Cómo trazar una historia

¿Tienes una idea para escribir una historia, pero no sabes cómo hacerlo? Hay un montón de artículos que explican cómo escribir una historia o la forma de desarrollarla una vez que tienes el esquema inicial. Pero, ¿qué hacer si no se tiene nada más que una idea? Este artículo te ayudará a trazar una historia de principio a fin, ya se trate de un libro para niños o una historia épica en siete volúmenes.  

Pasos

  1. Debes tener una idea. Si ya tienes algo en mente, ¡fenomenal!. Sino, haz una lluvia de ideas o un mapa mental, o haz uno de los muchos ejercicios que existen para desarrollar ideas. No es necesario tener una idea completa de todo, pero sí una idea inicial. Se puede comenzar con una simple frase, un rostro, un personaje o una situación, algo que resulte emocionante e inspirador.
  2. Convierte tu idea en una historia. Este es un trabajo de alto nivel. Si estás familiarizado con algún método de producción de ideas, entonces estarás familiarizado con este paso. Entonces, ¿cómo convertir una idea vaga en una historia? En primer lugar, debes entender que las historias se basan en dos cosas: los personajes y los conflictos. Claro, hay otras cosas a tener en cuenta, como el tema o el escenario, pero en toda historia hay personajes que tienen conflictos. ¿Quién es el protagonista? ¿Qué quiere? ¿Qué se interpone en su camino para alcanzar su objetivo? Una vez que tengas definidos los problemas del personaje principal, tendrás alguna idea más sobre la historia. Escribe esas ideas de forma ordenada.
  3. Convierte tu idea en un argumento de tu historia. Ahora viene la parte difícil. Tienes una gran idea para una historia, pero ¿cómo convertir eso en un texto largo? Puedes, por supuesto, comenzar a escribir y ver donde te llevan los personajes, pero si sintieras alguna inclinación a hacer esto, no creo que estuvieras leyendo esto. Tu quieres desarrollar tu trama con éxito. Así que esto es lo que debes hacer: debes pensar en el final.  
  4. Si, es cierto, el final. ¿Tu personaje va a conseguir sus objetivos iniciales? ¿no? Redacta un primer final, y comprueba si te ofrece pistas sobre otras partes de la trama, y luego sigue trabajando.
  5. Reflexiona sobre tus personajes. Tienes un conflicto, tienes personajes, una situación inicial y una situación final. Si todavía necesitas ayuda para encontrar un argumento, en ese caso lo que debes hacer es pensar más sobre tus personajes. Perfílalos. Dales amigos, familias, trabajos, historias, necesidades, deseos o experiencia que cambien sus vidas.
  6. Construir los puntos de la trama. Ahora que tienes a tus personajes y el final de la historia, lo que debes hacer es construir los diversos puntos de la trama. Eliges a los personajes, los pones en su mundo y los tienes que ver interactuar. Asegúrate de tomar notas. Tal vez algunos de esos personajes tengan una gran proyección. Quizá uno de los personajes pueda destacar en algún aspecto. Quizá salve el mundo por sus habilidades o quizá ella siga enamorada de ese viejo amor de juventud. Solo hay que dejar que surjan ideas que influyan en ese mundo y pensar en qué ocurriría.
  7. Coloca los diversos puntos de la trama en una línea temporal de la historia. Aquí viene la parte divertida. Ahora, si tienes unos conocimientos básicos de los cuentos es útil. En este caso vamos a exponer 5 partes o fases de la historia:
    • Exposición. La vida normal del personaje, hasta en el que se inicia la historia o la acción que les empuja a resolver el conflicto.
    • Acción creciente. los conflictos, luchas y peligros a los que se enfrentan los personajes al tratar de alcanzar sus objetivos. En una estructura de tres actos, el segundo suele ser la parte más jugosa e importante de la historia.
    • Climax. ¡La parte más importante! El punto en el que todo debería parecer posible o imposible, y el personaje debe decidir si ir a por la victoria o afrontar una anomalía importante. Aquí se suele presentar un punto de inflexión en la historia, el conflicto puede llegar a un punto critico.
    • Acción decreciente. Cómo se desarrolla la trama después de el clímax. El héroe gana o pierde, los cabos de la trama son atados, lo que lleva a …
    • Desenlace. Un nuevo equilibrio, la vida vuelve a la normalidad, pero diferente (o no) de la vida “normal” o anterior a los acontecimientos narrados.
  8. Coloca los puntos de la trama en diferentes lugares de la narración, hacia el comienzo o hacia el final. Tu final, probablemente, estará donde la acción comienza a decaer o en un capítulo de desenlace, aunque si eres bueno quizás sea cuando llegues justo al clímax. Si tu escrito no tiene Clímax, piensa en una posible solución,  piensa si hay que crearlo. Todas las cosas deberían de conducir a ese instante desde el inicio de la narración. Y todo aquello que no ayude a llegar a ese momento, no debería ser incluido.
  9. Cambia o reconstruye en torno a tu trama, según sea necesario. Es ahora cuando deberías tener los elementos suficientes para llevar a cabo una buena narración. Puede que no sea complicado, puede que no sea una historia excepcional, pero tienes los suficiente para comenzar a trabajar. Una vez que decidas qué escenas ilustran mejor la cadena de acontecimientos que te conducen al clímax, puedes hacer los cambios que te parezcan necesarios, incluso cambiar el clímax. No es nada malo. La escritura es un proceso creativo, y esas cosas nunca están perfectamente decididas. 

Consejos

  • Recuerda, una trama se forma en base a las motivaciones de sus personajes. Pon mucho énfasis en la creación de tus personales antes de crear cualquier evento importante en su vida. Si no has desarrollado la personalidad del personaje, ¿cómo se supone que sabes cómo reaccionarán en determinadas situaciones?.
  • Si estás escribiendo una historia en la que hace falta un villano, crea un villano y una motivación. Cuando hayas pensado sobre esto, será más fácil hacer tu trama.
  • Consigue un equilibrio con las emociones de la historia. Si estás escribiendo sobre una tragedia, incluye algo de humor en ella. Si estás escribiendo una historia con un final feliz incluye un poco de tragedia en alguna parte.
  • Ponte en la piel de los personajes. ¿Qué dirían? ¿Qué harían o cómo reaccionarían en determinadas situaciones? En lugar de contestar tal y como lo harías tu, piensa en ello, ya que sino tus personajes carecerán de credibilidad. Asegúrate de mantener un ritmo de narración para evitar que se vuelva algo monótono o repetitivo, el lector quiere ser sorprendido. Cuando se añade emoción, es necesario mostrar una amplia gama de emociones, porque como seres humanos, nuestras emociones son como una montaña rusa y no sentimos lo mismo todos los días , ¿no?. A veces estamos felices, otras veces molestos o enfadados, así que tienes que considerar la humanidad de los personajes.
  • Podrías basar la historia en tus amigos y familiares, lo cual haría que fuera mucho más fácil de meterte en la piel del personaje.
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