Cómo deshidratar bananas

El proceso para deshidratar bananas es sorprendentemente fácil y versátil. Pegajosos o crocantes, saludables o grasosos, rodajas, trocitos o láminas de frutas, en fin, podrás hacer cualquier tipo de bocadillo con casi toda fuente de calor que tengas a la mano. Es casi imposible aburrirse de su sabor, pero por si acaso, también te brindaremos algunas instrucciones para agregarle especias dulces o saladas.

Rodajas o trocitos en el horno

  1. Precalienta el horno a la temperatura más baja. Generalmente será entre 50 °C - 90 °C (125 °F - 200 °F).
    • Si lo pones a una temperatura más alta, los frutos correrán el riesgo de quemarse por fuera y no deshidratarse por dentro.
  2. Pela y corta las bananas en rodajas. Para hacer rodajas, corta las bananas en rodajas de 0,5 cm (1/4 pulgada). Para hacer trocitos, corta las bananas a lo largo, luego de nuevo a lo largo y finalmente corta los trocitos del largo que quieras.
    • NOTA: ¡los trocitos podrían tomar hasta 12 horas en deshidratarse! Prepáralos en la mañana para que no corras el riesgo de algún incendio por la noche. Las rodajas se deshidratan mucho más rápido.
    • Para que las rodajas sean mucho más crocantes, corta las bananas en rodajas de 0,3 cm (1/8 pulgada). Te será más fácil con una mandolina.
    • Si las bananas están muy blandas y son muy difíciles de cortar, ponlas en el refrigerador durante 5 a 10 minutos para que estén más firmes.
    • ¡No necesitas un cuchillo para cortar los trocitos! Pasa tus dedos hasta la punta de la banana pelada y se supone que se dividirá en tres segmentos. Si la fruta se rompe durante el proceso, no pasa nada. De todos modos, su largo deberá ser más corto.
    • Para cortar una cantidad grande de bananas, remójalas en jugo de limón varios minutos antes de cortarlas para que ahorres tiempo de preparación, pero recuerda que una hidratación adicional aumentará el tiempo de horneado.
  3. Remoja la fruta en jugo de limón. Así tendrá más sabor y vitaminas, pero el objetivo principal será evitar que se ponga de color marrón.
    • Si no te importa que se pongan marrones, podrás omitir este paso.
    • Pasar una brochita con el jugo a ambos lados de la banana también será efectivo.
    • También podrías reemplazar el jugo de limón por jugo de piña, de lima o cualquier otro jugo ácido. Incluso podrías machacar tabletas de vitamina C y agregarlas al agua.
    • Si no te gusta su sabor, diluye 1 parte de jugo por 4 partes de agua y remoja las bananas durante 3 a 5 minutos.
  4. Coloca las bananas en una rejilla. Esta plataforma de alambre elevado expondrá todos los lados de la banana al aire y permitirá que el exceso de líquido caiga de la fruta. También ten lista una bandeja para hornear para colocarla debajo de la rejilla.
    • Las bananas tendrán que estar en una sola capa, no apiladas una sobre otra. Pero si los bordes se tocan entre sí, no habrá problema.
    • Si no tienes esta rejilla, forra una bandeja para hornear con papel para hornear o cúbrela con aceite de cocina en aerosol. Este método será menos efectivo para quitar el líquido, por lo que podría tomar muchas más horas (sobre todo los trocitos). Podrás reducir ese tiempo dejando la puerta del horno abierta unos cuantos centímetros para dejar que la humedad escape.
    • Poner un ventilador eléctrico al lado de la puerta del horno abierta también ayudará a que el aire circule.
  5. Agrega algún sabor adicional, si lo deseas. Un poquito de sal marina o kosher le dará un sabor salado delicioso, perfecto para comerlo solo.
  6. Pon las bananas en el horno precalentado. Ponlas en la rejilla central del horno y ten cuidado de no dejar cae ninguna pieza dentro.
    • Si vas a usar una rejilla, primero pon la bandeja para hornear en el horno para que en ella caigan las gotas, luego pon la rejilla encima de ella.
  7. Hornéalas según la forma y el nivel deseado de crocancia; para las rodajas, te tomará de 1 a 3 horas; para los trocitos, de 6 a 12 horas. Entre más las hornees, estarán más crocantes.
    • Voltea las bananas una vez aproximadamente a la mitad del proceso de horneado. Así cada lado se deshidratará de manera uniforme y será sobre todo importante si optas por poner directamente las bananas sobre una bandeja para hornear.
    • Las bananas se pondrán más crocantes a medida que se enfríen, así que sácalas del horno cuando su textura esté un poco más suave de la deseada.
  8. Enfría completamente las bananas en la rejilla. No estarán completamente secas ni crocantes hasta que hayan enfriado a temperatura ambiente.
    • Si no tienes esta rejilla de enfriamiento, podrías utilizar una rejilla para vajilla. En caso de necesidad, también podrías usar un plato común y corriente.
  9. Almacena las bananas en un recipiente hermético. Si están completamente secas, podrían conservarse durante meses.

Rodajas o bocadillos en un deshidratador

  1. Prepara las bananas. La preparación inicial es semejante a la del método del horno, pero presta atención a los tamaños.
    • Pela las bananas y córtalas en rodajas de 0,5 cm (1/4 pulgada) para tener bocadillos elásticos o córtalas de 0,1 a 0,3 cm (1/8 pulgada) para tener rodajas crocantes.
    • Las rodajas tomarán 24 horas como máximo para deshidratarse, mientras que los bocadillos elástico estarán listo en 12 horas. Planifícate de acuerdo a esos tiempos.
    • Las rodajas menores a 0,6 cm (1/4 pulgada) tenderán a pegarse entre sí cuando las almacenes.
    • Remoja la fruta en jugo de limón para evitar que se ponga marrón. Este paso es opcional.
  2. Agrega algún sabor adicional, si lo deseas. La nuez moscada molida sabrá muy bien con el sabor dulce natural de las bananas.
  3. Rocía o frota un poco de aceite en la rejilla del deshidratador. Este paso no es obligatorio, pero evitará que los trozos se peguen. Incluso podrías frotar el aceite directamente sobre las bananas para mayor precaución.
  4. Coloca los trozos en la rejilla del deshidratador. Ninguno debería estar uno sobre otro, aunque rozaran un poco, no habrá problema; se supone que deberán encogerse un poco a medida que se deshidraten.
  5. Pon la temperatura a 55 °C (135 °F). Los bocadillos elásticos te tomarán unas 6 a 12 horas; las rodajas crocantes más tiempo, hasta 24 horas.
    • Si el modelo de deshidratador viene con instrucciones específicas para deshidratar bananas, pon la temperatura según el tiempo que te indiquen.
    • Revisa su progreso cada 2 a 4 horas y rota la bandeja para asegurar un deshidratado uniforme.
    • Si decidiste no ponerles jugo de limón, cuando veas que cambien a un color marrón caramelo, podrás saber que están listas o casi listas. De lo contrario, podrás probar una cuando haya enfriado a temperatura ambiente.
    • Si dejas los bocadillos demasiado tiempo y no te gusta su textura extra dura, sigue deshidratándolos hasta que se pongan crocantes. Aunque podría no funcionar si el corte es muy grueso.
  6. Enfría las bananas a temperatura ambiente antes de comerlas. Si las almacenas en un recipiente hermético, se conservarán durante meses.

Láminas de fruta en el deshidratador

  1. Pela las bananas. Podrás dejarlas enteras o cortarlas a la mitad a lo largo.
  2. Pon las bananas enteras entre dos láminas de papel para hornear. Las bananas deberán estar separadas entre sí como mínimo 8 cm (3 pulgadas).
  3. Machaca las bananas en una tabla para picar pesada. Trata de ejercer una presión uniforme para que el puré de banana tenga una consistencia similar.
    • También podrías usar un rodillo para hacerlo.
    • El objetivo es que las bananas se aplanen hasta unos 0,3 cm (1/8 pulgada). Si no quieres medirlas, ¡solo aplánalas lo más que puedas!
  4. Pon ese papel para hornear en la rejilla del deshidratador. Saca el papel superior antes de comenzar a deshidratarlas.
  5. Configura el deshidratador a 55 °C (135 °F) durante 7 horas. Revísalo cuando llegue a la marca de la hora 4 y 6 para que veas su progreso.
    • Cuando esté lista, se supone que la parte superior se verá correoso, no pegajoso.
    • Si la parte inferior sigue húmeda, tienes la opción de voltearla a la mitad del proceso.
  6. Deja enfriar la lámina y córtala en tiras. Podrás enrollarlas y almacenarlas en un recipiente hermético por varios meses.

Hojuelas en el microondas

  1. Pela y corta las bananas en rodajas. Procura cortarlas a 0,6 cm (1/4 pulgada) o un poco más angostas. Las rodajas gruesas no se cocinarán bien, mientras que las delgadas se quemarán más fácilmente.
  2. Aceita un plato para microondas. Usa una cantidad generosa de un aceite de sabor agradable como el de oliva o de coco. Pon las rodajas de banana en el plato dejando un espacio entre sí.
  3. Caliéntalas a la máxima potencia durante un minuto. Las bananas deberán empezar a ponerse suaves y a liberar su humedad.
  4. Voltea cada rodaja. En este punto, también podrás agregar algún sabor. Un poquito de sal marina o kosher le dará un sabor salado delicioso, mientras que la nuez moscada rallada o la canela molida sabrá muy bien con el sabor dulce de las bananas.
  5. Sigue calentándolas 30 segundos por vez. Podría tomarte unos cuantos minutos dependiendo de tu microondas.
  6. Sirve inmediatamente. A diferencia de los otros métodos de deshidratación, las bananas mantendrán su frescura solo un día.

Rodajas deshidratadas al sol

  1. Revisa el pronóstico del tiempo. Para deshidratar fruta con éxito, necesitarás como mínimo 2 días de un clima caliente, seco y un cielo despejado (al menos 32 °C [90 °F] con poca humedad). Lo ideal será dejar que la fruta se deshidrate durante 7 días completos, sobre todo si la temperatura es menor a 37 °C (100 °F).
  2. Elabora o compra una rejilla para deshidratar en el exterior. Lo único que necesitarás será un marco de madera con una malla apta para alimentos a lo largo del marco.
    • Las mallas de acero inoxidable o de plástico son las mejores opciones. NO uses mallas de aluminio, de alambre ni de fibra de vidrio (a menos que esta última sea especial para alimentos).
  3. Prepara las bananas. Ya que la temperatura será mucho menor que la de los demás métodos, deberás cortarlas en rodajas extra finas.
    • Pela las bananas y córtalas en rodajas de 0,3 cm (1/8 pulgada) o al menos no más de 0,6 cm (1/4 pulgada).
    • Si quieres que no se pongan marrones, remójalas en jugo de limón.
  4. Agrega un sabor adicional, si lo deseas. La canela molida le dará un sabor fuerte a las hojuelas dulces.
  5. Pon las rodajas en la malla del marco especial para deshidratar. Procura que estén en una sola capa, que no estén una sobre otra. Si los bordes rozan entre sí un poco, no habrá problema; empezarán a encogerse a medida que se deshidraten.
  6. Tapa las rodajas con una malla anti insectos o tela delgada. Así también evitarás que caiga polvo a los alimentos.
  7. Pon el marco deshidratador directamente bajo la luz solar, alejado de las fuentes de humo de los vehículos y lejos de los animales. Elévalo al menos unos cuantos centímetros del suelo (por ejemplo, ponlo encima de unos bloques de hormigón).
    • Te recomendamos ponerlo en el techo de la casa, pues el sol será más fuerte y evitará la mayoría de los agentes de contaminación ambiental.
    • El suelo de concreto reflejará el calor del suelo, lo cual deshidratará las bananas más rápidamente.
  8. Pon el marco dentro de casa en la noche. Aunque las noches sean relativamente cálidas, el rocío humidificará las bananas. Ponlo al aire libre nuevamente durante el día.
  9. Voltea las bananas una vez aproximadamente a la mitad del proceso de deshidratación. El tiempo no tendrá que ser preciso, podrás hacerlo en cualquier momento del segundo día.
  10. Sigue deshidratándolas como máximo 7 días. Revísalas a diario para ver si están listas para consumir.
    • Si no estás seguro, corta una o muérdela para probar su nivel de humedad.
  11. Almacena las bananas en un recipiente hermético. Si están completamente deshidratadas, se mantendrán en buen estado durante meses.
  12. Listo.

Ingredientes

  • Bananas (lo ideal sería que estén maduras, con pocos puntos marrones, sin manchas ni magulladuras grandes)
  • Jugo de limón u otro jugo ácido (opcional)
  • Sal, nuez moscada o canela (opcional)

Consejos

  • Si quieres reconstituir las bananas deshidratadas para usarlas en la cocina, hiérvelas a fuego lento durante 15 minutos con la cantidad de agua justa para cubrirlas. Escúrrelas o usa el agua si la receta te lo indica así (será banana saborizada).
  • Además de comerlas solas, podrás agregarlas a una mezcla de frutos secos o granola.
  • También podrás deshidratar plátanos empleando los mismos métodos, aunque su contenido de humedad que es diferente podría variar los tiempos de cocción. Revisa su progreso frecuentemente.

Advertencias

  • Usar el tipo equivocado de malla en cualquiera de las rejillas mencionadas, que no sea especial para usos alimenticios podría causar que las bananas sufran decoloración, adopten un mal sabor e incluso absorban materiales peligrosos. Sigue las instrucciones con cuidado a la hora de seleccionar la malla y solo usa rejillas especiales para preparar alimentos.

Cosas que necesitarás

  • Uno de los artículos a continuación:
    • Microondas
    • Horno y bandeja para hornear
    • Deshidratador (y papel para hornear para las láminas de fruta)
    • Un marco para deshidratar, una malla de protección y una semana de mucho sol
  • Cuchillo
  • Tabla para picar
  • Rejilla
  • Mandolina (opcional)
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