Cómo ser una dama con clase

Ser una “dama” se trata de mostrar que tienes clase, modales y una buena crianza. Ser una dama con clase no quiere decir que tendrás que ser esnob ni presuntuosa, sino que deberás realizar tus actos del día a día con dignidad, consideración y moderación. Si quieres aprender a ser una dama con clase, sigue nuestros pasos a continuación.

Lucir como una dama con clase

  1. Mejora tu postura. Tener una buena postura es parte vital para tener clase. Asegúrate de estar erguida, ya sea que estés sentada o de pie y evita encorvarte a toda costa. Encorvarse es un signo de pereza y malos modales, así que asegúrate de mantener la columna recta y tu cabeza en alto lo más que puedas.
    • Procura hacerlo también cuando estés sola para que te acostumbres a hacerlo cuando estés con los demás.
  2. Lleva una buena higiene. Es decir, tendrás que ducharte todos los días y ponerte ropa limpia, sin manchas. Si vas a hacer algo en donde te ensuciarás, cámbiate inmediatamente. Si vas a estar en una situación en donde sudarás (por ejemplo, si vas a bailar), lleva contigo otra camiseta por si acaso.
  3. Arréglate bien. Cepilla tu cabello varias veces al día (si es necesario) y prepárate para recoger tu cabello si algunas mechas se caen. Eso sí, no te cepilles el cabello en público, porque no tendrá nada de clase; espera a que estés sola en el baño para hacerlo.
  4. Ponte un maquillaje con clase (opcional). Si te gusta maquillarte, deberás hacerlo adecuadamente. Para el día, lo mejor será llevar un maquillaje que se vea natural. Llevar poco o nada de maquillaje será mejor que lleva uno corrido. Recuerda que maquillarse demasiado o de manera deficiente suele verse ordinario.
  5. Vístete con elegancia y modestia. La clave será vestirse con dignidad y no tendrá necesariamente que ser muy costoso. Mantén tu ropa en buen estado. Todas las prendas rasgadas o reveladoras no tendrán clase. Más importante será que la ropa te quede bien, que no tenga arrugas, que sea apropiada para la ocasión y que tape las partes esenciales del cuerpo.
    • Es decir, no tendrás que ponerte nada demasiado corto (faldas cortas, shorts), demasiado transparente ni nada que muestre tu abdomen.
    • Si quieres ponerte una prenda algo reveladora (escote, sin mangas o una falda muy corta), solo deberás mostrar una parte del cuerpo, por ejemplo: deberás ponerte una blusa de noche con escote que tenga mangas que cubran tus hombros y una falda larga o pantalones.
    • Recuerda que si no estás segura, lo mejor será optar por vestirte más formal que informal. Si no sabes qué ponerte para alguna ocasión, verte un poco mejor que los demás invitados será preferible a verte como si no te hubieras esforzado tanto como los demás.

Tener un comportamiento con clase

  1. Usa siempre un lenguaje refinado. No insultes ni uses expresiones soeces. La obscenidad es uno de los rasgos menos propios de una dama.
    • Si crees que tu conversación será muy aburrida sin el uso de palabras soeces, recuerda que solo será temporal. A medida que vayas cambiando a expresiones no obscenas (las cuales hay prácticamente infinitas), verás que tu lenguaje será cada vez más específico, más expresivo y más interesante.
  2. Exprésate con fluidez. Si quieres parecer una dama con clase, entonces tendrás que hablar claramente, no murmurar ni hablar muy fuerte. Una dama con clase habla con soltura y claridad para que los demás la entiendan. Evita repetir muletillas como “este” o “tipo” cada dos segundos, sino no te verás como una mujer refinada.
    • Lee periódicamente para mejorar tu vocabulario y rango de expresiones.
  3. Sé considerada con los demás. Será clave para tener clase y, si no lo eres, te podrías pasar fácilmente por una mujer esnob. Mantente muy atenta a las necesidades de los ancianos y recuerda que todos son dignos de tu atención. Sé siempre cortés. Las damas con clase nunca dicen nada hiriente ni ofensivo a nadie.
    • Si tienes que confrontarte con alguien o ponerlo en su lugar, di tu verdad, pero con un lenguaje moderado y sin recurrir a los gritos. Será importante que encuentres el lugar y la hora apropiados para dichas confrontaciones.
    • Si quieres ser una dama con clase, deberás tratar a los camareros, desconocidos, amigos de amigos y vecinos con el mismo respeto con el que tratas a tus amigos más cercanos.
  4. Procura que los demás se sientan a gusto. Las damas con clase son sociables y se sienten a gusto con los demás. La clave radica en procurar que las personas que conozcas se sientan a gusto y aceptadas. Si no te resulta sencillo, mejora tus habilidades sociales y para tener carisma.
    • Mejorar tus habilidades para conversar será excelente para que los demás se sientan a gusto y dará la impresión de que eres una dama bien educada y culta.
  5. Perfecciona tu etiqueta social. Primero que todo, siempre deberás ser cortés y agradecer de preferencia demasiado que casi nunca. Si las situaciones sociales te ponen nerviosa, tener un conocimiento sólido de la etiqueta te ayudará mucho, porque siempre sabrás el comportamiento que deberás tener.
    • Infórmate sobre la etiqueta de mesa, de fiestas, laboral y para estar en una cita para que seas más como una dama.
    • Recuerda que comentar o quejarte sobre la mala etiqueta o los modales de los demás demostrará tu pésima etiqueta social. Salvo que la situación realmente lo amerite (su comportamiento podría dañarles a ellos mismos, a otros o si excede los límites morales y aceptables), pasa por alto sus indiscreciones con gracia.
  6. Evita contar chismes sobre otras personas. Los chismes maliciosos o hablar mal de otros a sus espaldas no son propios de una dama. Aunque estés enojada con alguien o te sientas ofendida, contar chismes sobre un tercero no solucionará tus problemas. Si quieres ser una dama con clase, tendrás que abstenerte y evitar hacer comentarios negativos de los demás, a menos que quieras meterte en líos.
    • Procura que tus publicaciones de Facebook también tengan clase. Apégate a lo positivo, no vociferes cosas negativas sobre “esas personas” que te hicieron algo malo.
  7. Defiéndete con dignidad. Tener clase y educación no quiere decir en lo absoluto que tendrás que ser débil ni expresar opiniones ajenas a las tuyas. Si consideras que tu opinión podría ser demasiado fuerte o podría herir susceptibilidades, no mientas, sino cambia de tema. Si alguien te hace una pregunta impertinente, no te sientas obligada a responder, más bien, haz un chiste o procura revertir la pregunta.
    • Cuando te defiendas, expresa tu caso sin recurrir a insultos ni a ponerte demasiado emotiva.

Esforzarte mucho más

  1. Sé bien leída. Lee novelas para que encuentres modelos a seguir de buena etiqueta y buenos modales. Jane Austen es excepcional para retratar con perspicacia los malos modales y moral, además es una lectura obligatoria para todas las que deseen ser damas con clase. Otro beneficio de leer novelas clásicas es que hará de ti una dama culta. Recuerda que la ignorancia tiene cero clase.
    • Ser bien leída también te ayudará a tener conversaciones más sofisticadas.
  2. Busca amigos con clase. Si estás decidida a tener clase, entonces tendrás que buscar compañeros que también lo sean. Si tus amigos bajan tu nivel de clase o no apoyan tu mentalidad, entonces deberás buscar otras personas que te ayuden a ser verdaderamente una dama con clase. Dichas personas deberán ser seguras de sí mismas, quizá un poco mayores que tú y más maduras para que puedas aprender de ellas.
    • Tus amigos deberán elevar tu nivel, no rebajarlo, así que deberás rodearte de aquellos que te hagan querer ser “mejor” de lo que eres.
  3. Sé una ciudadana consciente. Para tener clase, gran parte consistirá en ser una buena ciudadana consciente, lo cual significa muchas cosas: no deberás dejar el carrito del supermercado en el estacionamiento después de poner las compras en el maletero del auto, poner el carrito en el pasillo correspondiente, dejar que los transeúntes crucen cuando conduzcas, sostener la puerta para los ancianos, aunque tengas prisa.
    • Si se te cayó algo en el supermercado, limpia o informa a alguien de lo sucedido. No re retires y dejes todo sucio.
  4. Deja las costumbres de las mujeres ordinarias. Si de verdad estás comprometida a tener clase, tendrás que eliminar unos cuantos aspectos que podrían quitarte un poco de ella. Tendrás que evitar lo siguiente:
    • Masticar goma de mascar haciendo ruido
    • Masticar la comida haciendo ruido
    • Eructar en público
    • Embriagarte demasiado en público
    • Insultar a la gente con el dedo medio
    • Decir malas palabras
    • Poner los ojos en blanco
  5. Acepta la responsabilidad por tus acciones. Poder reconocer lo que hayas hecho en la vida es el epítome de tener clase. No tendrá clase hacerse la víctima, culpar a otra persona de todos tus problemas o decir “Habría podido hacer X si tan solo Y no hubiera…”. Deja de quejarte, inventar excusas, acepta que el rumbo de tu vida lo decides tú, que tienes toda la capacidad para tener clase y para tener la vida que quieras.
    • Quejarte sobre todas las cosas que no hayas hecho no será propio de una dama. Sí lo será reconocer que tienes mucho trabajo pendiente para ser la persona que realmente quieres ser.

Consejos

  • Ser una dama consiste en ser correcta. La educación y la amabilidad son factores importantes para tener clase.
  • Tu rostro deberá verse limpio siempre y tu cabello, brillante.
  • Leer y/o mirar novelas y dramas de época podría inspirarte muchísimo. Sin embargo, recuerda que hoy en día, las cosas no son tan rígidas ni formales como solían ser.

Advertencias

  • No seas esnob ni te comportes como si tuvieras menos edad, tampoco trates al personal de servicio como si fuera inferior. Siempre deberás ser amigable con todos.
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