Cómo ser Zen cuando sacas malas calificaciones en la universidad

Aunque tal vez haya sido fácil ignorar tus calificaciones mediocres o terribles en la secundaria o en preparatoria, sacar malas calificaciones en la universidad puede afectar el futuro de tu carrera. Ya sea que hayas obtenido calificaciones que no eran perfectas o si de plano reprobaste tu último examen, en vez de entrar en pánico debes entrar a un refugio mental para aceptar tu destino, encontrar la paz y prepararte para seguir adelante.

Pasos

  1. Determina qué salió mal. Antes de que entres en pánico y corras hacia la salida, reflexiona sobre qué crees (y sabes) que te hizo sacar esas calificaciones tan malas. ¿Estudiaste e hiciste tu mejor esfuerzo o flojeaste y no diste todo de ti? Qué tanto hayas estudiado puede variar mucho, y la honestidad con uno mismo es totalmente vital en esta evaluación:
    • Estudiaste, pero no lo suficiente. En este caso, en realidad sí estudiaste pero tal vez no te preparaste para este tipo de examen o no abordaste la clase de manera que aseguraras el éxito. Examina cada aspecto de lo que hiciste para considerar qué harás diferente la siguiente vez. Si no entendiste algún tema o lo que se esperaba de ti, ahora es un buen momento para hablar con tus maestros y tutores sobre qué necesitas hacer para prepararte mejor para el futuro.
    • Sólo estudiaste los aspectos que eran interesantes para ti. Si algo era muy difícil o poco interesante, te ibas con otros aspectos e ignorabas las partes aburridas. En tal caso, ahora sabes que aplicarte no sólo implica estudiar lo que te gusta. Después de todo, esto representa la realidad de la mayoría de los trabajos que tendrás en el futuro; hay partes emocionantes y hay partes aburridas, y entre más pronto desarrolles un ritmo para lidiar con ambas partes, mejor.
    • Diste todo de ti. Aunque puede que nada sea más frustrante que estudiar a más no poder o trabajar arduamente sólo para recibir malas calificaciones, tienes que recordar que hiciste todo lo que estaba en tu poder para tener éxito. Si esta clase o clases pertenecen a tu especialidad, tal vez debas reflexionar sobre tu elección de carrera y determinar si este campo realmente es lo tuyo; tal vez tus calificaciones te están diciendo algo que tu corazón no está listo para escuchar aún. Todos tienen un talento; tal vez aún necesitas averiguar no en lo que eres bueno, sino lo que te hace feliz.
    • Flojeaste y ni siquiera lo intentaste. No tienes a nadie quien culpar si te sorprende sacar malas calificaciones cuando ni siquiera te esforzaste. Tal vez ahora aprendiste que los días de "a ver qué pasa" o el puro talento se acabaron. Aprende de la experiencia y hazlo mejor la siguiente vez mediante la práctica y la aplicación de los temas. Considera el último examen o semestre como tu "descanso" mental de la escuela y proponte dar lo mejor de ti a la próxima. Puede ser un shock darte cuenta que tu hábito de preparatoria de pasar las materias sólo con tu talento y usar lo que recordabas de la clase ya no aplica en un nivel universitario; entre más pronto aceptes esta realidad, mejor.
    • Te sucedieron cosas fuera de tu control. Te dio mononucleosis, faltaste a la mitad de tus clases y eso te quitó parte de tu tiempo para estudiar. Tu método anticonceptivo falló y la preocupación y los síntomas de embarazo interfirieron. Tu nuevo amor es tan abrumador que no estudiaste nada más que sus ojos. Tu viejo amor es tan exigente e intenso que no estudiaste nada más que cómo disculparte por la noche que sí estudiaste. Te casaste. Te violaron en tu campus. Uno de tus padres murió. El padre de tu compañero de cuarto murió y ahora él nunca sale ni deja de hablar de eso. Cuando eventos así de grandes absorben todo tu tiempo no puedes mantener el ritmo. A menos que sea ya casi al final del semestre, dar de baja una o más clases para adaptarte a ese evento puede ser una buena decisión. Algunas universidades te dejan marcar la clase como incompleta y retomarla después.
  2. Evalúa el impacto total. Para poder sentirte en paz con tus calificaciones, determina qué tan grave será el impacto de tu calificación o calificaciones en tu carrera. En algunos casos, una mala calificación en un examen no afectará mucho tu promedio. Sin embargo, si te fue mal durante todo el semestre en una o más clases, eso sí te puede afectar negativamente. En vez de molestarte, respira profundamente, velo todo en perspectiva y haz planes concretos para remediar lo que puedas:
    • Haz una cita con tu consejero. Si te preocupa que tus calificaciones puedan afectar tu futuro universitario, consúltalo con tu consejero para crear un plan. Tal vez tomaste clases demasiado difíciles, o tal vez debas explorar otras especialidades. Con la ayuda de tu consejero (y tal vez tus padres, guardianes u otros mentores) crea un plan que te ponga de vuelta en el camino correcto y te haga sentir mejor con tu vida universitaria.
    • Pon la situación en perspectiva. Date cuenta que desafortunadamente, en la vida pasan cosas malas. Aunque sacar malas calificaciones puede hacer que entres en pánico, tendrás que poner la situación en perspectiva para llegar a un estado Zen. ¿Tienes salud y puedes mantenerte (o te mantienen en la escuela)? ¿Tienes una familia que te ama y amigos que te rodean? Cuenta tus bendiciones y recuerda que aunque las calificaciones son importantes, no son todo lo que debe importar en tu vida.
    • ¿La salud o la pobreza son un problema? Si estás enfermo o vives en la pobreza, esto puede afectar gravemente tus oportunidades de tener éxito en la universidad. En este caso, habla con tu doctor o con tu consejero económico y tu consejero vocacional para ver qué necesitas para atacar exitosamente a estos problemas, incluyendo si necesitas tomar un descanso para mejorar tu situación personal primero.
  3. Reúnete con tus profesores. Incluso en la universidad, demostrar que te importa tu futuro puede ayudarte, pues los profesores notarán cualquier desventaja que tengas o al menos verán que eres honesto al decir que quieres cambiar tu forma de ser. En algunos casos, tal vez te hayas perdido puntos clave en clase que pudieron haber sido vitales para tu éxito o tal vez has estado cometiendo el mismo error a lo largo del semestre pero no lo sabías. Platicar con tus maestros te puede ayudar a desarrollar un entendimiento más profundo de la clase, cómo entendiste el material y tal vez cómo puedes mejorar tu desempeño en el futuro.
  4. Desarrolla un plan para mejorar tu desempeño (y calificaciones). Aplica lo que descubriste hablando con tus maestros, tus consejeros y mediante la auto evaluación para formular un plan específico paso a paso que te ayudará a que te vaya mejor la siguiente vez. Además, no te quedes ahí preguntándote si las guías de “Cómo estudiar” valen la pena; definitivamente lo valen. Busca guías que sean altamente recomendadas por tu universidad o por gente en la que confíes. Estas guías te pueden ayudar a ver el amplio panorama de la universidad, el estudio, las calificaciones y el éxito, así como darte consejos útiles para planear efectivamente tus estudios. Sentir que tienes el control de una situación te ayudará a encontrar la paz y te dará metas a las cuales enfocarte para trabajar en ellas la siguiente vez.
    • Examina tu tiempo de estudio. Tal vez estabas estudiando intensamente un día antes de los exámenes y obteniendo malas calificaciones. En vez de sólo estudiar la noche previa al examen, trata de estudiar el material poco a poco a diario. Repasa y subraya las notas del día y vuelve a leerlas el fin de semana. Entre más leas la información, más fácil será entenderla y asimilarla.
    • Evalúa tu habilidad para tomar notas. En algunos casos, el profesor no sólo permitirá, sino que también alentará a los estudiantes a que tomen notas en su computadora o que graben la clase. Si las notas con pluma y papel te causan problemas porque no puedes escribir tan rápido como el profesor habla, pregunta si hay otro método para hacerlo. Si tus viejos apuntes son ilegibles, busca algún compañero amable que te ayude a completar los tuyos. Asegúrate de explicarle que sí fuiste a clase, pero que ahora sabes que necesitas tener mejores habilidades para tomar notas, para que no se sientan usados.
    • Considera tu horario. Si llenaste el horario del semestre pasado con clases difíciles, ahí tienes la respuesta de por qué tus calificaciones bajaron. Incluso el individuo más inteligente debe darse un descanso. Prueba mezclando clases difíciles con algunas más ligeras para tener un horario más balanceado.
    • Decide si pasas demasiado tiempo socializando o trabajando. La universidad a menudo es una oportunidad para abrir tus alas y descubrir quién eres. Sin embargo, si pasas demasiado tiempo “descubriendo quién eres” y no suficiente tiempo estudiando, podrías arruinar tu promedio. Comprométete a hacer un esfuerzo y socializar menos; usa los eventos sociales como premios cuando termines de estudiar en vez de a lo largo del semestre.
  5. Mantente al tanto de tus estudios de ahora en adelante. La clave para mantenerse Zen es seguir con tus estudios a un ritmo que coincida con lo que necesitas aprender. En algunos casos, incluso puedes llevar un ritmo de castigo aún y si no estás atrasado. Y ya que esto fue lo que elegiste, acéptalo y sigue el programa como está. Mantenerte organizado, comprometido y regular te ayudará a mantenerte Zen durante la universidad. Sin embargo, si tus calificaciones no mejoran después de que hagas los cambios, entonces probablemente necesitas considerar seriamente un cambio de carrera, porque gastar tu energía en algo que no te está funcionando es una señal de que jamás funcionará, al menos no de esta manera.

Consejos

  • Si es posible, pídele respetuosamente a tu profesor si puedes revisar tu examen o ensayo para asegurarte de que la calificación que recibiste está justificada. En algunas ocasiones (aunque son pocas) el profesor pudo haber cometido un error al calificar tu trabajo.
  • Si las cosas salen mal cuando el semestre acaba de empezar, considera abandonar una o más clases para que puedas con la carga de materias. “Dejar y cambiar” usualmente también es posible durante las primeras semanas. Sustituye una materia fácil por una más difícil o cambia todas las demás por unas más fáciles cuando te topes con un reto muy difícil.
  • Si algún evento serio como una enfermedad, la muerte de un familiar, un asalto o cualquier otra emergencia evitó que estudiaras, ve si pueden marcar tu calificación como Incompleta; eso se irá de tu expediente cuando retomes la clase.
  • Deja y cambia lo más pronto posible si tienes un conflicto con un profesor que no pueda ser resuelto rápidamente. No necesitas que tus calificaciones se vean afectadas porque no le caes bien a un profesor o el estrés de soportar a un maestro que te hostiga; eso puede interferir con tus clases. Si es una clase necesaria y es el único maestro que da esa materia, ve con tu consejero para manejar el estrés. No dejes que se convierta en una guerra de nervios.
  • Cuando tomes notas a mano, usa letra script en vez de cursiva. Los resultados son más legibles y se convierte en un hábito rápidamente. Uno de los beneficios de tomar notas es que escribir le dice a tu cerebro que lo ponga en la memoria de largo plazo. ORGANIZA cómo tomas notas: 1, Usa la página izquierda entera para dibujos, bosquejos o gráficas y haz que combinen con tus notas. 2, Usa los 2/3 de la página derecha para escribir todo lo que puedas del discurso de tu maestro. Abrevia todo lo que puedas. 3, usa el 1/3 restante de la página derecha para anotar cualquier cosa que tu maestro repita o clarifique que ya hayas escrito. 4, aprende a escribir sin dejar de ver del pizarrón o de la pantalla. Tan pronto como salgas de clase, repasa tus notas y vuélvelas a escribir a mano, aclarando las abreviaciones, juntando las leyendas de los dibujos, incorporando las aclaraciones, etc. Cuando estudies para un examen, escribe un resumen de todo lo que tengas en tus notas o apuntes. Es mejor no hacerlo en computadora, pero hazlo si quieres. Este sistema era usado en los entrenamientos de las escuelas navales y la tercera vez hace que funcione de maravilla.
  • Revisa cómo tomas tus notas y tus hábitos de estudio comparando tu manera de hacerlo con alguien a quien le va bien en clase.

Advertencias

  • Nunca hagas nada destructivo (a ti mismo o a alguien más) por tus malas calificaciones. Recuerda, todo pasará.
  • Si sufres de alguna enfermedad mental o discapacidad física que impacte tu habilidad de estudiar, no te quedes ahí y sufras en silencio. La mayoría de las universidades tienen servicios de especialidad para ayudarte a que tengas éxito y tengas el poder de hacer ajustes a los horarios directamente con los profesores o las escuelas para asegurar de que puedas con ellos. Tratar de ser fuerte a pesar de tales retos es admirable, pero puede hacer que repruebes a la larga, así que busca la ayuda que te ofrecen.
  • Cambiar los malos hábitos como socializar demasiado o no estudiar bien requiere un poco de prueba y error. En vez de pensar en un “todo o nada” y renunciar cuando algo falle, ponte pasos graduales y metas. No sacrifiques una cosa por otra, como no dormir porque no querías dejar de jugar tu video juego favorito y aparte tenías que estudiar. Reduce tus horas de juego temporalmente o elimínalas hasta las vacaciones. Ponerte como regla “No juegues este video juego durante el semestre” no es tan restrictivo como “Nunca vuelvas a jugar video juegos.”
  • Si no comes o duermes lo suficiente (o ambas cosas), esto te afectará gravemente. Obtén ayuda del trabajador social de la escuela si te quedas sin comer por cuestiones financieras. Si es porque sales mucho de fiesta, compra tu comida y estudia antes de que salgas con tus amigos.
  • No compres un nuevo juego de computadora durante el semestre. La curva de aprendizaje de un nuevo juego se logra mejor durante las vacaciones. Si alguien te regala uno de navidad, juégalo durante el resto de las vacaciones de navidad o aguanta hasta las vacaciones de Semana Santa antes de hacerlo.

Cosas que necesitarás

  • Diagramas de planificación o calendarios
  • Reuniones con profesores y consejeros para revisar el progreso
  • Acceso adecuado a libros de texto, materiales en línea, etc. Si no, pide ayuda con tus finanzas.
  • Libretas para tomar notas. Un bloc de notas si puedes escribir a mano.
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