Cómo limpiar un violín

Bueno, ya tienes tu violín y sabes cómo cuidarlo. Pero ¿qué pasa con los rituales de limpieza de todos los días? ¿Cómo puedes impedir que se dañe por la colofonia y el sudor? Estos pasos te enseñarán qué debes hacer antes de guardar tu violín a fin de conservarlo en buenas condiciones con el transcurso del tiempo.

Limpiar tu violín

  1. Lávate las manos. Después de tu sesión de práctica, probablemente tendrás colofonia, sudor y suciedad en las manos, y no querrás trasladar accidentalmente todo esto a las distintas partes del violín.
  2. Toma varios paños limpiadores. Los paños limpiadores ayudan a prevenir la acumulación de colofonia y otras sustancias; asimismo, hacen que tu violín se vea bien al quitarle las huellas y otras marcas. Es recomendable que tengas al menos dos paños suaves, limpios y libres de pelusas para limpiar las distintas partes del violín.
    • Asegúrate de guardar estos paños en el estuche de tu violín para que los tengas a la mano todo el tiempo.
    • Puedes comprar paños limpiadores hechos especialmente para violines, SHAR o Glaesel, pero también puedes usar lo que tengas, como toallas de franela. Solo asegúrate de usar un paño que sea suave y no abrasivo.
  3. Limpia las cuerdas. Es importante limpiar las cuerdas del violín después de tu sesión de práctica porque la colofonia se puede acumular rápidamente y puede cambiar el sonido de tu instrumento. Este es un paso sencillo que debería convertirse en un hábito luego de practicar.
    • Usa un paño para limpiar la colofonia en cada una de las cuerdas, con movimientos de arriba hacia abajo. Asegúrate de limpiar todos los fragmentos de colofonia que podrían romperse durante este paso.
    • Si hay una acumulación de colofonia en las cuerdas que no puedes limpiar, puedes usar alcohol puro para eliminarla. Deja caer unas cuantas gotas de alcohol sobre el paño y frota las cuerdas, pero ten cuidado de asegurarte de que el alcohol no toque ninguna otra parte del violín, ya que puede dañar el barniz.
  4. Limpia el arco. Al igual que en las cuerdas, la colofonia puede acumularse relativamente rápido en el arco. Puedes usar el mismo paño que utilizaste para las cuerdas, ya que estás limpiando la misma sustancia.
    • Tal como lo hiciste con las cuerdas, simplemente toma el paño limpiador para limpiar el arco en la dirección que tienen las cerdas. No vayas en dirección opuesta; solo limpia de arriba abajo usando un toque ligero.
  5. Limpia la tapa delantera del violín. La tapa delantera del violín se refiere a su cuerpo, sin contar las cuerdas o el mango del violín. Para este paso, es recomendable que uses un paño distinto, ya que querrás evitar frotar la colofonia o cualquier otra sustancia sobre el violín.
    • Cuando limpies las efes, asegúrate de que el paño no se quede atorado en ellas. El trabajo en madera de las efes es delicado y puede cambiar o arruinar el sonido del violín si este se daña.
  6. Limpia el puente. El puente del violín posiblemente acumuló cierta cantidad de colofonia durante tu sesión de práctica. Utiliza un paño para limpiar la colofonia de debajo del puente, pero hazlo con toques ligeros, ya que este es muy frágil.
    • Trata de usar un hisopo para esos sitios que son especialmente difíciles de alcanzar.

Pulir tu violín

  1. Determina cuándo pulir tu violín. Tener un violín pulido mantiene el barniz en buenas condiciones y también soluciona la acumulación de suciedad que inevitablemente ocurre después de años de tocar cualquier instrumento.
    • Si tu violín es nuevo o se encuentra en buenas condiciones, quizás no tengas que pulirlo en absoluto. Sin embargo, si tu instrumento está opaco y no ha sido pulido en mucho tiempo (un año o más), es recomendable que lo pulas. Habla con un lutier (especialista en instrumentos de cuerdas) si no estás seguro.
  2. Consigue el tipo adecuado de pulidor. Usa solo un pulidor comercial para violines en lugar de un abrillantador de muebles o agua, ya que estos productos pueden dañar tanto el barniz como el sonido del violín.
    • Nunca uses limpiadores o barnices para violines en instrumentos maestros o antigüedades, porque los aceites que contienen podrían abrir una grieta y hacer que tu instrumento sea difícil de restaurar.
    • Los pulidores generalmente contienen algún tipo de aceite, el cual puede crear fisuras en la madera del violín y causar daños en el instrumento a largo plazo. Por lo tanto, existe un poco de desacuerdo en cuanto a si se deberían usar pulidores en los violines o no.
  3. Usa un paño para pulir. Si en efecto decides pulir tu violín, asegúrate de seguir las instrucciones específicas que venían con tu pulidor y ten cuidado de solo pulir el cuerpo del violín.
    • Aplica el pulidor sobre el paño, no directamente en el instrumento. Frota las manchas, la suciedad y la acumulación de colofonia con el paño. Pule todo el instrumento, pero ten cuidado alrededor de las efes para prevenir la acumulación del producto. Luego, toma un paño distinto para limpiar el excedente de pulidor a fin de prevenir que la humedad entre y dañe el violín.
    • Evita las cuerdas y el puente del violín, ya que no querrás que el pulidor se acumule en estas partes y afecte el sonido del instrumento.

Mantener una limpieza a largo plazo

  1. Limita los lugares que tocas. Los aceites y el sudor que están presentes en la piel pueden atacar el barniz de tu violín y dejar marcas. Mientras menos contacto de piel tengas con el violín, más te durará en términos de buen sonido y apariencia.
    • Pon en práctica el hábito de levantar y sostener tu violín lo menos posible hasta se vuelva una reacción instintiva el no agarrar y tocar toda su estructura.
  2. Limpia el estuche. Aunque las personas a menudo se olvidan de este paso, tu violín no permanecerá limpio si su estuche no está limpio. Vacía y limpia el estuche una vez a la semana, o en cuanto empieces a ver fragmentos de polvo, suciedad y colofonia.
    • Este paso tiene el beneficio agregado de prevenir los ácaros que podrían comerse las cerdas del arco del violín.
  3. Determina cuándo es momento de darle una renovación profesional. Si empiezas a notar grietas u otros cambios en tu violín, llegó el momento de que le lleves tu instrumento a un fabricante de violines respetable o a una tienda de instrumentos.

Consejos

  • Si vives en un ambiente extremadamente árido o húmedo, es recomendable que busques un humidificador de alta calidad, como dampit, para proteger tu violín a fin de que no se agriete o doble.
  • Una parte del violín que también necesita limpieza, pero a menudo es pasada por alto, es el interior de su estructura. Para limpiar el polvo, rocía un poco de arroz por las aberturas acústicas y muévelas un momento ahí adentro. Luego, dale vuelta a tu violín para que caigan los granos de arroz.
Información
Usuarios que están en este grupo no pueden dejar comentarios en la página