Cómo cuidar tu caballo

Los caballos son animales complicados pero maravillosos que requieren mucho cuidado y atención. Para cuidar de un caballo hay que acicalarlo, alimentarlo, entrenarlo, formar un vínculo con él y mantenerlo con buena salud. Sigue leyendo para aprender a cuidar de tu caballo.

Acicalar a tu caballo

  1. Lleva al animal al área de acicalamiento del establo. Debes tener un área o compartimiento separado aparte del compartimiento regular del caballo en donde lo acicales. Átalo para que no deambule mientras tratas de acicalarlo.
    • Usa ropa que no te importe ensuciar porque acicalar a un caballo puede ensuciar mucho.
  2. Usa un cepillo de curry de goma para soltar la suciedad en el pelaje del caballo. Pasa el cepillo con un movimiento circular sobre su cuerpo. Para evitar lastimar la piel más delicada, no uses el cepillo de curry en el rostro o las patas.
  3. Usa un cepillo dandy para retirar la suciedad de la superficie del pelaje. Pasa el cepillo con un movimiento rápido de un lado a otro para retirar la suciedad del pelaje. Verás una nube de polvo saliendo de su pelaje cada vez que muevas el cepillo.
    • Asegúrate de usar este movimiento rápido, sino la suciedad simplemente se quedará en el cuerpo del caballo y podría irritarlo.
  4. Usa un cepillo de cuerpo para alisar el pelaje de tu caballo. Usa pasadas largas y uniformes sobre su pelaje para alisarlo y retirar cualquier suciedad restante. Este cepillo ayudará a que el pelaje se vea bonito y brillante.
  5. Usa tijeras eléctricas para cortar el pelaje corporal de tu caballo. Si hay alguna área del pelaje que parezca necesitar un corte, usa un par de tijeras eléctricas para arreglarla. No uses tijeras eléctricas alrededor del rostro de tu caballo, sino podrías asustarlo o incluso lastimarlo.
  6. Usa un peine para crines para desenrendar la crin y la cola de tu caballo. Hazlo suavemente y trabaja en cada nudo cuidadosamente para evitar arrancar o romper el pelo. También puedes usar el cepillo dandy en la cola para que quede suave.
  7. Limpia los cascos de tu caballo. Párate junto a él y usa una mano para doblar y sostener el casco. Usa el gancho limpiacascos para retirar cualquier piedra, pasto u otros objetos que se hayan incrustado en el casco. Raspa en dirección opuesta a ti para que los objetos en el casco no salgan volando hacia tu cuerpo o tu rostro.
    • También debes cortar los cascos de tu caballo entre cada 6 y 8 semanas para mantenerlos en buenas condiciones. No siempre es necesario herrarlo. De hecho, algunos expertos creen que herrar puede ocasionar problemas con los cascos en lugar de protegerlos.
  8. Baña a tu caballo según sea necesario. Si el animal se ve particularmente sucio, es posible que debas darle un baño. Empieza mojándolo con agua tibia usando una manguera para enjuagar el exceso de suciedad y preparar su pelaje para el champú. Luego, echa el champú sobre su pelaje usando un cepillo de curry y enjuaga. Después de enjuagar el champú, échale acondicionador sobre su pelaje usando el cepillo de curry y enjuaga bien.
    • Para evitar que el champú y acondicionador entren en los ojos de tu caballo, usa un paño mojado para limpiar su rostro.

Alimentar a tu caballo

  1. Proporciónale bastante agua. Asegúrate de que el agua en el abrevadero esté limpia y no congelada. También mantén el abrevadero limpio enjuagándolo con una manguera todos los días.
  2. Proporciónale bastante heno de buena calidad. Los caballos comen grandes cantidades de pasto como su principal fuente de alimento. De hecho, los caballos deben comer alrededor de 7 a 9 kg (15 a 20 libras) o de 1 a 2 % de su peso corporal en heno todos los días, así que asegúrate de que tu caballo siempre tenga bastante heno para comer.
    • Asegúrate de que el heno que le des esté libre de moho y polvo.
  3. Proporciónale pequeñas cantidades de granos a lo largo del día. Cada día, los caballos también pueden comer 225 g (0,5 libras) de granos por cada 45 kg (100 libras) de peso corporal. Aliméntalo con granos en 2 o 3 comidas uniformemente espaciadas durante el día.
    • Asegúrate de medir las porciones de granos que le des para asegurarte de darle la cantidad correcta.
    • Si el clima es caluroso, alimenta a tu caballo con granos durante las horas más frescas del día, como temprano en la mañana y más tarde en la noche.
  4. Proporciónale más comida o menos según sea necesario. Las necesidades nutricionales de un caballo varían según la cantidad de pasto fresco que consume en las pasturas y el nivel de actividad que tiene. Evalúa las necesidades de tu caballo diariamente para determinar si debes restar o sumar a sus cantidades de alimentación regulares.
    • Si tu caballo ha estado en las pasturas todo el día y ha comido mucho pasto, no requerirá tanto heno.
    • Si tu caballo ha tenido un duro día de trabajo con mucha monta, tendrás que proporcionarle más comida para ayudar a reponer las calorías adicionales que quemó.
  5. Programa las comidas para 1 hora antes o después de haber montado a tu caballo. No lo alimentes justo antes o justo después de que termine de hacer algo extenuante, porque el flujo de sangre se desviará de sus órganos y esto puede interferir con la digestión. Planifica sus comidas según sus actividades programadas.
    • Si tu caballo va a hacer algo particularmente extenuante, programa su comida para 3 horas antes de la actividad.
  6. Haz cambios graduales en su dieta. Si tienes que cambiar su comida, no simplemente cambies a una nueva comida. Empieza reemplazando el 25 % de la comida anterior por la comida nueva. Dos días después, reemplaza el 50 % de la comida anterior por la nueva. Dos días después, reemplaza el 75 % de la comida anterior por la nueva. Luego, dos días después de esto podrás darle a tu caballo el 100 % de comida nueva.
    • Además de hacer cambios graduales a la comida, también debes alimentarlo casi a la misma hora todos los días. Los caballos se desempeñan mejor cuando tienen un horario de alimentación regular.
    • Hacer cambios drásticos en la comida de un caballo o su horario de alimentación puede ocasionar cólico equino e infosura. El cólico equino es un problema que ocasiona dolor abdominal intenso y podría incluso requerir cirugía. La infosura es un problema que ocasiona una mala circulación y puede incluso llevar a la separación del casco del pie. La infosura a menudo es fatal.

Formar un vínculo con tu caballo

  1. Pasa tiempo con tu caballo y deja que se te acerque. Tómate un tiempo de vez en cuando para simplemente sentarte muy quieto en el potrero (en la cerca o en una silla, no en el suelo) y deja que tu caballo se te acerque bajo sus propias condiciones. Cuando estés sentado, presta atención a su comportamiento para ver cómo es cuando no trabaja para ti. Al tomarte el tiempo de ser simplemente una presencia en el ambiente de tu caballo, te ganarás su confianza y aprenderás más sobre su personalidad.
  2. Acércate a tu caballo con movimientos lentos y suaves y una conducta tranquila. En lugar de caminar directamente hacia él, colocarle la silla y salir a montar, ve un poco más lento. Deja que te olfatee la mano y habla con él. Tomarte el tiempo de ir más lento y ser una presencia tranquilizadora ayudará a mejorar la confianza entre tú y tu caballo.
  3. Acaricia a tu caballo. Tómate el tiempo de acariciarlo y hacerle saber que lo aprecias. Masajea sus orejas, acaricia su hocico y dale palmaditas en la cabeza. Aprende en dónde le gusta que lo acaricien y conviértelo en parte diaria de tus interacciones con él.
  4. Dale golosinas con moderación. Darle golosinas a tu caballo cuando quieras recompensarlo también es excelente para formar un vínculo con él. Solo asegúrate de no excederte con ellas, sino el animal podría malacostumbrarse o incluso tratar de husmear tu ropa para buscarlas.
    • Las manzanas y zanahorias frescas son muy buenas golosinas para un caballo.
  5. Estimula que baje el cuello. Esta es la forma como un caballo demuestra confianza o sumisión. Si tu caballo está dispuesto a bajar el cuello en tu presencia, entonces habrán formado un buen vínculo.
    • Para hacer que tu caballo baje el cuello, jala suavemente la cuerda guía por debajo de la cabeza de tu caballo.
    • Si tu caballo no cede, continúa desarrollando un vínculo con él y trata de pedirle que baje el cuello en otro momento.

Entrenar a tu caballo

  1. Sigue las reglas básicas de seguridad para entrenar a un caballo. Cada interacción que tengas con tu caballo es una oportunidad para enseñarle algo. Aprovecha al máximo estos momentos y mantente seguro siguiendo algunas reglas básicas para la seguridad en presencia de tu caballo.
    • Nunca te pares ni camines directamente detrás o delante de tu caballo.
    • Al trabajar con la cabeza de tu caballo, párate a su lado izquierdo a un ángulo de su cabeza.
    • Habla con tu caballo y toca su cuerpo a medida que te alejas de su campo de visión.
    • Cuando tengas que hacer algo con el casco de tu caballo, inclínate en lugar de agacharte.
  2. Ve lentamente. Un caballo no aprende un truco u orden nuevos en un solo día. Para enseñarle cosas nuevas al tuyo, tendrás que ir paso a paso. Divide el objetivo de entrenamiento que tengas para tu caballo en objetivos más pequeños y practícalos uno por uno.
    • Por ejemplo, si quieres enseñarle a inclinarse, empieza enseñándole a seguir un objetivo con su nariz.
  3. Sé paciente con tu caballo. Tratar de enseñarle algo o soportar su mal comportamiento puede ser molesto, pero tienes que mantener la calma. Tu caballo puede asustarse o frustrarse si pareces estar enojado o molesto, así que es muy importante que te mantengas tranquilo y positivo incluso si no responde bien a lo que trates de enseñarle.
  4. Habla con tu caballo en un tono de voz suave y bajo. Nunca grites ni uses una voz chillona en su presencia, sino podrías asustarlo. En cambio, háblale en un tono de voz suave y bajo para ayudarlo a mantener la calma y a que responda a tus instrucciones.
  5. Usa los refuerzos positivos. Asegúrate de reconocer los logros de tu caballo usando refuerzos positivos cuando haga lo que le hayas pedido. Las golosinas son los refuerzos positivos más comunes. Los refuerzos positivos ayudarán a tu caballo a comprender que va por buen camino.
  6. Usa refuerzos negativos. Ejercer una presión suave con las riendas o usar un toque suave con el látigo pueden usarse como refuerzos negativos. Continúa utilizando el refuerzo negativo hasta que tu caballo haga lo que le hayas pedido.
    • Asegúrate de no usar ningún tipo de refuerzo negativo que asuste o lastime a tu caballo. El refuerzo negativo no debe dar miedo ni ser doloroso, solo ser molesto.
  7. Usa una silla de montar de buena calidad cuando montes al caballo para aprovechar al máximo su sesión de entrenamiento. Si el animal no está cómodo, podría distraerse cuando intentes darle órdenes. Asegúrate de que la silla esté hecha a la medida de su cuerpo y de que la calidad sea lo suficientemente buena para que no le salgan llagas.
    • Usar un relleno debajo de una silla de montar barata no resolverá el problema. El caballo de todas formas estará incómodo.
    • Normalmente, una silla de montar de buena calidad cuesta USD$500.
    • Si tienes más de un caballo, necesitarás una silla de montar hecha a la medida para cada uno.

Mantener saludable a tu caballo

  1. Programa exámenes veterinarios regulares. Programa exámenes físicos y dentales regulares con tu veterinario para asegurarte de que tu caballo esté saludable y al día con sus vacunas. Las vacunas comunes incluyen el tétano, la encefalomielitis equina del este y del oeste, la influenza equina, la rinoneumonitis (herpes equino) y la rabia. El caballo también tiene que ser desparasitado regularmente.
    • Los dientes de los caballos continúan creciendo a medida que envejecen. Comer pasto y heno ayuda a limar los dientes, pero de todas formas es importante que un dentista lo revise para ver si hay algún síntoma de descomposición u otros problemas dentales que podrían ocasionarle molestias.
  2. Asegúrate de que tu caballo tenga espacio para recostarse en su compartimiento. Los caballos pueden dormir de pie, pero necesitan recostarse para dormir profundamente. Mantén limpio el compartimiento de tu caballo de forma que pueda recostarse sin ensuciarse.
  3. Haz que tu caballo socialice. Es importante que los caballos estén con otros caballos. Asegúrate de que el tuyo tenga un compañero o dos con los que pueda interactuar regularmente. Si es posible, asegúrate de que los caballos también puedan verse en sus compartimientos.
  4. Protege a tu caballo de las condiciones climáticas extremas. Es importante asegurarse de que los caballos estén lo suficientemente calientes en el invierno, aunque el frío no les molesta tanto como el calor. Los caballos no pueden deshacerse del exceso de calor en sus cuerpos, así que ten extrema precaución en el verano. No lo obligues a hacer algo extenuante en un clima caluroso.
  5. Ten en cuenta las plantas que son peligrosas para los caballos. Si crees que tu caballo puede haberse envenenado con algo que comió, llama a tu veterinario o al centro local de control de envenenamiento de animales inmediatamente. Existen varias especies de plantas y una especie de escarabajo que pueden envenenar a un caballo si los ingiere. Algunos de los peligros potenciales para un caballo son:
    • Las hojas de arce rojo marchitas.
    • El nogal negro americano.
    • Las hojas de roble.
    • Las especies de tejos (el tejo común, el tejo japonés, el tejo americano, el tejo inglés, el tejo occidental, la adelfa y el rosa laurel).
    • El rododendro y la azalea.
    • La serpentaria, el bálsamo de caballo, la serpentaria blanca, el estramonio, la cola de conejo y la Ambrosia dumosa.
    • El abrepuño y el abrepuño perenne.
    • Los escarabajos meloidos (que a veces se encuentran en la alfalfa).
    • La hierba de Santiago y la ambrosía también son venenosas para los caballos.

Consejos

  • No compres un caballo si no tienes el tiempo, el espacio y los recursos para cuidarlo. Los caballos necesitan mucha atención, así que asegúrate de considerar tu situación financiera antes de optar por comprar un caballo en un principio.
  • Al acicalarlo, asegúrate de limpiar muy bien el lugar donde va la cincha de la silla de montar. El caballo no estará cómodo al montar si hay suciedad debajo de ella.
  • Asegúrate de que el caballo tenga bastante espacio para correr y recuerda limpiar sus compartimientos todos los días.

Advertencias

  • Nunca manipules a un caballo inmanejable que sea demasiado alborotado para tu nivel de experiencia.
  • Usa ropa reflectante o tabardo al montar en las carreteras si hay una luz tenue.
  • Nunca manipules a un caballo que no conozcas sin tener a alguien contigo.
  • Siempre usa casco al montar un caballo o sacarlo a las pasturas.
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