Cómo manifestar tus deseos

Todos tienen sueños que les encantaría lograr. Sin embargo, muy a menudo, las personas se ven obligadas a conformarse con algo diferente. La vida real se interpone y las metas mismas parecen ser demasiado grandes como para que su logro parezca realista. No tiene que ser así. Si bien no hay una manera probada de manifestar los deseos, la mayoría estaría de acuerdo en que el proceso comienza con una buena actitud y una idea clara de adónde quieres estar. Vivir tus sueños generalmente implica desarrollar tu perspectiva y modo de vida desde los cimientos, pero se puede lograr.

Visualizar tu éxito

  1. Reflexiona en tu vida hasta ahora. Todos tus deseos actuales surgen, en última instancia, de quién eres como persona y de lo que ya has hecho. Antes de comenzar a imaginar metas para el futuro, es importante que tengas una buena idea de adónde has llegado en tu vida. Dedícale un tiempo a pensar en dónde estás y qué has hecho hasta este momento.
    • ¿Dirías que estás satisfecho con la manera en la que ha resultado tu vida? ¿Con qué aspectos estás más o menos satisfecho? ¿Hay una diferencia significativa entre tu potencial y la vida que vives actualmente? Formularte estas preguntas te dará una idea más clara que te ayudará a determinar tus metas.
    • Escribir unos pocos párrafos sobre ti mismo te podría resultar de utilidad. Considéralo como una especie de ejercicio de escritura libre. No intentes editar o microgestionar lo que escribas. Explica con franqueza adónde estás, incluyendo el estado de tu trabajo, escuela, pasatiempos y vida personal. No temas ser extremadamente personal en la descripción, considera que no es necesario que nadie la lea.
  2. Visualiza la vida que quieres. Una vez que hayas analizado tu vida actual, no te resultará muy difícil visualizar las cosas que te gustaría hacer de otra manera. Piensa en la vida que tienes y utiliza eso como base para imaginar tu vida ideal. ¿Qué sería diferente? Divide tu vida de ensueño en varios aspectos: trabajo, amor, vida social, etc. Escribe al menos una oración por cada aspecto aplicable de tu vida. Desplegarlos como si fueran una red de pensamientos también te podría ser útil.
    • La diferencia entre tu vida real y tu vida ideal debería ser la base para las metas que tengas para ti mismo.
    • Por ejemplo, para describir un aspecto de tu vida, podrías escribir: "Quisiera poder hacer música con regularidad y tocar en conciertos para un grupo de fans que me adoren".
    • Un ejemplo más práctico podría ser: "Me gustaría lograr una posición en mi empresa que me permita realizar el trabajo que me satisfaga y que me desafíe adecuadamente".
  3. Establece tus metas por escrito. Considera que cuando escribes algo lo planteas más clara y concretamente. Si estás considerando manifestar tus deseos, es posible que ya tengas algunas metas en mente. De no ser así considera la diferencia entre tu vida real y la ideal como la base para establecer tus metas. Ponerlas por escrito las hará tangibles y concretas. Puedes escribir tantas metas como desees, siempre y cuando tengas presentes tus limitaciones humanas y no pretendas morder un bocado más grande del que puedas masticar.
    • Si bien te dedicarás a lograr estas metas en el futuro, es recomendable que pongas tu lista en alguna parte en la que la veas todos los días, como tu refrigerador o junto a tu cama.
    • Si eres más del tipo visual, dibuja un mapa. No es necesario que el despliegue de tus metas tenga ningún formato en particular, lo importante es que estas estén claramente planteadas y definidas.
  4. Nota tus talentos y habilidades. Por lo general, no es suficiente con considerar las circunstancias de tu vida. Si quieres encontrar una manera realista de manifestar tus deseos, es aconsejable que consideres lo que tienes para ofrecer. Prácticamente todos tienen algo en lo que son particularmente buenos. Elabora una lista de cinco cosas en las que al menos te consideres "mejor que el promedio". Compara tus habilidades con las metas que tienes. ¿Te ayudará directamente alguna de ellas a lograr tus metas? De no ser así, tendrás que esforzarte por aprender habilidades que te ayuden.
    • Afortunadamente, las habilidades y las pasiones tienden a alinearse con mucha frecuencia. Por ejemplo, si quieres ser un gran pintor, estarás muy feliz de tomarte el tiempo necesario para afinar tus habilidades.
    • Escribir las habilidades aplicables junto a las metas de tu lista te podría resultar muy útil. Algunas de ellas serán obvias, pero también es recomendable pensar en habilidades indirectamente beneficiosas. Por ejemplo, un músico requiere de talento musical para tener éxito, pero es muy probable que también deba saber trabajar en equipo y tener un buen sentido empresarial para avanzar en la industria del presente.
  5. Describe los métodos para lograr tus metas. Las metas por sí solas son intangibles. A fin de lograr que tus sueños se vuelvan realidad, requerirás de un plan claro y, sobre todo, realista. Todos están acostumbrados a tener sueños locos, pero una persona exitosa tendrá en mente los medios prácticos para lograr sus deseos cuando piense en ellos. En la etapa de visualización será suficiente con escribir un par de oraciones sobre cómo vas a lograr cada una de tus metas.
    • Por ejemplo, si una de las metas que escribiste es "Quisiera ser actor de cine", algo que podrías escribir en los métodos podría ser "Voy a empezar a enviar mi currículum y la información sobre mis talentos a los agentes, tomaré papeles pequeños y lograré que mi nombre se conozca ".
    • Si tienes problemas para encontrar un método concreto para lograr una meta, es posible que esta no sea lo suficientemente específica. Por ejemplo, escribir una meta tan vaga como "¡Ser exitoso!" te va a dejar en blanco cuando tengas que pensar en métodos tangibles para lograrla. En su lugar y a fin de que te resulte más sencillo encontrar un medio de lograrla, trata de enfocarla. Los cambios posibles podrían ser "Tener más éxito en mi interpretación musical" o "Tener más éxito en mis relaciones personales".
  6. Sé realista. Sobre todo, sé realista respecto a lo que intentes hacer. El simple hecho de desear que pase algo no hará que tus sueños se hagan realidad. Las personas más exitosas siempre son ambiciosas, pero nunca ponen sus aspiraciones tan altas como para que sean imposibles de lograr. Pensar en grandes metas sin hacerlas tangibles primero te hará sentir bien, pero perderás tu concentración muy pronto, cuando te quede claro que no hay una manera adecuada de lograrlas.
    • Esto podría ser un poco como caminar en la cuerda floja. Aunque querrás ser realista con las metas que establecerás para ti mismo, no desearás que estas sean tan poco ambiciosas como para que no cumplan con tus expectativas reales. Las metas que no te saquen de tu zona de confort no te harán sentir satisfecho cuando las logres. Establece tu meta apenas fuera de tu alcance, así tendrás que esforzarte por conseguirlas.

Maximizar tu potencial

  1. Duerme lo suficiente. Si realmente quieres manifestar tus deseos, primero necesitarás a la mejor versión de ti mismo. El sueño es una de las cosas que tiende a faltarle a la mayoría de la gente. Un sueño reparador, como parte de una vida sana, no puede ser subestimado. Si bien las horas de sueño son lo primero que se reduce cuando pasan cosas grandes en la vida, es necesario que cumplas con un horario regular de sueño para mantenerte energizado durante el día.
    • Lo óptimo es dormir entre 6 y 8 horas. Si duermes menos el cuerpo carecerá de energía, si duermes más desperdiciarás horas que deberías emplear en trabajar hacia el logro de tus sueños.
  2. Come una dieta balanceada. Si duermes lo suficiente pero te sigues sintiendo cansado, es casi seguro que tu dieta tiene algo que ver. Revisa bien las cosas que comes. ¿Le estás dando a tu cuerpo el respeto que se merece? Dependiendo de tu dieta actual, podría haber algunos alimentos obvios que sea recomendable que evites. Tu mejor opción es apegarte a una dieta basada en alimentos integrales, pero es recomendable que le dediques un tiempo a desarrollar un plan que sea conveniente para ti. Encuentra un equilibrio entre los alimentos que te gustan y una dieta sana y responsable.
    • Lee información sobre ciencias nutricionales. Investiga, no des por sentadas las dietas de moda. Es mucho mejor hacer tu propio trabajo de investigación y averiguar por ti mismo lo que sea más adecuado para ti. El libro de T. Colin Campbell, The China Study, es un buen lugar para empezar si estás interesado en aprender sobre la correlación entre la salud y los productos alimenticios comunes.
    • Aumentar tu consumo de agua es una manera fácil y efectiva de elevar tu nivel de energía durante el día. Si compras una botella de agua recargable y la llevas contigo a todas partes te darás cuenta de inmediato que beber más agua te hace sentir mejor.
    • Reduce el consumo de las llamadas "calorías vacías", tales como comida rápida y refrescos. Si puedes elimínalas totalmente de tu dieta. Estos alimentos te hacen sentir bien cuando los comes, pero el impacto inmediato que tienen en tu estado de ánimo y nivel de energía se cobra un precio muy alto.
  3. Haz ejercicio con regularidad. El buen ejercicio debería estar aunado a una dieta saludable como parte de un estilo de vida fuerte y balanceado. Aun si solo sales a correr media hora en la mañana, tu cuerpo te recompensará con un pensamiento más claro y una mayor energía durante todo el día. Muchas personas sienten que su "vida ideal" está más allá de su alcance, porque la salud física y la apariencia influyen en eso. Darle a tu cuerpo el tiempo y el cuidado que merece te acercará más a la persona que quieres ser.
    • Para comenzar, un ejercicio cardiovascular moderado, como correr, te dará una idea de los beneficios que te puede ofrecer la actividad física. Si quieres aumentar un poco la apuesta, ve a nadar con regularidad.
    • Una membresía en el gimnasio puede ser bastante cara, pero el costo diario podría ser suficiente para impulsarte a asistir y a hacer más ejercicio.
    • Tampoco es recomendable que ignores los beneficios del entrenamiento de fuerza. Particularmente en el caso de los hombres, hacer ejercicios que alienten el desarrollo muscular, como el levantamiento de pesas, promoverá la testosterona en su sistema, mejorando su estado de ánimo y la claridad mental.
  4. Fortalece tu autoestima. El riesgo más notorio de perseguir tus sueños es que pierdas el enfoque a medio camino y te des por vencido. La manera más directa de eludir este riesgo es desarrollar un fuerte sentimiento de autoestima, si lo tienes podrás depender de ti mismo cuando las cosas se pongan difíciles. Por supuesto, requerirás mucho más que palabras para sentir autoestima, pero aunque es más fácil decirlo que hacerlo, hay muchos ejercicios que puedes hacer para elevar tu sentimiento de valor personal.
    • Elabora una lista de diez cosas que te gusten de ti mismo. Puede ser cualquier cosa: tu cabello, tu habilidad matemática, tu gusto por la música. Las diez cosas pueden ser significativas o triviales, no importa siempre y cuando creas en ellas. Una vez que hayas hecho la lista, es recomendable que consideres cada una de esas cosas y que aceptes que hay un valor legítimo en poseer cada una de esas cualidades.
    • Sonreírte ante el espejo es un método probado de mejorar el estado de ánimo y los sentimientos de autoestima. Sonreírte ante el espejo por 60 segundos todas las mañanas y estirar tus brazos activará una reacción neurológica positiva, inundando tu cerebro con sentimientos de calidez y aceptación. No es un enfoque total al desarrollo de la autoestima, pero es suficiente para empezar.
    • Anula las proyecciones del pensamiento negativo cuando notes que se comienzan a formar. Los pensamientos negativos a menudo se convierten en ciclos y parte de la autoestima consiste en eliminar los pensamientos que te hagan sentir inseguro. Aun si piensas que los sentimientos en sí son racionales, acepta que no tiene sentido considerarlos. Esta es una habilidad mental difícil de dominar, pero marcará una enorme diferencia en tu autoestima en general cuando logres controlarla.

Lograr que tus sueños se hagan realidad

  1. Prioriza las cosas que más quieras. Lamentablemente, es probable que no tengas el tiempo de vida suficiente para disfrutar de todo lo que quieres. Con lo anterior en mente, el paso más importante hacia la manifestación de tus deseos consiste en priorizar aquellos que más desees ver manifestados. De las cosas en las que inviertes tiempo durante la mayor parte de tu vida, ¿hay alguna que actualmente se alinee con tus sueños más grandes? De no ser así, reacomoda el tiempo invertido de manera tal que se distribuya adecuadamente.
    • Ciertas obligaciones, como el trabajo y la escuela, podrían impedir que inviertas todo tu tiempo en las cosas en las que estás interesado. Sin embargo, aún así puedes encontrar maneras de maximizar también estas experiencias. Si no te agrada tu empleo actual, es recomendable que busques otro que al menos esté relacionado con algo que te apasione.
  2. Divide tus metas grandes en otras más pequeñas. Si tus deseos son lo suficientemente importantes como para afectar tu vida significativamente, no hay posibilidades de que los logres sin dividirlos en partes sencillas. De la misma manera en la que una novela se divide en capítulos, querrás tomar tus metas y enfocarlas de a un paso a la vez. Para algunos, es probable que esto implique volver a empezar y avanzar hasta llegar al punto en el que la meta final esté a la vista.
    • Dividir una meta grande en porciones más pequeñas también significará que sentirás más rápido la satisfacción del logro. Esto hará que te mantengas motivado para seguir avanzando.
    • Por ejemplo, si una de tus metas es "Ser un gran músico", dividir esa meta en porciones más pequeñas podría incluir tiempos programados de práctica al igual que pequeños objetivos que te guíen. Practicar una hora al día podría ser bueno si es lo suficientemente importante para ti. Las metas más pequeñas podrían incluir aprender una canción, escribir una canción, tocar para un grupo reducido de amigos y grabar una pieza musical en tu computadora.
  3. Minimiza el tiempo desperdiciado. La postergación es una amenaza inminente en la era de las distracciones. Probablemente podrías pensar en muchas maneras en las cuales te distraes durante el día. Charlas ociosas, redes sociales y exceso de televisión, todo ello requiere de tiempo que sería más aconsejable invertir en trabajar hacia el logro de tus metas. Al final del día, no recordarás ninguna de las cosas nimias que hiciste, pero te acordarás del tiempo que pasaste trabajando duro.
  4. Sé persistente y consecuente. La persistencia es la clave cuando se trate de realizar tus sueños. Establece una cantidad concreta de tiempo para invertir en tus sueños todos los días. Aun en el caso de que al comienzo sean una o dos horas, el tiempo se sumará si te apegas al plan todos los días. Algo así como una hora no te parecerá mucho por sí sola, pero en un mes habrán sido treinta horas. Ese es tiempo suficiente para acercarte más a prácticamente cualquier meta.
    • Sé firme con tu persistencia y sé estricto contigo mismo si tienes que serlo. Vale la pena perseguir tus sueños y un día que pases sin hacer nada será otro día que se interpondrá entre tú y tus sueños.
    • Lleva un registro de lo que hayas logrado hasta ahora. Un esfuerzo a largo plazo requiere de una reafirmación frecuente. Al llevar un registro de lo que hayas logrado hasta ahora, tendrás un sentimiento constante de logro. Esta satisfacción te mantendrá avanzando.
  5. Reevalúa tus metas. El avance será lento, pero avanzarás. Si les dedicas el tipo correcto de determinación y de esfuerzo constante, a su tiempo tus metas estarán a la vista. Sin embargo, antes de lograrlas, podrías descubrir que necesitas reevaluarlas. En este punto, le habrás dedicado mucho más tiempo y pensamiento a manifestar tus deseos de los que invertiste durante las etapas de planeación. Con eso en mente, tal vez tengas una idea más clara que antes de lo que realmente quieres.
    • Tus metas originales podrían haber sido demasiado seguras o ambiciosas, o algo diferente a lo que realmente quieres. Hazte el propósito de volver a revisarlas. Cambiar la meta final de vez en cuando dará un enfoque renovado a tus esfuerzos y podrías descubrir que estás en un camino mejor al de antes.

Consejos

  • Recupera tu impulso cuando te desvíes. Es inevitable que flaquees de vez en cuando. Hasta las personas más trabajadoras y persistentes tendrán episodios (a veces por días o semanas) en los que el avance se detendrá. Si bien podría ser desalentador ver este retroceso, no es aconsejable que dejes que te afecte.
  • Muestra gratitud por todo lo que ya tienes. Establecer metas es una parte sana de la vida y te sentirás mucho más animado para seguir avanzando si valoras las cosas que ya tienes.

Advertencias

  • No permitas que tus esfuerzos por alcanzar tus deseos se interpongan en tu apreciación por la vida tal como es. En tu vida ya hay muchas cosas que merecen respeto y admiración. Mantenerte enfocado solamente en el futuro evitará que veas las cosas grandiosas que ya tienes. Establece un equilibrio firme entre la apreciación por lo que tienes y el esfuerzo por lograr cosas mejores.
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