Cómo confiar en Dios cuando la vida es dura

La vida puede ser muy dura. Hay gente que se enfrenta a los vaivenes de la vida con valor y sale fortalecida de ellos. Pueden escalar montañas que parecen imposibles de superar. Otros parecen incapaces de recuperarse de las dificultades y se amargan, culpando a Dios o a los demás de sus infortunios, o hundiéndose en la depresión. Los que sobreviven y prosperan a pesar de los problemas suelen ser los que tienen fe en Dios, y confían en él en los momentos difíciles. Estos son los seis pasos que puedes seguir para confiar en Dios cuando la vida es dura.

Pasos

  1. Deja de pensar que la vida tiene que ser como tú quieres. Dios contesta todas nuestras oraciones, pero no siempre lo hace con un "sí". A veces dice "no" o "espera". Sé feliz cuando las cosas vayan bien, disfruta de cada día y busca las cosas buenas que hay en ellos, pero deja de sentirte con derecho a una vida sin problemas. Tenemos libre albedrío para decidir entre el bien y el mal, como todo el mundo. Por eso, a veces pasan cosas malas. A veces no conseguimos lo que queremos, porque lo que queremos puede no ser bueno para nosotros. Recuerda que Dios sabe más que tú. Recuérdate que Dios tiene tus intereses en mente y que te ama.
  2. Pide ayuda a Dios con oraciones. Pero recuerda que Dios nunca prometió protegerte de las dificultades. Sólo promete estar contigo, si tú quieres. Enfadarse con Dios y echarle la culpa no te ayudará a salir de túnel. Pedirle que esté contigo sí puede ayudarte a sobrellevar más cosas de las que podrías tú solo. Quizás no sepas cómo rezar. Solamente tienes que hablar, y confiar en que Dios te escuchará. Ruega por su fuerza y apoyo, en vez de sólo pedir que elimine los problemas. De esta manera, tu fe y valor aumentarán.
  3. Lee y escucha las historias de los demás. Sus experiencias te ayudarán. El escritor William Sirls dice: "Dios no nos guarda de las pruebas y problemas... Nos ayuda a superarlos." El libro de Sirls, The Reason, y otros libros sobre gente que ha sentido la ayuda de Dios al enfrentarse a sus problemas pueden darte esperanza.
  4. Sé agradecido. Haz una lista de las cosas que agradeces en tu vida, incluso las más básicas como tener un techo sobre la cabeza o comida en la mesa. Dile a Dios que das gracias por ellas. El simple hecho de darte cuenta de las cosas buenas que hay en tu vida te ayudará a tener una actitud más positiva y a ver la mando de Dios en todas las cosas, buenas o malas.
  5. Ve más allá de ti mismo. Llega hasta los demás para que pueden ayudarte o darte valor. Cualquier situación difícil parece peor si te enfrentas a ella solo. Pide ayuda a los demás, haz que recen por ti, y haz tú lo mismo por ellos. Ofrece también tu ayuda a quienes estén peor que tú; así verás tus propios problemas en perspectiva.
  6. Adopta un perspectiva eterna. Dios promete cuidar de todos, si tenemos fe. Pero no promete que eso vaya a pasar ahora mismo, en esta vida sobre la tierra. Algunas plegarias se cumplen en el cielo. Seremos capaces de confiar en Dios cuando nos centremos en el hecho de que esta vida (con su dolor y sus penas) es temporal, pero el cielo es eterno.

Consejos

  1. Piensa en positivo. Céntrate en las cosas buenas y afírmate a ti mismo que vas a conseguir lo que quieres. Convéncete de confiar en Dios.
  2. Mira más allá de ti mismo. Lee libros, habla con los demás, reza.
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