Cómo interactuar con alguien que usa una silla de ruedas

La gente usa sillas de ruedas por diversos motivos. Las sillas de ruedas otorgan libertad de movimiento, como un auto o una bicicleta. Si vas a interactuar por primera vez con alguien que usa una silla de ruedas, puede ser difícil saber comportarse. No querrás ofenderlo accidentalmente, pero al mismo tiempo, querrás ser solícito y comprensivo. Lo más importante es recordar que la gente en sillas de ruedas no es distinta de ti.

Ser respetuoso

  1. Evita hacer suposiciones sobre las habilidades de los demás. Estar en una silla de ruedas no significa que la persona esté paralizada o no pueda dar unos cuantos pasos. Algunos las usan solamente porque no pueden estar de pie por periodos largos o porque tienen un problema de restricción para caminar. Muchas veces, los pacientes de enfermedades del corazón usan sillas de ruedas para evitar esforzarse mucho. Si quieres sabes por qué una persona usa una silla de ruedas, es mejor preguntar que dar algo por sentado. Puedes añadir un calificativo al principio de tu pregunta para que la persona pueda negarse a responder si se siente incómoda, por ejemplo: “¿Le molesta si le pregunto por qué usa una silla de ruedas?”.
    • Solo pregúntale a una persona en silla de ruedas por qué la usa después de conocerla. Esta pregunta no es apropiada para desconocidos.
  2. Háblale claramente a una persona en silla de ruedas. Si esa persona tiene un acompañante, haz que este participe también en la conversación, no que hable por ella. Por ejemplo, no le preguntes al acompañante por la persona que usa la silla de ruedas.
    • Si vas a conversar largo y tendido con alguien en silla de ruedas, siéntate. Es muy cansado para alguien en una silla de ruedas tener que levantar el cuello para verte.
  3. Pide permiso antes de tocar al usuario o a su silla de ruedas. Tocar o reposarse en la silla puede ser tomado como una falta de respeto. La persona podría estar usando la silla debido a una lesión, así que tu gesto podría ser doloroso además de condescendiente.
    • Imagina que la silla de ruedas es una extensión del cuerpo de esa persona. Si no pondrías tu mano sobre sus hombros, entonces no pongas tu mano en su silla de ruedas innecesariamente.

Ser considerado

  1. Comprende la dificultad de andar en silla de ruedas en público cuando acompañes a alguien que usa una. Busca rampas de acceso. Generalmente, están a los laterales de las puertas o cerca de los baños, escaleras y ascensores. Cuando estés por un camino con muchos obstáculos, pregúntale: “¿Cuál es la ruta más fácil que usas?”. Escúchalo y sigue sus instrucciones con cuidado.
    • Si vas a organizar un evento, asegúrate de que sea accesible. Cerciórate de que el local no tenga barreras en la entrada. Asegúrate de que los pasillos y los corredores tengan el ancho suficiente para maniobrar una silla de ruedas. Los baños deben tener el tamaño suficiente para girar la silla y es necesario que haya una barandilla. Si el evento es al aire libre, el suelo o la superficie debe permitir el movimiento de la silla. La grava, la arena o las superficies suaves o muy disparejas pueden ser un desafío.
  2. Sé considerado cuando uses los espacios públicos. Ciertas áreas públicas están diseñadas para el uso de sillas de ruedas. Determinados compartimientos en los baños, estacionamientos y pupitres están diseñados para que sean accesibles para sillas de ruedas. No uses estos espacios, salvo que acompañes a una persona en silla de ruedas. Recuerda que tienes la opción de usar los demás compartimientos, estacionamientos y pupitres, pero la gente que usa estos dispositivos especiales solo tiene disponibles esos lugares.
    • Cuando estés de compras, ten cuidado con los usuarios de sillas de ruedas o carritos y trata de mantenerte a un lado del pasillo. Comparte el pasillo, camina como si estuvieras conduciendo.
    • Cuando te estaciones, evita hacerlo al lado de una van que tenga una placa de matrícula de discapacidad que parezca estar alejada de otros vehículos. La persona de la van podría necesitar más espacio al lado para desplegar una rampa cuando la persona en silla de ruedas entre de nuevo vehículo. No todos los espacios de estacionamiento diseñados para las personas con alguna discapacidad tienen el espacio suficiente para la rampa, así que a veces es necesario que las vanes con rampas se estacionen lejos de otros autos y así puedan tener el espacio necesario.
  3. Ofrece tu ayuda, pero no asumas que esa persona en silla de ruedas la quiere. Si ves a alguien en silla de ruedas que podría necesitar tu ayuda, pregúntale primero. No te ofendas si la persona rechaza tu oferta, quizá solo quiera ser muy independiente. Por ejemplo, si ves a alguien en silla de ruedas acercándose una entrada, puedes preguntarle: “¿Le gustaría que le abra la puerta?”. Si ves a una persona en silla de ruedas con problemas para subir una colina empinada, puedes preguntarle: “¿Le gustaría que le ayude a subir?”.
    • Nunca muevas la silla de ruedas alguien sin su permiso, pues podría haberla puesto en ese lugar para subir o bajar de ella con facilidad.

Ser educado

  1. Cuando estés por primera vez con una persona en silla de ruedas, estréchale la mano, como saludarías a cualquiera. Un apretón de manos establecerá una conexión física y disminuirá las barreras sicológicas para crear una conexión emocional. Incluso en casos donde la persona tiene una prótesis, generalmente es aceptable darle un apretón de manos.
    • Si la persona no puede o no quiere darte un apretón de manos, seguro lo rechazará educadamente. No te ofendas, el rechazo seguramente tiene que ver con un problema con el acto en sí y nada que ver contigo.
  2. Conversa casualmente, como lo harías con cualquier otra persona. No cambies tus palabras para evitar referencias de correr o caminar. Los intentos para evitar frases comunes, como “dar el primer paso”, solamente harán que la conversación se vuelva incómoda. La mayoría de la gente en silla de ruedas no se ofende por esas frases.
    • Como con cualquier conversación, si la persona indica que preferiría que evites ciertas frases, lo correcto es conceder su petición.
  3. Evita hacer comentarios o chistes sobre la silla de ruedas. La gente en silla de ruedas normalmente soporta cierta cantidad de bromas. Por más bienintencionadas que sean, las bromas pueden ser molestas. Estos comentarios solo sirven para cambiar el foco de atención de la persona y dirigirla a la silla de ruedas.
    • Si la persona bromea sobre su silla de ruedas, quizá sea apropiado unirse, pero nunca digas un chiste tú primero.

Consejos

  • No pises los pies de alguien en silla de ruedas. Solo porque no los use para caminar, no significa que ya no sean parte de su cuerpo.
  • Nunca dejes un carrito de compras en un espacio de estacionamiento, especialmente si está reservado para alguien con discapacidad o si está cerca.
  • Trata a la gente que usa algún dispositivo para mejorar su movilidad, como un carrito, de igual manera que la gente que usa sillas de ruedas.
  • Haz contacto visual con la persona que usa la silla de ruedas al hablar con ella. Como se mencionó anteriormente, lo ideal sería ponerte a su nivel y sentarte junto a ella.

Advertencias

  • Debido a que la silla de ruedas, así como los anteojos, es la extensión de una persona, debe ser tratada como tal. No la toques ni intentes empujarla, a menos que te hayan dado permiso para hacerlo.
  • Si no conoces al usuario de la silla de ruedas, no le preguntes por qué la usa, porque podría ofenderse y considerarlo insensible de tu parte. Sin embargo, si conoces mejor a una persona así, no tengas pena de preguntárselo en algún momento.
  • Referirse a alguien en silla de ruedas por otros nombres puede ser descortés o despectivo.
  • No clasifiques a la gente en silla de ruedas como “inválidos” o “enfermos”.
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