Cómo controlar la rosácea

La rosácea es una enfermedad común de la piel que afecta a las personas de cualquier edad. Esta suele presentarse como enrojecimiento, rubor o piel enrojecida que puede agravarse con el tiempo y ante la falta de tratamiento. No existe una cura para la enfermedad, pero si reduces la posibilidad de que surjan brotes y tratas los existentes, es probable que puedas controlar tu rosácea.

Reducir los brotes

  1. Evita los desencadenantes. Los doctores no conocen con certeza las causas de la rosácea; sin embargo, saben que existen determinados factores que pueden provocarla o agravarla. En muchos casos, los desencadenantes de la rosácea aumentan el flujo de sangre enviado a la superficie de la piel. Estas son algunas cosas que podrían agravar tu rosácea y que debes evitar:
    • alimentos y bebidas calientes;
    • comidas picantes;
    • bebidas alcohólicas;
    • la luz del sol;
    • estrés, vergüenza o furia;
    • ejercicio o actividades vigorosos;
    • baños y duchas calientes, o saunas;
    • medicamentos como los corticosteroides y las medicinas para la presión arterial;
    • el viento;
    • el clima frío;
    • la humedad;
    • determinados cosméticos y productos para el cuidado de la piel.
  2. Protege tu piel. Si expones tu piel a las condiciones climáticas, esto puede provocar la aparición de brotes o puede agravar la rosácea existente. Si proteges tu piel del sol, el viento y el frío, esto podría reducir los brotes y ayudar a controlar tu rosácea.
    • Usa un bloqueador solar con un FPS mínimo de 30 que brinde protección contra los rayos UVA y UVB. Debes volver a aplicártelo con frecuencia.
    • Mantén tu piel fresca permaneciendo lejos de la luz directa del sol, usando abanicos y quedándote en habitaciones con aire acondicionado durante el verano.
    • Colócate una bufanda o una mascarilla facial en el invierno, así te protegerás del viento y el frío.
  3. Lávate con limpiadores suaves. Usa un limpiador suave para lavarte la cara y toda área vulnerable a la rosácea. Esto no solo puede prevenir los brotes, también podría reducir el riesgo de que aparezcan y que surjan infecciones, ya que se eliminarán las bacterias de tu piel.
    • Emplea un limpiador suave que cuente con un pH neutro, como Dove o Cetaphil.
    • Busca productos que no tengan aromas y que no produzcan alergia. Ten en cuenta que “hipoalergénico” no es lo mismo que indicar que “no produce alergia”, lo cual es lo que debes buscar en los productos que compres.
    • Lávate con las yemas de los dedos y no uses un paño o una esponja, lo que puede causarte irritación en la piel.
    • Enjuágate con agua tibia, así evitarás el enrojecimiento, no eliminarás los aceites de tu piel y no la irritarás.
    • Sécate la piel presionando con suavidad, así no la irritarás.
    • Puedes probar un producto en un área de tu piel antes de aplicártelo por completo, así te cerciorarás de no sufrir ninguna reacción.
  4. Humecta tu piel. Los doctores consideran que humectar la piel no solo puede ser de utilidad para crear una barrera que evite los brotes, esto también puede aliviar la rosácea. Aplícate un humectante especial para piel luego de lavártela.
    • Pídele al dermatólogo que te recete o te recomiende un humectante. En la actualidad, existen muchos productos en el mercado diseñados específicamente para las personas con rosácea.
    • Aplícate el humectante 10 minutos después de lavarte la piel o emplear un tratamiento médico. Esto podría disminuir la quemazón o el escozor.
    • Puedes usar un humectante que cuente con un bloqueador solar de amplio espectro. Los productos con varias funciones pueden disminuir el riesgo de sufrir brotes.
  5. Ten cuidado con los productos que tengan irritantes conocidos. Algunos estudios han demostrado que ciertos ingredientes en los productos que usamos en nuestra piel pueden provocar brotes o causar irritación. Si lees las etiquetas de los productos para identificar estos ingredientes, esto puede ser de utilidad para evitar los brotes. Ten cuidado con los siguientes ingredientes:
    • alcohol
    • hamamelis
    • fragancias
    • mentol
    • menta
    • aceite de eucalipto
    • agentes exfoliantes
  6. Mantén los dedos y las manos alejados de tu piel. Si te tocas o te frotas la piel, esto puede causarle irritación y generar brotes. Haz un esfuerzo consciente para no tocarte la cara ni ninguna otra área de la piel que sea vulnerable a la rosácea.
    • No te pellizques ni te revientes las lesiones provocadas por la rosácea que se asemejen al acné.
    • Procura no apoyar tus manos en tu rostro o tu mentón.

Controlar los brotes

  1. Acude al doctor. Reserva una cita con el doctor si tienes brotes perjudiciales, no puedes controlarlos o no sabes con certeza si sufres de rosácea. Él podrá recomendarte un tratamiento que sea útil contra la variante específica de la enfermedad que tengas. Estos son los 4 tipos de rosácea:
    • Rosácea eritematotelangiectásica. Esta hace que la piel se sonroje y provoca un enrojecimiento facial persistente, o hace que los vasos sanguíneos sean visibles.
    • Rosácea papulopustular. Esta causa un enrojecimiento facial persistente y genera protuberancias y espinillas similares al acné.
    • Rosácea fimatosa. Esta hace que la piel se engrose y se agrande, y suele presentarse cerca de la nariz del hombre.
    • Rosácea ocular. Esta hace que los ojos luzcan rojos o llorosos, provoca la sensación de tener un cuerpo externo, y genera quemazón o escozor, resequedad, comezón, sensibilidad a la luz y visión borrosa.
  2. Aplícate una crema emoliente en la piel. Existe cierta evidencia que indica que las cremas emolientes de venta con receta pueden ser de utilidad para reparar la piel que padece de rosácea. Emplea una de estas cremas junto con tu humectante para controlar y evitar los brotes.
    • Lee las etiquetas de los productos para identificar los ingredientes que cuenten con emolientes. Entre los emolientes tenemos al estearato de glicerol, la lanolina, el esterol de soya y el aceite de semillas de girasol.
  3. Consume medicamentos. Para controlar la rosácea, muchas personas requerirán el consumo de medicamentos y tendrán que evitar los desencadenantes. Si ingieres o te aplicas medicamentos de venta con receta, esto puede ser de utilidad para controlar la inflamación y toda infección que podría surgir a causa de un brote de la mayoría de los tipos de rosácea. Estos son dos tipos de medicamentos que el doctor podría recetarte:
    • Antibióticos. Estos suelen brindarse en cremas, lociones o geles que controlan la inflamación. Aplícatelos media hora después de lavarte el rostro, así disminuirás la sensación de quemazón. Los antibióticos en píldoras podrían ser un poco más eficaces, pero también cuentan con más efectos secundarios.
    • Medicamentos contra el acné. Muchos doctores podrían recetar isotretinoína (un medicamento que suele recetarse para el acné quístico grave) para eliminar los brotes de rosácea similares al acné. No consumas isotretinoína si estás embarazada, ya que esta puede provocar anomalías congénitas.
  4. Sométete a una cirugía. En algunos casos (como en el engrosamiento de la piel o los vasos sanguíneos agrandados), se podría requerir una cirugía para controlar la rosácea. Ten en cuenta esta opción si los tratamientos convencionales no controlan tu rosácea.
    • Sométete a una dermoabrasión para eliminar la piel engrosada.
    • Recurre a la cirugía láser o la electrocirugía para hacer que los vasos sanguíneos, la piel engrosada o la acumulación de tejido sean menos visibles.
    • Si no te sientes a gusto con los láseres o la electrocirugía, consulta con el doctor sobre otras opciones quirúrgicas como la criocirugía, la ablación por radiofrecuencia y los injertos de piel.
  5. Prueba los probióticos. Las primeras investigaciones han demostrado que el consumo de probióticos puede ser de utilidad para eliminar la rosácea de tu piel. Puedes controlar y prevenir los brotes con una crema tópica o un probiótico oral.
    • Aplícate una crema, un limpiador o una mascarilla probióticos. Cualquiera de estos productos pueden defender, aliviar y proteger tu piel de los brotes.
    • Consume probióticos orales, los cuales puedes obtener en los suplementos diarios con Lactobacilli o Bifidobacterium. Puedes comprar productos probióticos en la mayoría de las farmacias y las tiendas de alimentos saludables.
  6. Consume yogur. También existe cierta evidencia de que el yogur podría ser de utilidad para controlar la rosácea. Consume yogur con cultivos de bacterias vivas todos los días o emplea el yogur griego como una mascarilla.
    • Lee la etiqueta del yogur para cerciorarte de que cuente con cultivos vivos. Solo estos yogures pueden ser de utilidad para la rosácea.
    • Colócate una mascarilla de yogur griego en la piel. En la actualidad, no existen investigaciones formales sobre la eficacia de las mascarillas de yogur griego; sin embargo, algunos doctores han indicado que sus pacientes han tenido éxito con este remedio casero.
    • Las mascarillas de yogur brindan el beneficio de humectarte la piel, lo que también podría aliviar tu rosácea.
  7. Mantén tu piel humectada. Muchos doctores consideran que es esencial mantener tu piel humectada para lidiar con la rosácea. Debes humectar tu piel incluso durante los brotes, esto será de utilidad para curarla y reducir el riesgo de sufrir otros brotes.
    • Durante los brotes, emplea un humectante sin aroma que no produzca alergia, así evitarás la irritación en la piel.
    • Si te aplicas humectante todos los días, esto puede ser de utilidad para desarrollar una barrera humectante que proteja tu piel de los desencadenantes y los irritantes.
  8. Consume un suplemento. Tampoco existe evidencia médica de que los suplementos puedan controlar la rosácea; sin embargo, podrías probar uno junto con otro tratamiento. Puedes consumir lo siguiente:
    • Un suplemento con un ácido gamma-linolénico, como el aceite de onagra o el de grosella. Consume 500 mg dos veces al día y ten en cuenta que podrías tardar un mínimo 6 semanas para notar los resultados.
    • Los suplementos de hierbas con jengibre o cúrcuma. También puedes agregarlos a la comida en su forma natural.
  9. Ten en cuenta otros remedios alternativos. Existe cierta evidencia de que los remedios alternativos pueden ser de utilidad para controlar y prevenir los brotes de rosácea. Ten en cuenta las opciones alternativas brindadas a continuación y conversa sobre ellas con un doctor antes de usarlas. Podrías probar lo siguiente:
    • plata coloidal
    • aceite de emú
    • laurel
    • aceite de orégano
    • vitamina K
    • Una dieta de alimentos antiinflamatorios también podría ser de utilidad.
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