté en el suelo, no se puede prometer nada. Los accidentes suceden.
  • Si comienzas a caerte, trata de rodar. Esto disminuirá el impacto de la caída y te alejará del caballo.
  • No entres en pánico y jales las riendas hacia atrás para intentar detener al caballo cuando corcovee. Esto lo confundirá y hará que corcovee aún más. La clave es estar calmado y ser amable.
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