Cómo escribir un libro para niños

¿Recuerdas lo que era sentarte con tu libro favorito cuando eras un niño, completamente absorto en el mundo de la historia? Escribimos historias para niños con el fin de enseñarles lecciones que hemos aprendido, darles fuentes de placer e inspiración - y tal vez, al mismo tiempo, despertar de nuevo esos sentimientos en nosotros. Este artículo resume los pasos que se necesitan para escribir un libro para niños, desde generar ideas hasta presentar tu manuscrito terminado a las editoriales.

Investigación y Lluvia de ideas

  1. Lee muchos libros para niños. Conforme vas teniendo ideas para tu libro, es de mucha ayuda leer el trabajo de otros. Ve a tu biblioteca o una librería para niños y pasa unas cuantas horas viendo. Piensa en qué libro te llama más la atención, y por qué.
    • ¿Quieres que tu libro tenga imágenes, o será sólo texto?
    • ¿Quieres escribir ficción o no ficción? Los libros de no ficción o informativos requieren una investigación o conocimiento de la materia y es muy útil que seas un experto sobre algo como dinosaurios o meteoritos o maquinaria.
    • Para inspiración para escribir buena ficción, lee los clásicos. No te limites a trabajos recientes - regresa en el tiempo y lee historias que han aguantado el paso del tiempo e intenta encontrar qué es lo que los hace eternos. Por ejemplo, revisa libros como Buenas Noches, Luna, Donde viven los monstruos, El Expreso Polar, y otros favoritos.
    • Lee los cuentos de hadas. La industria del entretenimiento está teniendo de nuevo un gran interés por los cuentos de hadas pero modernizarlos. Ya que la mayoría de los cuentos de hadas son de dominio público, ¡eres libre de tomar cualquier personaje e historia y tomarlos a lugares completamente diferentes con actitudes totalmente nuevas!
  2. Considera qué edades son las que te interesan como escritor. El término “libro para niños” cubre todo desde libros de cartón con una palabra por página hasta libros con varios capítulos, novelas y libros de no ficción escritos para niños en secundaria y adolescentes (adultos jóvenes). La trama, contenido y temas de tu libro deben de ser apropiados para la edad de tus lectores para que les llame la atención (recuerda que los padres son a final de cuentas quienes determinan si un niño lee o no tu libro).
    • Los libros con imágenes son los mejores para los niños pequeños. Tienden a ser de colores, lo que los hace más caros al imprimir, así que ten eso en mente. Por otro lado, suelen ser más cortos, pero entonces tu escritura debe ser muy buena para tener la atención mientras mantienes la historia corta.
    • Los libros con capítulos y de no ficción/informativos son para niños más grandes. Empieza con libros fáciles de leer y luego pasa a novelas adolescentes, tienes más alcance, pero también incluye mucha más escritura e investigación.
    • No abandones el potencial de un libro poemas o historias cortas. Si escribes cualquiera de los dos, descubrirás que a los niños también les gustan.
  3. Decide si quieres que tu libro tenga más palabras, más imágenes, o un poco de ambos. Si tu libro es para lectores más pequeños, querrás incluir muchas imágenes y dibujos que complementen tu escritura. Si eres un artista, puedes dibujar tus propias ilustraciones - muchos autores de libros para niños lo hacen. Si no, puedes mejor contratar a un profesional para crear el material gráfico de tu libro. Para niños más grandes, los diagramas, dibujos y las ocasionales imágenes a color puede ser suficiente; en algunos casos, no poner imágenes también puede ayudar.
    • Antes de ir a buscar a un ilustrador, dibuja tus ideas para las imágenes que vayan con cada página, Esto te ayudará con el siguiente paso de edición, y podrás darle al ilustrador tus borradores para que él o ella tenga una idea de lo que quieres.
    • Los ilustradores tienen diferentes estilos, así que es importante que hagas una investigación a profundidad antes de tomar una decisión. Haz una investigación en internet para buscar ilustradores y ve sus portafolios profesionales. Si contratar a un profesional no entra en tu presupuesto, puedes pedirle a un amigo o miembro de tu familia que sea artístico que haga el material gráfico de tu historia.
    • Considera la fotografía como otra opción para agregar imágenes a tu libro. Si disfrutas tomar fotos, puedes usar el paisaje de la vida real, imagenes de juguetes, etc. También puedes usar un programa de fotografía digital para agregar elementos que no puedes fotografiar fácilmente.

Preparar el contenido del libro

  1. Decide los componentes principales de tu historia. Escribe tus ideas en una libreta. Algunas ideas básicas para tener en mente incluyen:
    • Ya sea que esté enfocado a adultos o niños, la mayoría de las historias comparten unos elementos básicos: Un personaje principal, personajes secundarios, un escenario interesante y una trama que incluya un conflicto central, problemas generándose, un clímax y una resolución.
    • Para libros informativos o de no ficción: El libro necesita informar al lector sobre historia, personas, eventos, cosas reales o instrucciones para hacer algo.
    • Libros de imágenes: Éstos requieren muchas ilustraciones, usualmente a color, que pueden hacer la impresión mucho más costosa. El texto es limitado pero necesita ser bueno y original-el limitar las palabras y como quiera ofrecer una excelente historia es todo un arte.
  2. Considera incorporar un mensaje para trabajos de ficción. Muchos libros para niños incluyen un mensaje positivo, variando desde estándares simples como “comparte con los demás,” hasta lecciones de vida más complejas como manejar la muerte de un ser querido o cómo pensar sobre problemas grandes como cuidar el medio ambiente o respetar a otras culturas. No es necesario incluir un mensaje directo, así que no lo fuerces - si lo haces, tu mensaje puede parecer muy pesada, y eso no será atractivo para los niños.
  3. Sé creativo. Al escribir ficción, ésta es tu oportunidad de escribir algo bobo, raro, ñoño, fantástico o soñador. ¿Qué te inspiraba cuando eras niño? Ve ahí, explora esas ideas. Pero esto no significa que debes inventar algo increíblemente loco sin razón alguna. Busca esos sentimientos que son sinceros y acciones que tengan sentido para tu personaje. Los lectores pueden descubrir la lectura falsa rápidamente y por esta razón dejan el libro. Y si estás escribiendo no ficción, ¡esta es tu oportunidad de compartir tu conocimiento e investigaciones con futuras generaciones de chefs, ingenieros y artistas! Es importante que seas creativo pero también preciso - hay un balance entre mantener la lectura ligera y como quiera asegurarte de que el contenido es preciso y entendible para los niños.

Haciendo el borrador

  1. Escribe tu primer borrador. No te preocupes por como suena - no se lo mostrarás a los demás todavía. Concéntrate en plasmar tu historia o el tema de tu libro en papel, y luego te preocupas por pulirlo. Muchos libros no han sido terminados por el perfeccionismo mal guiado - deja que la pluma roja venga después de que las palabras hayan sido escritas en la hoja.
  2. Sé consciente de la edad de tus lectores conforme escribes. Tu vocabulario y la estructura y longitud de tus oraciones debe ser apropiada para la edad de tus lectores. Si no estás seguro, habla con varios niños de la edad para la que escribes, y comparte algunas de las palabras que estarías usando, para tener una idea del alcance de su entendimiento. Mientras que es bueno empujar a los niños para que aprendan cosas nuevas, otra cosa es que cada dos palabras requieran buscarse en el diccionario.
    • Escribe oraciones concisas que comuniquen claramente las ideas que quieres compartir. Este es un principio básico para la escritura para todas las edades. Y es especialmente importante para los niños que están aprendiendo a tomar el sentido de la complejidad de las cosas.
    • No subestimes el intelecto de tus lectores. Los niños son bastante inteligentes, y si cometes el error de "bajar” el nivel de su lectura, rápidamente se aburrirán con tu libro. Incluso aunque el tema sea apropiado para su edad y las oraciones estén escritas de forma simple, tus conceptos deben cautivar a los lectores.
    • Mantente actualizado. Sólo porque algo no te interesa o se ve muy técnico significa que lo puedes evitar. Los niños quieren escuchar lo actual en términos de lenguaje y conceptos, así que si eso significa aprender sobre las tripas de la programación o la jerga de mensajes para que tu historia o información se vea genuina, ¡aproveche la oportunidad de aprender con entusiasmo!
  3. Ofrece una resolución o un final realista al final de un libro de ficción. El final no siempre tiene que ser feliz - aunque eso puede ser algo dañino para un lector joven, ya que la vida no está llena de finales felices. El final debe ser tan fuerte como el resto de tu libro y no se debe sentir abrupto o incoherente. Algunas veces ayuda tomar un descanso y regresar más tarde, cuando una conclusión adecuada se haya formado sola en tu subconsciente; mientras que para otros, ¡el final lo saben incluso antes de empezar a escribir el libro!
    • Para la no ficción, siempre busca ofrecer un final de cierta forma, para terminar el trabajo limpiamente. Puede ser una observación de a dónde se dirige el tema en un futuro, o un resumen de los puntos principales que pueden tomarse del libro, o quizás una reflexión sobre lo que el lector podría hacer/leer/aprender ahora. Cualquiera que sea tu decisión, haz que sea corta, pues es poco probable que un jóven lector quiera leer algo más largo que media página sobre el final de un libro de no ficción.

Revisando para mejorar

  1. Revisa tu manuscrito. Este paso debe ser repetido una y otra vez hasta que esté totalmente mejorado. Puedes descubrir que grandes porciones de tu historia no están funcionando, o que necesitas agregar un nuevo personaje. Si estás trabajando con un ilustrador, encontrarás que el agregar las imágenes pueden cambiar el tono de tu historia. Haz diferentes revisiones hasta que termines con un manuscrito que puedas mostrarle a las personas.
    • Aprende a dejar ir. Mientras que puede ser difícil tirar trabajo que pasaste horas y horas perfeccionando, sólo para descubrir que realmente no queda dentro de la historia, es parte de ser un escritor. Saber qué dejar fuera es una parte esencial del arte de escribir. Para ganar objetividad, deja tu trabajo por un tiempo y luego regresa más calmado.
    • Revisa la ortografía y la gramática. Cada revisión te ayuda a mejorar la calidad de tu libro.
  2. Muestra el manuscrito a otros. Empieza con tu familia y amigos. No siempre es fácil recibir una reacción directa y honesta de tus seres queridos que probablemente no quieran herir tus sentimientos, así que considera también unirte a un grupo de trabajo o un grupo de escritores para recibir una respuesta honesta sobre tu manuscrito.
    • Recuerda mostrarle tu libro a tu audiencia primaria: niños. Lee tu manuscrito a niños y pon atención a si lo “entienden”, qué partes les aburren, etc.
    • Considera si tu libro le llama la atención a los padres, maestros y bibliotecarios. Ellos son los que eventualmente estarán comprando tu libro, así que también debe ser interesante para ellos.
    • Una vez que tengas comentarios de diferentes personas, edita tu manuscrito una vez más.

Publicando tu libro

  1. Auto-publicación. Esta es una opción viable y respetable en el mundo editorial actual. Busca compañías en internet que te ayuden a publicar tu libro. Puede que quieras crear un ebook, o que quieras tener copias de tu libro impresas. Puedes gastar tanto o tan poco dinero como quieras cuando publicas tu mismo el libro, y te evitas el largo proceso de publicar un libro a través de medios más tradicionales.
    • Algunas compañías de auto-publicación proveen servicios de mayor calidad que otros. Antes de elegir una empresa, busca el tipo de papel que usan, e intenta obtener muestras de otros libros que han publicado.
    • Cuando auto-publicas tu libro, todavía tienes una oportunidad de que una casa editorial te publique en el camino. De hecho, tendrás una muestra de tu libro terminado para mandarles con tu idea. Si se ve bonito, esto puede darte un extra sobre las otras presentaciones.
  2. Encuentra un agente literario. Si estas seguro de que quieres publicar tu libro con una casa editorial tradicional, lo mejor es encontrar primero un agente que te ayude durante el proceso. Busca agentes que trabajen con libros para niños. Si estás en Estados Unidos puedes encontrarlos en www.writersmarket.com pero también hay organizaciones parecidas en otros paises.
    • Manda a los agentes una carta de consulta y una sinopsis del libro. Si los agentes están interesados, te contestarán con una solicitud para ver el manuscrito completo. Puede tomar semanas o incluso meses para recibir una respuesta.
    • Si tu libro no fue elegido por un agente, podrías mandar la carta y la sinopsis directamente a una editorial que acepte manuscritos sin solicitud. Investiga diferentes editoriales que publiquen libros como el tuyo antes de tomar una decisión.
    • Si tu libro fué elegido por un agente, él o ella puede pedirte que hagas revisiones al manuscrito para hacerlo más interesante para las editoriales potenciales. Cuando esté listo, el agente le mandará la idea a las editoriales que sean adecuadas. De nuevo, el proceso puede tomar meses, y no hay ninguna garantía de que tu libro sea publicado.
  3. Publica el libro para consumo local solamente. Escribir para niños es en sí un logro impresionante. No hay necesidad de buscar una publicación amplia si no quieres. Algunas veces es más personal sólo compartirlo con las personas que importan. Considera imprimir el manuscrito en una tienda de impresiones y encuadernarlo para dárselo a algunos amigos o a los niños de tu familia. Muchos lugares de impresión tienen el servicio de imprimir y encuadernar libros a color con un acabado profesional.

Consejos

  • Los libros para niños suelen ser trabajos colaborativos. Si estás contratando a un ilustrador, debes estar preparado para compartir el crédito.
  • Sé juguetón con el lenguaje. Los niños no tienen miedo de expresar tu creatividad y humor, así que usar palabras graciosas y frases interesantes te ayudará a mantenerlos interesados en la historia.
  • Piensa dos veces sobre el antropomorfismo. Los editores reciben muchas historias que tratan de nabos que hablan, grupos de truchas y minerales, así que usar esta técnica puede ser difícil de vender a menos que se haga bien.
  • El verso, especialmente la rima en verso, puede ser maravillosa en las manos adecuadas. Usualmente no lo está. Si no puedes contar tu historia de otra forma, entonces el verso es apropiado. Si quieres versificar, usa el verso libre. Si quieres versificar en rima, usa un diccionario de rimas.

Advertencias

  • Pocas personas se ganan la vida escribiendo libros para niños. Es una industria difícil en términos de formar ganancias y vivir de ellas, y aunque es posible, no vayas a renunciar a tu trabajo todavía. Es un pasatiempo maravilloso y si logras conseguir muchos lectores y ganar una cantidad decente de dinero, entonces ya puedes pensar en hacerlo una carrera de tiempo completo.
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