Cómo montar un asiento de esquí

¿Alguna vez fuiste a un lago y viste a alguien sentado en un esquí, volando sobre el agua y te preguntaste que era eso? Un asiento de esquí es un relativamente  nuevo tipo de equipo deportivo. Es extremadamente único, en vez de montar sobre el agua con un esquí o con una tabla de esquí, montas sobre el agua. El asiento tiene una hidroala pegada a un post de 90 cm de longitud que se eleva para que el asiento se deslice suavemente sobre el agua.

Arma el asiento de esquí

  1. Lee el manual del asiento de esquí para aprender el armado correcto y todas las opciones posibles.
  2. Arma las ‘alas.’ Hay dos aspas que forman la hidroala. El aspa frontal es estacionaria y crea la mayor parte de la elevación. Para la segunda aspa, hay más de una opción.
    • El asiento de esquí se envía junto con un aspa de principiante, que es muy estable y hace que sea más fácil aprender. El aspa es más o menos triangular con dos aletas en el fondo.
    • Una segunda aspa trasera es mucho más redondeada (como un búmeran grueso). Esta aspa hace que el asiento sea más fácil de maniobrar, pero también requiere más práctica para controlarla bien. Cuando las puntas del ‘búmeran’ apuntan hacia atrás eso es el armado intermedio, y cuando el aspa está dando la vuelta alrededor, crea la configuración avanzada.
  3. Inserta la cuña. No sólo las aspas afectan cómo se monta el asiento, sino que hay cuñas que encajan entre la base y las aspas que afectan la cantidad de elevación creada y el ángulo general de ataque que usa la hidroala.
    • Hay diferentes tamaños de cuñas y la colocación de la cuña definirá el ángulo.
    • Usualmente es mejor empezar con la cuña de tamaño mediano y experimentar con la ubicación y cambiar a las otras cuñas si necesitas manejar el asiento de modo diferente.
  4. Aprieta todas las tuercas en la base y en las aspas e inserta el poste en el fondo de la silla y asegúrate de que la tuerca sea apretada a mano (no demasiado fuerte) y que el clavo esté puesto a través del hueco de la silla para seguridad extra.

Aprende a montar

  1. Salta al agua después de que te hayas puesto un chaleco salvavidas y flotadores.
  2. Pon el asiento de esquí en el agua. Aunque el asiento de esquí es pesado, si el poste y las aspas están bien puestos al asiento, nada se hundirá. Sólo los últimos centímetros de la nariz del esquí estarán sobre la superficie.
    • Cuando te acerques al asiento de esquí, ten cuidado con el poste y las aspas que están bajo la superficie y que no puedes ver.
  3. Desliza tus piernas dentro del cinturón de seguridad después de que lo hayas aflojado. Ata tus pies con la tiras en los botines jalando la tira del talón bajo tu pie y amarrándola fuertemente en tu talón.
  4. Muévete hasta la orilla del asiento, pues para la mayoría de las personas el asiento de esquí funciona mejor si tu espalda está en la orilla trasera del asiento, y así quedas sentado lejos de la parte frontal del asiento. Ya que estés en posición, aprieta el cinturón de seguridad y asegúralo.
  5. Toma la cuerda y alinéala frente a la parte expuesta del esquí. Si estás aprendiendo a levantarte, pide que el bote te arrastre muy lentamente en una línea recta. Intenta aprender a mantener el asiento de esquí apuntando en la dirección correcta.
  6. ¡Maneja con la cuerda! El asiento de esquí usa la elevación como su fuente primaria de control. Mueve la cuerda a la derecha y te jalará a la izquierda y viceversa. Controla el ángulo del asiento de esquí compensando con la ubicación de la cuerda. Esto tomará mucha práctica para perfeccionarse.
    • El conductor del bote tendrá que ser paciente (al igual que tú) porque te voltearás más de una vez y te caerás, ya que estés arriba, más de una vez.
  7. Con el bote jalándote en línea recta, intenta mantener el asiento de esquí derecho. Mientras el bote acelera, después de decir, ‘¡Dale!’ –o la frase que usen para avanzar—mantén tu espalda recta, perpendicular al esquí, tus brazos extendidos y haz ajustes menores a tu dirección con la ubicación de la cuerda (lee arriba). Tan pronto como el esquí haya planeado (y que ya no estés siendo jalado a través del agua, sino sobre ella), inclínate hacia adelante para mantener el esquí bajo, sobre el agua.
  8. Inclínate hacia adelante y mantén la cuerda alta para seguir en el agua. Esta es la mejor manera de aprender lo básico de manejo y control.
  9. Manejar es igual que al estar en el agua, con un extra: inclinarse. Como en una bicicleta, debes de inclinarte y girar al mismo tiempo. Pero a diferencia de esquiar, si sólo te inclinas para girar, probablemente te caerás. Debes de girar (usando la cuerda), luego inclínate para compensar la fuerza puesta en la cuerda. Esto se vuelve aún más importante cuando montas en la hidroala más que en el esquí. {{largeimage|Airchair_low.jpg}
  10. Intenta elevar el esquí fuera del agua. Al principio usualmente es mejor intentar reclinarse hacia atrás para elevar el esquí fuera del agua. Tan pronto como estés fuera del agua, inclínate hacia adelante para traerlo debajo de nuevo. Mantén tus brazos firmes por ahora (no los muevas más arriba ni más abajo). Intenta reclinarte hacia atrás y adelante hasta que te sientas más cómodo con la idea de estar sobre el agua.
  11. Endereza tu espala (para que no te inclines hacia adelante ni hacia atrás) y mantén tus brazos altos (esto te ayuda en el agua). Baja tus brazos hasta que empieces a elevarte del agua, luego baja de nuevo levantando la cuerda de nuevo. Practica esto unas cuantas veces hasta que puedas controlar cómodamente tu altura en el agua sólo usando tus brazos (recuerda, si necesitas bajar en una emergencia, puedes inclinarte hacia a delante).
  12. Practica lo básico de controlar tu altura hasta que puedas usar toda la longitud del poste en el comando. Ten en cuenta que ir demasiado alto probablemente provocará que te estrelles, pues el aire atrapado bajo la hidroala quitará toda la altura y te traerá hacia abajo en el esquí rápidamente. La foto a la derecha es un ejemplo de lo que pasa después de que vas demasiado alto.
    • Cortar (voltear hacia la situación extrema del agua potable) es una experiencia única entre los deportes de agua. El asiento de esquí requiere de una buena cantidad de balance y control para maniobrar sobre la estela y luego para mantener el nivel, pues la cuerda te jala hacia más de un ángulo. La cuerda ha estado manteniendo tu nivel mientras estabas tras el bote, pero en tanto la cuerda te jala hacia un ángulo más perpendicular a tu movimiento, la elevación se va. Debes compensar inclinándote hacia adelante o hacia atrás para mantener el nivel.
  13. Brinca inclinándote hacia atrás. Este es un gran salto del resto del artículo, pero es una progresión natural y aprender a saltar es muy fácil, el aterrizaje es lo difícil. Aterriza inclinándote hacia atrás hasta que tu descenso se vuelva más lento y luego endereza tu espalda y controla tu elevación con la cuerda.

Consejos

  • El asiento de esquí es de muy bajo impacto. Muy poco esfuerzo se requiere ya que estés fuera del agua. La hidroala es muy eficiente y no crea mucha fricción. También puedes montar sobre agua con olas lo que reduce el impacto del agua. Incluso los choques son relativamente suaves.
  • El armado de las aspas toma un poco de ‘ensayo y error’ antes de que puedas encontrar el armado que prefieres.
  • Entrar en los botines puede requerir algo de fuerza, pues el neopreno puede estar bastante apretado.
  • Aprender a elevarse es la parte más difícil de aprender del asiento de esquí. No te sientas descorazonado si te toma 20 veces o más para que te eleves más de unos cuantos segundos.
  • La gente que sabe cómo montar un monociclo parece aprender a usar el asiento de esquí de forma relativamente fácil.
  • Jalar el asiento de esquí desde una torre o poste elevado para tablas es mejor que hacerlo de una posición baja, pues ayudará al inicio en agua profunda al igual que con el manejo general del asiento. 
  • Alguien en el bote que sepa cómo usar un asiento de esquí es un buen comienzo, pues puede observar y decirte indicaciones específicas de qué estás haciendo mal.
  • Un conductor experimentado que haya jalado asientos de esquí no te vendría mal, pues jalar un asiento de esquí es ligeramente diferente a jalar a un esquiador o a un esquiador en tabla.
  • Los esquiadores avanzados deben practicar para controlar la elevación y las maniobras de improvisación con presión en la nariz del esquí con tus pies. Puedes hacer movimientos rápidos usando tus piernas y pies.
  • Para una transportación fácil, existen parrillas para asientos de esquí que sostienen el asiento de esquí ya ensamblado en una especie de jaula.

Advertencias

  • Este es un deporte acuático, entonces existen todos los peligros de algo que implica agua, como ahogarse. Asegúrate de que el esquiador sea un nadador experimentado y que esté usando un chaleco salvavidas aprobado para vigía de playa y diseñado para el peso y talla del usuario.
  • Algunos choques (especialmente durante un salto) pueden ser dolorosos pues el agua a alta velocidad puede volverse bastante dura contra el cuerpo.
  • Asegúrate de que el conductor sea un conductor experimentado que esté acostumbrado a  recoger a esquiadores caídos.
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