Cómo conducir un auto lentamente

Incluso las personas apacibles a menudo parecen ceder a la impaciencia o no percatarse de la velocidad cuando están detrás del volante de un automóvil. Si has decidido conducir más lento, ya sea por las condiciones del camino, el cumplimiento de la ley, la seguridad en general o por una mejor economía del combustible, aquí te diremos cómo hacerlo.

Pasos

  1. Calcula el tiempo suficiente para llegar a tu destino. Olvídate del tiempo de preparación (conseguir tu abrigo, descongelar tus ventanas, olvidar los juguetes favoritos de tus hijos), del tiempo de manejo o del tiempo potencial de demora por el tráfico o las dificultades de estacionamiento. Si la puntualidad es importante, proponte llegar diez o quince minutos más temprano, o incluso más. Este tiempo extra será para circunstancias imprevistas y si llegas temprano, te dará tiempo para recuperar el control y recoger tus pertenencias antes de continuar.
  2. Evalúa las condiciones que podrían hacer peligrosa una conducción más rápida. Conducir lentamente hace más fácil detenerse si los caminos están resbalosos y te da más tiempo de respuesta si la visibilidad es reducida. Piensa cuántas veces una persona que se involucró en un accidente señala que estaba “dentro del límite de velocidad” como si eso debiera haber evitado el accidente. La realidad es que el límite de velocidad es una “guía” para condiciones normales (y el máximo obligatorio) y no cuenta para condiciones de manejo menos seguras. Algunas de estas, que puedes tener en cuenta como una razón segura y genuina para reducir la velocidad, incluyen:
    • Hielo o nieve. Resbalarse a lo largo de la pista, caerte por los bordes y girar fuera de control son algunos de los riesgos de no reducir la velocidad en condiciones de nieve o hielo.
    • Lluvia. El hidroplaneo es un riesgo real cuando la lluvia es fuerte o implacable; la visibilidad también se reduce en gran medida. Otro problema son los derrumbes en la carretera, que pueden ocurrir de repente y sin previo aviso, así como los deslizamientos de tierra.
    • Niebla o neblina. Cuando hay niebla espesa, neblina o nubes bajas, la visibilidad es reducida y, en algunos casos, severamente limitada. No es posible saber si hay un animal en la pista o incluso si estás en el carril equivocado, por ello desacelerar tiene sentido.
    • Oscuridad. Sin una buena visión nocturna, los seres humanos tienen dificultad para conducir bien en la noche. La fatiga y la percepción reducida también influyen en la conducción nocturna, por lo que es mucho más seguro reducir la velocidad, especialmente en distancias largas.
    • Carreteras mojadas. Incluso si no está lloviendo, el agua a través del camino puede significar un problema. En tiempos de inundaciones, se aconseja que ni siquiera intentes usar un camino que está sufriendo de inundaciones dado que las aguas con frecuencia serán más fuertes que tu auto. Solo se necesita 50 cm (19.6”) de agua para levantar todas las ruedas y llevar el auto con las aguas de la inundación.
    • Vientos fuertes. Los autos pueden ir a la deriva o agitarse bajo la fuerza de los vientos y el manejo puede volverse difícil. Es incluso más difícil si tienes una carga sobre el vehículo o detrás de este y, mientras más alto se asiente tu vehículo, más embate del viento recibirá.
    • Caminos sinuosos. Las curvas cerradas pueden ser difíciles de ejecutar a menos de que reduzcas la velocidad; la velocidad puede hacer que pierdas la curva del todo y vueles sobre el camino hacia el otro lado e incluso por un acantilado si vas a viajar a través de colinas o montañas.
    • Puntos ciegos. Estas son esquinas donde no eres capaz de ver el tráfico que se aproxima; siempre que no puedas ver qué se viene, es buena idea reducir la velocidad, especialmente dado que algunas personas toman decisiones precipitadas sobre adelantamientos a pesar de que no pueden verte viniendo en la dirección contraria.
  3. Practica acelerar y desacelerar suave y gradualmente. Presiona el pedal ligeramente y tus movimientos serán graduales. Esto ahorrará combustible, mejorará la tracción en condiciones resbaladizas y te ayudará a mantener una velocidad global más lenta.
    • Excepto en malas condiciones, no aceleres muy lentamente. Sigue al tránsito en general, al menos con los vehículos más lentos o más cuidadosamente manejados como camiones y furgonetas. Acelerar muy lentamente te deja en áreas potencialmente peligrosas como intersecciones por periodos inesperadamente largos para otros, lo que puede ocasionar desajustes de velocidad peligrosos y puede interferir con los patrones de tránsito.
    • Frenar suavemente ahorra el desgaste de los frenos y es menos probable que haga que te derrapes. Para frenar suavemente, deja espacio adicional entre ti y el vehículo delante de ti, y anticipa el próximo frenado, como en las esquinas, semáforos y tránsito lento por delante. Conducir lentamente te ayuda a mantener ese espacio y te da más tiempo para reaccionar.
  4. Sé paciente. No es una carrera ni un momento para distraerse. El objetivo es llegar a donde quieras ir de manera segura, permaneciendo alerta y en control.
    • Si sientes que conducir es una pérdida de tiempo y te encuentras acelerando solo porque quieres terminar de hacerlo, mira si puedes reducir tu viaje (trata de conducir más temprano o más tarde de lo usual, cuando el tránsito se reduce) o tomar el transporte público o incluso trabajar desde casa. Si estas opciones no son realistas, considera usar el tiempo para hacer algo más como escuchar un audio libro o ponerte al día con las noticias en la radio.
  5. Conduce a la velocidad de tránsito, siempre que sea seguro por las condiciones. Como se señaló anteriormente, los límites de velocidad, por sí mismos, no indican la velocidad perfecta para condiciones pobres y necesitarás usar sentido común para ello. Sin embargo, si la velocidad de tránsito es razonable y existe un ritmo cómodo, esta puede ser una velocidad suave y segura para conducir y puede ayudar a eliminar el deseo de conducir demasiado rápido.
    • Si tu velocidad tiende a aumentar gradualmente cuando no estás prestando atención, sigue a alguien que vaya a una velocidad adecuada. Mantén una distancia generosa y constante. O usa el control de crucero, si es seguro hacerlo (no lo uses en carreteras con mucho viento).
  6. Cede espacio para dejar pasar a los demás. Si el camino en el que estás viajando tiene más de un carril en cada sentido, sé cortés y utiliza el carril que está yendo más cerca a tu velocidad. Si un camino más estrecho tiene desvíos, úsalos para dejar pasar a quien esté yendo más rápido detrás de ti. Los identificarás porque casi te estarán pisando los talones.
    • Si una carretera estrecha no tiene desvíos, encuentra algún lugar seguro para detenerte, quizás cada quince o treinta minutos, para permitir pasar a los otros carros si estás manejando muy lentamente o si muchos vehículos se están acumulando detrás de ti.
  7. Utiliza marchas cortas y deja que el motor frene el auto cuando desciendas pendientes más largas. Hacer esto es más fácil en tus frenos y te da más control.
  8. Trabaja en mantener una velocidad constante y moderada en las carreteras.
  9. Calcula los semáforos de manera correcta. Una serie de semáforos, como los de una calle de la ciudad, está programada para que un lote de carros pueda viajar a más o menos el límite de velocidad. La mejor manera de conducir a través de esta, donde tus habilidades y el tránsito lo permitan, es acelerar rápidamente desde cualquier parada hasta el límite de velocidad y continuar a esa velocidad, no más rápido.

Consejos

  • El uso del control de crucero de tu vehículo puede ser una manera muy efectiva para controlar la velocidad a un ritmo constante, mientras que al mismo tiempo te permite centrar toda tu atención en la carretera. Se ha demostrado que utilizar el control de crucero del vehículo ayuda a mejorar el rendimiento de la gasolina.
  • Usa las posiciones del asiento para ayudar a controlar tu velocidad. Ajusta la colocación del asiento del conductor un escalón más lejos del volante cuando estás manejando. Eso reducirá la velocidad alrededor de unos 8 kilómetros por hora (5 millas por hora) y no será muy notorio, solo asegúrate de que no estés conduciendo en la carretera cuando hagas el reajuste.
  • A pesar de que los vehículos son diferentes, la velocidad para conducir más eficiente en combustible es típicamente 88 a 96 km/h (55 a 60 MPH) con la eficiencia disminuyendo significativamente pasados los 104 a 112 km/h (65 a 70 MPH) (y más si manejas más rápido). Conducir más lento que 88 km (55 M) generalmente no ahorraría combustible, pero a veces puede ser más seguro.
  • Recuerda que es mejor llegar tarde pero seguro que temprano o a tiempo pero sin seguridad.

Advertencias

  • No manejes muy lentamente. Si manejas mucho más lentamente que la velocidad del tránsito, esto puede enfadar a los demás o crear un tipo diferente de peligro.
  • Recuerda que el carril lento es el lugar para conducir más lento que el límite de velocidad. La vía rápida es técnicamente solo para personas que manejen realmente al límite de velocidad. Ir con el flujo del tránsito no es una excusa para conducir más rápido que el límite de velocidad. Cualquier juez de tránsito te dirá esto.
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