Cómo colocar una lengüeta a un clarinete

Antes de poder tocar el clarinete, tienes que colocar una lengüeta en él. La lengüeta es el segundo factor más importante para producir sonido en el clarinete, es decir el segundo más importante solo para ti, el clarinetista. Colocar la lengüeta en el clarinete puede ser complicado, dado que la lengüeta es delicada y delgada. Debes ser cuidadoso para asegurarte que la lengüeta esté correctamente colocada y que está en buen estado.

Coloca la lengüeta

  1. Asegúrate de tener una abrazadera. Las abrazaderas pueden ser de metal o de cuero; las metálicas son de color plata y, por lo general, se ajustan con dos tornillos. Las de cuero son más caras, por lo general negras y normalmente tienen un solo tornillo. Las abrazaderas normalmente vienen con el instrumento, pero también pueden comprarse por separado. Las abrazaderas son universalmente diseñadas para clarinetistas diestros: el tornillo que giras apuntará al lado derecho.
    • Las abrazaderas de metal son más baratas y pueden funcionar bien, pero tienden a tener una tendencia a "morder" la lengüeta (crea hendiduras en la parte inferior donde están las abrazaderas que hacen difícil cambiar la posición de la lengüeta después que se toca).
    • Las abrazaderas de cuero son más caras, pero crean un mejor sonido y no muerden la lengüeta. El sistema con un tornillo es más fácil y rápido de ajustar y la presión sobre la lengüeta se distribuye de manera más uniforme. Las abrazaderas de cuero vienen con instrumentos más caros o pueden comprarse por separado.
  2. Elige una lengüeta. Mira el color (una lengüeta de color verde no tocará bien, pero una amarilla o marrón dorado servirá), el estado (comprueba si hay rajaduras o fisuras) y la fibra de la caña (debe ir en la misma dirección y debe ser relativamente suave). Este artículo lo detallará más a fondo. Además, asegúrate de que la lengüeta tiene la fuerza a la que estás acostumbrado o, si tocas con otras, que se ajusten a la situación actual de uso.
  3. Si deseas humedecer la lengüeta, hazlo solo en agua. La saliva y ácidos en tu boca deterioran la lengüeta. Seca constantemente la lengüeta una vez usada, ya que, recuerda, la saliva se distribuye constantemente en la lengüeta a medida que la usas. Además, seca deslizando la punta de tu dedo a lo largo de la lengüeta hacia la punta. Las lengüetas son esencialmente miles de pequeñas pajas, así que deslizar a través del largo de la lengüeta permite a todas las pajas apuntar en la misma dirección, permitiendo una melodía más suave.
  4. Desliza la abrazadera sobre la boquilla hasta que esté casi en su posición final, con los tornillos un poco aflojados.
  5. Desliza cuidadosamente la lengüeta humedecida debajo de la abrazadera. Alíneala hacia arriba de modo que este perfectamente centrada, los bordes estén en línea con los rieles en la boquilla, y puedas apenas ver una pequeña parte de la boquilla sobre la punta de la lengüeta.
  6. Desliza la abrazadera alrededor de la parte inferior de la caña y apriétala lo suficiente para mantener la lengüeta ajustada, pero no lo suficiente para sostenerla demasiado (lo cual puede ahogar las vibraciones de la lengüeta) o para romper la abrazadera. Muchas lengüetas tienen una línea de vibración visible en ellas. Intenta llevar la cima de la abrazadera debajo de esta línea para permitir al tope de la lengüeta el máximo rango de vibración.

Retira la lengüeta

  1. Afloja la abrazadera ligeramente y con cuidado desliza la lengüeta hacia fuera desde la superficie de ella.
  2. Retira la lengüeta y límpiala (si es necesario) suavemente para secarla. Puedes dejar que remoje en agua por un rato (lo que extenderá la vida de la lengüeta).
  3. Coloca la lengüeta dentro de un estuche hasta que lo utilices nuevamente. Un estuche da a la lengüeta un lugar seguro mientras seca y te permite llevar más de una al mismo tiempo.
  4. Toma el resto del clarinete y colócalo de regreso en su estuche, dejando los tornillos en la abrazadera un poco flojos, para que sea más fácil colocar la lengüeta la siguiente vez.

Consejos

  • Existen lengüetas sintéticas, las cuales no requieren el mismo nivel de mantenimiento o reemplazo como las lengüetas regulares de caña. Muchos clarinetistas sienten que el sonido producido por estas no es tan bueno o puro como las lengüetas de caña, sino que a menudo se ven afectados por la técnica del músico y por la preferencia del oyente.
  • Nunca dejes tu lengüeta en la boquilla en el estuche ya que se torcerá y puede generarse moho en el lado plano de la lengüeta.
  • Un remojo ocasional en un 3% de solución de peróxido de hidrógeno (disponible en tu farmacia local) puede ayudar a ampliar la vida de tu lengüeta al contrarrestar los efectos de tu saliva en ella. Déjalo en la solución durante la noche y enjuágala bien antes del próximo uso.
  • Dobla tus labios sobre los dientes inferiores, de modo que no muerdas la lengüeta o hagas un mal sonido. Puedes elegir ya sea entre cubrir con tus labios superiores los dientes superiores o solo dejar tus dientes sobre la boquilla, cubrir es más difícil. Recuerda: la boca de cada uno es distinta, ninguna embocadura "funcionará" para todos. Además, algunos tamaños de lengüetas no funcionan bien con la forma de la boca de algunas personas, así como sus boquillas.
  • Cuando remuevas la abrazadera después de haber tocado, déjalas ligeramente aflojadas para que sea más fácil usarlas la siguiente vez.
  • Las lengüetas están clasificadas por número (fuerza). Mientras más bajo el número es más fácil soplar a través de este. Las lengüetas con números altos tienen una calidad de sonido más clara, pero son más difíciles de soplar. Las diferentes boquillas tienen distintas características en las aberturas que las hacen más adecuadas a diferentes fuerzas de lengüeta.
  • No existe lengüeta vieja. Intenta remojarla durante unos pocos segundos y comprobarás que funciona tan bien como si fuera nueva.
  • Algunas personas deciden mantener sus lengüetas en una botella de medicina vacía (con tapa) cubiertas de agua hasta saturarlas (se hundan hasta el fondo). Esto puede prolongar la vida de la lengüeta, haciendo más fácil tocar y produciendo asimismo un mejor sonido.
  • Siempre coloca las lengüetas que no uses dentro de tus protectores de lengüeta. Esto las protegerá y las secará. Los protectores de lengüeta además asegurarán que no se doblen. Cuando compres tus lengüetas, estas deben venir en protectores.

Advertencias

  • Cuando una lengüeta se rompa, bótala, o esta afectará dramáticamente tu música (chirridos). Incluso una pequeña fisura puede realmente arruinar tu música.
  • No dejes tu clarinete desatendido sin la tapa de la boquilla sobre la caña para protegerlo.

Cosas que necesitarás

  • Lengüetas de clarinete (cualquier nivel de fuerza que prefieras)
  • Un clarinete
  • Una abrazadera de clarinete
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