Cómo eliminar a los parásitos

Las infecciones parasitarias son más comunes de lo que crees, y pueden variar de leves a graves. Siempre se recomienda recibir un diagnóstico profesional y, por lo general, se requiere una terapia farmacológica para tratar una infestación parasitaria grave. No obstante, puedes tratar en casa algunas infecciones parasitarias leves y moderadas.

Realizar un diagnóstico

  1. Aprende sobre los parásitos típicos. Existen muchas especies de parásitos intestinales, pero solo hay dos tipos principales: los helmintos y los protozoarios.
    • Los helmintos cuentan con muchas células y mayormente se les conoce como lombrices. Las tenias, los oxiuros y las ascárides son algunos de los helmintos más comunes.
    • Los protozoarios solo cuentan con una célula y, en comparación con los helmintos, pueden reproducirse dentro del cuerpo de las personas. Entre los protozoarios más prevalentes tenemos a la giardia y los cryptosporidium.
  2. Aprende cuáles son los síntomas. El conjunto exacto de síntomas lo determina el tipo de parásito que tengas, y es probable que los síntomas aparezcan años después de haber contraído al parásito.
    • No obstante, la mayor parte de las personas infectadas padecen algunos síntomas determinados. Entre estos tenemos al dolor abdominal, la diarrea, la disentería, las náuseas, los vómitos, la distensión abdominal, la comezón cerca del recto, la fatiga y la pérdida de peso sin razón aparente.
    • Si has sufrido una infección con un parásito helminto, es probable que puedas ver partes de la lombriz en tus deposiciones.
  3. Conoce cuáles son los factores de riesgo. Muchos de los síntomas más frecuentes también surgen junto con otras enfermedades; por ello, si deseas averiguar si los parásitos han originado tus problemas, también debes evaluar tus factores de riesgo.
    • El riesgo de sufrir una infección aumentará de manera significativa si habitas o visitas un área en la que haya parásitos. Esto sucede en particular si realizas un viaje internacional a países con malas condiciones de salud.
    • En general, las malas condiciones salubres y de higiene representan factores de riesgo para el desarrollo de parásitos.
    • Las personas con un sistema inmunológico más débil tienen una mayor probabilidad de sufrir una infección. Entre ellas tenemos a los niños y las personas de edad avanzada, y todo aquel que haya sufrido una enfermedad que debilite el sistema inmunológico, como el VIH.
  4. Reserva una cita con el doctor. Debes reservar una cita con un profesional de la salud si consideras que tienes un parásito intestinal.
    • Esto es lo primero que debes hacer, incluso si deseas usar remedios caseros para eliminar al parásito.
    • El doctor empleará un conjunto estándar de exámenes para identificar la presencia de los parásitos.
      • Mayormente, el doctor analizará una muestra de heces.
      • Para detectar la presencia de oxiuros, el doctor podría pegar un pedazo de cinta en el ano y luego retirarlo para analizarlo con un microscopio. Por lo general, si cuentas con estos parásitos, la cinta contendrá huevos microscópicos.
      • El doctor podría diagnosticar el problema con radiografías si tu condición es grave o es una emergencia.
  5. Acude al doctor para los controles. Si te han diagnosticado parásitos y has recibido un tratamiento, al culminarlo, tendrás que reservar una cita de control.
    • En la mayor parte de los casos, el doctor volverá a analizar una muestra de heces para identificar la presencia de parásitos. Necesitarás más tratamiento si aún cuentas con una infección.
    • Cuando el parásito haya abandonado tu cuerpo, es probable que el doctor te brinde indicaciones para evitar que vuelvas a sufrir otra infección con este parásito. Si vuelves a sufrir esta infección, esto será más peligroso que la infección inicial.

Adoptar los cuidados básicos

  1. No incluyas carbohidratos simples en tu dieta. Evita todos los azúcares (menos la miel) y consume alimentos integrales en lugar de refinados. Asimismo, no deberás consumir la mayor parte de los jugos y productos lácteos.
    • Los parásitos absorben los azúcares para desarrollarse; por ello, al consumir cualquier carbohidrato simple, esto nutrirá al parásito y permitirá que siga viviendo.
    • Lo ideal es que no consumas la mayor parte de las fuentes de azúcar durante un periodo mínimo de 1 a 2 semanas durante el tratamiento del parásito, luego por otro periodo de 1 o 2 semanas, cuando tu cuerpo se esté recuperando.
  2. Consume determinadas semillas y nueces. Algunos estudios preliminares indican que las infecciones parasitarias en los intestinos podrían prevenirse y curarse al consumir semillas de calabaza y de papaya, y almendras. Intenta consumir uno o dos puñados de estos alimentos durante un mínimo de 2 semanas o en el transcurso de la infección.
    • Si no puedes consumir estas nueces o semillas solas, puedes agregarlas a un batido, un yogur y otros alimentos.
    • Por ejemplo, muele las semillas de una papaya de tamaño mediano y combina esta pasta con una cucharada (15 ml) de aceite de coco y 1 taza (250 ml) de leche de coco. Licúalo todo junto con la papaya y 1 o 2 cucharadas (de 15 a 30 ml) de miel orgánica. Tómate este batido durante siete días seguidos y esto podría bastar para curar las infecciones parasitarias leves o moderadas.
  3. Consume frutas y vegetales antiparasitarios. No todas las frutas y vegetales son de utilidad para combatir los parásitos; sin embargo, algunas variedades sí pueden hacerlo. Tu dieta debe contener la mayor cantidad posible de estas variedades, hasta que hayas eliminado a los parásitos de manera definitiva.
    • Entre las frutas de mayor utilidad tenemos a la piña, las moras, las granadas y las papayas. Puedes consumir las frutas frescas o preparar un jugo con ellas. La mayor parte de estas frutas también pueden consumirse en suplementos, si su sabor no es de tu agrado.
    • Entre los muchos vegetales que pueden ser de utilidad tenemos a las cebollas, el ajo, la col, la col rizada, la beterraga y las zanahorias. Si no deseas modificar tu dieta de una manera muy drástica, puedes hacer cambios pequeños al sazonar tu comida con más ajo y cebollas.
  4. Limpia tu organismo. Los parásitos intestinales habitan en el tracto digestivo; por esta razón, puedes expulsarlos de tu cuerpo si limpias tu organismo de manera exhaustiva.
    • Es de utilidad consumir agua y líquidos sin azúcar.
    • También será de utilidad consumir más fibra, en particular si cuentas con un parásito tipo lombriz. Por otro lado, es probable que esto no tenga la misma eficacia en los parásitos unicelulares.
  5. Consume probióticos para restablecer la cantidad de bacterias beneficiosas. Los probióticos son bacterias beneficiosas que hacen que tu tracto digestivo se mantenga saludable. El consumo de probióticos puede fortalecer tu cuerpo de manera natural cuando combata la invasión de un parásito.
    • La mayor parte de los yogures contienen el probiótico lactobacillus acidophilus; por ello, podrás restablecer poco a poco el equilibrio de bacterias de tu intestino si consumes 1 o 2 porciones de yogur al día.
    • Del mismo modo, puedes consumir un suplemento de probióticos. Para determinar la cantidad y la frecuencia del consumo, debes revisar el empaque para obtener las indicaciones para la dosis.
  6. Bríndale apoyo a tu sistema inmunológico. Tu cuerpo requiere de diversos nutrientes para mantenerse saludable; asimismo, la vitamina C y el zinc tienen una importancia particular para la salud del sistema inmunológico. Si duermes lo suficiente todas las noches, esto también mejorará la salud de tu sistema inmunológico y permitirá que tu cuerpo combata la infección.
    • Una regla general consiste en consumir 90 mg de vitamina C y de 20 a 30 mg de zinc todos los días. Puedes consumir alimentos o suplementos para la salud, ya que ambos contienen estos nutrientes.
    • Para combatir toda infección parasitaria, debes tratar de dormir más todas las noches, de 8 a 9 horas de sueño.

Recurrir a remedios caseros no comprobados

  1. Consume tierra de diatomeas de grado alimenticio. Esta consiste en una substancia natural que contiene sílice y otros oligoelementos, la cual puede eliminar a los parásitos maduros, las larvas y los huevos si se consume de manera apropiada. Asimismo, esta puede mejorar tu salud digestiva en general.
    • Solo debes consumir tierra de diatomeas comestible. Si consumes otras variedades, estas pueden ser perjudiciales.
    • Por lo general, debes empezar disolviendo 1 cucharadita (5 ml) del suplemento en polvo en 250 ml (8 oz) de agua. Consume esta solución una vez al día. Si lo requieres, podrías aumentar poco a poco la cantidad a 1 o 2 cucharadas (15 o 30 ml), en caso de que la infección continúe por varias semanas.
  2. Consume vinagre de sidra de manzana. El vinagre de sidra de manzana contiene vitaminas B, las cuales pueden nutrir tu cuerpo mientras combate la infección, y su pH ácido puede ser de utilidad para neutralizar el pH del cuerpo y, al mismo tiempo, mejorar la salud del sistema digestivo.
    • Primero consume 1 cucharada (5 ml) de vinagre de sidra de manzana por un máximo de 3 veces al día. Si lo consumes 30 minutos antes de cada comida, podrás hacer que tu cuerpo cuente con una mayor capacidad para absorberlo.
    • Si te va bien con la dosis inicial, podrías aumentarla poco a poco a 1 cucharada (15 ml), en lugar de 1 cucharadita (5 ml).
  3. Consume determinadas hierbas y especias. Se considera que algunas hierbas y especias son de utilidad para el fortalecimiento del cuerpo y la eliminación de los parásitos invasores. La mayoría de ellas pueden consumirse en cápsulas, polvos y tés.
    • Entre las hierbas que suelen utilizarse para combatir a los parásitos tenemos al agracejo, la hidrastis, la uva de Oregón, el anís, el ajenjo, la hierbabuena y las nueces negras.
    • Asimismo, la canela es una especia que podría contar con propiedades antiparasitarias. Dale sabor a tus platos con canela o consume un líquido elaborado con 1/2 cucharadita (2,5 ml) de canela y 250 ml (8 oz) de agua, por un máximo de 3 veces al día.
    • Ten en cuenta que el consumo prolongado de algunas hierbas puede provocar efectos secundarios tóxicos, y otras pueden obstaculizar la acción de otros medicamentos. Antes de consumir una hierba como medicamento, averigua sobre ella de manera minuciosa.
  4. Consume aceite para ayudar a tu organismo. El aceite de coco y el de oliva, en particular, pueden ser de utilidad para lograr que tu cuerpo elimine a los parásitos intestinales.
    • Prepara tus comidas con algunos de estos aceites, en lugar de agregarles mantequilla, margarina o algún otro aceite para cocinar.
    • También puedes consumir suplementos de aceites para brindarle ayuda a tu cuerpo mientras combate la infección. Disuelve hasta 2 cucharadas (30 ml) de aceite de coco en té caliente. Agrégale 1 o 2 cucharadas (15 o 30 ml) de aceite de oliva a todo vegetal que consumas, o bébelas directamente.
  5. Remójate en un baño con sal de Epsom. Disuelve 1/2 taza (125 ml) de sal de Epsom en una bañera llena con agua caliente. Remójate en el agua de 15 a 20 minutos.
    • Es probable que el baño con sal no elimine a los parásitos, pero puede ser de utilidad para deshacerte de las toxinas que estos dejen, lo que será beneficioso para la capacidad de tu cuerpo de combatir a los parásitos. El agua con sal extraerá estas toxinas por medio de los poros de tu piel.
  6. Consume nim. El aceite del nim consiste en un antiguo remedio tradicional proveniente de la India, el cual puedes consumir en cápsulas o té. Este elimina a los parásitos y extrae las toxinas que los parásitos dejan al morir, y también puede ser de utilidad para lograr que tu hígado se cure después de una infección.
    • Sigue las indicaciones para la dosis brindadas en el suplemento. La gravedad de tu infección, tu edad y tu salud general determinarán la dosis exacta que consumirás. Lo mejor es consultar a un profesional de la salud antes de consumir este suplemento, así no correrás el riesgo de sufrir complicaciones.
    • Ten en cuenta que el nim es peligroso para las mujeres embarazadas o lactantes, ya que existe la probabilidad de que lastime o mate al bebé. Asimismo, puede ser tóxico para los niños pequeños.
  7. Sigue un ritmo lento y firme. Es probable que sientas malestar corporal y dolor abdominal intensos conforme elimines a los parásitos de tus intestinos. Tu malestar aumentará si sigues tu tratamiento a un ritmo rápido.
    • Si un doctor supervisa tu tratamiento, sigue el cronograma que haya establecido, así te asegurarás de obtener el máximo beneficio.
    • Si solo recurres a un tratamiento casero, debes seguirlo por varias semanas. Sigue una dieta antiparasitaria por unas semanas, antes de someter a tu organismo a tratamientos con suplementos (vinagre de sidra de manzana, tierra de diatomeas, aceite de nim, etc.).

Recurrir a un tratamiento médico

  1. Consume metronidazol. Este medicamento es de mucha utilidad contra la mayor parte de los parásitos protozoarios y es uno de los que se receta con mayor frecuencia.
    • Por lo general, este medicamento se consume por vía oral, y la dosis la determinan el tipo de parásito y tu historial clínico. Sin embargo, el régimen de tratamiento suele durar varios días.
    • En los casos graves, es probable que se administre metronidazol por vía intravenosa.
    • Entre los efectos secundarios habituales tenemos a las náuseas, las erupciones cutáneas y las infecciones vaginales. Asimismo, si se consume por vía oral, este deja un mal sabor en la parte posterior de la boca.
  2. Consume ivermectina. La mayor parte de los doctores receta este medicamento para tratar los casos de oxiuros o ascárides en el intestino delgado.
    • El medicamento ingresa a tu organismo y paraliza a los parásitos allí mismo, lo que permite que tu cuerpo los expulse con más eficacia.
    • Por lo general, este medicamento se consume en una dosis única.
    • Entre los efectos secundarios habituales tenemos a las erupciones, los mareos, la fatiga y el dolor abdominal.
  3. Consume albendazol. Este medicamento muy potente suele emplearse para eliminar a las tenias; sin embargo, el doctor también podría recetarlo para lidiar con otro tipo de lombrices parasitarias.
    • Este medicamento intoxica al parásito y hace que no pueda absorber azúcar, lo que provoca su muerte en el interior de tu cuerpo.
    • Este se administra por vía oral, y la dosis la determinan la gravedad de la infección y el peso del paciente.
    • Entre los efectos secundarios habituales tenemos a las náuseas, el dolor abdominal, los vómitos, la diarrea, los dolores de cabeza y los mareos.
  4. Consulta al doctor sobre otros medicamentos. Además de los tres medicamentos principales, el doctor podría recetarte un tratamiento farmacológico diferente según el tipo de parásito que tengas y tu historial clínico.
    • Cada medicamento tiene una acción diferente. Algunos solo requieren una dosis, pero otros podrían necesitar dosis continuas durante muchas semanas. No obstante, dejando de lado las nociones específicas, debes consumir el medicamento según lo indicado, así lograrás su máxima eficacia.
    • Existen otros medicamentos que se emplean para eliminar a la giardia y otros parásitos protozoarios similares. Entre estos tenemos al tinidazol, el cual se administra en una sola dosis, y la nitazoxanida, la cual consiste en un líquido fácil de ingerir.
    • Otro medicamento que se emplea con frecuencia contra los oxiuros y las ascárides es el mebendazol. En los casos de infección con tenias, el praziquantel y la nitazoxanida son otros antiparasitarios que suelen recetarse.

Advertencias

  • Antes de iniciar algún tratamiento antiparasitario, consulta a un profesional de la salud. Algunos tratamientos combaten a determinados parásitos con más eficacia que otros; por ello, será más fácil eliminar al parásito si te brindan un diagnóstico exacto.
  • Existen muchos factores que hacen que las complicaciones varíen, pero estas suelen ocurrir mayormente en pacientes de edad avanzada y aquellos que tienen otra enfermedad grave, como el VIH.
  • Asimismo, las infecciones con parásitos intestinales pueden ser más graves en las mujeres embarazadas o lactantes, y algunos tratamientos podrían ser peligrosos para ellas. Si estás embarazada o das de lactar, y tienes un parásito intestinal, es esencial que recibas una atención médica controlada para garantizar tu salud general y la de tu bebé.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página