Cómo alimentar gatos

Cuando eliges la comida de tu gato, es importante considerar su edad, condición física, nivel de actividad e historial de salud. Recuerda que puedes evitar muchas enfermedades felinas (incluida la enfermedad del tracto urinario y la obesidad) siguiendo pautas apropiadas para la alimentación de tu gato. Por esta razón, es importante aprender cuáles son los pros y los contras de las diferentes variedades de comidas para gatos y cómo establecer una rutina de alimentación. Asegúrate de comprar comidas certificadas por la AAFCO (si vives en los EE.UU.) y conversar con el veterinario sobre las opciones de alimentación si tienes preguntas o dudas.

Elegir una comida para gatos

  1. Conoce las necesidades nutricionales básicas de un gato. Un gato adulto de tamaño promedio necesita alrededor de 250 calorías al día, con una cantidad equilibrada de proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales. Las necesidades calóricas específicas de tu gato dependerán de su tamaño, su peso y su nivel de actividad.
    • Los gatos son “carnívoros obligados”. Ellos necesitan consumir grasas y proteínas animales para conseguir una nutrición adecuada. Asegúrate de que la comida de tu gato cubra sus necesidades nutricionales.
    • No descuides su hidratación. El agua es extremadamente importante para la dieta de un gato; además, los gatos que consumen una dieta a base de alimentos secos necesitan beber más, ya que no obtienen la humedad adicional de su comida. Limpia el tazón de agua de tu gato y cambia el agua con frecuencia. Una fuente de agua o un recipiente que vierta agua también pueden ayudar a incrementar el consumo de agua de un gato manteniéndolo entretenido.
  2. Decide si vas a darle comida enlatada o seca. La comida enlatada y la seca le brindan beneficios a tu gato. En muchos casos, los gatos aceptan consumir comida seca para gatos y la complementan con mucha agua limpia. Si te preocupan las necesidades de tu gato, consulta a un veterinario para que te ayude a decidir qué comida es mejor para tu mascota.
    • Si tu gato tiene problemas en el tracto urinario, diabetes o una enfermedad renal, la humedad adicional de la comida enlatada para gatos puede ser útil para ayudarlo a mantenerse hidratado. La comida enlatada para gatos puede estar compuesta hasta por un 78 % de agua.
    • La comida seca suele brindar un mayor valor, ya que pagas por menos humedad.
    • El contenido de proteínas y carbohidratos de la comida seca y la húmeda varía según la receta. La comida seca suele tener un “contenido más denso de calorías”, por lo que tiene más calorías por porción debido a que no tiene el alto contenido de humedad que tiene la comida húmeda.
  3. Considera alimentar a tu gato con una combinación de comida enlatada y comida seca. Emplear una combinación de comida húmeda y comida seca puede ayudar a tu gato a mantenerse hidratado con más eficacia que una dieta de solo comida seca. Los gatos que podrían ser quisquillosos con su alimento también podrían disfrutar la variación en su dieta.
    • Si decides alimentar a tu gato con una combinación de comidas, ten mucho cuidado de no alimentarlo en exceso. Asegúrate de que el alimento que le brindes a tu gato a la hora de las comidas le proporcione las calorías y los nutrientes adecuados.
  4. Compra una comida de gran calidad. Al igual que los alimentos para los humanos, la comida para gatos de calidad contará con un equilibrio saludable de proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales. Elige una comida para gatos que contenga proteínas y grasas animales. Los gatos necesitan fuentes animales para obtener los nutrientes esenciales como la taurina y el ácido araquidónico, los cuales pueden conseguir de los alimentos a base de plantas.
    • Si compras tu comida para gatos en los EE.UU., busca en ella una frase de la AAFCO (American Association of Feed Control Officials). Esta organización ayuda a garantizar que la comida cumpla con las necesidades nutricionales de tu gato.
    • Evita las comidas que contengan colores y sabores artificiales o químicos dañinos.
  5. Aprende a interpretar la etiqueta de la comida. Tratar de comprender lo que contiene la comida para gatos que vas a comprar puede ser complicado. Es importante revisar un par de cosas cuando compres cualquier comida para gatos:
    • Si el nombre del producto usa una palabra como “atún” o “pollo” después de las palabras “comida para gatos”, ese producto debe contener al menos un 95 % de ese ingrediente. Por ejemplo, la “comida para gatos de pollo” debe contener al menos un 95 % de pollo.
    • La palabra “con” en el nombre de un producto significa que el producto puede contener tan solo un 3 % de ese ingrediente. La “comida para gatos con pollo” puede contener solo un 3 % de pollo, mientras que la “comida para gatos de pollo” cuenta como mínimo con un 95 % de pollo.
    • En los EE.UU., las comidas para gatos que tengan palabras como “cena (dinner)” o “alimento principal (entrée)” contienen menos de un 95 % de carne, pero más de un 25 %. Por lo general, estos productos contienen granos u otras fuentes de proteínas, como productos secundarios, para darle consistencia a la comida.
    • También hay una diferencia entre las palabras “carne (meat)”, “productos secundarios de las carnes (meat by-products)” y “comida (meal)”. La palabra “carne” se refiere a los músculos y la grasa de un animal y suele considerarse la fuente de proteínas de mejor calidad. Los “productos secundarios de las carnes” son las partes limpias que no son carne, como los órganos, los huesos, el cerebro y la sangre. Estos no son necesariamente malos para tu gato (¡recuerda que muchos humanos también comen órganos!), pero pueden tener proteínas de menor calidad que las de la carne. La “comida” consiste en el tejido o el hueso finamente molidos y suele considerarse la fuente de proteínas de menor calidad.
  6. Considera darle comida casera a tu gato. Un número cada vez mayor de dueños de gatos preparan la comida de sus gatos en casa. La comida casera puede ofrecerles a los gatos ingredientes más frescos y sanos que no incluyan los aditivos y conservantes que se encuentran en la mayoría de comidas para gatos de venta comercial. Sin embargo, preparar comida casera para gatos suele ser la opción más costosa y que consume más tiempo, y requiere una preparación cuidadosa para evitar la contaminación bacteriana.
    • Si decides alimentar a tu gato con comida casera, asegúrate de conseguir recetas en fuentes de buena reputación. Verifica que las recetas brinden información nutricional, incluidos el contenido calórico y una proporción adecuada de calcio y fósforo.
    • Considera invertir en un triturador de carne o un procesador de alimentos para que preparar la comida para gatos sea más fácil.
    • Recuerda que los gatos necesitan consumir comidas a base de carne, pero también necesitan más que solo carne para mantener una dieta saludable. Los carbohidratos, como el arroz o el maíz, son aceptables en cantidades pequeñas. Asegúrate de que los ingredientes también proporcionen ácidos grasos, aminoácidos, vitaminas y minerales.

Considerar las necesidades dietéticas especiales de tu gato

  1. Determina si tu gato es obeso. 1 de cada 5 gatos mascota son obesos. El sobrepeso puede provocar problemas de salud como la diabetes, una enfermedad en las articulaciones y problemas circulatorios en tu gato. Puedes determinar si tu gato necesita bajar de peso tocándole la barriga. Si no puedes sentir las costillas cerca de la parte superior y los costados de la barriga, tu gato podría tener sobrepeso.
    • El veterinario también puede ayudarte a determinar el rango de peso saludable para tu gato.
  2. Realiza un examen de “puntuación corporal” en tu gato. Los requisitos calóricos específicos de tu gato pueden ser diferentes a los que están impresos en el empaque de la comida para gatos. La mejor forma de determinar si tu gato está subiendo o bajando de peso es usar un examen de “puntaje corporal”. Este examen evalúa la forma del cuerpo de tu gato y determina cuánta grasa cubre sus huesos.
    • La mayoría de los esquemas de puntaje corporal usan una escala de calificación que va del 0 al 5 o del 0 al 10. El 0 representa a un gato demasiado delgado (un gato hambriento que se encuentra por debajo del peso apropiado) y el 5 o el 10 representan a un gato obeso. El peso ideal de una mascota se encuentra en el medio del rango de puntuación: 3 para las escalas que van del 0 al 5 y 5 para las que van del 0 al 10.
    • Debes sentir las costillas cuando pases los dedos sobre la barriga y el pecho del gato, pero los dedos no deben quedarse atrapados entre las costillas. Si las costillas de tu gato son demasiado pronunciadas, esto es un signo de que se encuentra por debajo del peso apropiado. Si no puedes sentir las costillas de tu gato o si una grasa esponjosa las cubre, esto es un signo de que tiene sobrepeso.
    • Al mirar a tu gato de costado y desde arriba, debes poder observar su cintura. Si tu gato luce más ovalado y no tiene una cintura definida, tiene sobrepeso. Si la cintura de tu gato luce “ajustada” (como la de un galgo), se encuentra por debajo del peso apropiado.
    • La barriga de tu gato no debe colgar; este es un signo de que tu gato tiene demasiada grasa abdominal.
  3. Modifica la alimentación de tu gato según sus necesidades. Si tu gato tiene sobrepeso (o se encuentra por debajo del peso apropiado), modifica la cantidad de comida que le brindas en un 10 %. Luego, vuelve a realizar el examen de puntaje corporal dentro de dos semanas. Haz modificaciones basándote en el cambio que surja en la forma de tu gato.
    • No hagas modificaciones extremas en la dieta de tu gato. Los gatos poseen un metabolismo inusual y las insuficiencias calóricas extremas pueden provocar insuficiencia hepática.
  4. Alimenta a tu gato con una comida para el control de peso que se venda con receta. Las comidas de venta con receta pueden conseguirse fácilmente en las veterinarias y pueden ayudar a brindarle a tu gato los nutrientes apropiados y fomentar la pérdida de peso. Hay muchos tipos de comida de venta con receta, así que consulta a un veterinario para determinar cuál es la mejor para tu gato.
    • Las comidas con alto contenido de fibra y bajo contenido de calorías contienen fibra adicional que puede ayudar a tu gato a sentirse satisfecho. Tu gato bajará de peso poco a poco después de varios meses. Entre estas se encuentran las comidas OM (Obesity Management) de Purina y RD de Hills, de venta en los EE.UU.
    • Las comidas con alto contenido de proteínas tienen esta cantidad de proteínas y un contenido bajo de carbohidratos para adaptarse a la digestión natural del gato. Alimentar a tu gato con niveles elevados de proteínas animales puede fomentar la pérdida de peso. La comida MD de Hills es un ejemplo.
    • Las comidas metabólicas están diseñadas para estimular el metabolismo de tu gato. La única comida de este tipo para gatos disponible en los EE.UU. es Metabolic Diet (Feline) de Hills.
  5. Considera las comidas para las “etapas de su vida”. Las necesidades dietéticas de tu gato deben variar dependiendo de la etapa de su vida y es importante alimentarlo con lo que necesite en cada etapa. En general, hay tres etapas en la vida de tu gato que debes considerar cuando elijas su comida: la etapa de gatito, la de adulto y la edad avanzada.
    • La etapa de gatito es aquella que empieza desde el destete y va hasta los 12 meses. Los gatitos necesitan más proteínas y calorías porque aún están creciendo. Las comidas para gatitos también cuentan con un equilibrio de minerales diferente para cubrir las necesidades nutricionales de un gato en crecimiento.
    • La etapa de adulto es aquella que va de 1 a 7 años de edad. Las comidas para gatos adultos cuentan con un buen equilibrio de nutrientes para ayudar a mantener un peso moderado.
    • La etapa de edad avanzada es aquella que va de los 8 años a más. Los gatos de edad avanzada suelen tener problemas de salud o carecer de movilidad. Ellos necesitan nutrientes como la glucosamina y los ácidos grasos. Estos alimentos suelen contener menos proteínas, lo que puede causar tensión renal en los gatos más viejos.
    • También existen comidas para cada “estilo de vida”, como para los gatos castrados o que viven dentro de casa. Estas comidas suelen tener menos calorías que la comida para gatos común, pero esta es la única diferencia principal.
  6. Consulta a un veterinario sobre las comidas de venta con receta para los gatos con enfermedades. Si tu gato tiene una enfermedad, como la diabetes, una enfermedad urinaria, de las articulaciones o de los riñones, consulta a un veterinario sobre la mejor comida para tu gato. Existen muchas comidas de venta con receta para estas diversas enfermedades, pero los expertos no siempre las consideran eficaces.
    • Las comidas para gatos diabéticos suelen eliminar los humectantes y algunos tipos de carbohidratos para ayudar a controlar y regular el nivel de azúcar en la sangre de tu gato. Los gatos diabéticos también pueden requerir un tratamiento con insulina. Consulta a un veterinario acerca de las necesidades de tu gato.
    • Los gatos con estómagos sensibles o la enfermedad intestinal inflamatoria pueden beneficiarse al consumir las comidas con ingredientes limitados o las de venta con receta, como i/d de Hills, EN de Purina o Veterinary Diet Gastrointestinal de Royal Canin (de venta en los EE.UU.).
    • Los gatos con problemas urinarios suelen beneficiarse al consumir comidas que controlan los minerales que, de lo contrario, se acumularían en su cuerpo. En los EE.UU., UR de Purina, CD y XD de Hills, y Veterinary Diet Urinary SO de Royal Canin son ejemplos de este tipo de comidas.

Establecer una rutina de alimentación

  1. Establece horas de alimentación constantes. Cuando hayas elegido el tipo de comida que vas a darle a tu gato, establece horas de alimentación constantes. Una rutina alimenticia constante ayudará a mantener feliz y cómodo a tu gato.
    • Perturbar el horario de alimentación de tu gato puede provocar un aumento del estrés y contribuir con los problemas digestivos y otros problemas de salud.
  2. Establece un control de las porciones. Alimenta a tu gato con cantidades uniformes medidas en cada comida. Esto ayuda a controlar el apetito de tu gato y reconocer con rapidez cualquier cambio.
    • No hay una regla universal para la cantidad de comida que debas brindarle a tu gato, debido a la variación en el tamaño, la edad, el nivel de actividad y el peso. Sin embargo, como punto de referencia, un gato con un peso promedio de 3,6 kg (8 libras) necesita alrededor de 250 calorías al día para mantener una nutrición apropiada. 250 calorías equivalen a aproximadamente 4/5 de una taza de comida seca o un poco menos de una lata de comida húmeda de 170 g (6 oz).
    • Usa la guía de alimentación que se encuentra en el empaque de la comida o la página web del fabricante como un punto de partida. Luego, modifica las cantidades basándote en el peso de tu gato y en su respuesta.
  3. Bríndale al gato un acceso libre a la comida. Si bien un horario de alimentación constante es lo mejor para la mayoría de los gatos, un acceso libre a la comida puede servirle a algunos. El acceso libre a la comida le permite a un gato consumir sus comidas cuando esté hambriento y comer bocados en varios momentos, lo cual es un comportamiento natural. También puede ser de utilidad si tu horario no te permite alimentar a tu gato varias veces al día. Las gatas lactantes suelen tener acceso libre a la comida porque sus necesidades nutricionales son significativamente mayores que las gatas que no dan de lactar a gatitos.
    • Las desventajas potenciales de un acceso libre a la comida son que no podrás supervisar los cambios en el apetito con la misma precisión y que algunos gatos comerán en exceso al poder acceder libremente a la comida. Siempre supervisa atentamente el peso de tu gato y modifica su dieta según corresponda.
  4. Asigna tazones de comida y agua separados a cada gato. Los gatos pueden volverse territoriales, en particular si hay una confusión sobre el tazón que les pertenece.
    • Los tazones pequeños de acero inoxidable son resistentes y fáciles de limpiar, lo que los vuelve una buena opción.
    • Asegúrate de lavar el tazón de tu gato después de cada alimentación y de que en todo momento cuente con agua limpia y fresca.
  5. Considera la edad de tu gato. A medida de que los gatos crecen y envejecen, sus necesidades nutricionales evolucionan. Además de usar una comida para la etapa de su vida, es probable que tengas que alimentarlo de forma diferente según su edad.
    • Los gatitos deben obtener todos sus nutrientes de la leche de su madre durante las primeras cuatro a seis semanas de su vida. Cuando estén listos para el destete, usa una comida específica para gatitos. Aliméntalos 5 o 6 veces al día; los gatitos necesitan porciones más frecuentes y más pequeñas durante el transcurso del día.
    • Los gatos adultos pueden alimentarse dos veces al día. Emplea porciones medidas y modifica las cantidades conforme el gato envejezca y se vuelva menos activo.
    • Los gatos más viejos podrían necesitar comer solo una vez al día. Siempre sigue las recomendaciones del veterinario para las necesidades nutricionales específicas de tu gato.
  6. Evita darle demasiadas golosinas a tu gato. Puedes alimentar a tu gato con golosinas de venta comercial o salmón o atún en lata, pero solo con moderación. Las golosinas solo deben comprender hasta el 5 % del consumo alimenticio general de tu gato.
    • Darle demasiadas golosinas a tu gato contribuye con la obesidad y puede provocar problemas digestivos.
    • El exceso de golosinas también puede significar que tu gato prefiere comer una menor cantidad de su comida habitual, lo cual puede provocar un desequilibrio nutricional.
    • Está bien darle atún a tu gato como una golosina ocasional, pero este no contiene todos los nutrientes que el gato necesita, así que asegúrate de que no remplace a su comida.
  7. Evita los alimentos peligrosos. Hay muchos alimentos que pueden perjudicar a la salud de un gato. Algunos alimentos que debes evitar incluyen a los siguientes:
    • La leche y los productos lácteos: los gatos son intolerantes a la lactosa y la leche (que no sea la de la madre) puede provocar diarrea y problemas digestivos. Las micotoxinas tremorgénicas pueden formarse en los productos lácteos vencidos y son extremadamente peligrosas para los gatos.
    • Las uvas y las pasas: si bien no se comprende por completo la causa, las uvas y las pasas son malas para los gatos y los perros. Estas pueden causar insuficiencia renal en tu gato o hacer que vomite.
    • La masa de pan cruda: las masas que contienen levadura viva pueden ser peligrosas para los gatos y pueden provocar problemas estomacales.
    • El chocolate: si bien los gatos suelen no estar interesados en comer chocolate, aun así debe mantenerse fuera de su alcance.
    • La cebolla, el ajo, el ajo chalote o la cebolleta: estos y los vegetales parecidos a la cebolla pueden causar anemia y otros problemas graves en los glóbulos rojos.

Consejos

  • La FDA no regula el uso de las palabras como “premium” en la comida para mascotas. La comida para gatos “premium” puede no contener ingredientes o nutrientes que sean mejores que los de la comida más barata. Siempre revisa el valor nutricional en la etiqueta para saber qué vas a darle a tu gato.
  • Siempre ten en cuenta que los factores ambientales (como el número de animales, la temperatura y el clima) pueden afectar los hábitos alimenticios de tu gato. Si el apetito de tu gato cambia, esto no siempre es un signo de un problema mayor. Supervisa el apetito de tu gato, su nivel de actividad, su peso, el brillo de su pelaje y el de sus ojos para ayudar a determinar si hay un problema mayor. Sin embargo, si tu gato no come por más de 24 horas, reserva una cita con el veterinario de inmediato.

Advertencias

  • No alimentes a tu gato con ninguna comida que no esté diseñada exclusivamente para gatos. El metabolismo de los gatos es muy diferente al de las personas o incluso al de los perros, y estos solo deben consumir comida para gatos para prevenir los problemas graves de nutrición y salud.
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