Cómo eliminar la callosidad

La callosidad (o los callos) en las manos y en los pies se forma por la piel seca o por mucha fricción en una zona de la piel. Puede producir incomodidad y dolor, además de ser muy molesta. A continuación te presentaremos una guía para que tu piel esté suave de nuevo.

Solución estándar

  1. Remoja tus manos, pies o codos en agua tibia o caliente durante 10 minutos. Tu piel empezará a suavizarse. Puedes poner sales de Epsom, aceites de baño o incluso té verde, pero no son necesarios.
    • Puedes agregar 1 taza de vinagre de manzana si tus callos son muy duros (advertencia: no agregues vinagre si tienes diabetes o mala circulación).
  2. Con una piedra pómez, frota la callosidad. Asegúrate de limpiar periódicamente la piedra y remojar tus pies cuando se empiecen a resecar. No frotes demasiado tus manos o pies. Si empiezas a sentir dolor o has retirado dos capas de piel, detente.
    • A su vez, una lima para pies va de maravilla.
  3. Lava tus pies o manos. Asegúrate de quitar toda la piel muerta.
  4. Sécate bien y aplícate crema en tus pies y manos. Usa una crema para manos o pies espesa para que se humedezca más.
    • Si estás a punto de irte a dormir, ponte unos calcetines o guantes para que tus pies y manos se mantengan hidratados.
    • Repite este mismo proceso al final de la semana.
  5. Mantén tus manos y pies suaves. Vuelve a aplicar crema en tus callos después de bañarte. Usa cremas espesas para un mejor resultado.

Remedios caseros

  1. Usa una aspirina para ablandar la callosidad. Pulveriza 5 o 6 tabletas de aspirina y mézclalas con 1/2 cucharadita de zumo de limón (3 ml) y agua. Aplica la pasta resultante en la zona afectada, después envuélvelo con una toalla templada y tápala con una bolsa de plástico. Déjala así unos 10 minutos y después retira las capas. Frota la callosidad con una piedra pómez.
    • Te lo reiteramos, si eres diabético, no pruebes este tratamiento. Por otro lado, si eres alérgico a la aspirina, no uses este método.
  2. Prueba con el bicarbonato de sodio. Una de las mejores maneras de tratar las durezas y las callosidades es con agua templada y jabón. Esta desprende la piel muerta y ayuda a sanar. Añade 3 cucharadas de bicarbonato de sodio a un cuenco (tazón) con agua templada y jabón. El bicarbonato tiene pH 9, por lo tanto es alcalino y puede afectar la barrera de la piel.
    • O bien, masajea la callosidad con una pasta hecha con 3 partes de bicarbonato y 1 parte de agua.
  3. Pon manzanilla en el baño. Remojar los pies en manzanilla puede tener un efecto calmante y cambiará temporalmente el pH de la piel para secar los pies sudorosos. El té manchará los pies, pero la mancha se irá fácilmente con agua y jabón.
  4. Utiliza maicena. Espolvorea maicena entre los dedos de los pies, mantén la zona seca y protege la piel para que no se rompa. La humedad puede hacer que la dureza o la callosidad duela y puede producir infecciones por hongos.
    • Este paso es principalmente preventivo y debe usarse para eliminar la incomodidad.
  5. Piensa en usar vinagre. Remoja una bolita de algodón en vinagre y ponla sobre la dureza o de la callosidad. Deja el algodón remojado en vinagre durante toda la noche. Por la mañana, frota la zona con una piedra pómez.
    • Asegúrate de poner la bolita de algodón solo sobre la callosidad, sino la piel de alrededor podría irritarse.
  6. Pon piña. La piña pelada contiene ciertas enzimas que ayudan a suavizar las durezas y las callosidades, eliminándolas de la piel. Pon una pequeña pieza de piña fresca pelada sobre la zona afectada y envuélvela con un paño limpio. Hazlo todas las noches durante 1 semana. También puedes poner zumo de piña sobre las durezas.

Medidas que puedes tomar

  1. Cámbiate de calzado. Una de las causas más comunes por las que salen callosidades es el mal calzado que se usa. Si tus zapatos no te quedan bien, es más fácil que te salgan callos, así que consíguete unos que te queden bien. Deben quedarte ajustados (pero no lastimarte) y deben ser del ancho de tus pies.
    • Evita los tacones siempre que puedas. Los tacones hacen que pongas todo tu peso sobre la bola de tus pies: la receta para que te aparezcan callos. Usa zapatos planos siempre que puedas, además son más cómodos.
      • Si la callosidad está en tus manos, usa guantes acolchados cómodos de llevar. Así aliviarán y reducirán el problema. Asegúrate de que los guantes te queden bien, porque los guantes holgados harán lo contrario e irritarán más tu piel debido a la constante fricción que producen.
  2. Pon almohadillas en tus zapatos. Las callosidades, las durezas y los juanetes no son un fenómeno nuevo. Por eso, una gran cantidad de compañías ha comenzado a sacar líneas de calzado diseñadas para eliminarlos. Muchos están hechos de molesquín y se adaptan fácilmente a los pies, a la forma de las tiras o a los parches.
    • Para las durezas, usa parches en forma de rosquilla. Estos parches se ponen sobre la dureza y disminuyen la presión, el roce y la fricción. Son económicos y fáciles de encontrar en cualquier tienda o farmacia.
  3. Toma en cuenta medicamentos y parches. No tienes que ir necesariamente al médico para encontrar la solución que alivie el problema: los parches, esparadrapos y demás se venden sin receta médica fácilmente. Sin embargo, muchos de estos contienen ácido salicílico, uno de los componentes activos, que puede causar una irritación o infección más molesta (o grave) que el problema que estabas tratando de solucionar al principio. Si sufres alguna de las siguientes afecciones, es mejor evitarlos:
    • Si tienes diabetes.
    • Si has perdido sensación en los pies, ya sea por problemas de circulación o por daños neurológicos.
    • Si tienes mala visión o flexibilidad y no puedes usar el producto de manera adecuada.

Consejos

  • Si tienes diabetes, ten aún más cuidado cuando trates con tus durezas y callosidades. Los daños en la piel, incluso los más pequeños, podrían causar llagas que sanarán muy despacio y podrían infectarse.
  • Es mejor asegurarte de que el agua que uses no tenga mucho cloro u otros químicos, porque estos resecan la piel.
  • Si las cosas empeoran, usa agua embotellada.

Advertencias

  • Si eres diabético, no intentes quitarte las callosidades por tu cuenta, porque puede empeorar la mala circulación.
  • No uses ningún ácido para quitar callosidades, sino tu piel se resecará aún más.
  • No te exfolies demasiado, porque podrías provocar una infección por romper la piel.
  • No te quites las callosidades en casa. Ve a un podólogo.
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