Cómo ser una mujer fisiculturista

Ser una mujer fisiculturista no es sencillo. Normalmente implica muchísimo compromiso, disciplina, voluntad y una dosis saludable de sudor.

Pasos

  1. Encuentra un gimnasio. Puede sonar tonto pero si no eres rico, construir un gimnasio es un sueño. De modo que lo primero que debes hacer es encontrar un gimnasio. Un buen gimnasio es espacioso, luminoso y tiene muchísimas pesas. Además, es mejor que no haya distracciones (TV, hijos, etc.) porque eso te ayuda a concentrarte.
  2. Encuentra un entrenador. ¿Es tu primera vez en un gimnasio? No esperes que una rutina agotadora y extrema se te ocurra de repente. Aunque un entrenador puede ser atractivo y saludable, también puede ayudarte a alcanzar tu figura soñada en menos tiempo de lo que creías. Inténtalo.
  3. Rodéate de gente que piensa como tú. Este es el principio fundamental de la asociación Weight Watchers. Funcionó para ellos y funcionará para ti.
  4. Toma fotos. Tu espejo te engaña. ¿Cómo? Solo te refleja a ti pero no tu EVOLUCIÓN. Una foto es mucho más realista y muestra tu evolución en el primer, segundo y tercer mes, y así sucesivamente. Tómate una foto al comienzo de cada mes, ponle fecha y compáralas: te sorprenderás.
  5. Usa una tarjeta de evolución. Puede parecer una tarea aburrida pero es demasiado efectiva. No puedes vencer el último récord de peso que levantaste si no registraste nada.
  6. Pregúntale a un hombre musculoso. ¿Ves a ese he-man que gruñe, suda y exhibe sus músculos al fondo del gimnasio? ¿Ese que se levanta pesas que podrían romper el suelo? Ve a hablarle. Debe estar en el mundo de las pesas por muchos años. Es muy probable que te pueda ayudar. *Si se enoja porque le pediste ayuda, ignóralo. Es solo un tonto que no puede ayudar a un camarada.
  7. COME. La masa muscular solo puede aumentar si tu ingesta calórica es mayor que tu gasto calórico. Concéntrate en comidas saludables. La dieta paleolítica funciona de maravilla. Te desharás de la grasa y conseguirás músculos a un ritmo impresionante.
  8. ENTRENA y no temas levantar mucho peso. La mayoría de mujeres tienen miedo de levantar mucho peso porque creen que se volverán demasiado musculosas. Bueno, esta es la razón por la que no pueden: testosterona. Los hombres tienen 20 o 30 veces más testosterona que las mujeres. Esta es la razón por la que se enojan fácilmente, actúan de manera imprudente, aumentan los músculos y les crece la barba. Levantar mucho peso destruye las fibras musculares e induce el crecimiento rápido.
  9. DUERME. Una vez que has levantado mucho peso, tus músculos te dolerán y te sentirás como si te hubiese atropellado un camión. Relájate. Esto es normal y le pasa a todo el mundo, en especial a los principiantes, y es una prueba de que tu entrenamiento ha sido productivo. Este dolor es lo que se conoce como “microdesgarros”, lo cual quiere decir que algunas de tus fibras musculares se desgarraron. Cuando se curan, normalmente después de un día o de una semana, crecen y se fortalecen. Ese es tu cuerpo que responde al estrés del ejercicio que has realizado. El mejor modo de curar estos desgarros (y de calmar el dolor muscular) es dormir.

Consejos

  • RECUERDA:
    • Ten un plan. No planear es el secreto del fracaso.
    • Tómate fotos.
    • Sé tan fuerte como quieras. ¡Fuerte como una mujer!
    • Préstale atención a tu nutrición.
    • Entrena diligentemente.
    • Duerme muy bien.

Advertencias

  • No uses esteroides. Es en serio. Si lo haces, podrías terminar pareciendo un hombre con una horrible peluca.
  • La evolución es la clave. No te apresures.

Cosas que necesitarás

  • Disciplina
  • Compromiso
  • Voluntad
  • Membresía en un gimnasio
Información
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