Cómo acercarse a un caballo

Los caballos son animales inteligentes y trabajadores, y grandes compañeros; sin embargo, es fácil olvidar que también son animales grandes y poderosos que pueden ponerte en peligro si los asustas o los provocas. Es fácil demostrar atención y respeto por tu caballo sin tener que hacer muchos esfuerzos adicionales, tan solo sigue algunas reglas simples sobre la seguridad con los caballos.

Acercarse a un caballo de forma segura

  1. Familiarízate con el lenguaje corporal básico de los caballos. Cuando te acerques a un caballo, es muy importante que puedas diferenciar a uno feliz y receptivo de uno alarmado o frustrado. Observa la presencia de los siguientes signos:
    • Signos de comodidad (si los notas, continúa): Ojos relajados y "sumisos" que no te miran fijamente Girar su cabeza o sus patas delanteras hacia ti Lamer sus labios Tener una posición corporal tranquila y relajada
    • Signos de incomodidad (si los notas, retrocede y no te acerques): Moverse o escapar de ti cuando te acercas Ojos grandes e intensos o que te miran fijamente Empujar sus orejas hacia atrás (moverlas hacia atrás, en dirección contraria a su cabeza) Enseñarte los dientes o tratar de mordisquearte Pararse sobre sus patas traseras o patear
  2. Siempre debes saber en dónde se encuentra el caballo. En tan solo un momento un caballo puede correr justo detrás ti y pararse sobre sus patas traseras para golpearte. Asegúrate de poder ver en dónde se encuentran los caballos y mantenlos vigilados. Los caballos pueden asustarse por cualquier cosa. Si parece que un caballo corre hacia ti, asegúrate de que no te arrolle levantando tus brazos para lucir más grande y diciendo “woo” o “fuera” con una voz calmada y firme. Esto ayudará a que el caballo tome otra dirección.
  3. Antes de acercarte, muestra una presencia acogedora y no demandante. En lo relacionado con el comportamiento de los caballos, existe una idea de presión y liberación. Los caballos son animales de manada y lo más probable es que no se queden parados en un área esperando a que te acerques a ellos. Las cosas simples (como hacer contacto visual) en realidad ejercen presión en el caballo, lo que hace que se aleje de ti.
  4. Siempre que sea posible, acércate al caballo en sentido diagonal desde el frente. La regla más importante para acercarse a un caballo es asegurarte de que sepa que te vas a acercar. Esto es mucho más fácil si te acercas al caballo desde el frente y un poco hacia el costado (para evitar el punto ciego en frente de él). Si puedes acercarte desde el frente izquierdo del caballo, esto es incluso mejor, ya que muchos caballos están entrenados específicamente para trabajar con humanos en su lado izquierdo, por esta razón se sienten más cómodos con ello.
    • El hecho de que los caballos prefieren uno de los lados en realidad es un mito. Somos los humanos los que con el paso de los años hemos desarrollado un hábito de hacer todo desde la izquierda, entrenando al caballo y reduciendo su sensibilidad a sus miedos desde el lado izquierdo, pero olvidando el otro lado. En la naturaleza, un caballo se acerca a otro sin darle importancia al lado por el que lo hace. Sin embargo, debes asegurarte de que ambos estén preparados para alcanzar su objetivo.
    • Cuando camines, emplea un ritmo uniforme y discreto. Trata de mantenerte relajado, ya que los caballos son buenos identificando los signos sutiles de tensión. Haz un esfuerzo para ocultarte u ocultar el ruido de tus pies.
    • No mires al caballo a los ojos. Puede interpretarlo como una amenaza. En lugar de ello, mira sus rodillas cuando te acerques.
  5. Si tienes que acercarte por detrás, hazlo en un ángulo. Ten en cuenta que esto solo lo deben hacer entrenadores experimentados con conocimiento de las líneas de dirección. Acercarte a un caballo desde una dirección que no sea el frente no es lo ideal; así como para ti puede ser incómodo que alguien se te acerque desde atrás, eso puede inquietar al caballo. Para hacer que el animal esté lo más cómodo posible, acércate desde un ángulo (no directamente desde atrás). Lo mejor es que el ángulo sea lo más amplio posible, ya que los caballos tienen una visión monocular, lo que significa que pueden usar cada ojo por separado para verte en sus lados.
    • Tal como se mencionó, el lado izquierdo del caballo suele ser mejor que el derecho.
  6. Usa tu voz para que el caballo sepa que te vas a acercar. Para las personas que montan un caballo por primera vez, escuchar a un cuidador de caballos experimentado hablando con su caballo constantemente puede parecerles inusual. Sin embargo, esto tiene un propósito importante: hace que el caballo sepa que la persona está allí en todo momento. Conforme te acerques al caballo, llámalo con una voz suave. Básicamente, puedes decirle lo que quieras, siempre y cuando emplees un tono de voz uniforme y no amenazante, pero la mayoría de los jinetes dicen frases que indican algo como “Hey caballo, ¿estás listo para cabalgar?”.
    • Debes hacerlo sin importar la dirección en la que te acerques al caballo, pero es incluso más esencial si te ves obligado a acercarte desde una dirección que no es el frente. Es probable que el caballo no te vea de inmediato; por ello, es importante hacerle saber que te acercas usando tu voz.
  7. Deja que el caballo te huela. Al igual que los perros y muchos otros animales, los caballos usan su potente sentido del olfato para identificar a otros animales y detectar las amenazas. Cuando llegues al caballo, extiende tus manos para que las olfatee. No coloques tus manos justo sobre su nariz; en lugar de ello, párate uno o dos pasos en frente y mueve tus manos suavemente (deben tener las palmas hacia abajo y estar firmes y abiertas) frente a él, a aproximadamente 30 cm (1 pie).
    • Si parece que el caballo no quiere olfatear tus manos, no sigas molestándolo. En lugar de ello, solo retira tus manos y continúa con los siguientes pasos.
  8. Dale al caballo una golosina pequeña si tienes una y si el dueño del caballo te lo permite. Esto no es necesario, pero es de ayuda para hacer que un caballo desconocido se entusiasme contigo. Uno de los mayores peligros dietéticos para los caballos es la hinchazón, la cual suele volverse mortal, así que es mejor ser más precavido y consultar al dueño del caballo antes de ofrecerle una golosina al animal.
    • La hinchazón puede surgir debido a muchos factores, algunos de los cuales incluyen a las cantidades pequeñas de alimentos que el caballo no suele consumir, los alimentos a los que el caballo podría ser alérgico o los alimentos que consume en momentos incorrectos. Algunos alimentos procesados o incluso algunas plantas silvestres de la zona también pueden ser tóxicos para los caballos. Algo que también debes considerar es que el dueño puede tener al caballo en una dieta especializada o en un régimen de medicamentos y que algunas golosinas pueden interferir con la absorción de ciertos medicamentos o suplementos. Todas estas son buenas razones válidas para consultar al dueño antes de darles una golosina a sus caballos.
    • Ofrécele tu golosina al caballo colocándola en la palma de tu mano, manteniendo tus dedos completamente rectos. Esto evita que el caballo muerda tus dedos por accidente.
    • Deja que el caballo tome la golosina. No insistas en darle la golosina si parece no quererla.
    • Ten en cuenta que las golosinas irritan a algunos caballos, algunos se volverán rudos muy rápido si reciben golosinas sin ningún motivo. Estas deben darse inmediatamente después de un comportamiento deseado Y deben ir acompañadas de una indicación verbal para que la coma. También puede hacer que el caballo se rehúse a ir contigo, salvo que tengas una golosina no tan grandiosa.
    • Las cantidades pequeñas de muchas frutas y vegetales comunes son golosinas excelentes para los caballos. Por ejemplo, la mayoría de los caballos disfrutan una zanahoria o algunas tajadas de manzana.
  9. Acaricia al caballo. Antes de proceder con la tarea que planeas realizar con el caballo, aprovecha la oportunidad para demostrarle tu afecto y hacer que se sienta cómodo contigo. Muévete hacia los hombros del caballo, hablándole mientras lo haces. Asegúrate de que pueda verte y que sus ojos luzcan tranquilos y sumisos. Acarícialo suavemente cerca del cuello, los hombros y la melena. Puedes pasar tu mano por la parte posterior de su cuerpo cuando el caballo se sienta cómodo contigo. No toques las áreas sensibles como los ojos, la nariz y la boca.
    • Frótale o ráscale suavemente, nunca le des palmadas, ya que a la mayoría de los caballos no les gusta.

Proseguir con las tareas básicas

  1. Colócale un cabestro al caballo. Después de acercarte al caballo y hacer que se sienta cómodo cerca de ti, podrás desplazarlo a donde desees. Esto es fácil de hacer empleando un instrumento llamado cabestro, el cual se coloca sobre la nariz y el hocico del caballo. Un cabestro te permite controlar la cabeza del caballo, para guiarlo a donde desees que vaya.
    • La mayoría de los cabestros cuentan con dos zonas circulares, una pequeña que se coloca sobre el hocico del caballo y una más grande que se asegura detrás de las orejas del caballo o debajo de su mandíbula. Coloca una cuerda guía alrededor del cuello del caballo antes de empezar, así tendrás algo de lo que puedas sujetarte si el animal no coopera.
  2. Coloca una silla de montar en tu caballo. Una silla de montar te permite cabalgar un caballo, ya que sirve como tu “asiento” en su lomo. No debes hacerlo si no tienes experiencia, así que no dudes en solicitar la ayuda de un instructor. Coloca la silla suavemente y mantén los estribos fuera del camino para no sorprender al caballo. La silla debe asegurarse con una cincha debajo de la cual puedes colocar dos dedos, esta no debe estar más suelta. No olvides colocar una manta debajo de la silla para proteger el pelaje y el lomo del caballo.
    • Hay dos formas populares de ensillar a un caballo: la occidental y la inglesa. Revisa el enlace anterior para obtener instrucciones sobre ambas.
  3. Monta al caballo. Montar al caballo significa subirte en él para cabalgarlo. Para hacerlo, necesitarás a un caballo con una silla de montar, un cabestro y un juego de riendas. Por lo general, los caballos se montan de lado izquierdo. Coloca tu pie izquierdo en el estribo y toma las riendas con la mano izquierda. Coloca tu mano derecha en la silla y emplea un movimiento suave tipo rebote para balancear tu pierna derecha por encima de la silla. Coloca tu pie derecho en el otro estribo y toma las riendas.
    • En el caso de los jinetes principiantes, se debe colocar una base en el piso para que puedan subirse al caballo, se pueden usar peldaños o algo similar.
  4. Cabalga. Este es el momento que muchos amantes de los caballos han estado esperando. Montar a caballo es algo sobre lo que se han escrito libros completos, así que ni siquiera trataremos de explicarlo todo en este artículo. Haz clic en el enlace del artículo de WikiHow sobre cómo cabalgar caballos, el cual tiene instrucciones detalladas tanto para principiantes como para jinetes experimentados.
    • Si sabes inglés, puedes consultar esta guía, la cual también es grandiosa para los principiantes.

Aprender qué es lo que debes evitar

  1. Mantente alejado del rango de patada del caballo. No importa cuánta experiencia tengas con los caballos, siempre hay una probabilidad pequeña pero real de que algo fuera de tu control asuste al caballo. Si esto ocurre, no debes estar cerca del rango de las patadas extremadamente potentes del caballo. La mayoría de los cuidadores de caballos lo hacen de dos formas:
    • Manteniéndose alejados a una distancia considerable cuando están detrás o al costado de un caballo. Dependiendo del tamaño del caballo, esta “distancia segura” puede variar, así que dale bastante espacio al caballo, en especial si estas directamente detrás de él.
    • Permaneciendo cerca del caballo y manteniendo contacto. Mantén una mano en el caballo y háblale con un tono de voz suave. Si estás muy cerca del caballo, aun así podrá patearte, pero no tendrá espacio suficiente para usar toda su fuerza, esto reduce la posibilidad de sufrir lesiones.
  2. No hagas movimientos repentinos cerca de un caballo. Ten en cuenta que es posible asustar a un caballo incluso si sabe exactamente en dónde estás. Los movimientos violentos y repentinos pueden hacer que el caballo piense que está en peligro y pueden provocar una respuesta al miedo, así que debes evitarlo a como dé lugar. Las cosas específicas que debes evitar incluyen a las siguientes:
    • Empujar algo en la cara del caballo (recuerda que tiene un punto ciego en frente de su nariz)
    • Correr hacia el caballo
    • Darle un palmazo o golpear al caballo de cualquier forma
  3. Evita los ruidos inquietantes y fuertes. Así como los sonidos inesperados pueden asustar a las personas, también pueden asustar a los caballos. No hagas ruidos fuertes cerca de los caballos, en especial si no están acostumbrados a escuchar el ruido que vas a hacer. Si tienes que hacer algo que generará un ruido fuerte, aléjate del caballo antes de hacerlo. Las cosas específicas que debes evitar incluyen a las siguientes:
    • Aplaudir o gritar fuerte
    • Disparar armas
    • Escuchar música con volumen alto
    • Las máquinas ruidosas (motosierras, motos todo terreno, etc.)
    • Ruidos fuertes de la naturaleza, como los truenos (si es posible)
  4. No sorprendas ni hostigues a un caballo cuando come. Al igual que muchos animales, los caballos pueden ponerse muy a la defensiva por su comida. Sin embargo, esto es más un consejo personal para cada caballo en particular y no una pauta general. Si al caballo no le gusta que lo molesten cuando come, dale mucho espacio cuando se alimente; incluso un caballo que normalmente es muy dócil puede agitarse si lo interrumpes mientras come. Debes evitar en especial poner la mano o cualquier otra cosa cerca de la cara o el hocico del animal, ya que puede interpretarlo como que tratas de robar su comida.
  5. Ten en cuenta que hay algunas cosas de esta lista que los entrenadores experimentados harán, pero por lo general, las demás personas deben evitarlas.

Consejos

  • Las personalidades pueden variar en cada caballo. Si bien la mayoría de ellos son amigables y relativamente tranquilos, algunos caballos se asustan o se enojan con mucha más facilidad que otros. Si aún no te familiarizas con un caballo, consulta a su dueño antes de acercarte al animal , para estar seguro.
  • Un caballo que al inicio es arisco puede calmarse después de acostumbrarse a ti. Sé paciente cuando te acerques a los caballos “nerviosos”. Habla con un cuidador de caballos experimentado y en poco tiempo, tus resultados mejorarán.

Advertencias

  • No subestimes la importancia de la seguridad cerca de caballos. Las sugerencias brindadas no son solo consejos casuales, son instrucciones de seguridad que pueden salvarte la vida. Un caballo asustado es extremadamente peligroso. Este podría empezar a correr de forma descontrolada, embestirte repentinamente, pararse sobre las patas traseras o patearte. Los caballos adultos pueden pesar fácilmente más de 453 kg (1000 lb); por ello, cualquiera de estas reacciones puede causar lesiones graves o incluso la muerte a ti, al caballo o a otras personas.
  • Aléjate de los puntos ciegos de un caballo. Estos incluyen a las áreas frente a su nariz, debajo de su cabeza, debajo de su barriga y directamente detrás de él. Si tienes que moverte a uno de estos puntos ciegos, asegúrate de que el caballo sepa en dónde estás. Háblale con un tono de voz suave y mantén el contacto con él usando una de tus manos.
  • Si el caballo no es tuyo y el dueño no está contigo o no te ha dado su permiso, lo más educado es permanecer alejado.
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