Cómo escribir una metáfora

Las metáforas son como tener un cuchillo frío en el costado, son los obstáculos que te impiden escribir en un impulso de creatividad, son el monstruo escondido en el armario de… de… oh, maldición. Las metáforas son difíciles sin duda alguna, pero si sigues estas instrucciones, ¡pueden convertirse en el condimento de la cocina de tu escritura!

Entender las metáforas

  1. Entiende qué es una metáfora. La palabra “metáfora” se deriva de la palabra antigua griega "metaferein" que significa "llevar a cabo" o "transferir". Una metáfora “lleva” el significado de un concepto a otro haciendo saber o implicando que uno "es" el otro (mientas que un símil compara las dos cosas diciendo que una es “parecida” o “como” la otra). Para saber qué buscar, podría ayudarte que observes algunos ejemplos famosos.
    • La última línea de El Gran Gatsby contiene una metáfora muy famosa: “Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente incesantemente arrastrados hacia el pasado”.
    • El poeta Khalil Gibran usó muchas metáforas en su poesía, incluyendo esta: “Todas nuestras palabras no son sino migajas que caen del banquete del intelecto”.
    • La novela cyberpunk de William Gibson Neuromante abre con la línea: “El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor sintonizado en un canal muerto”.
    • El poema “Corte” de Sylvia Plath usa la metáfora para trasmitir una experiencia dolorosa en un tono curioso: Qué espeluzne, mi pulgar en vez de la cebolla. La punta se ha volado si no fuera por una como bisagra de piel.... Una celebración, eso es. Brota un millón de soldados de una brecha oportuna, casacas rojas, todos a una.
  2. Entiende qué no es una metáfora. Existen muchas otras figuras de discursos que crean asociaciones de significados entre dos conceptos, incluyendo símil, metonimi, y sinécdoque. Sin embargo, aunque son similares a la metáfora, funcionan de manera un poco diferente.
    • Un símil tiene dos partes: el “tenor” (la cosa que se describe) y el “vehículo'” (las cosas usadas para describirlo). En el símil “el brownie se cocinó de más y tenía sabor a carbón,” el brownie es el tenor y el carbón es el vehículo. A diferencia de las metáforas, el símil usa “como” o “parecido a” para señalar sus comparaciones y por ende usualmente es considerado de efecto más débil.
    • Un metónimo sustituye el nombre de una cosa por la idea de otra que esté relacionada al mismo. Por ejemplo, en muchos países el sistema del poder real investido en un monarca es simplemente conocido como “la corona” y en los Estados Unidos la administración presidencial y su autoridad son llamados frecuentemente como “la Casa Blanca”.
    • Una sinécdoque se refiere a un concepto más grande usando una parte de ese concepto, como en el uso de la frase “mano de obra” en lugar de “trabajadores” o refiriéndose al auto de uno mismo como “mi automóvil”.
  3. Comprende los tipos de metáforas. Aunque la idea básica de una metáfora es bastante simple, estas pueden operar en una variedad de niveles desde muy simples hasta muy complejas. Las metáforas simples pueden exponer la comparación entre dos cosas completas, como en el ejemplo “él puede parecer malo, pero realmente es una dulzura”. Sin embargo, en la literatura las metáforas se extienden a menudo a lo largo de oraciones o incluso escenas.
    • Las metáforas sostenidas o extendidas abarcan varias frases u oraciones. Su naturaleza acumulativa las hace contundentes y vívidas. El narrador de la novela Dean Koontz Tinieblas (Seize the night) usa una metáfora sostenida para describir su imaginación salvaje: ”Bobby Halloway dice que mi imaginación es un circo de trescientos aros. Actualmente yo estaba en el aro doscientos noventa y nueve, con elefantes bailando y con payasos en carretas y tigres saltando a través de aros de fuero. Ya es tiempo de dejar eso atrás, dejar la carpa principal, comprar unas palomitas de maíz y coca cola, salir un rato y clamarse”. (Traducción al español de párrafo en inglés).
    • Las metáforas que son implícitas son más sutiles que las metáforas simples. Mientras que una metáfora simple podría indicar que una persona es mala, pero realmente es “una dulzura”, una metáfora implícita le daría la característica de dulzura a la persona: “él puede parecer malo hasta que lo conoces y después descubres que es una persona dulce y cariñosa por dentro”.
    • Las metáforas de muerte son las que se han vuelto tan comunes en el diálogo diario que han perdido el poder que una vez tuvieron porque ya son muy normales para nosotros: “está lloviendo a cántaros”, “corazón de piedra”, “atar cabos sueltos”, “formalidades burocráticas”. Ahora son clichés, frases que se usan a menudo para dar significados de importancia. En el caso de “formalidades burocráticas” (red tape, en inglés), los documentos legales se solían unir a una cinta roja para dar a entender su formalidad antes de enviarlos a varias oficinas, así que un proceso se enrede en “formalidades burocráticas” se refiere a un documento que aún está esperando a que lo revisen.
  4. Reconoce las metáforas mixtas. Una metáfora “mixta” combina elementos de metáforas múltiples en una sola unidad, a menudo con resultados extraños o hilarantes. El ejemplo, “despierta y huele el café de la pared”, mezcla dos dichos metafóricos similares que contienen comandos similares para prestar atención a algo: “Despierta y huele el café” y “lee lo que está escrito en la pared”.
    • La cataforesis es el término formal para metáforas mixtas y algunos escritores las usan de forma intencional para crear confusión, impartir un sentido de absurdo o expresar una emoción poderosa o inexpresiva. El poema ahí donde nunca he viajado por E.E. Cummings usa la cataforesis para expresar cómo es imposible poner su amor para su amada en palabras que tengan sentido: “la voz de tus ojos es más profunda que todas las rosas... Nadie, ni siquiera la lluvia tiene manos tan pequeñas….”.
    • La cataforesis también se usa para demostrar el estado confuso o contradictorio de un personaje, como en el soliloquio “ser o no ser” de Hamlet de William Shakespeare: Las preocupaciones de Hamlet “¿Qué es más digno para el espíritu?, sufrir los golpes y dardos de la insultante fortuna o tomar armas contra océanos de calamidades y, haciéndoles frente, ¿Quizás acabar con ellas? Obviamente no puedes realmente levantar armas y luchar contra el mar, pero las metáforas mezcladas ayudan a comunicar los problemas que siente Hamlet.
  5. Comprende cómo funcionan las metáforas. Si se usan sabiamente, estas pueden enriquecer tu lenguaje y mejorar el significado. Pueden comunicar un mundo de significado en unas cuantas palabras (como esta oración lo hizo con “mundo de significado”). También motivan la lectura activa y le piden al lector que interprete lo que se escribe de la manera que quiera.
    • Las metáforas pueden comunicar emoción detrás de las acciones. Por ejemplo, la frase “Los ojos de Julio flameaban” es más vívido e intenso que “Los ojos de Julio se veían furiosos”.
    • Las metáforas pueden llevar ideas inmensas y complejas en pocas palabras. En una versión de su poema largo Hojas de hierba, Walt Whitman cuenta a sus lectores que realmente son ellos la poesía más grande: “tu misma carne será un gran poema y tendrá la más rica fluidez, no sólo en sus palabras, sino en las líneas silentes de sus labios y rostro”.
    • Las metáforas motivan la originalidad. Es fácil contar con el lenguaje de a diario para transmitir ideas: un cuerpo es un cuerpo, un océano es un océano. Pero las metáforas permiten que comuniques una idea simple con creatividad y expresividad, algo de lo que la gente germánica antigua conocida como Sajones era aficionada: “cuerpo” se convierte en “cuerpo-casa” y “océano” se convierte en “ballena-camino”.
    • Las metáforas muestran tu genialidad. O al menos, Aristóteles lo dijo así (¿y quiénes somos nosotros para discutirlo?) en su “Poética”: “Pero lo más importante es ser un maestro de la metáfora. Esta es la única cosa que no se puede ser aprender de los demás; y es esta también una señal del genio, puesto que una metáfora genuina supone una percepción intuitiva de la similitud en las diferencias”.
  6. Lee todos los ejemplos que encuentres. No hay mejor forma de entender cómo funcionan las metáforas y decidir con qué metáforas te conectas mejor, que leer trabajos que las usen bien. Muchos autores usan metáforas, así que no importa qué tipo de literatura te interese, probablemente encontrarás buenos ejemplos.
    • Si no te importa leer cosas difíciles, muy pocos escritores en inglés usan metáforas tan bien como el poeta del siglo 16 John Donne: los poemas como “La pulga” y sus sonetos sagrados utilizan metáforas intrínsecas para describir experiencias como el amor, la fe religiosa y la muerte.
    • Los discursos de Martin Luther King Jr., también son famosos por su habilidad para usar metáforas y otras técnicas retóricas. El discurso “Yo tengo un sueño” usa metáforas de manera extensiva, como la idea de que los americanos negros viven en una “isla solitaria de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material”.

Escribir tus propias metáforas

  1. Piensa con tu imaginación sobre qué tratas de describir. ¿Qué características tiene? ¿Qué hace? ¿Cómo te hace sentir? ¿Tiene algún olor o sabor? Haz una lluvia de ideas escribiendo cualquier descripción que llegue a tu mente. No te atores con los detalles obvios, una metáfora se trata de pensar fuera de lo normal.
    • Por ejemplo, si quieres escribir una metáfora sobre el tiempo, intenta escribir todas las características que puedas: lento, rápido, oscuro, espacio, relatividad, pesado, elástico, progreso, cambio, hecho por el hombre, evolución, se terminó, cronómetro, carrera, correr, etc.
    • No auto edites demasiado en este paso, tu meta es generar un montón de información para que la uses. Siempre puedes quitar las ideas que no funcionen después.
  2. Asocia libremente. Anota muchas otras cosas que compartan algunas de estas características, pero de nuevo, no seas lineal, entre menos obvia sea la asociación, más interesante será la metáfora. Si vas a escribir una acerca de un concepto, pon a trabajar tu cerebro para tratar de relacionarlo con un objeto. Por ejemplo, si el tema es la justicia, pregúntate qué tipo de animal sería.
    • Evita los clichés. Como dijo Salvador Dalí, “El primer hombre en comparar las mejillas de una joven a una rosa fue obviamente un poeta, el primero de repetirlo fue posiblemente un idiota”. El objetivo de las metáforas debería ser llevar tu significado con impacto y de forma original en un paquete compacto: la sola mordida intensa de un helado de caramelo salado de chocolate frente a un tazón lleno de helado de vainilla suave.
    • Esto es una actividad de lluvia de ideas, ¡así que deja que tu imaginación vuele! Para el ejemplo del tiempo, las asociaciones libres pueden ser ideas como: banda de hule, espacio, 2001, abismo, enemigo, reloj, peso, espera, pérdida, adaptación, cambios, estirar, regresar.
  3. Decide qué tipo de humor quieres trasmitir. ¿Existe algún tono en particular que quisieras dar a entender? ¿Debe tu metáfora ser parte del contexto de todo lo que vas a escribir? Úsalo para eliminar asociaciones de tu lista.
    • Para el ejemplo del tiempo usemos celestial o espiritual para el humor. Elimina ideas que no concuerden con el humor que quieras dar a tus ideas: para el ejemplo del tiempo puedes eliminar enemigo, 2001, peso y reloj, ya que son ideas normales.
    • Trata de mantener los matices de tu tema elegido en mente. Por ejemplo, si vas a comparar el concepto de justicia con un animal, un “leopardo merodeante” conlleva una idea muy diferente de lo que quieres dar a entender por “justicia” que una imagen como “un elefante cansado”. Ambos probablemente son más aptos que usar “un gatito recién nacido”.
  4. Déjate llevar. Escribe unas oraciones, un párrafo o una página comparando el tema original a algunas de las asociaciones que hayas logrado. No te preocupes por formar metáforas ahorita, enfócate en las ideas y decide qué funciona para ti.
    • Para el ejemplo del tiempo, este paso podría generar una oración como la siguiente: El tiempo es una banda de hule, que me lleva a los desconocido y me regresa al centro”. Esta oración ha tomado una de las ideas del paso 2 y ha empezado a contribuir acciones concretas y características, el punto inicial de una metáfora.
  5. Lee todo en voz alta. Ya que la metáfora llama la atención a la mecánica del lenguaje, es importante que tu fraseo suene literalmente bien. Una metáfora que comunique suavidad no debe tener muchas consonantes duras, una que describa la profundidad podría incluso tener tonos de vocales profundos (ohh y umm); una dando a entender redundancia podría incluir aliteración (es decir, sonidos repetidos), etc.
    • En la oración de ejemplo generada en el paso 4, la idea básica está allí, pero las palabras no tienen tanto poder. Por ejemplo, existe muy poca aliteración, que podría ser útil para usarla si quieres comunicar un sentido de repetición. La idea de la banda de hule sugiere también algo o alguien que dispare la banda, que resta valor al enfoque de la metáfora sobre el tiempo.
  6. Transforma tus comparaciones en metáforas. Escribe una oración metafórica equiparando tu tema original con uno de tus otros objetos o conceptos. ¿Tiene sentido? ¿Es original? ¿Concuerda el sonido con el sentimiento? ¿Suena mejor otra distinta? No aceptes la primera cosa que funcione, descarta una idea si piensas en una mejor.
    • Por ejemplo, agregar una aliteración y proveer una acción para el Tiempo que sea más independiente podría resultar en una oración como esta: El tiempo es un paseo en montaña rusa interminable, no se detiene por nadie. Ahora, el enfoque es totalmente sobre el tiempo y la aliteración de la r repetida agrega el sentido de repetición que es el objetivo de la metáfora.
  7. Incrementa tus ideas. Las metáforas se usan a menudo como sustantivos, “su rostro era una fotografía”, “cada palabra era un golpe”, pero también pueden usarse como otras partes del discurso, a menudo con efectos sorpresa y poderosos.
    • Usar metáforas como verbos puede dar a las acciones más poder (a veces ¡literal!): “La noticia agarró su garganta en su puño de hierro” expresa un sentimiento más intenso que “Ella sintió como que no podía respirar”.
    • Usar metáforas como adjetivos y adverbios puede caracterizar objetos, personas y conceptos vívidamente en solo unas palabras: “el lapicero carnívoro del maestro devoró los ensayos de los estudiantes y eructó el comentario sanguinario y ocasional” comunica la idea de que el lapicero del maestro (por sí mismo un metónimo para el maestro) está rompiendo los ensayos y comiéndoselos, dejando un desastre de sangre y tripas para cuando termine.
    • Usar metáforas como frases preposicionales puede describir el sentimiento de acciones y pensamientos que estén detrás de ellas: “Emily examinó el traje de su hermana con el ojo de un cirujano” sugiere que Emily cree que es profesional de la moda, que tiene un ojo meticuloso para el detalle y que observa el traje de su hermana como una enfermedad potencial que debe ser cortada si es necesario (quizás no es algo que haga feliz a su hermana).
    • Usar metáforas como aposiciones (sustantivos o frases de sustantivos que renombren un sustantivo cercano) o modificadores puede agregar un barniz literario y creatividad a tu trabajo: “Homero Simpson siguió su camino, una pera amarilla usando pantalones.”

Consejos

  • Comprende otras figuras de discurso que podrían dar una idea adicional sobre cómo asociar cosas que no tengan relación.
    • Personificación : asociación de un objeto no humano (usualmente inanimado) con una característica humana. Esta es una forma de dar profundidad a una descripción al traerla a todo el conjunto lírico de un término que normalmente se asocia a una persona. Los exploradores intrépidos de cuevas entraron a las fauces abiertas de la montaña . Como puedes ver, la característica humana no debe ser solamente humana, pero a menudo lo es. La vieja silla familiar recibió su espalda, como si nunca se hubiera ido.
    • Analogía : comparación de dos pares de cosas, a:b::c:d (ejemplo, caliente es a frío como fuego es a hielo). La analogía puede usarse para dar a entender un punto satírico, como en Mi hermano dice que es confiable, pero dado su historial, mi hermano es tan confiable como Maquiavelo fue humanitario. Al no ser lineal, la analogía del siglo 16 de Spenser es sutilmente sublime, Mi amor es como hielo, y yo como fuego...".
    • Alegoría : una historia extendida en la que las personas, cosas o ideas representan otras cosas, dando dos significados a la historia, uno literal y otro simbólico. En una alegoría, casi todas las figuras y objetos tienen un significado. Solo piensa en Animal de granja , una alegoría acerca de la unión soviética en la que los animales de la granja hacían una revolución contra los maestros, forman su propia sociedad igualitaria y recrean gradualmente la misma jerarquía de la que escaparon.
    • Parábola : una historia que demuestra el punto de vista del escritor o una lección. Los ejemplos famosos como las fábulas de Esopo (un león poderoso perdona la vida de un ratón enclenque que después libera al león de la trampa del cazador, es decir, incluso los débiles tienen sus destrezas).
  • Escribir es una habilidad. Entre más lo practiques, mejor lo harás.
*¿Recuerdas esa cosa conocida como gramática ? Bueno, resulta que tiene un propósito. Asegúrate de escribir correctamente para que tu audiencia te entienda claramente.
  • No importa qué tanto lo intentes, algunas metáforas no funcionan. Si este es el caso, no hay problema. Solo elimínala y continúa con la siguiente. Tal vez tu musa te inspire más de otra forma.
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