Cómo usar casi cualquier cámara de 35mm

En la era de las cámaras digitales, puede parecer extraño darte instrucciones sobre cómo usar una "obsoleta" cámara de 35mm. Sin embargo, hay mucha gente que elige usar estos carretes para fines artísticos (u otros motivos). Lo digital está acaparando casi toda la cuota del mercado, excepto la de la fotografía de paisajes, hecho que permite al equipamiento de cámaras de 35mm ser más baratos que nunca. Seguramente habrá más gente aparte de ti que "quiere" usar cámaras de carrete pero les resulta intimidante. Quizá alguien te ha regalado una cámara de carretes y no tienes ni idea de cómo usarla. Esta guía te ayudará a afrontar algunos de los aspectos más complicados de las cámaras de carrete, los cuales han sido automatizados en las modernas cámaras digitales de apunta-y-dispara.

Preparación

  1. Busca los controles básicos de la cámara. No todas las cámaras disponen de todos los controles, y algunas ni siquiera tienen, así es que no te preocupes si se describe aquí algo que no está en tu cámara. Hablaremos de eso más adelante, así que es buena idea que te familiarices con ellos ahora.
    • El dial de velocidad de obturación ajusta la velocidad de obturación, es decir, el tiempo que la película es expuesta a la luz. Las cámaras más modernas (de 1960 en adelante) lo mostrarán en aumentos regulares como 1/500, 1/250, 1/125, etc. Las cámaras antiguas usarán valores aparentemente raros y arbitrarios.
    • El anillo de apertura (el más cercano al cuerpo), ajustado en f/2.8. El anillo de apertura controla el diafragma, una pequeña abertura cerca del frontal de las lentes. Vienen normalmente marcadas con un estándar de aumentos, y casi todas las lentes estarán configuradas con valores de f/8 y f/11. El anillo de apertura está normalmente en la propia lente, pero no siempre; algunas de las últimas cámaras réflex (desde 1980 en adelante) permitirán controlar este ajuste desde la propia cámara, por ejemplo. Algunos sistemas (como el de la Canon EOS) no tienen anillos de apertura. Una mayor apertura (los números más pequeños, ya que el tamaño de la apertura se expresa en relación a la distancia focal) significa menor profundidad de campo (con menos zonas de la escena enfocadas) y una mayor entrada de luz en la película. Una menor apertura permitirá pasar menos luz y dará más profundidad de campo. Por ejemplo, con un 50mm enfocado a 8 pies y una apertura de f/5.6, la zona de tu composición que se encuentra desde los 6.5 pies hasta los 11 estaría enfocada. Con una apertura de f/16, estarías enfocando desde los 4,5 hasta los 60 pies.
    • El dial ISO, que también puede aparecer como ASA, informa a la cámara de la velocidad del carrete. Este ajuste puede no ser un dial, sino un conjunto de botones. De cualquier manera, esto es necesario para cámaras que tienen mecanismos de exposición automática, ya que los diferentes carretes necesitarán diferentes exposiciones; un carrete de ISO 50 necesitará el doble de exposición que uno de ISO 100, por ejemplo. En algunas cámaras, esto no es necesario, y en ocasiones es incluso imposible; la mayoría de cámaras más recientes leen la velocidad del carrete gracias a contactos eléctricos del propio cartucho. Si tu cámara tiene contactos eléctricos en el compartimento del carrete, tendrá sensores DX. Por lo general "simplemente funciona", por lo que no tienes que preocuparte mucho por esto.
    • El clásico dial de modos de Canon. El dial de modos ajusta diferentes modos de exposición automática, si tu cámara dispone de ellos. Es más común de ver en las réflex electrónicas completamente automáticas desde finales de los ochenta en adelante. Lamentablemente, cada cámara denimona sus modos de diferente manera; por ejemplo, Nikon denomina "S" a la prioridad en la obturación, mientras que Canon, inexplicablemente, la llama "Tv". Analizaremos esto más tarde, por ahora lo querrás mantener en "P" (programa automático) la mayor parte del tiempo.
    • El anillo de enfoque enfoca el objeto en la distancia. Normalmente mostrará las distancias tanto en pies como en metros, además de tener la marca ∞ (para enfocar al infinito). En cambio, algunas cámaras (como la Olympus Trip 35) tendrán zonas de enfoque, en ocasiones con lindos simbolitos, señalando qué zonas son.
    • El botón para rebobinar y soltar el carrete suele estar en la parte inferior de la cámara. El botón para rebobinar y soltar te permitirá rebobinar el carrete. Normalmente, está asegurado mientras tomas fotos, por lo que sólo podrá avanzar y no retroceder al carrete, por razones obvias. Este botón abre el mecanismo de seguridad. Suele ser un botón pequeño localizado en la base de la cámara, ligeramente metido en el cuerpo, aunque algunos modelos raros lo tienen en otros lugares.
    • La manivela de rebobinado, normalmente en el lado de la mano izquierda. Nota la palanca desplegable. La manivela de rebobinado te permitirá enrollar la película en el carrete. Está colocado normalmente en el lado de la mano izquierda, y la mayoría de las veces dispone de una palanca desplegable que facilitará el proceso. Algunas cámaras motorizadas no poseen este mecanismo, rebobinando el la película por sí mismas o a través de un interruptor.
  2. Cambia la batería si tu cámara tiene una. Casi todas las baterías para cámaras de 35mm se pueden conseguir muy baratas, ya que no se usan baterías personalizadas como lo hacen la mayoría de cámaras digitales, y pueden durar casi para siempre; no hay excusas para no cambiarlas. Algunas cámaras más antiguas usarán baterías de mercurio 1.35v PX-625, las cuales son muy difíciles de conseguir hoy día y no tienen circuitos de regulación de voltaje para enfrentarse con las baterías 1.5v PX625, disponibles en cualquier lado. Puedes evitar esto experimentando (dispara un rollo de película, mira si la exposición está desproporcionada, y compénsalo apropiadamente), o usa un trozo de alambre para calzar una pila #675 en el compartimento de la batería.
  3. Comprueba que la película no esté cargada. Es un error muy fácil de cometer: conseguir una cámara, abrir el compartimento trasero y encontrar en él un carrete ya cargado (y, por lo tanto, arruinando buena parte de la película). Prueba a enrollarla; si no te permite hacerlo, pulsa el botón de disparo. Si tu cámara tiene una manivela o botón de rebobinado en el lado izquierdo, podrás verlo girar. (Cómo hacer esto en cámaras motorizadas sin manivelas de rebobinado es un ejercicio que dejamos al lector).
  4. Carga el carrete. A pesar de que los cartuchos de 35mm están fabricados resistentes a la luz, sigue siendo una mala idea hacer esto a plena luz del día. Busca un techo o, al menos, un lugar en sombra. Hay dos tipos de cámaras que llamarán tu atención, y sólo una con la que probablemente tropezarás:
    • Las cámaras de carga trasera son las más sencillas y las más comunes; tienen una parte trasera con bisagras que, una vez abierta, muestra el compartimento del carrete. Algunas veces (especialmente en las cámaras réflex) esta acción la realizas levantando hacia arriba la manivela de rebobinado. Otras cámaras se abrirán gracias a una palanca. Coloca el carrete en su compartimento (normalmente, en el lado izquierdo) y tira del principio de la película. En ocasiones necesitarás deslizarlo hasta la ranura de la bobina receptora; en otras, simplemente tira del comienzo de la película hasta que aparezcan unas líneas con marcas de colores. Tras realizar esto, cierra la parte trasera de la cámara. Algunas cámaras se enrollarán automáticamente hasta el primer fotograma; de lo contrario, toma dos o tres fotos de prueba y enrolla. Si tienes un contador de fotogramas que lee hacia arriba desde 0, enrolla hasta que se alcance dicha cifra. Algunas cámaras más antiguas cuentan hacia atrás, así que necesitarán que ajustes manualmente el contador en el número de exposiciones que tenga el carrete. Emplea los pasos mencionados anteriormente para verificar que la película está correctamente cargada.
    • Una de las primeras cámaras FED de carga inferior. Las cámaras de carga inferior, como las primeras Leica, Zorki, Fed y Zenit, son menos comunes y más dífíciles de manejar. En primer lugar, necesitarás cortar físicamente la película, por lo que tendrás una larga y delgada guía. Mark Tharp tiene una excelente página web en la que se describe el proceso.
  5. Ajusta la velocidad de la película. Normalmente, deberás ajustarla en relación a la de la película. Algunas cámaras tendrán cierta cantidad de sobre exposición o infraexposición; dispara un carrete y arréglalo experimentando.

Tomando fotografías

  1. Enfoca tu toma. Hablaremos de esto primero ya que algunas viejas cámaras réflex necesitan detener sus diafragmas con el fin de medir; esto hace que el visor sea mucho más oscuro y complicado de usar para saber si has enfocado bien o no.
    • Las cámaras con auto-enfoque, comunes desde mediados de 1980 en adelante, son las más sencillas de usar. Si no tienes un anillo de enfoque ni un interruptor de enfoque manual/automático en la lente o en la cámara, probablemente sea de auto-enfoque. Solamente presiona levemente el disparador para enfocar. Cuando la imagen esté enfocada (normalmente se indicará en el visor, o posiblemente con alguna molesta señal sonora), la cñamará estará lista para tomar una foto. Afortunadamente, la mayoría (probablemente todas) las cámaras con auto-enfoque tienen también exposición automática, lo que significa que puedes ignorar sin miedo el siguiente paso acerca de la configuración de exposición.
    • Dos ayudas comunes de enfoque en un visor de una réflex: la pantalla partida (el círculo del centro) y el anillo de microprisma (rodeándolo). Esta imagen está fuera de foco; fíjate en las líneas "rotas" del centro y en el anillo de microprisma haciendo más obvio aún el desenfoque. Las cámaras réflex de lentes con enfoque manual son ligeramente más complicadas de usar. Las reféx son se distinguen por su gran giba central que cobija el visor y sus pentaprismas (o pentaespejos). Gira el anillo de enfoque hasta que la imagen quede enfocada en el visor. La mayoría de cámaras de enfoque manual tendrán dos ayudas de foco para conseguir más fácilmente un enfoque perfecto. Una es una pantalla partida, justo en el centro, que divide las imágenes en dos y alineándolas cuando están enfocadas. La otra es un anillo de microprisma que rodea la parte exterior de la pantalla partida y hará que cualquier desenfoque sea más obvio de lo que sería en realidad. Muy pocas tendrán un indicador de confirmación de enfoque en el visor cuando se consiga enfocar. Utiliza estas ayudas de enfoque si dispones de ellas.
    • La Leica M7, una cámara con un muy buen telémetro. Las cámaras de enfoque manual con telémetro son casi las más sencillas de usar. Las cámaras con telémetro acoplado muestran dos imágenes del mismo objeto a través del visor, una de las cuales de transforma cuando giras el anillo de enfoque. La escena estará enfocada cuando las dos imágenes coincidan y se fundan en una. Algunas de las cámaras con telémetro más viejas no tienen un telémetro acoplado de este tipo. Si tienes una de éstas, encuentra la distancia deseada a través del telémetro para ajustar el valor en el anillo de enfoque.
    • La Voigtlander Vito B, una cámara de visor de 1950. Las cámaras de visor se parecen mucho a las cámaras con telémetro, pero ofrecen poca ayuda para encontrar la distancia a la que se encuentra el objeto. Bien puedes usar un telémetro externo o intentar adivinar la distancia a ojo y ajustarla así en el anillo de enfoque.
  2. Ajusta la exposición. Recuerda que las cámaras más viejas tienen medidores estúpidos; sólo leen una pequeña área en el centro de la pantalla. Por lo que si tu objeto está fuera del centro, apúntalo con la cámara, mídelo, y luego reencuadra la toma. Las especificaciones para obtener una buena exposición son diferentes de una cámara a otra:
    • Las cámaras de exposición totalmente automática son las más sencillas de usar. Si tu cámara no tiene controles para la velocidad de obturación y diafragma, será con toda probabilidad una de este tipo (como muchas compactas, sobre todo la Olympus Trip-35). De lo contrario, la cámara debe tener un modo de "Programa" o "Automático"; si lo tiene, úsalo y te ahorrarás un montón de problemas. Las réflex modernas de Nikon y Canon, por ejemplo, tendrán un dial de modo que podrás establecer en "P". Si tienes la opción, ajusta el modo medidor en "Matrix", "Evaluativo" o alguno similar y disfruta.
    • Las cámaras de exposición automática con prioridad de diafragma (como la Canon AV-1) te permitirán ajustar una apertura y, luego, elegir la velocidad de obturación. En la mayoría de estas, simplemente ajusta una apertura en relación a la cantidad de luz de la que dispones y/o a la profundidad de campo requerida, y deja que la cámara haga el resto. Naturalmente, no elijas una apertura que necesite una velocidad de obturación mayor o menor de la que tu cámara dispone. Si las circunstancias lo permiten (y no quieres ni una extrema superficialidad ni una gran profundidad de campo), no tomes la foto con la mayor apertura de lente ni la cierres más allá de f/11. Casi todas las lentes son ligeramente más definidas cuando están cerradas que cuando están muy abiertas, y todas las lentes están limitadas por difracción en pequeñas aperturas.
    • Las cámaras de exposición automática con prioridad del obturador, que no necesariamente son de otra clase que las anteriores, te permitirá elegir la velocidad de obturación y luego ajustará el diafragma automáticamente. Selecciona una velocidad de obturación acorde con la cantidad de luz que hay y si deseas una imagen congelada y definida o borrosa. Por supuesto, debe ser lo suficientemente duradero para asegurarte que la lente tiene una apertura lo bastante amplia como para coincidir con la velocidad de obturación, pero lo suficientemente rápido para que la lente tenga una apertura lo bastante "pequeña" (y así podrás sostener la cámara con la mano, si eso es lo que estás haciendo y debes hacer).
    • La Praktica MTL3, una clásica cámara réflex totalmente manual. Las cámaras totalmente manuales necesitarán que ajustes tú mismo la apertura y la velocidad de obturación. La mayoría de estas cámaras disponen de un medidor de aguja en el visor, el cual te indicará tanto la sobre exposición como la baja exposición; si la aguja sobrepasa la marca centrada, tu foto tendrá sobre exposición, y si no la rebasa tendrá baja exposición. Normalmente lo medirás presionando a la mitad el disparador; algunas cámaras como la Praktica con cuerpos de serie L tendrá una tecla medidora para hacer esto (lo que también detiene la lente). Ajusta la apertura, la velocidad de obturación o ambas, dependiendo de lo que necesites para la escena, hasta que la aguja se coloque más o menos en la marca central. Si estás usando una película en negativo (en lugar de una de color), no será inconveniente si la aguja se sitúa un poco más allá de la marca; las películas en negativo tienen gran tolerancia a la sobre exposición. Si no tienes un medidor en el visor, usa una tabla de exposición, tu memoria de anteriores experiencias o un medidor externo de luz (el mejor tipo es el de una cámara digital); una compacta obsoleta está bien, pero querrás que la lectura de la exposición se muestre en el visor. (Recuerda que puedes hacer ajustes de compensación en diafragma y en la velocidad de obturación). O prueba un programa para medir la luz gratuito de teléfono de última generación, como el Photography Assistant (Asistente de fotografía) de Android..
  3. Encuadra la toma y dispara. Los elementos artísticos para la composición de una fotografía están bien fuera del ámbito de éste artículo, pero encontrarás algunos consejos útiles en páginas de Internet que te expliquen cómo tomar mejores fotografías y desarrollar tos habilidades fotográficas.
  4. Toma fotos hasta que se termine el carrete. Sabrás que eso ha ocurrido cuando la cámara rechaza seguir enrollando (en aquellas con carretes automáticos), o en su lugar cuando enrollar la película resulta muy complicado (si es tu caso, "no la fuerces"). Esto no ocurrirá necesariamente cuando llegues a 24 o 36 exposiciones (o las que sea que tiene la película que usas); algunas cámaras te permitirán un extra de 4 fotogramas más por encima de la cantidad asignada. Cuando lo alcances necesitarás rebobinar la película. Algunas cámaras motorizadas lo hacen automáticamente en el momento en el que se alcanza el final del carrete; otras igualmente motorizadas tendrán un interruptor de rebobinado. Si la tuya no tiene, no te preocupes. Pulsa el botón de liberar el rebobinado. Ahora gira la manivela de rebobinado en la dirección indicada en la misma (normalmente en el sentido de las agujas del reloj). Notarás que cerca del final de la película la manivela se vuelve más rígida y, luego, muy fácil de girar. Cuando esto ocurra, deja de enrollar y abre la parte trasera de la cámara.
  5. Saca la película el carrete gastado. Si usas una película en negativo tienes suerte, ya que se siguen revelando en casi cualquier sitio. La película a color y el tradicional blanco y negro requieren unos procesos muy diferentes; pregunta en tu tienda de fotos local si necesitas encontrar a alguien que revele el carrete por ti.
  6. Revisa la película en busca de problemas de exposición. Busca sobre exposiciones y bajas exposiciones evidentes. Todas las películas suelen verse horribles y tenebrosas cuando tienen baja exposición; cuando están sobre expuestas, los carretes en color mostrarán las zonas sobre iluminadas casi tan fácilmente como lo hacen las cámaras digitales. Si esto no es el resultado de una técnica pobre (tal como medir en las zonas equivocadas de la escena), significa que tu medidor funciona mal o que el obturador es inexacto. Ajusta manualmente la velocidad ISO, como se describió anteriormente. Por ejemplo, si tienes resultados de baja exposición en una película de ISO 400, ajusta el dial de ISO a 200 o menos.
  7. Pon otro carrete y ve a hacer más fotos. La práctica hace al maestro. Sal y toma tantas fotos como puedas permitirte. Y no olvides mostrar tus resultados al mundo.

Consejos

  • Hay cámaras indudablemente extrañas que tienen rarezas no descritas aquí. Afortunadamente, podrás encontrar manuales para un buen puñado de cámaras antiguas en el archivo de manuales de cámaras de Michael Butkus. También puedes contactar con personas que sepan cómo usar cámaras antiguas o en tiendas de fotografía, donde merecerá la pena gastarse el dinero.
  • No fuerces nada. Si algo no se mueve, puede que estés haciendo algo mal, o algo necesitará ser reparado (lo cual será mucho más barato y fácil de arreglar si no agravas el problema rompiendo cualquier cosa). Por ejemplo, muchos obturadores no deben ser ajustados hasta que esté ladeado (a menudo, avanzando la película si el obturador está montado en el cuerpo de la cámara, o con una palanca si está montado dentro de la lente sin una conexión mecánica al cuerpo, como con un fuelle).
  • Si no estás usando un trípode, intenta evitar que la velocidad de obturación sea más lenta el recíproco de la distancias focal de la lente. Por ejemplo, si tienes un objetivo de 50mm, intenta no usar una velocidad de obturación menor de 1/50 segundos, a menos que realmente no puedas evitarlo.
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