Cómo jugar con un hámster

Los hámsteres son mascotas muy divertidas, curiosas por naturaleza y muy activas. El ejercicio diario y el juego son de vital importancia para mantener a tu hámster feliz y saludable. Desarrollar un vínculo estrecho con tu hámster y brindarle muchas oportunidades para jugar y ejercitarse le ayudará a vivir una vida larga y volverse una mascota genial.

Carga a tu hámster

  1. Deja que tu hámster se adapte a su nuevo entorno. Cargar a tu hámster es una excelente manera de forjar un vínculo con él, pero le tomará algo de tiempo adaptarse a su nuevo hogar. Dale unas 12 o 24 horas para que explore su jaula y se sienta cómodo con su entorno. Durante este tiempo, puedes hablarle suavemente para interactuar con él, pero no metas la mano en su jaula.
    • Tu hámster necesitará una jaula grande para tener suficiente espacio para correr y jugar. La jaula debe medir, como mínimo, 59 cm x 36 cm x 25 cm (aproximadamente 23 pulgadas x 14 pulgadas x 10 pulgadas). Sería ideal que la jaula también tenga tubos y escaleras.
  2. Lávate las manos. Los hámsteres no tienen buena vista y suelen utilizar su nariz para captar las señales de su medio ambiente. Por ejemplo, si comes algo y luego quieres cargar a tu hámster, él percibirá el olor de comida en tus manos y podría tratar de morderte. Si tienes más de un hámster, uno de ellos podría seguir el aroma impregnado en el que acabas de cargar, lo que podría percibirse como un ataque por parte de este último.
    • Usa jabón sin perfume para lavarte las manos.
    • Si tocas y cargas varios hámsteres, lávate las manos antes y después de tocar a cada uno de ellos.
  3. Coloca la mano dentro de la jaula. Para que tu hámster logre sentirse cómodo cuando lo toques y sostengas, primero debe acostumbrarse a tu mano. Pon tu mano en su jaula y déjala ahí para que pueda olfatearla y explorarla. Si trata de mordisquearte la mano, quítala despacio y sóplale en la cara con sumo cuidado para desalentar esa conducta.
    • Los hámsteres son presas de algunos depredadores, por lo que podrían confundir tu mano en su jaula con un pájaro precipitándose para cazarlo. Cuanto más cómodo se sienta con tu mano, menos temor sentirá de que lo cargues.
    • Podría necesitar desde unas pocas horas hasta unos cuantos días para acostumbrarse a tu mano.
    • Darle golosinas también puede ayudarlo a acostumbrarse a que tu mano esté en su jaula.
  4. Cárgalo. Cuando tu hámster ya no crea que tu mano es una amenaza, podrás empezar a cargarlo. Acércate a la jaula muy despacio y déjalo olfatearte la mano primero. Luego, coloca una mano debajo de su pecho y la otra en la parte inferior de su cuerpo, y elévalo hacia ti con cuidado. Háblale con una voz dulce y asegúrate de no apretarlo demasiado.
    • Estar sentado en el suelo o de pie, apoyado sobre el tablero de una mesa, son los mejores lugares para sujetarlo. El hámster podría saltar y terminar lastimándose; es por ello que tienes que asegurarte de estar lo más cerca posible a una superficie sólida.
    • Después de cargarlo, también puedes intentar echarte en el suelo y dejarlo caminar sobre tu pecho.
    • Si tienes problemas para sostenerlo en tus manos, también podrías llevarlo fuera de su jaula empujándolo suavemente en una taza o un recipiente pequeño.
    • Ten en cuenta que, generalmente, los hámsteres no disfrutan que los carguen por períodos largos de tiempo. Comienza sujetándolo por unos segundos y aumentando gradualmente la cantidad de tiempo que lo tienes cargado. Si se pone inquieto, colócalo de nuevo en su jaula con la misma delicadeza que usaste para cargarlo.
    • Debido a que son animales de presa, los hámsteres se resisten a los cambios repentinos en su entorno. Acercarte poco a poco y cargarlo te ayudará a reducir sus temores de ser atrapado por un depredador.
  5. No castigues a tu hámster si te muerde. Los hámsteres generalmente no responden bien al castigo porque no pueden asociar de forma clara un comportamiento y sus consecuencias. En lugar de gritarlo o golpearlo, puedes soplarle suavemente sobre la cara y decirle "no" con una voz firme. Es probable que el aire en la cara lo haga pararse en dos patas y entrecerrar los ojos. Eso debería bastar para que no quiera volver a morderte.

Juega con tu hámster fuera de su jaula

  1. Convierte el lugar en una zona a prueba de hámsteres. Tu hámster necesitará jugar diariamente fuera de su jaula. Si quieres que esta sea una experiencia agradable para él, debes asegurarte de que la zona de juego sea segura. Por ejemplo, tendrás que quitar o esconder todos los cables eléctricos que podría mordisquear. También debes bloquear todas las áreas donde tu hámster podría meterse a la fuerza o esconderse, como debajo de los muebles o entre los cojines del sofá.
    • Si tienes otras mascotas, no debes dejar que entren en la zona de juego de tu hámster.
    • Un baño limpio es una buena zona para que tu hámster juegue. Asegúrate de haber bajado la tapa del inodoro para que no caiga dentro por accidente.
  2. Ponlo en una bola de ejercicio. Una bola del ejercicio es una excelente forma de ejercitar a tu hámster. Existen diferentes variedades y puedes comprarlas en la tienda de mascotas de tu localidad. Debido a que los hámsteres no tienen buena vista, debes asegurarte de que la bola de ejercicio que elegiste esté hecha de plástico transparente.
    • Después de colocar a tu hámster con suma delicadeza en la bola, pon un pedazo de cinta adhesiva sobre la puerta de la misma para que no se abra mientras está en ella.
    • Coloca la bola en una zona alfombrada, ya que le dará tracción extra.
    • Vigila a tu hámster de cerca cuando esté en la bola para que no se choque con ningún mueble ni se acerque demasiado a las escaleras.
    • Mantenlo en la bola por no más de 20 minutos y dale comida y agua al regresarlo a su jaula.
  3. Ponlo en un corralito. Un corralito es otra manera de hacer que tu hámster juegue fuera de su jaula. Lo ideal sería que este sea más grande que su jaula habitual. Para hacer que el corralito sea divertido, pon algunos de sus juguetes dentro. Vigílalo de cerca para que no se salga de su corralito y se escape.
    • Puedes comprarlos en la tienda de mascotas de tu localidad.
  4. Deja que corra en una zona abierta. También puedes dejar que explore la zona a prueba de hámsteres sin estar en una bola de ejercicio o corralito. Si estás en el baño, puedes ponerlo en la bañera y dejarlo correr. Coloca algunos de sus juguetes en la zona abierta y crea pistas de obstáculos para despertar su interés.
    • La pista de obstáculos puede incluir de artículos domésticos comunes, como cajas de cartón vacías y rollos de papel higiénico.
  5. Busca a tu hámster si se escapa. A pesar de todos tus esfuerzos para hacer la zona a prueba de hámsteres y de vigilar con mucho cuidado a tu mascota, esta podría, de todos modos, encontrar una manera de escaparse y esconderse. Si no puedes encontrarlo después de la hora de juego, revisa en los lugares más probables donde podría haberse ocultado: detrás o debajo de los muebles, entre los cojines de los sofás, dentro de cajones o cajas, etc.
    • Si has buscado en todos estos lugares y no has tenido éxito, considera colocar comida cerca o dentro de su jaula para animarlo a regresar.

Juega con tu hámster dentro de su jaula

  1. Pon una rueda de ejercicio dentro de su jaula. Se cree que una rueda de ejercicio es esencial para ejercitar a un hámster. Una rueda de ejercicio con alambres podría dañar las patas del hámster, de modo que debes elegir una rueda de ejercicio que tenga una base sólida o con una malla. Además, sería bueno que busques una que se pueda pegar a una de las partes interiores de la jaula.
    • La rueda de ejercicio debe ser lo bastante grande (mínimo 30,48 cm o 12 pulgadas de diámetro) para evitar que la espalda del hámster se doble cuando corra en ella.
    • Escucha la rueda cuando tu hámster corra en ella. Si hace mucho ruido, tal vez sea mejor sacar la jaula de tu dormitorio. Los hámsteres son animales nocturnos, de modo que es probable que corra en su jaula durante la noche.
  2. Pon juguetes dentro de su jaula. El hámster querrá hacer otras cosas además de correr en su rueda de ejercicio. También disfrutará correr a través de túneles y mordisquear juguetes. Los juguetes para mordisquear lo ayudarán a mantener sus dientes limados. En lugar de comprar un montón de juguetes en la tienda de mascotas de tu localidad, podrías hacer juguetes caseros.
  3. Vigila a tu hámster. Aunque probablemente no se escape, de todos modos debes asegurarte de que juegue y esté seguro dentro de su jaula. Por ejemplo, si su jaula es de alambre, podría tratar de trepar por los costados. No solo podría lastimarse las patas con el alambre, sino que también podría quedar herido de gravedad si se cae al intentar trepar.
    • Si ves que trata de trepar, podrías meter la mano muy despacio en su jaula y ponerlo nuevamente en la base.

Consejos

  • Juega con tu hámster diariamente. Tendrás que interactuar con él todos los días para que sea feliz y se entretenga.
  • Los hámsteres son animales nocturnos, lo cual significa que dormirán durante el día y estarán despiertos durante la noche. En lugar de despertarlo para que juegue contigo durante el día, espera hasta una hora avanzada de la noche para interactuar con él.
  • Los hámsteres sirios generalmente son más fáciles de cargar que los hámsteres enanos.
  • Los hámsteres son animales solitarios, de modo que no necesitan otro hámster para que sea su compañero de juego. Además son territoriales, así que no debes colocar más de uno dentro de una jaula.
  • Si tienes hijos, vigílalos de cerca cuando jueguen con tu hámster.
  • Asegúrate de que sabes interpretar el lenguaje corporal de tu hámster. Si tu hámster se queda aletargado durante mucho tiempo y, al parecer, se desconecta del juego, debes ponerlo de nuevo en su jaula (ya que podría estar cansado) y tratar de jugar con él en otro momento.
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