Cómo mojar un pavo con sus jugos

Regar carne con su propio jugo usando un pincel, una cuchara o haciéndolo directamente, sirve para que la misma esté completamente jugosa y bien dorada al cocinarse. Aunque ya no es necesario rociar el pavo con su jugo como solía serlo antes, en los días de nuestra abuelita, es una tradición muy importante cuando piensas en cocinar pavo.

Prepara el pavo para rociarlo con sus jugos

  1. Prepara el pavo para meterlo en el horno. Tienes que descongelarlo, lavarlo, rellenarlo y atarlo. ¿Necesitas ideas para preparar tu pavo? wikiHow tiene un montón de guías que pueden ayudarte.
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  2. Enciende el horno y coloca el pavo ya preparado en una bandeja grande para horno. Si solamente tienes una bandeja, pon el pavo en una de las rejillas del horno para que su jugo caiga a la bandeja y puedas sacarla fácilmente.
    • Algunas personas rocían el pavo con los jugos que caen a la bandeja, mientras que otros prefieren hacer una mezcla especial para untarla en el mismo. Lo que quieras untar en el pavo depende de ti.
  3. Pon una alarma y empieza a hornear el pavo. Vas a necesitar dos alarmas: una para saber cuándo rociar el pavo con el jugo y la otra para medir el tiempo de horneado. Cuánto tiempo tardará en hornear el pavo dependerá del tamaño del mismo.
    • Pon la alarma para rociar el pavo con sus jugos en 30 minutos. Lo vas a hacer en intervalos de 30 minutos.
  4. Después de 30 minutos, abre el horno para rociar el pavo con sus jugos. Saca la rejilla parcialmente. Destapa la bandeja para horno o retira un poco del papel aluminio que cubre el pavo. Revisa la carne. ¿Está dorándose un poco? Perfecto. Ya podrás rociar el pavo con el jugo por primera vez.
    • Algunas personas prefieren rociar el pavo con sus jugos cada 20 minutos. Sin embargo, mientras más cortos sean los intervalos, más tendrás que abrir y revisar el horno.

Rocía el pavo con sus jugos

  1. Usa una cuchara, una taza o una pera de cocina. Una pera de cocina es un utensilio que succiona un líquido para luego vaciarlo. Es como una jeringa grande y suave. Si no tienes una pera, puedes usar una cuchara o una taza.
  2. Rocía el pavo con sus jugos. Utiliza el líquido que preparaste para el pavo y rocíalo sobre el mismo cuidadosamente con la cuchara, taza o pera. Puedes usar cualquier tipo de caldo, vino, mantequilla, aceite, salsa espesa o su mismo jugo. Lo que quieres es que la carne sea jugosa.
    • Lo más fácil que puedes hacer es utilizar los jugos que acumulaste en la bandeja. Sin embargo, si tienes una receta de pavo que requiera mantequilla, una marinada o una salsa espesa, también puedes usarlas.
  3. Tapa el pavo y vuelve a ponerlo en el horno. Vuelve a poner la alarma en 30 minutos. Pasa el tiempo viendo televisión o leyendo, ¡pero no te olvides del pavo!
  4. Repite el proceso de revisar el horno y rociar el pavo con el jugo cada 30 minutos. Pronto el jugo volverá a acumularse en la bandeja. Ahora úsalo en vez del líquido que preparaste originalmente. Sin importar el líquido que hayas usado al principio, se habrá acumulado en la bandeja y mezclado bien con todo el jugo, listo para volver a utilizarlo.
  5. Retira el líquido sobrante si este llega a tocar la carne del pavo. No dejes el pavo remojándose en su jugo. La carne se volverá muy suave y no tendrá esa textura crujiente.
    • Por esta razón es mejor colocar el pavo en una rejilla pequeña dentro del horno. De esta manera, nunca entrará en contacto con el jugo.
  6. ¡No botes el jugo! Utilízalo para preparar una salsa espesa o vierte un poco en un tazón como aderezo para el relleno, las verduras, papas, etc. ¡No lo desperdicies! Ese jugo ha estado reposando por horas y ha absorbido todo el jugo de la carne.

Otras opciones

  1. Envuelve el pavo en papel aluminio. Muchas personas simplemente no rocían el jugo manualmente y envuelven el pavo en papel aluminio (una capa suelta de papel aluminio que cubra al pavo). Ya no será necesario rociarlo manualmente porque los jugos no se saldrán.
    • También es más conveniente, porque cuando hayas envuelto el pavo, puedes dejarlo en el horno cocinándose y no tendrás que revisarlo cada 30 minutos para rociarlo de nuevo.
  2. Rocíalo con jugo de manzana. En vez de retirar la bandeja donde cae el jugo, tener que ensuciarte con mantequilla o hierbas y quedar todo pegajoso, ¡simplemente rocía el pavo con jugo de manzana! Si tienes un atomizador, es súper conveniente.
    • También puedes mezclar el jugo de manzana con miel, hierbas, mantequilla u otros ingredientes a tu elección para darle más sabor.
  3. Usa tocino. ¿Quieres darle un toque novedoso a tu pavo? ¡Pues no hay nada mejor que el tocino! Fríe un poco de tocino, mezcla paprika, ajo o cebolla y guarda el jugo. Luego coloca el tocino sobre toallas de papel para que seque. Luego vierte los jugos del tocino sobre el pavo.
    • Cuando el pavo esté listo, pica el tocino y échalo sobre el mismo.
  4. Toma en cuenta que no tienes que rociar el pavo con sus jugos si lo vas a preparar en salmuera. Un pavo en salmuera es aquel que ha estado reposando dentro de una hielera o balde grande con una mezcla de agua, sal, caldo, miel y otros, durante 12 horas. Es perfecto para asegurar que la carne del pavo esté muy jugosa ¡y ya no necesitarás rociar el jugo manualmente!
    • De todas maneras, tendrás que cocinar el pavo de manera normal y es mejor que lo envuelvas en papel aluminio. Algunas personas colocan trozos de madera en la bandeja para darle ese sabor a leña. Si te suena interesante, ¡dale un vistazo al artículo!

Consejos

  • No uses un líquido concentrado para preparar la salsa espesa, porque su sabor será más fuerte que el de la salsa en sí.
  • No dejes que el pavo se seque. Asegúrate de rociarlo con el líquido mientras está en el horno.
  • Prepara el líquido para rociar sobre el pavo de acuerdo a lo que dice tu receta. También puedes prepararlo si tienes ingredientes que le den sabor más un poco de aceite. La mantequilla pura le dará un sabor intenso.
  • Ten cuidado de derramar el líquido hirviendo cuando retires la bandeja del horno. Sácala cuidadosa y lentamente. Es posible que esté pesada.
  • No dejes que el pavo se remoje en líquido. Si pones demasiado líquido y no se evapora al cocinarse, deja de rociarlo sobre el pavo y retira el excedente con una cuchara. Utiliza el resto del líquido después.

Advertencias

  • No te vayas a quemar al agarrar la rejilla del horno, la bandeja o la tapa de la misma. Utiliza manoplas o una toalla gruesa.

Cosas que necesitarás

  • Pera, cuchara grande o cucharón
  • Taza para colocar el líquido
  • Manoplas para agarrar la bandeja caliente
  • Receta para preparar el líquido y los ingredientes correspondientes
  • Papel aluminio para envolver el pavo si la bandeja no tiene tapa
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