Cómo adaptarse a los padres de tercera edad

A medida que envejecemos, nuestros padres tienden a convertirse en personas problemáticas y algunas veces interfieren en nuestros planes de tener una vida propia. Con la edad, nuestros padres pierden la memoria, se vuelven obstinados y cuestionan las sugerencias que sus hijos y nietos les hacen. Tienen el derecho de estar en lo "correcto", ya que han vivido más tiempo y su sabiduría y sus experiencias son más vastas que las nuestras. La vida se puede volver frustrante, ya que los ideales y los valores que los padres tienen importunan nuestro propio sistema de valores. La paciencia se nos acaba a medida que nos irritamos y molestamos, lo cual molesta nuestra paz mental, ya que los problemas en cuanto a los padres son delicados y privados, además de que no es probable que se puedan discutir con otras personas. Estas emociones que se acumulan pronto comienzan a estallar, ya que es probable que culpemos a nuestros padres y les digamos comentarios hirientes solo porque no tenemos otra manera de lidiar con esta situación. Al limar las asperezas y añadir ternura y comprensión a dicha situación, se ayudará bastante a aliviar las frustraciones y a mantenerlas a un lado.

Pasos

  1. Recuerda siempre que los desacuerdos forman parte de la vida diaria. Si todas las personas estuvieran de acuerdo con todo, la vida sería trivial y monótona. Respeta las decisiones y los valores de la generación mayor. Las personas que pertenecen a esta generación tienen una visión diferente de la vida, que no incluiría estar al día con la tecnología y la modernidad. Tus padres te han criado, así que dales algo de crédito por la persona que resultaste ser. Trata de llegar a un acuerdo con ellos al integrar tus ideales con los suyos. Podrías ingeniar una solución espectacular que nunca se te había ocurrido.
  2. No margines a los padres mayores al excluirlos por completo de la toma de decisiones importantes. Con mucha frecuencia, tendemos a darles poco crédito a su vasta experiencia y sabiduría. La marginación hace que los padres se sientan desesperados e indispensables, lo cual finalmente da como resultado que se rebelen y busquen a otras personas para tener consuelo, sentirse útiles y conseguir un sentido de pertenencia.
  3. Comprende que la memoria tiende a fallar con la edad. A medida que nuestros padres envejecen, la capacidad de la memoria tiende a debilitarse. Con mucha frecuencia, se olvidarán de completar los quehaceres pequeños o tomar un mensaje apropiadamente cuando alguien te llame por teléfono. Sé paciente de igual forma que lo serías con un niño. El curso natural del tiempo tiene un efecto en sus memorias y casi nunca se debe a una negligencia o descuido. Por ello, evita molestarte o decir comentarios hirientes y sarcásticos.
  4. Ten en cuenta que los padres de edad avanzada sufrirán de un debilitamiento general de la salud. Dales apoyo cuando se quejen acerca de un dolor o achaque menor. Evita adoptar una actitud de descuido o ignorar sus quejas pequeñas. Llévalos a la clínica u hospital local, o incluso a ver a un doctor privado si es necesario. De esta forma, podrías salvarlos de que tengan un problema mayor en su salud y en su bienestar general. Asimismo, este acto les prueba que te importan y se sentirán a gusto de saber que su hijo o sus hijos los cuidan.
  5. Recuerda que también llegarás a tener esa edad en algún momento. El ciclo de la vida continúa como todo lo demás. No te gustaría que tu propio hijo te trate mal, así que evita hacerle lo mismo a tus padres.
  6. Dales el respeto y dignidad que se merecen. Las personas podemos entender que los padres que están envejeciendo pueden ser difíciles y hasta algunas veces muy absurdos. Por ello, te recomendamos que los escuches con atención y veas la parte humorística de la situación para que te relajes y te calmes. Recuerda siempre que eres la persona que eres gracias a que ellos te cuidaron y alimentaron apropiadamente. Eso no es todo, todos los hijos tienen el deber de actuar responsablemente con sus padres que están envejeciendo.
  7. Haz que sean parte de tu vida diaria. Trata de incluir a tus padres en tu rutina diaria cuando estés ocupado con tu vida y familia. Asimismo, tienes que programar en tus actividades diarias un tiempo para darles sus medicamentos a fin de atender las necesidades de tus padres en caso tengan alguna enfermedad. Dentro de lo posible, contrata a una persona que los asista si es necesario. Tienes que incorporar la ayuda de esta persona externa y el apoyo de otros hermanos o familiares.
  8. Hazlos sentirse orgullosos de sí mismos y de ti. Se sentirán cómodos al saber que sus hijos están para ellos cuando sea necesario. Asimismo, las sonrisas y la felicidad que tendrán te dejarán sintiéndote pleno y contento.
  9. Solo debes considerar como último recurso ingresarlos a una residencia de ancianos o un centro de jubilados. Con mucha frecuencia, las residencias de ancianos generan soledad y malestar en los padres que han estado acostumbrados a tener una independencia y una vida propia. Esta situación los limita demasiado, ya que la vida se controla mucho en estos lugares, les establecen horarios y horas para tomar sus medicamentos y para ir a la cama. Asimismo, se sienten extrañados, lo cual da como resultado que tengan más arrebatos emocionales y decepciones. Presta atención a estos puntos y ten delicadeza ante estos problemas antes de considerar este tipo de opción.

Consejos

  • Busca el asesoramiento y la guía de otras personas que tengan padres de edad avanzada. Comprenderás que los problemas que experimentas no solo te suceden a ti, sino que hay otras personas que tienen las mismas dificultades.
  • Piensa en silencio y sopesa todas las posibilidades antes de reaccionar descortés e insensiblemente.
  • Desea que pase lo mejor y demuestra tener mucha paciencia y comprensión.
  • No te estreses ni molestes por cosas insignificantes. Es decir, no exageres los pequeños problemas que se presenten. Por ejemplo, si tu madre insiste en decir que el nombre de tu mejor amiga de la escuela secundaria era Jean, cuando en realidad era Jane, no le des importancia.
  • Preserva las historias de tus padres para las generaciones futuras. Coloca una cámara de video y déjalos hablar acerca de su infancia, su familia y sus días escolares. Pregúntales dónde estaban cuando se dieron varios sucesos en la historia. Puedes preguntarles dónde estuvieron cuando se dio el ataque a Pearl Harbor, cuando sucedió el Día D, el asesinato del presidente Kennedy, la primera caminata sobre la luna, etc.
  • Si es necesario, actúa como la persona que se encarga de hacer las paces entre tus hijos y tus padres. Esto se debe a que con mucha frecuencia los niños más jóvenes ven a las actitudes y los hábitos de las generaciones más antiguas como si fueran muy intolerables.
  • Recuerda siempre el dicho que dice que "todo aquello que se da, más tarde se recibe".
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